Cortou o pênis do marido…e agora

Ela foi motivo de deboche e manchetes em jornais: cortou o pênis do seu então marido. As violações e abusos a que a era submetida não foram mencionadas na época. Agora…

Lorena Bobbitt y el camino a ser reconocida como víctima

Hace veinticinco años, la migrante ecuatoriana fue motivo de burlas y titulares de tabloides: le cortó el pene a su entonces marido. Lo que no se contaba eran las violaciones y abusos a los que él la había sometido. Ahora quiere contar su historia.

MANASSAS, Virginia — Lorena lo cuenta de manera muy prosaica. Mientras nos conducía en su Kia una tarde reciente, señaló sin más el hospital; ahí, dijo, le reimplantaron el pene a John Wayne Bobbitt después de que ella se lo cortó con un cuchillo de cocina mientras dormía, la noche del 23 de junio de 1993.

A quince minutos de ahí, cerca de Maplewood Drive, señaló el campo de césped y grava donde arrojó el pene amputado desde la ventana del auto. Le pregunté por qué lo aventó. “Tenía que manejar, claro, pero no podía porque tenía esa cosa en la mano, así que me deshice de ella”. Ah, ¡claro!

Por el mismo camino se encuentra el salón de manicura donde trabajaba y hacia el que huyó esa noche. “No soy una mujer vengativa, porque les dije dónde estaba”, indicó Lorena Gallo, como ahora se le conoce. Se refiere a los oficiales de policía que, poco después de las cuatro y media de la mañana, se pusieron a buscar el pene amputado entre la maleza, a un costado de la carretera. Lo encontraron, lo pusieron en hielo en una caja para hot dogs de un 7-Eleven cercano y lo llevaron de inmediato al hospital, donde, gracias a un milagro de la cirugía plástica y la urología, lo reimplantaron y le devolvieron (casi) toda su capacidad.

Estos detalles, que Lorena relata con el estoicismo de un mesero que recita el menú del día, son los que conoce la mayoría de la gente que siguió la cobertura. Pero Lorena quería hablar de la historiaverdadera: la de una joven inmigrante que sufrió violencia doméstica durante años, que fue violada por su marido esa noche sin tener adónde ir y ya no pudo más.

“Siempre se enfocan eneso”, dijo, en referencia al pene de su esposo, el amputado, reimplantado y, un par de años más tarde, agrandado en una cirugía. Antes de que grupos de mujeres salieran a manifestarse en masa contra la violencia y del movimiento #MeToo, en esas épocas de pensamiento menos evolucionado, los medios solo querían hablar deeso. “Y es como si no querían darse cuenta o no les importaba por qué lo hice”, comentó.

Lorena, originaria de Ecuador, tiene razón en que la mayoría de las personas obvia que, antes de que ella fuera enjuiciada por lo sucedido en junio de 1993, su entonces marido John fue imputado por violación conyugal (y exonerado del cargo). En ese entonces, el abuso sexual doméstico acababa de ser tipificado como delito en los cincuenta estados de Estados Unidos; en Virginia era casi imposible comprobarlo. En los medios hubo quienes se cuestionaron si el delito no se trataba de un oxímoron. “¿Violación conyugal? ¿Quién realmente sale jodido?”, decía unacolumna de la revista Penthouse. Lo sucedido con Lorena fue parodiado enSaturday Night Live; en una escena el personaje Stuart Smalley, interpretado por Al Franken, le pide a Lorena que se disculpe con el pene de John.

Lorena también tiene razón al comentar que a la gente se le olvida que un jurado la declaró no culpable en el juicio; alegó demencia temporal. Se nos olvida que los testigos en el proceso declararon que habían notado varios hematomas en sus brazos y cuello, que ella había llamado al 911 en repetidas ocasiones y que John les había presumido a sus amigos que obligaba a su esposa a tener sexo. En los años posteriores al juicio, él fue arrestado varias veces y estuvo en la cárcel acusado de violencia contra dos mujeres más (él niega las denuncias).

“Esto se trata de una víctima y una sobreviviente, y de lo que está pasando en el mundo actualmente”, dijo Lorena.

Esa historia, la suya, es la que cuenta en un nuevodocumentalen cuatro partes producido porJordan Peeledisponible el 15 de febrero en Amazon Prime Video. Y para contar esa historia se tomó un descanso de Lorena’s Red Wagon, su organización sin fines de lucro que ayuda a las sobrevivientes de violencia doméstica, para darme un recorrido por la comunidad de Manassas, en las afueras de Washington D. C., donde todo ocurrió.

Han pasado veintiséis años desde que Lorena Bobbitt, una mujer de 24 años con mirada inocente, cabello oscuro y ojos penetrantes, quedó tan plasmada en los anales de la cultura popular que aparece tanto en unanovela de Philip Rothcomo en unacanción de Eminem. Hoy en día, Lorena es tímida y pequeña; portaba un saco negro, zapatos de tacón elegantes, arracadas de diamante y un bolso Louis Vuitton. (Pesa 53 kilogramos, cifra que me compartió como comparativo; pesaba 43 kilos en 1993, cuando John, exsoldado de los marines estadounidenses, dijo que ella lo había atacado). Se ha transformado físicamente y ahora es una madre suburbana de clase alta con cabello rubio, aunque aún tiene los mismos ojos grandes, tristes y oscuros.

Pese a que ahora usa su apellido de soltera, la gente que se encuentra a Lorena por Manassas no tarda en hacer la conexión: esesaLorena. “Vivo aquí. Esta es mi casa. ¿Por qué tiene que ser él quien ríe al último?”, dijo cuando le pregunté por qué no se mudó.

Sabe que no puede escaparse del apellido y de sus connotaciones fálicas, incluso cuando no quiere que John continúe teniendo peso en su vida (él siguió buscándola en el salón de manicura después del juicio y de vez en cuando aún le escribe cartas de amor). “Sé que todavía soy Lorena Bobbitt. Es el nombre que conoces, el que aquí es conocido”, dijo. Y pese a que ha sido blanco constante de bromas, Lorena “Bobbitt” Gallo es sincera, abierta y cariñosa.

En 1994, después de pasar un periodo breve y obligatorio en un hospital psiquiátrico, Lorena retomó su vida y regresó al trabajo de manicurista. Después comenzó a trabajar como peluquera y agente de bienes raíces. Asistía con regularidad a su iglesia y tomaba clases en una universidad técnica, donde conoció a David Bellinger. Fueron amigos durante años antes de comenzar una relación. Lorena contó que nunca salió con nadie más porque, pues, ¿cómo conseguir una cita si eresesaLorena? La pareja ahora tiene una hija de 13 años y vive en una casa de ladrillos.

“Cuando terminó el juicio, vaya, en un inicio ni siquiera podía ir a la tienda porque la gente decía: ‘Ay Dios mío, yo te conozco’. Me daban ganas de soltar mis bolsas e irme a casa”, dijo Lorena. “Solo quería cuidarme a mí y a mi familia. Así podría reintegrarme a la normalidad y a la vida cotidiana”.

John se hizo protagonista de películas pornográficas (comoJohn Wayne Bobbitt: sin cortesyJohn Wayne Bobbitt: Frankpene). Lorena tuvo algo de contacto con la prensa, pero en su mayor parte rechazó ofertas para convertir su incidente de castración en una película o una serie de televisión. Rechazó un millón de dólares para posar en Playboy. “Un millón de dólares es un millón de dólares”, dijo. “Habría sido genial, pero no me educaron así”.

Los cineastas que se comunicaron con ella a lo largo de los años no querían concentrarse en el abuso, la historia de la que ella sí quería hablar.

“A nadie le importaba nada más que John y su cirugía y su ‘pérdida’”, lamentó Kim A. Gandy, antes presidenta de la National Organization for Women (NOW), sobre el intento de dirigir el diálogo hacia el abuso doméstico. “Hicimos varias entrevistas y siempre nos decían algo como: ‘Bueno, pero si esto es lo que querían las feministas’”.

Entonces, en 1994, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley sobre la Violencia Contra la Mujer. Katie Ray-Jones, directora ejecutiva de laLínea de Ayuda Nacional contra la Violencia Doméstica, afirma que la historia de Lorena, junto con las denuncias de acoso sexual de Anita Hill contra el magistrado Clarence Thomas y el juicio a O. J. Simpson en el que fue exonerado del homicidio de su exesposa, “finalmente crearon un discurso nacional que le dio algo de impulso en materia legislativa”.

Así que, aunque la mayoría de las representaciones de Lorena la hacían parecer, según dice, “una mujer loca y celosa”, el juicio del caso Bobbitt ayudó a que cambiaran las leyes sobre abuso doméstico y contra las mujeres.

Yesoes lo que quería contar Joshua Rofé, realizador del documental sobre jóvenes en prisiónLost for Life. Buscó a Lorena en diciembre de 2016, después de leer acerca de su trabajo con víctimas de violencia doméstica en Lorena’s Red Wagon. Hablaron durante casi un año antes de que Lorena, motivada por su indignación respecto a la elección de Donald Trump y por el movimiento #MeToo, decidiera que era el momento adecuado para contar su versión.

Dio la casualidad de que casi al mismo tiempo salieron varias películas, documentales y pódcasts (Yo, Tonya;The Clinton Affair,oSlow Burn) que miraban con nuevos ojos a las mujeres involucradas en escándalos de la década de los años noventa (Tonya HardingyMonica Lewinsky, respectivamente). Lorena se identificó: “Los medios nos satanizaron y eso es muy triste. Solo les pasa a las mujeres”. Pensó que, quizá, su historia por fin superaría el protagonismo del pene de John.

El documental se desarrolla en su mayor parte en 1993, cuando empezaban los programas de juicios televisados y las series matutinas de chismes y tabloides. Como lo retratan Rofé y Jordan Peele (el productor, conocido porGet Out), el ciclo noticioso de veinticuatro horas es voraz hacia Lorena, un monstruo de muchas cabezas que termina por envolverlo todo. “Hay un tercer personaje en esta historia además de Lorena y John: nosotros, la sociedad, y lo que hicimos con la información que teníamos disponible”, dijo Peele.

El documental no toma bandos en la historia. Usa videos de las noticias de la época, así como entrevistas con Lorena, sentada en su sala. A John lo entrevistan también, sentado en su sofá en su casa de Las Vegas. Él sigue diciendo que planeaba divorciarse de Lorena y que, después de que él no quiso tener sexo ella tuvo un ataque de ira vengativa.

“A ella nunca la maltraté; ella siempre fue la violenta y me cortó el pene porque iba a dejarla”, aseguró John en una entrevista telefónica, en la que dijo que los cineastas del documental le habían tendido una trampa para hacerlo ver mal.

