Novidade na educação de crianças e pré-adolescentes

Na Holanda esta prática, na maioria das vezes com pré-adolescentes, é conhecida como “dropping” e é inspirada nos exercícios militares. A infância dos holandeses é diferente. Às crianças é ensinado a não depender, em demasia, dos adultos. Aos adultos é ensinado a permitir que as crianças resolvam seus próprios problemas.

Muchos adultos recuerdan con cariño sus experiencias cuando fueron parte de un ‘dropping’. Dmitry Kostyukov para The New York Times

Un rito de verano neerlandés: abandonar a los niños en el bosque durante la noche

AUSTERLITZ, Países Bajos — Una noche reciente, poco después de las 22:00, un auto se detuvo en el área donde comienza un bosque. La puerta se abrió y salieron tres chicos: dos niños rubios de 12 y 15 años, así como una niña de 12 años con coletas oscuras y una mochila llena de emojis. Luego el conductor puso el auto en marcha y se alejó velozmente, haciendo crujir la grava bajo sus llantas.

Eran figuras diminutas a la entrada del bosque, a kilómetros de distancia del campamento de verano al que asistían, y solo llevaban un rudimentario GPS para mostrarles la dirección correcta. La noche caía y estaban solos.

Observaron en la oscuridad: ¿era este el camino?

“Podría ser”, dijo Thomas, el líder del equipo, de 12 años.

Y luego, puesto que no había nada más que hacer, se internaron en el bosque.

Se trata de una tradición neerlandesa de exploración conocida comodropping, en la cual literalmente se deja en un bosque a grupos de niños, por lo general preadolescentes, con la expectativa de que encuentren el camino de regreso a su base. La idea es que sea una actividad desafiante, y a menudo logran dar con su base a las 2:00 o 3:00.

En algunas variaciones de este reto, inspirado, pero sin demasiado rigor, en ejercicios militares, los adultos siguen a los equipos de los niños, pero se rehúsan a orientarlos, aunque tal vez dejen notas enigmáticas como pistas. Con el fin de hacerlo más difícil, los organizadores a veces incluso les tapan los ojos a los niños de camino al lugar donde los dejarán, o conducen varias veces en círculos para confundir su sentido de orientación.

En ocasiones, se ocultan en la maleza y hacen ruidos como los de un jabalí.

Si esto te parece disparatado, se debe a que no eres neerlandés.

Es justo decir que la infancia de los neerlandeses es diferente. A los niños se les enseña a no depender demasiado de los adultos; a los adultos se les enseña a permitir que los niños resuelvan sus propios problemas. Dejarlos en el bosque sintetiza estos principios de una manera extrema, confiando en la idea de que incluso para los niños cansados, hambrientos y desorientados, hacerse cargo de la situación genera una emoción que compensa.

Desde luego, muchos adultos de los Países Bajos recuerdan con cariño esa experiencia. Rik Oudega, un líder de exploradores que tiene 22 años, recordó haber sido detenido por la policía mientras conducía en la dirección contraria en una carretera de un solo sentido cuando iba a dejar a unos niños. Sudó frío, comentó, “porque lo que había hecho era ilegal”.

Los oficiales se detuvieron junto a él y le pidieron que bajara la ventanilla. Miraron el asiento posterior del auto, donde había cuatro niños con los ojos vendados, lo cual “en realidad tampoco está permitido”, según dijo Oudega.

Oudega intentó ser honesto: “Voy a dejar a estos niños en el bosque”, les dijo haciendo referencia aldropping, con la esperanza de que sirviera.

“Se miraron entre sí, luego me sonrieron y dijeron: ‘Que pase buena noche, y trate de respetar las reglas’”.

Los niños que abandonados en Austerlitz, cerca de Ultrecht, se adentraron caminando en el bosque, cuyo suelo arenoso despedía un olor a agujas de pino y estaba cubierto de musgo negro. En el cielo había aparecido una media luna.

Durante unos cuantos minutos, se escuchó el sonido de los automóviles de la carretera, pero luego, eso también desapareció. El bosque los había rodeado por completo y se hacía más denso.

Esa noche fue la primera vez que dejaban en el bosque a Stijn Jongewaard, un chico de 11 años y orejas sobresalientes, quien afirma haber aprendido inglés gracias a los videojuegos deMinecrafty a la serieHawái 5.0. Pasa gran parte de su tiempo libre en casa frente a su PlayStation. Esa es una de las razones por las que sus padres lo enviaron al campamento. Nunca antes se había internado en el bosque.

Su madre, Tamara, mencionó que había llegado el momento de que se hiciera más responsable, y el ritual de abandonarlo en el bosque era un paso en esa dirección.