De regreso en el auto, mientras Lorena señalaba el hospital en el que John fue operado y donde, en ese mismo pasillo, a ella le hicieron una prueba para comprobar la violación, le pregunté si se arrepentía de lo que hizo. “¿Cómo puedes arrepentirte de algo que no tuviste la intención de hacer?”, dijo. Explicó, de nuevo, lo que le dijo al jurado en 1994. John regresó a casa borracho. La violó. Ella fue a la cocina por un vaso de agua, vio el cuchillo en la cocina y se sintió rebasada por años de abusos. No recuerda nada después de eso. “Para mí, el arrepentimiento es decir: ‘Ay, compré un auto negro en vez de un auto rojo’, cuando no elegiste lo correcto”, comentó Lorena. “Pero yo no estaba consciente”.

Sin embargo, no solo me refería a si se arrepentía de haberlo hecho. Quise preguntarle si se arrepentía de haber hecho famoso a John Wayne Bobbitt. ¿Se arrepentía de haberle dado un poco de fama y una fuente de ingresos pequeña pero constante? Pero Lorena no piensa así las cosas. De nuevo, me dijo, solo hay decisiones; el auto negro o el rojo. “Él puede elegir. Es su vida. No creo tener nada que ver con lo que elija hacer él con su vida después del incidente”, comentó.

“El incidente”, así se refiere Lorena al crimen impactante que aún hace que muchos hombres toquen aterrados sus genitales y supongan que ella está cumpliendo una cadena perpetua en la cárcel.

Peele dijo queLorenava en línea con su misión de hacer filmes que les den voz a personas marginadas, pero que es imposible hacer caso omiso a que la historia tiene los elementos de un filme tragicómico, como algo hecho por los hermanos Coen. Al fin y al cabo en el primer episodio del documental vemos a los policías de una pequeña ciudad buscar un pene amputado en un campo. “Te mentiría si te dijera que no hay humor en esta historia”, comentó Peele. Le preguntó a Lorena si eso le parecía bien. Ella le dijo que sí.

“Yo fui objeto de muchísimas bromas en los noventa y, para mí, eso fue cruel”, dijo. “No entendían. ¿Por qué se reían de mi sufrimiento?”. Unas décadas más tarde, después de mucha terapia, ahora Lorena tiene otra perspectiva. Comprende que la razón por la que tiene una plataforma para algo como Lorena’s Red Wagon es por el pene amputado, la caja de hot dogs,Frankenpeney ese apellido inolvidable. “Soportaré las bromas y todo eso si me da la oportunidad de decir algo sobre la violencia doméstica, los ataques sexuales y la violación conyugal”, dijo.

Se me ocurrió que no habría documental ni bromas, que el caso Bobbitt no tendría lugar en la cultura popular estadounidense, si John le hubiera cortado alguna parte del cuerpo a Lorena.

“Se ríen”, dijo ella durante nuestra tarde juntas. “Siempre se ríen”.

Por: Amy Chozick

Ela trocou remédios por maconha e controlou a depressão

“O mais complicado é que a depressão é uma patologia que lá fora já é tratada com cannabis, mas aqui a Sociedade Brasileira de Psiquiatria tem uma rejeição ao uso terapêutico da planta”, disse o advogado Ubaldo Onésio de Araújo.

Os remédios não faziam mais efeito. Ela trocou pela maconha e controlou a depressão.

Os remédios tradicionais, entre eles o popular Rivotril, pareciam não fazer mais efeito quando V., de 59 anos, conheceu o extrato da maconha, no começo de 2018. Segundo ela, a cannabis sativa, uma das espécies da droga, a fez dormir e acordar tranquila pela primeira vez depois de anos. Diagnosticada com depressão em 2014, V. conseguiu os primeiros frascos de extrato de cannabis com um médico – a importação pode chegar a custar R$7 mil por mês.

Sem dinheiro, disposta a dar continuidade no tratamento e a não ser presa, eladecidiu entrar na justiçapara conseguir a autorização do cultivo.

Deu certo: no último dia 31 de outubro o juiz federal Mário Jambo, do Rio Grande do Norte, a autorizou a ter até seis plantas e a transportá-las. Foi a primeira vez que a justiça brasileira liberou a maconha para tratamento de um paciente de depressão.

A ação também se estende a sua filha, que a ajuda no cultivo. Sem o apoio da justiça, ambas poderiam ser presas. Com a autorização, V. agora pode, além de plantar, também extrair o óleo de cannabis em sua própria casa. O juiz considerou que, se o uso recreativo não é considerado crime pela lei, o uso médico também não pode ser. Os argumentos do jurista coincidem com os da Comissão de Reforma da Lei Antidrogas, que apresenta nesta quinta-feira o relatório final que propõe da descriminalização do uso pessoal da maconha, de que o usuário não pode ser punido. Mario Jambo ainda reforçou que a Anvisa reconhece o uso medicinal da planta.

O caso de V. abre novas perspectivas para a maconha medicinal no Brasil – e a decisão antecipa o debate que acontece nesse momento no Senado. A Comissão de Assuntos Sociais da casa aprovou em novembro do ano passadoprojeto de lei 514/2017, que modifica um trecho da legislação sobre drogas e libera o cultivo de maconha para uso pessoal terapêutico. O projeto, agora, segue para a Comissão de Constituição e Justiça e, de lá, para a Câmara dos Deputados.

O avanço do conservadorismo no Congresso deve dificultar a tramitação da proposta, mas as autorizações judiciais já antecipam o impacto da liberação para as famílias que precisam da cannabis para tratamento. Como aautorização concedida pelo Tribunal de Justiça de SP– feito inédito nesta instância– nesta semana para uma servidora pública de Campinas, mãe de uma menina de 6 anos diagnosticada com autismo.

Produção caseira

Não foi fácil para V. conseguir a autorização. Sua defesa reuniu artigos científicos, reportagens, laudos médicos e depoimentos de familiares relatando a melhora da paciente.“O mais complicado é que a depressão é uma patologia que lá fora já é tratada com cannabis, mas aqui a Sociedade Brasileira de Psiquiatria tem uma rejeição ao uso terapêutico da planta”, disse o advogado Ubaldo Onésio de Araújo.

A defesa também conseguiu uma declaração do Instituto do Cérebro, na Universidade Federal do Rio Grande do Norte, afirmando que seus laboratórios poderiam ser utilizados para analisar o extrato e garantir que o medicamento tenha as dosagens receitadas pelo médico. Isso já acontece, por exemplo, no caso do paciente que recebeu autorização para plantar maconhapara tratar a Doença de Parkinson no início deste ano também no Rio Grande do Norte.

O tipo de óleo e a dosagem de canabinoides, as substâncias que ativam receptores no cérebro e que são encontradas na maconha, mudam de acordo com o paciente e a doença. Na fabricação artesanal é um desafio alcançar as doses adequadase encontrar qual o tipo de maconha que atende melhor ao tratamento. Para a depressão, V. precisa de um extrato híbrido com níveis diferentes de canabidiol, que tem efeitos mais relaxantes, e THC, um estimulante.

A substâncias extraídas da planta imitam moléculas encontradas em humanos e outros animais e criam sensação de conforto e bem-estar ao ativarem determinados receptores no cérebro. Os canabinoides, naturais do cérebro ou encontrados na herva, são neurotransmissores e fazem a comunicação entre neurônios.

“Muitas vezes as pessoas usam o extrato sem segurança do conteúdo que está ali dentro. Isso pode até fazê-la não sentir uma melhora, quando na verdade a combinação é que não está correta para a doença”, explica Cláudio Queiroz, professor do Instituto do Cérebro.

V. conheceu o tratamento com cannabis em uma palestra do Coletivo Delta 9 e do Instituto do Cérebro. O coletivo trabalha em parceira com a ONG Reconstruir Cannabis, de Natal, no Rio Grande do Norte, que no momento auxilia quatro pessoas com depressão e três com ansiedade. O Reconstruir está buscando na justiça a autorização para o cultivoe extração do óleo. A entidade segue os passos da Associação Brasileira de Apoio Cannabis Esperança, da Paraíba, que conseguiu liberação no ano passado.

Maconha como antidepressivo

Existem pesquisas que associam o uso da cannabis ao desenvolvimento de quadros depressivos– especialmente relacionado ao uso excessivo e precoce, na adolescência. No entanto, segundo o neurocientista Sidarta Ribeiro, diretor do Instituto do Cérebro, isso só ocorre em casos específicos. “Perguntar se maconha causa depressão só faz sentido se você perguntar qual maconha. São várias espécies diferentes”, disse ao Intercept. Segundo ele, o efeito depressivo relacionado aos jovens desaparece nos adultos e idosos.

“O THC produz novas sinapses e o jovem já tem muita atividade neural, o que leva a um desequilíbrio. No caso dos idosos, o aumento da comunicação entre os neurônios com a maconha funciona como uma suplementação. O efeito é o mesmo dos antidepressivos”, diz Ribeiro. Com uma diferença: eles não causam efeitos colaterais como disfunção sexual, irritabilidade e agitação, além de terem uma taxa de dependência menor.

“A maconha é a coisa mais importante para a medicina do século 21. Ela trata epilepsia, Parkinson, Alzheimer, câncer e depressão. Tem que ter alguém com muita grana que banque um ensaio clínico sobre a planta, isso não existe porque a planta não dá para patentear. Existe um lobby para que a maconha fique ilegal. No futuro, vamos lamentar todos os anos em que não usamos a maconha para fins terapêuticos”, garante o diretor do Instituto do Cérebro.

Outra pauta sobre maconha está no Supremo Tribunal Federal – mas, desta vez, seu uso recreativo. Quando foi à votação, em 2015, três dos 11 ministros votaram pela liberação do porte de maconha para uso pessoal: Gilmar Mendes, Edson Fachin e Luís Roberto Barroso.

O julgamento, no entanto, estava suspenso desde setembro de 2015, quando ministro Teori Zavascki pediu vistas do processo. Agora, o ministro Alexandre de Moraes liberou o projetopara ir a plenário. Os ministros do STF devem votar neste ano.

Correção: 7/02, 15h42

O título anterior desse texto falava em “curar” a depressão com maconha. Alertados por um leitor, reconsideramos e modificamos para “controlou a depressão”, uma vez que V. tem tido sucesso em aliviar seus sintomas com a medicação a base de cannabis, não necessariamente foi curada.

Fonte: The Intercept

Por: Juliana Gonçalves

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Como enfrentar o medo de mudar

Nosso cerebro foi programado para a sobrevivência e não para a felicidade. A vida é mudança e é o que nos assusta. As vezes dá vontade de pensar como a Mafalda: “para o mundo que eu quero descer”.

Cómo afrontar el miedo al cambio

Nuestro cerebro está pensado para la supervivencia, no para la felicidad
La vida es cambio, pero el cambio nos asusta. A veces dan ganas de sumarse a la reflexión de Mafalda:Que el mundo se pare que yo me bajo.El origen de este malestar hay que buscarlo en la biología. SegúnEudald Carbonell, codirector de las excavaciones de Atapuerca, nuestro cerebro es el resultado de dos millones y medio de años de evolución. Llevamos mucho tiempo viviendo en cavernas y muy poco en ciudades. Esto significa que tenemos “codificadas” respuestas automáticas para responder con éxito a las amenazas de aquel entonces. Si ahora vemos un león suelto paseando por una calle, nuestro cerebro no se pondrá a elucubrar de qué raza es; sencillamente, nos dirá que salgamos corriendo para ser más rápidos, no que el felino, sino que el que tenemos al lado (también está la otra alternativa de quedarnos congelados, para que no nos vea). Sin embargo,estos circuitos tan maravillosos que nos han permitido llegar hasta aquí como especie, no están preparados para afrontar amenazas más sutiles, como la digitalización, los cambios de regulación de un sector o la posibilidad de quedarnos sin empleo.Estos miedos son nuevos, evolutivamente hablando, y no siempre nos apañamos bien con la transformación. Recordemos una máxima importante: nuestro cerebro está pensado para la supervivencia, no para lafelicidad. Así pues, ante el cambio tenemos que ingeniárnosla para navegar por él, entenderlo como oportunidad y aprender de sus posibilidades. Y esto no es tan automático como salir corriendo ante una amenaza, requiere esfuerzo, entrenamiento y salirnos de los miedos que nos atenazan.

 

La gestión del cambio es más difícil que nunca, pero más fácil de lo que está por venir. Por una razón muy simple: la velocidad. Para hacernos una idea de la magnitud, hace 10 años teníamos quinientos millones de aparatos conectados a internet. El año que viene se prevé cincuenta mil millones y en una década, unbillón. Así pues, estamos solo al principio. Por no hablar de lo que nos depararán la inteligencia artificial, la criopreservación de nuestros cuerpos, los avances en la genética o los viajes por el espacio. Estamos solo al principio de un tsunami que va a transformar la forma de relacionarnos, de trabajar y de vivir. Por tanto, se avecinan más y más cambios… Pero la buena noticia es quenuestro cerebro, aunque provenga de la época de las cavernas, tiene una enorme plasticidad que le ha permitido llegar hasta aquíy construir toda la tecnología que está revolucionando el mundo. De manera que, tenemos margen de maniobra. Veamos cómo podemos comenzar cualquiera de nosotros con claves muy sencillas.

Primero,es urgenteentrenar diariamente nuestra mente. Igual que hay gimnasios para nuestro cuerpo, hemos de poner en forma el músculo del cerebro. Todos los días, todos, hacer algo diferente. Leer fuentes de información distintas, ir al trabajo por otro camino, probar un sabor exótico… lo que quieras. Pero rétate a diario con algo nuevo.El aprendizaje es el mejor antídoto ante el miedo.

Segundo,hay que relativizar lo que nos ocurre. Un buen método es, paradójicamente, leer historia. Necesitamos darnos cuenta de que, aunque vivimos en el tsunami del cambio, precisamente todos esos avances nos han permitido incrementar nuestra esperanza de vida, no sufrir por posibles epidemias o por guerras mundiales.En la medida que tomemos perspectiva, podemos entender la parte amable.

Tercero,aplicarse dietas paradesdigitalizarnos. Por mucha velocidad que nos rodea, necesitamos encontrar la conexión con nosotros mismos y con los que nos rodean. Si vivimos siempre expuestos a los impactos de internet, no tendremos tiempo para integrar el aprendizaje y para encontrar los oasis necesarios de una cierta tranquilidad. Por ejemplo,un fin de semana se puede dejar el móvil o ponerlo en modo avión.

Y cuarto,confiar. Al final,de todo se sale, mejor o peor, pero se sale. Lo que nos agobiaba hace años, como los exámenes, enfrentarnos a un conflicto difícil… ahora lo miramos de una manera más amable. Si hemos sido capaces de sortear situaciones difíciles, ¿por qué no vamos a poder hacerlo con lo que tenemos entre manos?

Por ello, en la medida en que confiemos, mantengamos la curiosidad y el aprendizaje, sepamos relativizar y creemos espacios de paz, podremos encontrar recursos para contemplar el cambio de una manera más positiva y constructiva.

Fonte:El País

Conselhos sexuais da série ‘Sex Education’ serviriam na vida real?

Ao invés de se limitar a um olhar masculino, incorpora com naturalidade vozes femininas para falar de desejo, prazer e iniciativa (Lily, quando combina um encontro sexual com Otis, diz com segurança: “Eu entro com as camisinhas, você com o lubrificante”)…

Cena de ‘Sex Education’. 

Conselhos sexuais da série ‘Sex Education’ serviriam na vida real?

O grande acerto do seriado da Netflix é falar não só de sexo, mas também de valores

Liam aparece na tela pendurado na lua que decora o teto do salão de baile do seu colégio. Todos os olhares, assustados, se voltam para ele. O que ele está fazendo lá em cima? Está apaixonado por Lizzie, mas ela o ignora, e sua vida não faz mais sentido: na adolescência tudo é muito dramático. Esta é um caso para Otis Milburn, o protagonista deSex Education, que age como conselheiro de relacionamento para seus colegas de escola [se você continuar lendo, conhecerá a história de Liam e de alguns outros personagens. Não sãospoilersrelevantes, mas não deixam de serspoilers].

Essa série, um dos últimos lançamentos daNetflix, trata asexualidadedos jovens de forma global.Fala tanto de práticas eróticas quanto de orientações ou de como administrar as relações afetivas. Mas sempre sob um ponto de vista igualitário e positivo.

Igualitário porque, ao invés de se limitar a um olhar masculino, incorpora com naturalidade vozes femininas para falar de desejo, prazer e iniciativa (Lily, quando combina um encontro sexual com Otis, diz com segurança: “Eu entro com as camisinhas, você com o lubrificante”), assim como todo tipo de orientações eidentidades sexuais(pensemos em Eric mostrando sua parte feminina comocrossdresser).

Positivo porque osexonão é visto como algo sombrio ou sórdido, que gere riscos e necessidade de prevenção, e sim como uma forma de descoberta e crescimento pessoal.Sex Educationtrata mais de valores que de sexo, e esse é um grande acerto. Tomara que a segunda temporada da série, que acaba de ser anunciada, siga pelos mesmos caminhos.

Liam, o menino pendurado na lua, tentou insistentemente cortejar a garota, com a falsa ideia de que assim conseguiria derreter o coraçãozinho da dama.Otis, por sua vez, lhe fala sobre respeitar a decisão da outra pessoa esaber aceitar umnão.A atitude de Liam revela como os clichês do amor romântico influenciam nas relações sentimentais e as nossas carências em gestão emocional.

Rafael Guerrero, um dos poucos professores da Universidade Complutense de Madri que, na falta de uma disciplina específica, ensina técnicas de educação emocional a seus alunos de Magistério, dizianesta reportagemque algumas das consequências dessa falta de ferramentas são a insegurança, a baixa autoestima e os comportamentos compulsivos.

Não nos entendemos na cama

Tanya e Ruthie são namoradas. Parece que tentam manter relações sexuais, mas com pouco sucesso. Elas se acham atrapalhadas, não sabem como fazer, como se coordenar, como terem prazer juntas. Mas, se elas se entendem tão bem em outras coisas, por que não no sexo?

Otis sabe pouco das relações eróticas entre mulheres, então para tentar lhe dar conselhos assiste a filmes pornôs e faz anotações. Não acerta muito nesse recurso, porqueo pornô é ficção, e muitas vezes só transmite alguns clichês sobre o sexo lésbico.

O conselho não funciona. O assessoramento sexual nem sempre acerta de primeira, nem neste caso nem na vida real. Otis tenta levar a situação para o seu terreno: os relacionamentos a dois.E aí acerta mais, porque os problemas de cunho erótico às vezes escondem um conflito no relacionamento.

E você, o que quer?

Aimee está fazendo sexo com seu namorado. Pergunta-lhe se ele quer gozar no seu peito ou na sua cara. Ele não se sente cômodo com isso e lhe devolve a pergunta: e você, o que quer? Aimee não sabe, porque nunca se perguntou, simplesmente repete aquilo que viu e que acredita que deseja.

Para saber o que quer, Otis dá um bom conselho a Aimee: masturbe-se. Conhecer nosso corpo e nossas reações é fundamental para saber o que queremos e, depois, poder compartilhar com outras pessoas.

A primeira reação de Aimee mostra outro mito nas relações eróticas: para que vou me masturbar se tenho parceiro? Como se fosse uma prática destinada unicamente a solteiros. Mas depois ela se anima. E como!Assistimos a uma cena de autodescoberta que, com humor, é toda uma amostra de empoderamento.E depois vemos a repercussão positiva de conhecer a si mesma na vida sexual a dois.

Problemas na penetração

A obsessão em perder a virgindade é o problema de Lily. Ela quer que a penetrem porque precisa se livrar “disso” e saber o que se sente. Tamanha é sua obsessão que, quando finalmente consegue alguém que queria transar com ela (um aplauso aqui por mostrar corpos diferentes), não consegue. O pênis se choca contra um muro.

O vaginismo é a contração involuntária dos músculos da pélvis, de tal maneira que impedem a penetração. Ocorre muitas vezes por medo da penetração. A cabeça, nesse caso, interfere e prega uma peça. Qual é o conselho de Otis a Lily? Que se deixe levar, e lhe propõe um exercício de “loucura”.

É verdade que o sexo exige certo descontrole, certo abandono. Mas o vaginismo normalmente tem a ver com um medo irracional da penetração. É uma fobia e, como tal, soluciona-se com uma aproximação progressiva da situação que gera o medo. Serão acrescidos exercícios para conhecer os músculos pubococcígeos. E também haverá reeducação para, entre outras coisas, aprender a se deixar levar, sim, embora o tratamento vá um pouco além do que a série mostra. O vaginismo não se cura descendo um morro numa bicicleta sem freios.

E, já que falamos de genitálias internas femininas, “eu também tenho vagina” é uma frase-chave em uma cena de apoio a uma vítima desexting, uma prática que vem crescendo entre adolescentese que também recebe atenção na série. Teria sido mais correto falar de vulva, porque em uma foto dos geniais femininos geralmente é a parte externa que se vê. Mas perdoem-se certas imprecisões deSex Education.Afinal de contas, a educação em valores é mais importante do que usar bem uma palavra.

Fonte:El País
Por:Arola Poch
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A guerra às drogas não funciona. O que podemos aprender com o seu fracasso?

Se a polícia e os militares se comportassem por um dia em Ipanema da mesma forma que eles se comportam no Alemão, seria uma das maiores manchetes do mundo naquele dia. Imagine se eles enviassem um tanque para a praia de Ipanema e começassem a atirar em qualquer pessoa suspeita de estar usando drogas.