“Stijn tiene 11 años”, comentó. “Se está terminando el tiempo en el que podemos enseñarle. Va a entrar a la adolescencia y entonces tomará sus propias decisiones”.

Después de haber estado caminando durante media hora, el grupo se desvió del camino y entró al bosque; luego se detuvieron, hablaron entre ellos durante unos minutos y dieron marcha atrás. A unos 9 metros del camino, un gran animal saltó impulsándose desde detrás de las hojas y los niños se sobresaltaron. Era un venado.

Si leemos con detenimiento los diarios neerlandeses, encontraremos pruebas de que a veces las cosas no salen bien cuando dejan a los niños en el bosque. En 2012, medios alemanes informaron que cinco niños neerlandeses que participaban de un droppingen un bosque alemán llamaron a la policía local para que los sacara del estrecho espacio donde se habían atorado, entre una pared rocosa y un ducto de ventilación.

Una “aventura peligrosa”, informaron los medios alemanes.

No obstante, a los periodistas neerlandeses no les impactó todo ese alboroto y se burlaron de él describiéndolo como el “drama por losdroppings” y como algo “un poco adornado”. “Con frecuencia, esta actividad es la parte más emocionante de un campamento”, explicó un artículo que le dio seguimiento a la noticia.

Esta práctica es una parte tan normal de la infancia de los neerlandeses que muchos se sorprenden cuando les preguntan al respecto, porque suponen que es común en todos los países. Sin embargo, Pia de Jong, una novelista que ha criado a sus hijos en Nueva Jersey, comentó que esto reflejaba algo especial acerca de la filosofía neerlandesa sobre la crianza.

“Nada más dejas a tus hijos en el mundo”, señaló. “Desde luego, te aseguras de que no se mueran, pero aparte de eso, ellos tienen que encontrar su propio camino”.

No obstante, de Jong, de 58 años, ha comenzado a preguntarse si esta práctica es en realidad tan divertida. “Imagínate que te pierdes y no tienes idea de a dónde ir”, comentó. “Pueden pasar diez horas, puede pasar toda la noche, y no tienes ni idea. Es tarde, el camino es largo y la gente se asusta un poco”.

Hizo una pausa para reflexionar. “De hecho, no creo que sea bueno hacerles eso a los niños”, afirmó.

En 2011 y 2014, algunos niños que habían sido abandonados en el bosque como parte de esta tradición fueron atropellados fatalmente mientras caminaban por la carretera. Desde entonces, esta práctica está mucho más reglamentada.

El equipo que se deja en el bosque sí lleva un celular para usar en caso de alguna emergencia, y la asociación de exploradores exige que los participantes lleven chalecos que sean muy visibles y distribuye una larga lista de lineamientos, principalmente orientados hacia la seguridad vial. “Es divertido traspasar los límites”, dice una recomendación, “pero eso también tiene sus límites”.

Eran casi las 2:00 cuando Stijn y su equipo de campistas llegaron arrastrando los pies al campamento. Había una fogata que chisporroteaba, y salchichas cocidas en panecillos esponjosos. Los búhos estaban cazando y sus chillidos se escuchaban en la parte alta del follaje de los árboles.

Los campistas devoraron la comida, se quedaron mirando a la fogata durante unos minutos y luego se fueron dando traspiés a sus tiendas de campaña. Cuando Stijn salió de su tienda soñoliento a las 11:00 la mañana siguiente, se creía todo un experto.

Dejó de echar de menos su PlayStation. Y dijo que, cuando tuviera hijos, quería que vivieran esa experiencia algún día.

“Te enseña, incluso en momentos muy difíciles, a seguir caminando, a seguir adelante”, señaló. “Nunca antes había tenido que hacer eso”.

Como identificar os sabotadores da sua vida (Pessoas tóxicas*)

Estas pessoas podem impedir o seu crescimento. Ter a capacidade de identificar e administrar os sabotadores que nos cercam é uma das chaves mais importantes para nos sentirmos melhor conosco mesmos.

Rubén Montenegro

 

Como identificar os sabotadores da sua vida (mesmo se estiverem camuflados)

Estas pessoas podem impedir o seu crescimento

Crescer depende da nossa capacidade de nos afastar de quem nos boicota e da nossa habilidade de alimentar as relações com que nos incentiva.

Ter a capacidade de identificar e administrar os sabotadores que nos cercam é uma das chaves mais importantes para nos sentirmos melhor conosco mesmos.O neurologista Juan Fueyo sugere em seu livro Te Dirán Que Es Imposible(Planeta, 2019, em espanhol, algo como “te dirão que é impossível”) as chaves para ter sucesso no que fazemos. Entre outras coisas, ele fala da importância de sabermos nos cercar de ambientes onde possamos crescer. Baseia-se nas biografias de pessoas bem-sucedidas como cientistas, escritores e empresários, e também em sua própria vida. Não é para menos: Fueyo é uma eminência mundial no campo da medicina. Esse asturiano e sua esposa, Candelaria Gómez Manzano, trabalham no Centro Oncológico M. D. Anderson da Universidade do Texas. Em 2003, desenvolveram um vírus modificado, ainda um ensaio clínico, para combater um dos cânceres cerebrais mais agressivos. Fueyo reconhece que ao longo de sua vida teve que ignorar muitas vezes quem lhe dizia que era impossível fazer o que ele imaginava.

“Sabotador é uma palavra drástica”, observa Fueyo. Às vezes é difícil imaginar que um amigo ou um familiar possa ser um sabotador, mas acontece. Os sabotadores podem ser pessoas que desejam o melhor para nós, mas seus medos são maiores que a confiança. O sabotador expressa sentimentos negativos de maneira constante, às vezes de forma inconsciente: “Não dá”; “é impossível”. São pessoas que incentivam você a permanecer em sua zona de conforto e, claro, não expressam confiança nas possibilidades que alguém tem. Um sabotador, no fundo, fala de si mesmo e de suas inseguranças. Em algumas ocasiões, sobretudo se forem familiares, é sua forma de expressar carinho, embora não estejam conscientes do preço que estão pagando.

Devemos diferenciar um sabotador de alguém que nos diz coisas que não queremos escutar. No fundo, quem nos dá um feedbacknegativo nos oferece um presente. Temos que discernir o que há por trás de suas dúvidas ou de seus comentários: se é medo ou se é algo que não estamos vendo e que pode nos ser útil para aprender. Existem várias estratégias para reduzir o impacto dos sabotadores. Uma delas é afastar-se deles ou pôr seus comentários de quarentena.Fueyo explica isso com uma experiência pessoal de quando era adolescente. Gostava de escrever poesia, e um dia fez um experimento com alguns de seus críticos. Passou-lhes uns versos pouco conhecidos do consagrado poeta espanhol Miguel Hernández, dizendo que eram obra dele próprio, e que queria saber a opinião dos conhecidos a respeito. Como imaginava, os comentários foram desoladores. Aquilo lhe permitiu perceber que muitas vezes os sabotadores não criticam uma obra, eles expressam seu medo, seu mal-estar ou seu preconceito, independentemente do que seja.

Se tivermos sabotadores em nossa vida, talvez um colega de trabalho, nosso chefe ou algum amigo, é melhor se afastar dele. Se forem familiares ou pessoas que não podemos evitar, então é preciso deixar seus comentários em quarentena ou olhá-los com compaixão: falam do seu próprio medo.Outra estratégia consiste em compensar o impacto dos sabotadores com incentivadores, pessoas que lhe ajudarão a chegar mais longe graças ao seu otimismo, aos seus conselhos e, inclusive, aos seus feedbacksnegativos, que lhe farão crescer mesmo que você não goste de ouvi-los. Estas pessoas enxergam a campeã ou campeão que temos dentro de nós, ressalta Fueyo. Por isso vale a pena cuidar e cultivar o relacionamento, dedicar tempo a essas pessoas e na medida do possível agir de maneira recíproca.

Como revela Fueyo, “o coletivo é mais inteligente que o indivíduo, e a osmose social define o que você tem e quem você é como indivíduo”. Crescer como pessoas, mas também como profissionais, depende de nossa capacidade de nos afastarmos dos boicotadores (ou olhá-los com compaixão se forem familiares) e de nossa habilidade para alimentar as relações com nossos incentivadores.

*Pessoas tóxicas

Fonte: EL PAÍS
Por: Pilar Jericó
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“Um Estado que não é regido pela justiça e a ética se reduz a um bando de ladrões”

Um Estado sem justiça, sem ética em suas autoridades não tem mais uma forma de governo do que a lei do mais forte, a lei da selva.

Las matemáticas, la ética y los valores

Le preguntaron al gran matemático árabe Al-Khawarizmi, uno de los padres del álgebra, que vivió entre el año 780 y el 850, sobre el valor del ser humano, y este respondió con la siguiente fórmula:

“Si tiene ética, entonces su valor es = 1. Si además es inteligente, agréguele un cero y su valor será = 10. Si también es rico, súmele otro 0 y será = 100. Si por sobre todo eso es, además, una bella persona, agréguele otro 0 y su valor será = 1000. Pero, si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor pues, solamente le quedarán los ceros”.