Tropas do Exército passam pelo bairro de Anchieta, na zona norte do Rio de Janeiro, durante intervenção federal de 2018 no RJ. Foto: Danilo Verpa/Folhapress

NO BRASIL ATUAL, as pessoas estão ou inspiradas ou apavoradas com a chegada de Jair Bolsonaro à Presidência – e, para entender o que pode acontecer em seu governo, eu acredito haver uma história que deve ser explorada antes, porque essa é a única forma de enxergar um futuro.

Nos últimos oito anos, viajei pelo mundo inteiro me informando sobre a guerra às drogas (e as alternativas à guerra às drogas) para o meu livro “Na fissura: uma história do fracasso no combate às drogas”, recém-publicado pela Companhia das Letras. Estive em lugares com as políticas mais brutais em relação a usuários, dependentes e traficantes de drogas (como o Vietnã, o norte do México e os Estados Unidos); e fui a lugares que descriminalizaram todas as drogas (Portugal) ou as legalizaram (o estado do Colorado, Uruguai e Suíça). Há seis lições desta guerra global que explicam a ascensão de Bolsonaro – e o que acontecerá se ele fizer tudo o que prometeu durante sua campanha eleitoral.

Lição um: A guerra às drogas cria uma guerra pelas drogas.

O Brasil tem mais de 60 mil assassinatos violentos todos os anos, e a população está certa em se enfurecer e exigir mudanças radicais que resolvam essa catástrofe. Esta foi uma das principais razões pela qual tantas pessoas apoiaram Bolsonaro: elas acreditavam que ele, pelo menos, falava sobre o problema da violência massiva, e que tinha um plano para resolvê-la.

Mas, para entender por que o plano dele não funcionará, nós precisamos, em primeiro lugar, entender o que está causando metade dessa violência.

Para começar, faça um pequeno experimento mental. Imagine que você está em Chicago e decidiu roubar uma garrafa de vodca. Se você for até uma loja de bebidas, colocar a garrafa embaixo do casaco e os donos da loja te pegarem, eles vão chamar a polícia e a polícia virá e te levará. Assim, a loja em si não precisa usar violência; ela não precisa ser intimidadora; eles têm o poder da lei sustentando seus direitos de propriedade.

Agora, imagine que você está em Chicago e quer roubar um pacote de maconha, ou cocaína, ou metanfetamina. Se a pessoa que te vende a droga te pegar roubando, ela não vai chamar a polícia – ela iria presa. Ela vai lutar com você. Agora, se você é um traficante (e eu passei um tempo com vários deles durante o tempo de minha pesquisa), não precisa ficar comprando brigas todos os dias. Você precisa estabelecer uma reputação por ser tão assustador que ninguém ousaria te desafiar. Na verdade, você precisa estabelecer o seu lugar enquanto vendedor e resistir a seus rivais através da violência. Como o escritor Charles Bowden disse, a guerra às drogas cria uma guerra pelas drogas.

Maria Lucia Karam, importante juíza brasileira, calcula que 30 mil dos assassinatos no Brasil todos os anos são um resultado direto desta guerra pelas drogas criada pela proibição.

Lição dois: Onde quer que tenha sido experimentada, a proposição de Bolsonaro aumenta os índices de mortes.

Bolsonaro argumenta que a solução para tal violência é dar à polícia poder para executar qualquer um que ela suspeite de vender drogas. Execução extrajudicial, em si, é uma forma de assassinato, e nós sabemos que os atingidos por isso serão, em grande maioria, homens pobres em favelas – mas há também evidências de que essa tática aumentará o índice geral de mortes, além dos assassinatos cometidos pela polícia.

Imagine que você é parte de uma gangue de traficantes, como o PCC, que dominou as favelas de São Paulo, onde passei um tempo recentemente. Você travou uma guerra contra seus rivais e, através da violência e da corrupção de autoridades locais, obteve controle. Se a polícia vier agora e te matar, isso simplesmente gera uma disputa sobre o controle do seu território. É o primeiro tiro disparado para uma nova guerra – onde grupos rivais lutam para ganhar o seu território. É por isso que, invariavelmente, imposições policiais violentas sobre gangues do narcotráfico causam um aumento nos assassinatos em geral.

Isso não significa, é claro, que nós devemos deixar gângsteres violentos dominarem os territórios. Significa que devemos escolher as soluções mostradas que realmente funcionaram.

Lição três: Há uma maneira real para acabar com a guerra pelas drogas e a enorme violência que ela causa – e é o oposto do que Bolsonaro propõe.

Se você quiser saber quanto dessa violência é um resultado direto da decisão de proibir as drogas, então se pergunte: onde estão os violentos traficantes de álcool? O dono da Smirnoff atirou no rosto do dono da Budweiser? O bar local mandou que adolescentes atirassem no bar rival do outro lado da rua? Não – mas exatamente isso aconteceu durante a Lei Seca nos Estados Unidos. Todos sabiam quem Al Capone era.

O que mudou? Não a droga – o álcool é hoje o mesmo que sempre foi. O que mudou foi que a droga foi legalizada. O professor Jeffrey Miron, de Harvard, mostrou que os índices de assassinatos nos Estados Unidos aumentaram massivamente quando o álcool foi banido – e caíram massivamente quando o álcool foi legalizado.

Estive em lugares que legalizaram as drogas. Não há nada de abstrato na forma como eles fizeram isso. O estado do Colorado legalizou a maconha. Ela é agora vendida em locais licenciados e traficantes de maconha perderam seu espaço pouco a pouco. A Suíça legalizou a heroína e agora não há traficantes violentos de heroína no país (e houve um total de zero mortes relacionadas à heroína legal em quinze anos desde que ela foi legalizada).

Algumas pessoas dizem que acabar com a guerra às drogas é suficiente para países desenvolvidos como a Suíça e Portugal, mas que isso não é relevante para um país como o Brasil. “Eu acho ainda mais importante” aqui, disse-me a juíza Maria Lucia Karam. “Porque na Suíça ou em Portugal, eles não têm a violência”. Eles não têm quase 30 mil pessoas sendo mortas pela guerra às drogas ano após ano após ano.

Bolsonaro está oferecendo uma falsa solução para a violência. Mas há uma solução real em espera para quando o país quiser escolhê-la.

Lição quatro: A guerra às drogas é sempre usada como pretexto para fechar o cerco a grupos que o estado quer perseguir de qualquer forma.

Quando eu cheguei ao Brasil, peguei um táxi para o meu hotel, deixei minhas malas na recepção e fui dar uma caminhada na praia de Ipanema. A primeira coisa que um brasileiro me disse, após o motorista de táxi e da recepcionista do hotel, foi dita por um homem que viu um ‘gringo’ caminhando pela praia e veio confiante até mim dizendo: “E aí amigo – quer comprar cocaína?” Todos os dias, pessoas ricas na praia de Ipanema estão comprando e usando drogas.

No dia seguinte, eu fui ao Complexo do Alemão, uma favela não muito longe de Ipanema, e um extraordinário jovem ativista chamado Raul Santiago me acompanhou e me mostrou o lugar. Eu vi a polícia apontando armas abertamente a crianças pequenas. Eu os vi aterrorizando a população. Eu conheci famílias de pessoas que foram executados extrajudicialmente pela polícia. Eu descobri que eles dirigem tanques pelas ruas da favela.

Algumas pessoas estão usando drogas tanto em Ipanema quanto no Complexo do Alemão. Se a polícia e os militares se comportassem por um dia em Ipanema da mesma forma que eles se comportam no Alemão, seria uma das maiores manchetes do mundo naquele dia. Imagine se eles enviassem um tanque para a praia de Ipanema e começassem a atirar em qualquer pessoa suspeita de estar usando drogas.

Qual é a diferença? As pessoas no Alemão são tão humanas – e tão merecedoras de segurança e respeito – quanto as de Ipanema.

Nenhum país pode impor leis de drogas contra todos que as infringem. Nos Estados Unidos, cerca de 50% da população já agiu fora da lei. Nenhum país pode aprisionar metade de sua população. Então o que acontece? O estado sempre usa a guerra às drogas como um pretexto para fechar o cerco contra aqueles que deseja reprimir por outras razões. Nos EUA, são os afro-americanos, os latinos e os pobres. No Brasil, é a população das favelas. Bolsonaro já expressou seu desprezo por eles, dizendo que as mulheres de lá não são nem “boas para reprodução mais”. Agora a guerra às drogas fornece um pretexto para aterrorizar essas pessoas.

Certo dia, eu estava sentado no centro de uma favela chamada Maré, bebendo Coca-Cola Zero com uma jovem ativista de lá chamada Maïra Gabriel Anhorn. Ela me explicou que seu grupo de ativistas locais – que consiste basicamente em um grupo de pessoas da própria favela da Maré – estavam tentando provocar mudanças explicando para as pessoas que elas têm direito a segurança. A população entendia muito bem que educação era um direito, que saúde era um direito, mas quando se tratava de segurança ser também um direito, eles se perdiam. Eles haviam sido ensinados, durante todas as suas vidas, que essa insegurança generalizada, essa violência extrema, eram necessárias como parte da guerra às drogas. O estado tinha que travar uma campanha massiva de violência. Era necessário.

Maïra descobriu que “toda vez que você tentava criticar as operações policiais, a resposta era ‘Mas é um lugar muito inseguro, há muitas pessoas que vendem drogas’”, disse. “E para as pessoas aqui, essa é uma desculpa aceitável. Essa é a única desculpa que torna essas operações violentas aceitáveis – porque aqui há pessoas que compram drogas.”

A genialidade da guerra às drogas, disse Maïra, é que ela, como nenhuma outra, permite uma guerra aos pobres que a sociedade como um todo, e mesmo muitos dos próprios pobres, aceitarão como necessária.

Maïra acredita que acabar com a guerra às drogas pode ser uma coisa boa por diversas razões – mas uma delas é retirar de cena uma desculpa para essa guerra brutal de classes conduzida pelo estado. Está claro o que está acontecendo – e por quê. E, uma vez que essa lógica estiver clara para todos, diz, nós podemos lutar contra.

Lição cinco: Ir atrás de pessoas com crise de dependência piora o vício.

Os aliados de Bolsonaro, como o então prefeito de São Paulo, João Dória (recém-empossado governador do estado), reagiram às pessoas com dependência com violentas medidas repressivas – e essa parece que provavelmente se tornará a estratégia de Bolsonaro.

Em 2017, enquanto pesquisava para meu livro, “Na fissura”, eu passei um tempo na conhecida “Cracolândia” da cidade, onde muitos dos dependentes mais vulneráveis do Brasil acabaram por viver nas ruas. No começo, essas pessoas foram ameaçadas e agredidas pela polícia. Toda vez que isso acontecia, o problema só piorava. Então, durante um curto tempo, um interessante experimento foi conduzido por um grupo chamado De Braços Abertos.

Eles já haviam aprendido que a forma como a dependência química normalmente é pensada no Brasil é ultrapassada.

Se você tivesse me perguntado oito anos atrás, quando eu comecei a pesquisar para “Na fissura”, o que causa o vício em drogas, eu teria olhado para você como se você fosse um idiota e respondido: “drogas, né”. Não é difícil de entender. Eu pensei que havia visto isso a minha vida inteira. Todos podemos explicar. Imagine se você, eu e as próximas 20 pessoas que passarem por nós na rua usarmos uma droga muito potente durante 20 dias. Há componentes químicos viciantes nessas drogas, então se parássemos no 21º dia, nossos corpos precisariam daqueles químicos. Nós teríamos um desejo feroz pela droga. Nós estaríamos viciados. É isso que dependência significa.

Uma das formas em que essa teoria foi estabelecida pela primeira vez foi através de experimentos com ratos – introduzidos no pensamento norte-americano nos anos 80 em um famoso cartaz da Partnership for a Drug-Free America (Parceria para uma América sem Drogas). Você deve se lembrar. O experimento é simples. Coloque um rato em uma gaiola, sozinho, com duas garrafas de água. Uma contém apenas água. A outra contém água misturada com heroína ou cocaína. Quase todas as vezes que esse experimento é feito, o rato fica obcecado com a água drogada e segue voltando para beber mais e mais, até acabar morrendo.

O cartaz adverte: “Apenas uma droga é tão viciante, que nove entre dez ratos de laboratório as usam. E usam. E usam. Até que morrem. Ela se chama cocaína. E pode fazer o mesmo com você.”

Mas, nos anos 70, um professor de psicologia em Vancouver chamado Bruce Alexander, percebeu algo de estranho nesse experimento. O rato é colocado na gaiola completamente sozinho. Ele não tem nada para fazer exceto usar das drogas. O que aconteceria, ele se perguntou, se tentássemos de forma diferente? Então o professor Alexander construiu o Parque dos Ratos. É uma atraente gaiola onde os ratos teriam bolas coloridas, a melhor comida de ratos, túneis para passear e vários amigos: tudo o que um rato da cidade poderia querer. Alexander queria saber: o que aconteceria?

No Parque dos Ratos, todos os ratos obviamente provaram a água de ambas as garrafas porque eles não sabiam o que tinha dentro delas. Mas o que aconteceu em seguida foi surpreendente.

Os ratos com vidas boas não gostavam da água drogada. Eles a evitaram, consumindo menos de um quarto do que os ratos isolados haviam consumido. Nenhum deles morreu. Enquanto todos os ratos que estavam sozinhos e infelizes se tornaram usuários frequentes, nenhum dos ratos que tinha um ambiente feliz em torno de si o fez.

Há diversos exemplos humanos que mostram o mesmo princípio. Isso me fez perceber: o oposto da dependência é a conexão.

Após descobrir isso, a organização De Braços Abertos argumentou que a punição aumenta a dor e, portanto, a dependência e que, na verdade, a melhor maneira de reduzir o vício seria diminuir a dor profunda que essas pessoas sentem. Então eles compraram alguns hotéis baratos e forneceram às pessoas da Cracolândia um lar seguro, comida e emprego – em vários casos, pela primeira vez em suas vidas. A melhor pesquisa sobre isso mostrou que, como resultado, 65% deles reduziram o seu uso geral de drogas. O oposto da dependência é a conexão. Quanto mais pessoas puderem ser ajudadas a viver vidas significativas, conectadas e seguras, mais sairão do vício.

E logo quando o experimento da De Braços Abertos estava tendo resultados promissores – assim como havia tido em todos os lugares ao redor do mundo onde havia sido experimentado, de Vancouver a Lisboa – Doria foi eleito e decidiu acabar com tudo. Ele enviou a polícia para agredir os residentes e demoliu um prédio com três pessoas dentro. Como resultado, o problema da dependência química em São Paulo está mais fora de controle do que nunca.

Lição seis: O Brasil pode fazer escolhas melhores.

A única coisa que pode ser dita em defesa da guerra às drogas é que os Estados Unidos realmente deram a ela uma oportunidade justa. Eles gastaram trilhões de dólares; eles o fizeram por cem anos; eles mataram centenas de milhares de pessoas (e destruíram países inteiros como a Colômbia); eles aprisionaram milhões dos seus próprios cidadãos; e qual é o resultado? Eles têm a pior violência armada no mundo depois do Brasil. Eles têm a pior crise de dependência química no mundo. E eles não conseguem nem manter as drogas fora de suas prisões.

Sob o governo de Bolsonaro, parece que o Brasil vai de novo copiar lugares que falharam desastrosamente, como os Estados Unidos. Mas há uma alternativa. O Brasil poderia começar copiando lugares que deram certo. Por exemplo: Portugal descriminalizou todas as drogas e transferiu o dinheiro usado para destruir a vida das pessoas de forma a ajudá-las a reconstruir suas vidas. Desde então, houve uma grande queda nos índices de dependência e overdoses.

Em todos os lugares onde a guerra às drogas foi superada, eu vi o mesmo padrão. De primeira, é extremamente controverso e as pessoas pensam que é loucura – e então elas veem os resultados. Não é perfeito – eles certamente ainda têm problemas no Colorado, em Portugal e na Suíça – mas há uma melhora tão radical que a oposição às reformas simplesmente deixa de importar.

Você não precisa se tornar um vidente para saber o que a proposta de Bolsonaro vai fazer com o Brasil – você precisa apenas olhar para o outro lado do mundo. Para ver o caminho além de Bolsonaro – o caminho que genuinamente reduz os horrendos índices de assassinatos e dependência química do Brasil – você precisa manter o olhar global. As soluções foram testadas. Elas estão esperando o Brasil escolhê-las.

O livro “Na fissura” foi lançado no Brasil no fim de 2018 e está disponível nas livrarias de todo o país.

Tradução: Maíra Santos

Os castigos e a cura para homossexualidade através da fé

Há catorze anos fui a Birmingham para deixar de ser homossexual. Fala-se da Igreja Católica por ser a que tradicionalmente tem mais fiéis em Portugal, no entanto, eu pertencia a uma minoria religiosa, o que contribuiu ainda mais para o meu isolamento quando tomei consciência de que era lésbica.

CASTIGOS E A CURA PARA A HOMOSSEXUALIDADE ATRAVÉS DA FÉ

Recuemos até ao ano de 1983, altura em que a minha avó conheceu a Igreja de Jesus Cristo dos Santos dos Últimos Dias, vulgarmente conhecida por Igreja Mórmon e, juntamente com o meu pai e mãe, fui batizada aos oito anos. Ao longo do meu percurso religioso fui educada e preparada para ser esposa e mãe, ensaiando todos os atributos que são necessários para manter um lar em que o marido é a figura principal. Nunca pus a hipótese de me sentir atraída por raparigas, pois essa era uma realidade distante e nunca abordada no meio que eu frequentava. Às vezes contavam-se histórias, mas que não passavam disso mesmo. Eram “mitos urbanos” ou “provações diabólicas” que acabavam sempre de forma trágica.

Aos dezoito anos, já na faculdade, envolvi-me com uma colega. Dois anos mais tarde, com uma prima distante, embora eu fosse escrevendo uma história muito inocente e acanhada, sem perceber muito bem o que me acontecia e porque motivo as minhas relações heterossexuais duravam tão pouco, tendo em conta o nível de atração e afeição que tinha sentira por aquelas duas jovens mulheres que deixaram uma marca tão grande no meu espírito.

Em duas ocasiões diferentes, tive que me dirigir ao meu bispo, o líder máximo da cidade em que vivia e confessar-lhe o que havia feito. Sentei-me num gabinete, à frente de um grupo de homens sem qualquer tipo de formação para gerir as informações que lhes transmitiria e contei-lhes as minhas duas histórias, sendo-me pedido que descrevesse os níveis de intimidade, os contornos da relação e até as posições sexuais que tinhamos experimentado. Foi-me aplicado uma espécie de castigo, o chamado “período probatório”, em que eu poderia frequentar as reuniões da igreja, não podendo participar ativamente nas atividades em que estava habitualmente envolvida.Este período duraria três meses, o que não era uma pena pesada, comparativamente a outras situações semelhantes. Depois de uma pesquisa extensiva, percebi o porquê: na Igreja Mórmon não havia muitas normas escritas relativamente às relações homossexuais no feminino – uma consequência da invisibilidade das mulheres – pois, visto que não incluíam penetração peniana, então não eram consideradas relações sexuais mas apenas “intimidade física”. Isso trouxe-me, indubitavelmente, uma penalização mais leve e, como eu já era adulta, o bispo não me obrigou a contar o sucedido à minha mãe.Por outro lado, tendo em conta que a comunidade Mórmon é muito pequena, quase toda a gente reparou que algo se passava comigo, pois sendo eu uma pessoa muito ativa nas cerimónias religiosas, tinha sido remetida ao silêncio e à contrição, o que me fazia sentir observada e humilhada.

Cumpri o meu castigo de forma exemplar, pois queria voltar a participar de todas as cerimónias e aulas, buscando o objetivo máximo de casar e ter filhos. Aquela era a minha realidade, o que me era compulsivamente ensinado desde os oito anos. Acabei a faculdade e dediquei-me, parcialmente, ao proselitismo. Na minha cabeça, se me entregasse inteiramente à Igreja, não haveria espaço para ceder à minha maior fraqueza.

No final do Verão de 2005, recebi a carta que vinha de Salt Lake City (onde se situa a sede da Igreja) que me dizia que eu iria servir uma missão de dezoito meses, partilhando as minhas crenças com os demais. Achava que o meu plano era infalível, pois não poderia estar mais protegida. Tinha vinte e dois anos. No entanto, a minha perspectiva carregava um filtro que alterava as cores que o mundo tinha, deixando-o a preto e branco.

Enquanto me preparava para partir, conheci uma missionária americana de quem me tornei muito próxima. Ela acabou por me contar algumas das suas histórias pessoais e isso fez com que se desenvolvesse um laço muito emotivo entre nós, envolto numa espiritualidade latente. Mais uma vez, senti uma clara atração física e isso acabou por resultar numa troca de afeto que ia muito para lá da amizade. Ela funcionou como uma espécie de cavalo de Tróia no meu percurso religioso e seguiram-se semanas de culpa e de frustração, pois sentia-me impura e indigna de partir em missão. Decidi confessar-me, pela terceira vez, a um terceiro bispo e, daquela vez, por ser reincidente, enfrentei um tribunal composto por três homens.Sem qualquer tipo de cuidado perante as implicações emocionais e psicológicas que as suas decisões pudessem ter, fui sentenciada a dezoito meses de “desassociação”, não podendo ter qualquer tipo de cargo ou responsabilidade na Igreja, sem poder dar aulas dominicais ou envolver-me na música ou no coro, sem poder discursar perante a congregação ou participar de outras reuniões específicas. Achei que não conseguiria suportar aquela pena e lembrei-me do que havia sentido dois anos antes, do quanto desejei morrer se isso significasse não pecar mais, e de me sentir um vaso estilhaçado, sem qualquer possibilidade de recuperação.