Gran verdad esta simple y sencilla fórmula del matemático Al-Khawarizmi. Todo el edificio, tanto el social como el individual, se sustenta en la ética. Si la ética falla, todo se viene abajo, y más pronto que tarde: la política, la economía, el arte, la cultura, el estado de derecho, la vida en sociedad. Ya lo dijo el gran Agustín de Hipona:“Un Estado que no se rigiera según la justicia se reduciría a una gran banda de ladrones”. Y aquí podemos usar como sinónimos “ética” y “justicia”. Un estado sin justicia, sin ética en sus autoridades no tiene más forma de gobierno que la ley del más fuerte, la ley de la selva, en definitiva.

Estas definiciones del matemático árabe Al-Khawarizmi y de San Agustín, por lejanas que nos parezcan, nos ayudan a comprender mejor la afirmación del empresario chino Jack Ma sobre la necesidad de un cambio radical en la forma de educar. Una educación no basada en conocimientos, que se pueden repetir mediante inteligencia artificial que un algoritmo o un robot pueda suplantar trabajo humano.Lo que según Ma no se podrá suplantar nunca por una máquina, es una educación que se dirija a inculcar las habilidades necesarias que incluyen edificar valores, fomentar el pensamiento independiente, cuidado de los otros, trabajo en equipo.

Y la ética es una parte de esos valores que no pueden reproducir las máquinas por más avanzadas que sean. Dentro de estos valores se encuentra también la ética de la responsabilidad frente a las decisiones que uno toma, la ética de la cultura del trabajo que se viene resquebrajando a pasos agigantados en muchas partes del mundo, la ética de la ayuda a los demás colegas cuando están sobrepasados o cuando no ven la solución o cuando el peso de trabajo los agobia o cuando el trabajo en equipo potencia capacidades.

De hablar y de enseñar valores se debería tratar, por encima de todo, la reforma educativa que debemos emprender sin más demora. Una reforma que no rebaje los estándares de exigencia curricular para que todos pasen de grado y se reduzca la tasa de repetición o de reprobación, algo que se propone desde muchas autoridades de la enseñanza uruguaya que no quieren ser mal evaluadas internacionalmente o por la comparación con sus propios resultados en años anteriores.

No se trata solamente de mejorar el nivel de conocimientos para que los jóvenes puedan aprobar Primaria o Secundaria. Ello es obviamente necesario, pero si no educamos en valores, (y hay que reconocer que las autoridades educativas de los últimos lustros se han esforzado en eyectar los valores de las aulas so pretexto de una mal entendida laicidad y so pretexto de no exigir esfuerzo en momentos de la vida donde se forma el carácter) todo lo que pueda enseñarse tendrá un valor relativo y además efímero a medida que la automatización avance.

Pero esto no es solo un problema uruguayo sino mundial. Por ejemplo, las grandes escuelas de negocios, donde se forman muchos de los principales dirigentes empresariales, se han visto obligadas a repensar sus currículos y sus métodos de enseñanza al darse cuenta de que la ética quedaba por fuera de ellos. Y como consecuencia, esa ausencia se manifestaba luego en comportamientos empresariales tendientes a su maximización del beneficio a toda costa pasando por encima de personas, de reglas y de normas: volvíamos a la ley de la selva, a la ley del más fuerte, a la ley de que los fines justifican los medios.

Es importante, por tanto, que ante la contienda electoral que se avecina, los candidatos no se concentren únicamente en propuestas y programas de mejora material de la sociedad. Esas propuestas son necesarias, pero si no van acompañadas de propuestas en valores, del fomento del pensamiento independiente y del respeto a quien piensa distinto, de poco o nada servirán. Quizá se arregle el déficit fiscal o la tasa de inflación o se mejore el desempeño económico. Pero no habrá una base sólida para que la democracia y la libertad prosperen y estaremos a los vientos de los populistas y embaucadores de todos los pelos. Si ello ocurre, las personas perderán todo el valor y estaremos gobernados sin justicia. Será el sálvese quien pueda. Podremos tener prosperidad por un rato, pero las bases de la misma serán frágiles como la arcilla.

Por: Ricardo Peirano
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Ensinando, na escola, bondade e empatia, reduziríamos conflitos interpessoais?

O jornalismo supérfluo, a ciência e a homeopatia

O jornalismo brasileiro vive um bizarro caso de amor com a homeopatia. Um caso em que o leitor desempenha o papel de cônjuge traído. Há cerca de quinze anos que a credibilidade clínica, a respeitabilidade científica e o papel da prática em políticas públicas de saúde, no mundo civilizado, só faz encolher – e o brasileiro que confia nos jornais, nas revistas e na televisão não fica sabendo.

Jornalismo brasileiro falha quando o assunto é homeopatia

O Titanic homeopático foi a pique anos atrás, abalroado por uma verdadeira frota de icebergs de evidência científica, mas para a mídia nacional é como se isso não tivesse nenhuma relação com oBrasil, um país onde a prática é absurdamente reconhecida pelo Conselho Federal de Medicina, promovida pelo Ministério da Saúde e subsidiada pelo SUS.

Por exemplo, a notícia recente de que o governo francês decidiu encerrar sua política de subsídioa medicamentos homeopáticos, atendendo a (mais um) parecer científico que constata a ineficácia da prática, chegou ao Brasil via internet – depois de ser antecipada aqui, em Questão de Ciência mas mal foi citada nos meios tradicionais. E, quando a citação ocorre, é no sentido de curiosidade inócua de uma terra estrangeira (o texto do G1, no link inicial deste parágrafo, é uma tradução do serviço de imprensa alemão Deutsche Welle). 

O contexto nacional chama atenção pela ausência: é como se os fatos científicos relevantes para a fisiologia e a saúde dos franceses não significassem nada aqui.O que se encaixa bem na cegueira histórica da imprensa brasileira para com a crítica científica à homeopatia.

O primeiro iceberg a pegar o transatlântico homeopático pela proa foi a publicação, pela revista médica The Lancet, em 2005, do estudo de Aijing Shang e colegas, demonstrando que os supostos efeitos benéficos da prática se reduzem aos de um placebo. Um editorial intitulado “O Fim da Homeopatia”– o que poderia ser mais claro? – acompanhava o trabalho.

Por aqui, na época, a Folha de S. Paulo dedicou ao assunto uma nota de rodapé na página de Ciência: nota traduzida do jornal inglês The Independent, sem nenhum esforço de relacionar o estudo (ou o editorial) à realidade brasileira. Sendo que, no tempo em que a grande imprensa ainda contava com espaço e equipe consideráveis para tratar de assuntos de saúde e ciência,qualquer coisa que saísse na Lancet sobre tratamento de unha encravada em camundongo virava abre de página, com ampla repercussão entre especialistas nacionais.

Um segundo golpe veio em 2010, quando uma investigação do Parlamento Britânico concluiu que o uso de verba pública para subsidiar a prática configurava desperdício do suado dinheirodos contribuintes.O jornal The Guardian definiu a defesa da prática, apresentada pela “elite da homeopatia” britânica, como “farsesca”, dada a incongruência dos argumentos e a falta de evidências. 

No Brasil, onde o SUS gasta dinheiro com homeopatia, silêncio sepulcral (para ser mais preciso, outra nota de rodapé na Folha, tratando o assunto como coisa de planeta alienígena). Quando, anos mais tarde, o relatório parlamentar permitiu que a ONG Good Thinking Societyforçasse a exclusão da homeopatia do sistema público inglês, o assunto foi largamente ignorado por aqui. Mal comparando, se uma CPI britânica concluísse que aspirina é inútil, e por causa disso o remédio acabasse banido da rede pública inglesa, isso seria, no mínimo, capa de Veja.

Um terceiro petardo veio da Oceania: em 2014, o Conselho Nacional de Pesquisa Médica da Austrália divulgou o resultado de uma ampla revisão de estudos sobre a eficácia da homeopatia como forma de tratamento médico.

Assim como os autores do artigo de 2005 naLancete o comitê do Parlamento Britânico em 2010, os australianos chegaram à conclusão de que não existe prova nenhuma de eficácia. O trabalho repercutiu internacionalmente– mas não no Brasil.

Aliás, a recente decisão francesa de encerrar o subsídio público a remédios homeopáticos se segue a mais uma revisão da literatura científicasobre o assunto, que produziu resultados idênticos aos (desculpe o tamanho da lista) publicados na Lancet, pelo Parlamento Britânico, pelo Conselho australiano, no British Journal of Clinical Pharmacologye por diversos outros cientistas:não há evidência positiva crível de que a homeopatia funcione melhor do que um placebo.

Existem revisões de literatura com resultado favorável à homeopatia? Sim. Mas só as que são feitas por homeopatas (e que costumam ter qualidade lastimável). O que remete à anedota do cara que acredita que é invisível, mas só quando nenhum cético está olhando.

Para ser justo, não é que a mídia brasileira ignore por completo a evidência de que a homeopatia é inútil. Mas insiste em tratá-la, editorialmente, não como evidência, questão de fato, mas como argumento, isto é, questão de opinião. Ainda em 2018, nosso “modelo”, a Folha, publicava artigos pró e contra homeopatia em sua página de material opinativo, Tendências/Debates. O jornal provavelmente teria pruridos em tratar o criacionismo ou o terraplanismo da mesma forma.