Estávamos em Novembro e tinham expirado os prazos para me inscrever numa pós-graduação. A americana tinha sido enviada para casa, proibida de me contactar e eu era aconselhada a casar-me, visto que tinha diversos homens religiosamente “dignos”, interessados em mim. Decidi que ia trabalhar, juntar algum dinheiro e viajar até Birmingham, Inglaterra, onde se encontravam os “LDS Family Services”, serviço prestado pela Igreja com psicólogas formadas que ajudavam as famílias Mórmons em alguns problemas “mais graves”. O meu bispo havia falado nessa hipótese e eu decidi ir.

Voei para Inglaterra e fiquei na casa de amigos Mórmons. Paguei pela minha estadia, paguei pelas viagens e transportes e paguei também duas consultas que tive com a terapeuta. Contei-lhe a minha história e ela disse-me que iria ajudar-me a “resistir à tentação”, que eu poderia desenvolver mecanismos para não ceder aos impulsos que sentia. Na altura, reli os diários que escrevia desde os meus sete anos e apercebi-me de como tinha ignorado os inúmeros sinais sobre a minha sexualidade, ao longo da vida. Na verdade, eu nunca me tinha dado a oportunidade de sentir fosse o que fosse e de me conhecer sem me condenar e culpabilizar de forma imediata. Tinham-me traçado um percurso igual ao de todas as outras meninas Mórmons, e se eu pintasse fora do risco, só me restava retratar-me ou, por anátema, excluir-me-iam. Felizmente, contrariando a vida de angústias constantes que me esperaria, descobri um terceiro caminho e disse à psicóloga que queria regressar a Portugal, para viver uma vida escolhida por mim. Telefonei à minha mãe e disse-lhe isso, questionando se ela me aceitaria em casa, ao que ela respondeu que sim, embora pouco convencida.

O dinheiro que eu tinha juntado e convertido em libras, esgotou-se, por isso deixei a minha máquina fotográfica como forma de pagamento da terceira semana de estadia e liguei à minha mãe para me ajudar a pagar a passagem de regresso: “Filha, se queres voltar, arranja uma maneira”. Percebi rapidamente que me queriam obrigar a ficar ali, a trabalhar e a procurar a ajuda da Igreja. Afinal de contas, o que sabia eu do mundo fora da realidade Mórmon, da sociedade suja e cheia de predadores? Eu seria uma “flor no meio do entulho que rapidamente murcharia” – palavra de bispo. Há tantas histórias por aí , tantas que se escondem em gabinetes de seitas obscuras e imersas em ignorância.

Telefonei ao meu pai, que havia deixado a igreja pouco antes de se divorciar da minha mãe, e ele comprou-me o bilhete de avião. Dormi a minha última noite numa sala de espera de Stansted, aterrei no aeroporto Sá Carneiro, apanhei o comboio para Lisboa e depois o autocarro para Setúbal, fazendo o resto do percurso até casa, caminhando.

A “indecência” do prazer feminino…

“Quando alguém qualifica um objeto como obsceno, imoral, indecente ou profano só porque está relacionado com a vagina e o prazer feminino,
a tecnología como industria é que sai perdendo”.
La empresa Lora DiCarlo diseñó el Osé, al que le fue retirado el premio a la innovación en la conferencia CES 2019.

La ‘indecencia’ del placer femenino para el sector tecnológico

Un masajeador personal, un contador caserode espermatozoides, pornografíaen realidad virtualy algo descrito como “el primer juguete sexual que funciona con un libro electrónico”: todos estos productos han sido exhibidos en CES, la mayor exhibición de aparatos electrónicos para el consumidor. Dos de ellos fueron premiados por los organizadores.

Por eso Lora Haddock se sorprendió cuando le retiraron el premio a la Innovación CES 2019, tres semanas después de otorgárselo. Su producto Osé, un juguete sexual de manos libres que ella diseñó con un equipo de ingenieros de la Universidad Estatal de Oregón, había sido anunciado como uno de los galardonados en noviembre. Pero en un correo electrónico que explica el cambio de parecer —el cual Haddock compartió con The New York Times— un representante del congreso citó una cláusula de los términos y condiciones de los premios donde se descalifican productos que se consideran“inmorales, obscenos, indecentes y profanos o que no cumplen con la imagen de la CTA”. (CTA es la Asociación de Tecnología de Consumo, que dirige la CES).

“Me sorprendió”, dijo Haddock, de 33 años, “y luego me molestó”. La premiación original había sido “un giro a favor de la inclusión”, dijo. “Pero después lo que dieron a entender es que: ‘No, de hecho, eres obscena, indecente e inmoral, y no eres innovadora en absoluto’”.

La CES recibe en promedio a 180.000 asistentes de todo el mundo y suma más de 100.000 menciones en medios de comunicación especializados cada año, de acuerdo con su propio conteo. Para compañías emprendedoras como la de Haddock, participar en el congreso es fundamental para atraer inversiones. Incluso es mucho más importante para las empresas dedicadas al bienestar sexual pues, por su naturaleza, tienen dificultades para anunciarse en revistas, espacios públicos y plataformas como Facebook.

Haddock, quien antes trabajó en el sector de servicios de salud y estuvo en la Armada estadounidense, es fanática del estudio de la anatomía. Es por ello que desde un inicio buscó que su producto fuera personalizable, lo cual la llevó a reunir información sobre la ubicación del llamado punto G y del clítoris en distintos cuerpos. A todas sus conocidas con vagina, dijo, les pidió “literalmente que midieran la distancia con la mano y una cinta métrica”.

Y en 2017, poco después de establecer su compañía, llamada Lora DiCarlo, buscó a John Parmigiani, director del laboratorio de prototipos de la Universidad Estatal de Oregón, porque para su producto necesitaba 52 componentes de ingeniería. “Entré a la reunión sin idea de cuál era el producto y creo que la tercera oración que dijo Lora fue algo como: ‘No tuve mi primer orgasmo mixto hasta los 28 años’. Pensé que era algo fuera de mi zona de confort, pero que no tenía nada de malo”, dijo Parmigiani.

Osé, que estaría a la venta a finales de este año en Estados Unidos por un costo de 250 dólares, se expande de acuerdo con la preferencia de la usuaria una vez que se coloca en la cintura pélvica, para proveer estimulación externa e interna en simultáneo (de ahí que Haddock discutiera un orgasmo mixto con Parmigiani). Osé no vibra, sino que realiza movimientos suaves y autónomos, además de generar un flujo de aire para aumentar la estimulación.

Osé tiene ocho registros de patente pendientes de aprobación y fue creado por un equipo que incluye a la experta en robótica e inteligencia artificial Ada-Rhodes Short y a Lola Vars, doctoranda de la Universidad Estatal de Oregón enfocada en ingeniería mecánica.

Pese a ese proceso de desarrollo, los funcionarios de la CES y de la Asociación de Tecnología de Consumo después dijeron que —más que la afirmación inicial sobre que el producto contraviene la cláusula de moralidad— el galardón le fue retirado a Osé porque no encaja en la categoría de robótica y drones ni con ninguna otra de las categorías existentes para la premiación de productos.

“No cabe duda que [Osé] es un producto robótico. No hay justificación: Lora DiCarlo merecía el premio”, dijo Parmigiani.

En una declaración a The New York Times, Gary Shapiro, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Tecnología de Consumo, afirmó: “Nos disculpamos con la directora general Lora Haddock por nuestro error, ya que el producto de Lora DiCarlo no coincide con ninguna de nuestras categorías existentes y no debió haber sido aceptado en el programa de los Premios a la Innovación. CES es una feria empresarial profesional; la pornografía, los juguetes sexuales y los productos de tecnología sexual no son parte del evento. La CES es una feria con más de 4500 expositores. Reconocemos que hay inconsistencias en las compañías que se presentan y las resolveremos”.

Pero Haddock cree que lo que sucedió se debe a algo más que una omisión accidental o un error administrativo.

El martes 8 de enero, el primer día del congreso,publicó una cartaen la que acusó a la CES de discriminación por género.

No se trata de la primera vez que la feria comercial recibe acusaciones de falta de diversidad. En 2018, una gran cantidad de personas de la industria criticaron a la CES por no incluir en sus principales conferencias a ponentes mujeres durante dos años consecutivos, una omisión que la asociación atribuyó a que hay un “grupo reducido de mujeres que ostentan puestos de ese tipo” en el sector.

Para la conferencia de este año la deliberación para los premios a la innovación corrió a cargo de 89 jueces, de los cuales veinte fueron mujeres. Los organizadores del congreso se dijeron comprometidos con la diversidad y recalcaron que este año se anunció una futura inversión de 10 millones de dólares en negocios de emprendimiento y financiamiento enfocados en mujeres, personas no blancas y otros empresarios y compañías que no suelen estar representados en la industria tecnológica.

En la edición 2019 de la CES se exhibieron varios productos orientados a las consumidoras, incluidas bombas sacaleche, sistemas para llevar un registro de la fertilidad y herramientas para el cuidado de la piel. Sin embargo, los críticos señalan que muchos de estos productos tienen como propósito que las mujeres atiendan las necesidades de otros o cuiden de alguien más. “Están al servicio de la fertilidad, de la sociedad en conjunto y del hogar”, dijo Lola Vars, la directora técnica de Lora DiCarlo.

A otros productos de bienestar sexual pensados para las mujeres les ha sucedido lo mismo que al de Haddock.

En 2015, los encargados de la CES le dijeron a Karen Long —quien se ha dedicado a las tecnologías en el ámbito de la salud durante más de veinte años— que Fiera, el dispositivo de su compañía para mejorar la libido, no calificaba en la categoría de salud y tecnología. En un correo electrónico que recibió más tarde de parte de los organizadores del congreso le dijeron que “como regla general”, la CES no acepta “productos para el bienestar sexual”.

Liz Klinger, directora ejecutiva de Lioness, que fabrica un vibrador inteligente que recolecta información acerca de la excitación sexual, recibió una respuesta similar. (Solicitó su participación en la CES de 2017 y fue rechazada). “Dijeron que no incluirían ningún producto nuevo para adultos en este espacio”, afirmó Klinger. “Mencionaron que habían tenido malas experiencias en el pasado y que no querían productos nuevos en exhibición”.

Más tarde se enteró de que a otro solicitante le permitieron alquilar una sala completa para exhibir pornografía en realidad virtual.

“Estamos hartas de esto”, dijo Haddock. “No se trata solo de nuestro producto, sino de algo más grande. Se trata de aceptar y comprender de verdad la sexualidad humana, de reconocer la innovación. Cuando calificas un objeto como obsceno solo porque está relacionado con una vagina, la tecnología como industria es la que sale perdiendo”.