Para ser claro: não existe “controvérsia científica” em torno da homeopatia. A prática é rotineiramente citada como exemplo inequívoco de pseudociência ou ciência patológica em manuais acadêmicos de filosofia da ciência, muitas vezes no mesmo parágrafo que o design inteligente ou a astrologia. 

Pode-se argumentar que existe uma percepção pública de controvérsia. Isso é algo, infelizmente, comum em ciência: a questão já se tornou pacífica entre os especialistas e estudiosos, mas o público ainda tem a falsa impressão – quase sempre, insuflada por interesses comerciais ou ideológicos – de que o debate segue indefinido.

Da relação entre tabaco e câncer ao aquecimento global, passando pela evolução das espécies, a lista de proposições que já enfrentaram, ou ainda enfrentam, esse descompasso entre realidade e senso-comum é enorme. Mas o papel da imprensa deveria ser o de esclarecer e informar, não o de se curvar bovinamente ao senso-comum.

O problema ganha uma camada extra de complexidade, no entanto, quando descemos da esfera das abstrações e levamos em conta que o jornalista é um ser humano como outro qualquer, inserido na cultura dominante e também imerso no senso-comum. Se uma parcela significativa da sociedade é simpática à homeopatia e desconfia dos resultados que apontam contra ela, é provável que uma parcela significativa dos jornalistas também seja – e desconfie. E essa parcela acaba influenciando a seleção e o direcionamento das pautas.

De qualquer modo, a história do jornalismo está repleta de casos em que o ideal da objetividade e o peso bruto dos fatos derrotaram o senso-comum dessa ou daquela redação – a profissão seria bem supérflua, aliás, se isso não acontecesse com certa frequência. 

Então, recapitulo aqui os fatos brutos, e acrescento mais alguns: Inglaterra e França concluíram que subsidiar homeopatia é má política pública. Austrália concluiu que a prática é inútil.

Essas conclusões foram atingidas de modo independente, a partir da análise de milhares de estudos científicos, uma base de evidências que se acumula há décadas. A mesma base de evidências, aliás, levou o serviço de proteção ao consumidor dos Estados Unidos a exigir uma rotulagem especialpara medicamentos homeopáticos, advertindo o comprador de que eles não têm base científica.

Esses desdobramentos internacionais têm óbvia relevância para o cenário brasileiro. A grande mídia estaria cumprindo melhor seu papel se parasse de fingir o contrário.

Por: Carlos Orsi

Terapias “energéticas” são contos de fadas

Incluindo terapia quântica, toque terapêutico (TT), energia vital, reiki, “Ciência da Fada dos Dentes”, “campo energético humano”, Qigong…

Imagem IQC

Emily Rosa tinha onze anos de idade quando conseguiu algo com que muitos cientistas com décadas de carreira apenas sonham: assinar um artigo publicado num periódico científico de primeira linha. Há pouco mais de vinte e um anos, em abril de 1998, o Journal of the American Medical Association (JAMA) trazia a público o trabalho A Close Look at Therapeutic Touch, em que um experimento, desenhado por Emily dois anos antes para a feira de ciências da escola, demonstrava que praticantes de “toque terapêutico”, ou “TT” – uma forma de terapia por imposição das mãos – eram incapazes de detectar o tal “campo energético humano” de que suas supostas “curas” dependiam.
A metodologia adotada era de uma clareza solar: profissionais de TT tinham de introduzir suas mãos por um anteparo e determinar se, do outro lado, havia ou não a mão de outro ser humano. As chances de acerto, por pura sorte, eram de 50%. Se realmente houvesse um campo energético humano ou força vital detectável, o resultado deveria ser próximo de 100%. A real: 44%. O experimento publicado em JAMA foi composto por 280 testes individuais, e os participantes tinham, em alguns casos, quase três décadas de experiência em TT.
Produto do Ocidente, o TT foi inventado, na década de 70 do século passado, por uma ocultista holandesa, radicada nos Estados Unidos, e uma professora de Enfermagem da Universidade de Nova York. As criadoras, no entanto, reconhecem as raízes da práticano pensamento oriental.
Em artigo publicado em 1975 em The American Journal of Nursing, a professora de Enfermagem Dolores Krieger, uma das duas autoras do TT, cita o conceito indiano de prana, que ela interpreta como energia vital. A professora escreve que “a literatura afirma que o pranaé intrínseco ao que chamaríamos de molécula de oxigênio”.
A parceira de Krieger na elaboração da teoria e prática do toque terapêutico, a ocultista Dura Kunz, foi durante anos presidente da Sociedade Teosófica dos Estados Unidos. Desenvolvida na América do Norte no fim do século 19, a Teosofia importou vários elementos do misticismo hindu, misturando-os a tradições místicas europeias.
Qigong
Vamos, então, ao Oriente. Dez anos antes da publicação de Emily Rosa, um grupo de pesquisadores dos EUA e do Canadá havia visitado a China, a convite de cientistas chineses, para auxiliar nos testes de práticas ligadas à medicina tradicional chinesa (MTC) e outros supostos fenômenos paranormais.
As aventuras desse comitê, do qual fez parte o ilusionista James Randi, são descritas num dos capítulos do livro The Hundredth Monkey: And Other Paradigms of the Paranormal, mas a que nos interessa trata do teste de um certo Doutor Lu, mestre Qigong, uma forma chinesa de “cura” por imposição das mãos com (suposta) transferência, transmissão ou manipulação de alguma forma de energia vital.
Embora supostamente alicerçada em tradições milenares, a terapêutica Qigong surge, com esse nome – “qi” significando algo como “espírito” ou “força vital” e “gong”, “perícia”, “habilidade” – em 1955, num centro de repouso para funcionários do governo comunista em Pequim. O primeiro tratado sobre o assunto é publicado em 1957. Em comparação, a técnica japonesa de reiki (“rei”, divino, miraculoso; “ki”, energia, sopro), em que o terapeuta que também busca canalizar ou emitir “energia vital” a partir das mãos, foi codificada na década de 20.
A despeito, portanto, da antiguidade cultural dos conceitos de pranaqi ou ki, nenhuma das práticas hoje associadas à ideia tem, na verdade, mais de cem anos.
Sopro de ar
Como explica o especialista em história médica chinesa Yuan Zhong, citado neste artigo, durante milênios os médicos chineses tiveram de conviver com sérias restrições culturais que impediam a dissecação do corpo humano – algo que também foi comum no Ocidente –, e os principais modelos disponíveis eram as vítimas de execuções, que ocorriam principalmente por decapitação.
“Após a descida do machado, o sangue deixa o corpo rapidamente, e os observadores da antiguidade presumiam que esse líquido vinha da cavidade corporal, não dos curiosos tubos, aparentemente vazios, que conseguiam ver depois de o sangue ir embora”, explica o médico e historiador.
“Hoje, sabemos que esses vasos eram as artérias carótidas e veias jugulares, que transportam sangue”, prossegue. “Observadores antigos imaginaram que, como esses tubos pareciam vazios e murchos, algum tipo de ar ou gás especial deveria inflá-los, daí o nome qi”, que também admite o significado comezinho de “ar” (curiosamente, “prana”, em sânscrito, também tem o significado mundano de “respiração”).
Qigong na prática
Mas, voltando ao Doutor Lu: numa demonstração inicial, ele realizou suas manipulações energéticas sobre uma paciente, que reagiu de modo dramático, movendo-se “às vezes de forma lenta e comedida; às vezes, violenta e convulsiva”. O mestre Qigong estava a dois metros e meio da voluntária.
Os norte-americanos sugeriram uma demonstração da prática sob condições um pouco mais rigorosas. O teste foi, como no caso de Emily Rosa, de uma clareza fantástica: mestre e paciente foram colocados em salas separadas, sem contato visual ou acústico entre si (Doutor Lu tinha certeza de que sua capacidade de manipular e emanar qi funcionaria à distância, e através de paredes). 
Durante uma série de rodadas de duração predeterminada, o mestre iria emitir energia na direção da paciente ou se manter imóvel – o que aconteceria em cada rodada seria determinado por um lance de cara-ou-coroa. 