Por:Valeriya Safronova
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Cuba tem o “Medicare para todos” que muitos estadounidenses anseiam. “Não é nenhum segredo que a maioria dos problemas de saúde podem ser resolvidos pela atenção primária (prevenção) com a ajuda do médico, do enfermeiro ou do profissional de saúde mais próximo do paciente”.

Lo que podemos aprender del sistema de salud de Cuba

A pesar de que la mayoría de los cubanos no tiene derechos políticos, que la economía es disfuncional y que hay una política de represión, el sistema de salud de la isla es gratuito y universal. En ese rubro, Cuba tiene algunas enseñanzas que podrían beneficiar al mundo.

Este es un ensayo deRevolución 60, una serie que examina las seis décadas de la Revolución cubana. La sección reunirá a escritores, intelectuales, artistas, protagonistas, disidentes y partidarios de la Revolución para discutir su papel en el desarrollo histórico de América Latina y sus relaciones con Estados Unidos en los últimos sesenta años.

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LA HABANA — Claudia Fernández, de 29 años, es una contadora que carga en su vientre abultado a su primogénita, que nacerá en abril.

Fernández vive en un apartamento pequeño en una calle con baches y no le alcanza el dinero para comprar un auto. También se las arregla para sobrevivir sin un voto efectivo y sin el derecho a hablar de política con libertad. Sin embargo, la paradoja de Cuba es la siguiente: al parecer,su bebé tiene más probabilidades de sobrevivir de las que tendría si naciera en Estados Unidos.

Cuba es una nación pobre, con un régimen opresor y una economía disfuncional, peroen el ámbito de la atención médica realiza un trabajo asombroso del quepodría aprender Estados Unidos. De acuerdo con estadísticas oficiales (las cuales, como veremos, han suscitado debates), la tasa de mortalidad infantil en Cuba es de solo 4,0 muertes por cada mil nacimientos. En Estados Unidos, es de 5,9.

En otras palabras, según las estadísticas oficiales, un bebé estadounidense tiene casi un 50 por ciento más de probabilidades de morir que uno cubano. De acuerdo con mis cálculos, eso significa que 7500 niños estadounidenses mueren cada año debido a que la tasa de mortalidad infantil de Estados Unidos no es tan buena como la que se reporta en Cuba.

¿Cómo es posible esto? Bueno, el porcentaje podría no ser del todo correcto. Las cifras deben considerarse con una dosis de escepticismo. Sin embargo,no cabe duda de que una de las fortalezas más importantes del sistema cubano es que garantiza el acceso universal. Cuba tiene el “Medicarepara todos” que muchos estadounidenses anhelan.

“El ejemplo que representa Cuba es importante puesto que allá el concepto de ‘atención médica para todos’ ha sido más que una consigna durante décadas”, dijo Paul Farmer, el legendario trotamundos que fundó Partners in Health.“Las familias cubanas no quedan en la ruina financiera a causa de enfermedades o lesiones catastróficas, como sucede tan a menudo en otros lugares de la región”.

En La Habana, acompañé a una doctora local, Lisett Rodríguez, durante la consulta a domicilio que le dio a Fernández. Esa era la vigésima vez que Rodríguez había ido al apartamento de Fernández para revisarla a lo largo de sus seis meses de embarazo; además, Fernández había acudido a catorce citas en el consultorio de la doctora y tuvo consultas aparte con un dentista, un psicólogo y un nutricionista, en relación con su embarazo.

Todo de manera gratuita, al igual que el resto del sistema de atención médica y dental. Cabe destacar que Cuba registra excelentesresultados en la saluda pesar de que el embargo comercial y financiero de Estados Unidos afecta gravemente la economía y restringe el acceso a equipo médico.

,Fernández ha requerido más atención de lo normal porque padece hipotiroidismo, lo cual hace que su embarazo sea de más alto riesgo que el promedio.En el transcurso de un embarazo más común, una mujer cubana quizá vaya a diez consultas médicas y reciba ocho a domicilio.

Puede que 34 consultas, o incluso dieciocho, sean una exageración, pero sin duda son preferibles al cuidado promedio en Texas, por ejemplo, donde una tercera parte de las mujeres embarazadas no reciben una sola revisión prenatal durante su primer trimestre.

En Cuba es mucho menos probable quedarse sin una revisión médica prenatal gracias a un sistema de clínicas de atención primaria conocidas como consultorios. Por lo general, estas clínicas, cuyo personal consta solo de un doctor y un enfermero, están deterioradas y no cuentan con suficiente equipamiento, pero hacen que la atención médica esté al alcance de todos con facilidad: los doctores viven en el piso de arriba y están disponibles fuera de su horario laboral en casos de emergencia.

La doctora Rodríguez, a la derecha, y una enfermera, Zoé Alonso Díaz, atienden a una madre y a su hija recién nacida en su casa en La Habana.Lisette Poole para The New York Times

También son parte del vecindario. Mientras caminaba con la doctora por la calle, los vecinos la detenían y le preguntaban sobre las afecciones que los aquejaban:Rodríguez y su enfermera conocen a las 907 personas que están bajo su cuidado en el consultorio. Esta cercanía y practicidad, y no solo el hecho de que es gratuito, hacen que el sistema médico cubano sea accesible.

“Es útil que la doctora esté tan cerca, porque el traslado sería un problema”, me dijo Fernández.

Las consultas a domicilio también facilitan el cuidado de las personas de la tercera edad y las que tienen alguna discapacidad, la terapia para familias disfuncionales, como aquellas destrozadas por el alcoholismo (un problema común), y eltrabajo de prevención.Por ejemplo, durante las consultas, Rodríguez le aclara dudas a Fernández sobre lactancia y hablan de cómo preparar la casa para que sea un lugar seguro para el bebé.

“No es ningún secreto que la mayoría de los problemas de salud se pueden resolver en el nivel de atención primaria con ayuda del doctor, el enfermero o el profesional de la salud más cercano a ti”, comentó Gail Reed, editora ejecutiva estadounidense de la revista de saludMedicc Review, que se enfoca en el sistema de salud de Cuba. “Por lo tanto, se debe reconocer la red nacional de atención primaria que Cuba ha construido al enviar profesionales de la salud a vecindarios de todo el país”.

En los consultorios, se supone que cada doctor debe atender a todas las personas en su área al menos una vez al año, si no para un examen físico formal, al menos para revisar su presión arterial.

Todo esto es posible gracias a que los doctores abundan en Cuba —tiene tres veces más que Estados Unidos por habitante— y se les paga muy poco. Un doctor recién egresado gana 45 dólares al mes y uno muy experimentado, 80 dólares.

La apertura de Cuba al turismo ha creado algunas tensiones. Un taxista que recibe propinas de extranjeros puede llegar a ganar mucho más que un cirujano destacado. A menos, claro, que el cirujano también trabaje medio tiempo como taxista.

Los críticos dentro y fuera del país han formulado distintas objeciones respecto del sistema cubano. La corrupción y la escasez de suministros y medicamentos son problemas graves y el sistema de salud podría implementar más medidas para mitigar el alcoholismo y el tabaquismo.

Existen tambiénacusacionesde que Cuba manipula sus cifras. El país tiene una tasa excepcionalmente alta de muertes fetales tardías y los escépticos sostienen que cuando un bebé nace en una situación precaria y muere luego de unas pocas horas, esto a veces se clasifica como una muerte fetal para evitar el registro de una muerte infantil.

Roberto Álvarez, un pediatra cubano, me insistió en que esto no sucede y me dio explicaciones de por qué la tasa de muertes fetales es alta. Yo no estoy en posición para juzgar quién está en lo correcto, pero parece poco probable que la manipulación pueda marcar una gran diferencia en las cifras que se reportan.

Por lo general, los extranjeros expresan admiración por el sistema de salud cubano. La Organización Mundial de la Saludlo ha alabadoy Ban Ki-moon, ex secretario general de las Naciones Unidas, lo describió como “un modelo para muchos países”.

En varios aspectos, los sistemas de salud de Cuba y Estados Unidos son polos opuestos. La atención médica en Cuba tiene carencias, no cuenta con tecnología avanzada y se ofrece de forma gratuita, pero es capaz de asegurar que nadie quede desatendido. La medicina estadounidense cuenta con tecnología de punta, es costosa y logra resultados extraordinarios, pero se tambalea con lo más básico: el porcentaje de niños que se vacunan en Estados Unidos es menor al de Cuba.

La diferencia también es evidente en el tratamiento contra el cáncer. En Cuba, todas las mujeres se examinan con regularidad para detectar cáncer de mama o de útero, así que el sistema es excelente en cuanto a la detección de la enfermedad, pero no se cuenta con las máquinas necesarias para las radioterapias. En cambio, en Estados Unidos muchas mujeres no se examinan con regularidad, por lo que el cáncer a veces se detecta de manera tardía, pero existen opciones de tratamientos avanzados.

A medida que la población de Cuba envejece y aumenta de peso (al igual que en Estados Unidos, el principal problema de nutrición es la cantidad de personas que están por encima de su peso saludable, no por debajo), las enfermedades cardiacas y el cáncer se están convirtiendo en una carga más significativa. Además, la falta de recursos es una limitación importante para tratar estos padecimientos.

Hay una expresión cubana que dice: “Vivimos como pobres, pero morimos como ricos”.

En cierta medida, Cuba invierte bastante en atención médica porque es un negocio lucrativo. Cuba exporta doctores a otros países, lo que se ha convertido en una fuente importante de ingresos (los doctores ganan un sueldo superior en el extranjero, pero gran parte de ese excedente termina en manos del gobierno).

Con sus doctores, Cuba crea un bien público global: me he encontrado con médicos cubanos en países pobres de todo el mundo; además, Cuba también ofrece capacitación para doctores de Haití y otros países. Cientos de médicos cubanos, por ejemplo, arriesgaron su vida al viajar a África occidental durante lacrisis del ébola.

Cuba ha desarrollado su propia industria farmacéutica, en parte para eludir el embargo estadounidense pero también porque crea oportunidades financieras. Actualmente, se están realizando ensayos clínicos en Estados Unidos con un medicamento cubano para el cáncer pulmonar, y unacolaboración similar cubano-estadounidenseestá dando seguimiento a un tratamiento cubano para las úlceras del pie diabético. Me parece que esas colaboraciones representan el camino hacia una cooperación que ambas naciones deberían procurar.

Debemos hacer un llamado para que las mujeres como Fernández tengan derechos políticos significativos en Cuba pero también debemos luchar para que los bebés estadounidenses de familias de bajos ingresos tengan el mismo acceso a la atención médica que tendrá la hija de Fernández.

Por:Nicholas Kristof
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“A saúde é um negócio para que poucos se enriqueçam”

Para multinacionais de alimentos e bebidas processadas a resposta para a obesidade é só exercício…

Nestlé, McDonald’s, Pepsi Co., Yum Brands, Coca-Cola e outros gigantes ocidentais de alimentos e bebidas processadas são contra a classificação de alimentos e de impostos aos refrigerantes. Estas empresas formatam, há décadas, a ciência e as políticas públicas da China, no que diz respeito a obesidade e as doenças relacionadas com a alimentação como o diabetes tipo 2 e a hipertensão.

La obesidad aumenta en China; para Coca-Cola la respuesta es hacer ejercicio

La campaña del gobierno chino Diez Minutos Felices, que animaba a los niños de edad escolar a hacer ejercicio durante diez minutos al día, lucía como una medida loable para mejorar la salud pública en un país que enfrenta tasas alarmantes de obesidad infantil.

Sin embargo, lo más notorio de la iniciativa, y de otros esfuerzos que enfatizaban el ejercicio como la mejor manera de perder peso, es lo que no mencionaba: la importancia de comer menos comida chatarra y bebidas azucaradas altas en calorías, productos que se han vuelto omnipresentes en la segunda economía más grande del mundo.

Resulta que el mensaje en China acerca de que el ejercicio por sí solo es la mejor opción fue producto de Coca-Cola y otros gigantes occidentales de alimentos y bebidas procesadas, de acuerdo con un par de estudios que documentan cómo estas empresas han ayudado a dar forma a décadas de ciencia y políticas públicas en China respecto de la obesidad y las enfermedades relacionadas con la alimentación, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

Los hallazgos, publicados en las revistasThe BMJyThe Journal of Public Health Policyel 9 de enero, indican que Coca-Cola y otras empresas multinacionales alimentarias operaron a través de un grupo llamadoInstituto Internacional de Ciencias de la Vidapara conseguir que funcionarios chinos rebatieran una iniciativa a favor de la regulación de los alimentos y los impuestos a los refrescos, resultados de un movimiento que ya ha sido impulsadoen otras partes del mundo.

El grupo, conocido como ILSI, es una organización internacional con sede en Washington, financiada por muchos de los grandes nombres en el sector de los alimentos procesados, entre ellos Nestlé, McDonald’s, Pepsi Co. y Yum Brands, además de Coca-Cola. Tiene diecisiete filiales, la mayoría en economías emergentes como México, India, Sudáfrica y Brasil. Se promueve como un puente intermediario entre los científicos, los funcionarios de gobierno y las empresas multinacionales de alimentos.

En China, ILSI está tan bien posicionado que dirige sus operaciones desde el interior del Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades del gobierno, en Pekín. Cuando se envió una solicitud al Ministerio de Salud para que hiciera comentarios acerca de los estudios, el ministerio envió un correo electrónico firmado por el director de ILSI en China, no por el secretario de Salud.

Chen Junshi, el director de ILSI, señaló que el grupo siempre había enfatizado la importancia tanto del ejercicio como de una dieta equilibrada, y que sus actividades “están basadas en la ciencia y no se ven afectadas por ningún negocio”.

La relación cercana del instituto en China y las multinacionales con quienes hacen política pública en el más alto nivel es considerablemente más estrecha que la que existe en otros lugares.

Coca-Cola probó tácticas similares en Estados Unidos al asociarse con científicos influyentes para crear una organización sin fines de lucro llamada Global Energy Balance Network, con el fin de promover el mensaje de que la solución a la crisis de obesidad de ese país es el ejercicio y no la dieta. No obstante, en 2015, después de la publicación de unartículode The New York Times en torno a estas iniciativas y la indignación de los defensores de la salud pública, la empresa desmanteló la organización.

Desde finales de la década de 1990, ILSI ha organizado conferencias sobre obesidad en China, les ha pagado a científicos chinos para que asistan a los eventos y ha ayudado a crear campañas nacionales de salud con el objetivo de abordar la epidemia de obesidad del país, de acuerdo con Susan Greenhalgh, científica social y experta en China de la Universidad de Harvard, autora de los nuevos estudios.

Las iniciativas de salud pública de China casi siempre promueven el ejercicio y rara vez mencionan el valor de reducir las calorías o el consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas; según muchos expertos, hacer lo segundo es esencialpara perder peso,mantenerlo a rayay mejorar la salud.

“No puedes usar solo la actividad física para deshacerte de la obesidad, la hipertensión o la diabetes”, dijo Barry Popkin, profesor de Nutrición en la Universidad de Carolina del Norte, campus Chapel Hill.

Popkin no participó en el estudio, pero ha pasado décadas trabajando en China para ayudar a que el país desarrolle lineamientos de nutrición y políticas de alimentos, dijo que tales iniciativas a menudo eran frenadas por altos funcionarios que trabajan de la mano con ILSI.

“A lo largo de varias décadas, Coke e ILSI han trabajado para frenar cualquier tipo de política en materia de alimentos que beneficie la salud pública”, aseguró. “Lo que han estado haciendo en China es insidioso”.

Mediante una declaración, ILSI comentó que estaba comprometido a respaldar “investigaciones basadas en evidencia sobre alimentos y nutrición” y que no realizaba actividades de cabildeo ni recomendaciones sobre políticas en los países donde opera.

“ILSI no afirma haber sido perfecto en sus cuarenta años de historia; no es de sorprender que haya habido errores a lo largo del camino”, indica la declaración. “Por eso, ILSI ha analizado las mejores prácticas y se ha comprometido con asegurar la integridad científica en las investigaciones respecto al sector alimentario y la nutrición”.

Coca-Cola aseguró en un comunicado que también ha estado cambiando la manera en que financia investigaciones científicas, a través de una mayor transparencia y al poner fin a la práctica de costear la mayor parte de ciertos estudios. La empresa también señaló que en años recientes ha buscado abordar el problema creciente de la obesidad en China con una oferta de bebidas sin azúcar y a través de un mejor etiquetado de información nutrimental en sus productos. “Reconocemos que demasiada azúcar no es buena para nadie”, indica el comunicado.

Los hallazgos de Greenhalgh en los nuevos estudios se basaron en entrevistas con funcionarios y científicos chinos, así como una reseña de documentos públicos emitida por Coca-Cola e ILSi.

Dijo que los esfuerzos de la industria han sido muy exitosos, en parte porque China no tiene medios ni organizaciones de vigilanciacon amplia libertadque habrían analizado o sido críticos de los vínculos con ILSI.

En las últimas décadas, China ha pasado de ser un país afectado por la escasez de alimentos a uno que padece niveles cada vez más altos de obesidad y enfermedades crónicas vinculadas con una mala dieta. Más del 42 por ciento de los adultos en China tienen sobrepeso o son obesos, de acuerdo con investigadores chinos, más del doble de la tasa de 1991. En las ciudades chinas, casi una quinta parte de los niños es obesa, de acuerdo con encuestas del gobierno.

Debido a que el consumo de bebidas azucaradas ha disminuido en países como Estados Unidos o las naciones de Europa, Coca-Cola considera que China y otros países en vías de desarrollo sonesencialespara mantener sus ganancias. China es el tercer mercado más grande de la compañía.

Martin McKee, profesor de Salud Pública Europa en la London School of Hygiene and Tropical Medicine y quien escribió un artículo de acompañamiento al estudio enThe JML, dijo que ILSI y otros grupos financiados por la industria que representan los intereses de las empresas de tabaco, alcohol o la comida rápida han encontrado terreno fértil en los países que tienen burocracias débiles en cuanto a la salud pública. Estos grupos, dijo, aseguran que son independientes pero se rehúsan a revelar información detallada acerca de su financiamiento, mientras que apoyan y promocionan estudios científicos cuyos resultados a veces enturbian la percepción sobre temas polémicos como el tabaquismo o elconsumo de alcoholy refrescos.

“A menudo filtran datos de maneras que confunden, mientras presentan estos temas como problemas tan complejos que nada puede hacerse”, comentó.

Por:Andrew Jacobs
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Fome e obesidade

O perigo da medicina alternativa, da pseudoterapia e da pseudociência

“Trocar o sistema de saúde pelas pseudoterapias pode ser um prejuizo grave e inclusive provocar a morte precocemente”. “A homeopatía pode ficar na mesma categoria dos caramelos”

Los cinco ataques de Pedro Duque* a las pseudociencias y la homeopatía

"La homeopatía puede estar en la misma categoría que los caramelos".

Acabar con las pseudociencias se ha convertido en uno de los objetivos a corto plazo de la comunidad científica. Casi 400 médicos y científicos firmaron un texto en septiembre de 2018 para pedir al Ministerio de Sanidad una línea de actuación, y éste recogió el testigo en el mes de noviembre al presentar a los colegios profesionales el borrador de su plan de ataque.

Era el primer paso de un camino que el Gobierno pretende seguir recorriendo durante 2019 y al que se ha referido el ministro Pedro Duque en una entrevista con Diario Médico. El responsable de la cartera de Ciencia y Educación ha atacado abiertamente este tipo de tratamientos e incluso se ha mojado sobre una de las cuestiones más polémicas: ¿debería la homeopatía salir de las farmacias?

A continuación recogemos algunas de sus declaraciones más combativas.

— “Lo que no esté validado por la ciencia [las pseudociencias] no puede ser un servicio sanitario”.
— “Las pseudociencias son un problema muy importante, pero incipiente en el sistema sanitario”.
— “Hay gente que abandona el sistema sanitario para acudir a pseudoterapias, lo que puede afectar gravemente la salud e incluso causar muertes tempranas”.
— “Dentro del Sistema Nacional de Salud las pseudoterapias afectan poco, pero hay que eliminar del todo su influencia, dejarla a cero”.
— “[En las farmacias] La homeopatía puede estar en la misma categoría que los caramelos, sin ningún problema”.

El plan del Gobierno

En la lucha contra las pseudoterapias, el Gobierno maneja plazos cortos y Pedro Duque ha anunciado que “a lo largo de 2019 saldrán de los centros sanitarios y de la formación especializada”.

Para ello, el astronauta* pide tiempo porque quieren que el listado de pseudociencias tenga “absoluta exactitud”. “Hay cosas bastante obvias, pseudoterapias sobre las que no hay que pensar mucho porque está claro que lo son, pero debemos ser escrupulosos con otras áreas y pretendidas terapias sobre las que puede haber dudas”, ha asegurado el ministro, que dice que el Gobierno pondrá “a gente a trabajar con ese objetivo: todo el SNS, los centros sanitarios y sus profesionales, deben estar alineados con esta política”.

LATE MOTIV – Elena Campos, una biomédica contra la pseudociencia. | #LateMotiv254 – YouTube
La doctora en biomedicina Elena Campos preside la Asociación para Proteger a los Enfermos de la Terapias Pseudocientíficas (APETP) y nos habla de sus intentos, sus logros y los riesgos de las pseudoterapias.
* Pedro Duque, ministro de Ciencia,Innovación y Universidades é um ex-astronauta e político espanhol, veterano de duas missões espacial.