Questão: será que a voluntária iria entrar em movimento, ou teria convulsões, nas mesmas rodadas em que Doutor Lu estaria enviando energias? Caso a hipótese qi estivesse correta, a correlação temporal entre uma coisa e outra deveria ser próxima de 100%. 
Resultado: “durante um período, a moeda saiu coroa quatro vezes seguidas; isso significa que o mestre Qigong não transmitiu qi por 14 minutos e 45 segundos. No entanto, a voluntária se contorceu ao longo de todo esse tempo. As duas únicas rodadas em que a voluntária se manteve imóvel foram rodadas em que a moeda havia caído cara e o Dr. Lu tentava influenciar a paciente”.
Físicos
O relato em The Hundredth Monkey diz ainda que experimentos para tentar detectar a suposta energia que fluiria dos dedos dos mestres Qigong já haviam sido realizados antes da chegada do grupo de investigadores norte-americanos, com resultados negativos.
Nenhuma das forças conhecidas da natureza – gravidade, eletromagnética e as forças nucleares – corresponde à descrição da energia vital ou qi. Físicos como Sean Carroll e o falecido Victor Stenger apontam que a existência de uma força capaz de afetar objetos na escala de órgãos humanos, mas que ainda não tenha sido detectada por instrumentos científicos, é virtualmente inconcebível.
“Todos os organismos vivos são compostos pelos mesmos quarks e elétrons que compõem uma rocha ou um rio”, escreveu Stenger no artigo The Physics of Complementary and Alternative Medicine. “Sofrem os efeitos das mesmas forças. Físicos conseguem medir os efeitos de forças eletromagnéticas em uma parte em um bilhão, mas não encontram a menor sugestão de forças vitais ou psíquicas especiais”.
Carroll, em seu livro The Big Picture, afirma que, se existissem forças ou partículas capazes de fazer uma pessoa afetar outras pessoas ou objetos à distância, “já as teríamos descoberto”. A ciência está longe de saber tudo, diz ele, mas o que já sabe permite descartar algumas hipóteses.
Esse autor chama atenção para o conceito de domínio de aplicabilidade de uma teoria científica: Carroll não afirma que nenhum novo fenômeno físico jamais será descoberto; o que ele afirma é que qualquer nova força, se relevante na escala humana do cotidiano, já teria sido notada, se de fato existisse.
Sequer o fenômeno do emaranhamento quântico – em que partículas separadas por grandes distâncias são capazes de responder instantaneamente uma à outra – oferece refúgio. No livro Schrödinger’s Killer App: Race to Build the World’s First Quantum Computer, o físico Jonathan Dowling lembra que, na temperatura do corpo humano, “qualquer emaranhamento quântico seria destruído em um septilionésimo de segundo”. Nem mesmo as consultas do SUS são tão rápidas.
Fadas
Há vários anos, a médica e escritora Harriet Hall vem popularizando a expressão “Ciência da Fada dos Dentes”. Como ela mesmo explica num artigo:
“Você pode estudar quanto dinheiro a Fada dos Dentes deixa em diferentes situações (primeiro contra último dente, idade da criança, dente num saquinho contra dente enrolado em papel, etc.), e seus resultados podem ser replicáveis ​​e estatisticamente significativos. Você pode achar que descobriu algo sobre a Fada dos Dentes; mas seus resultados não dizem o que você imagina, porque você não se deu ao trabalho de descobrir se a Fada dos Dentes é real ou se alguma causa mais plausível (os pais) poderia dar conta do fenômeno”.
A pesquisa dita científica sobre as propriedades terapêuticas do tal “campo energético humano”, pranaqiou ki são exemplos clássicos de Ciência da Fada dos Dentes: busca-se medir os efeitos de um fenômeno sem, antes, estabelecer-se a realidade do fenômeno. De fato, o corpus reunido em torno do tema é negativo, inconclusivo, ou, quando positivo,  tem tão baixa qualidade que é como se os pesquisadores estivessem evitando – talvez de modo inconsciente – sequer considerar seriamente a hipótese “sem fada”.
Uma revisão recente da literatura sobre toque terapêutico, descrita na revista Skeptic, revela o estado lastimável do campo. Em pelo menos um caso, o “efeito positivo” descrito não passava de erro na interpretação dos dados estatísticos. E as autoras encontraram ainda “vários artigos publicados pela mesma equipe de pesquisa, dos quais pelo menos dois foram publicados com autores em ordem diferente e em diferentes periódicos, mas relatam exatamente os mesmos dados”.
As autoras concluem que, desde a publicação seminal de Emily Rosa, “a pesquisa sobre terapia energética não melhorou em nada; se houve mudança, foi para pior”.
Balão de ar
Como apontado por Carroll, Stenger e outros, a existência de algum tipo de “campo energético humano” viola as leis da Física – as mesmas leis que permitiram que você baixasse este artigo da internet, e que mantêm acesa a tela em que o lê.
Faz muito mais sentido reconhecer que os conceitos milenares de pranaki ou qi não são nada além de elaborações pré-científicas da constatação, muito real, de que o ar e a respiração são essenciais para a vida, e de que há uma ligação forte entre o ritmo e fluxo da respiração e o estado emocional.
Técnicas modernas, como reiki, Qigong e toque terapêutico, que tentam reinterpretar esses conceitos antigos em termos de campos e energias, cometem o mesmo erro das teorias “arqueológicas” que veem astronautas em pinturas pré-históricas. É uma mistura de perda de contexto e firme vontade de crer.
Quando Dolores Krieger, uma das inventoras do toque terapêutico, escreveu que “o prana é intrínseco ao que chamaríamos de molécula de oxigênio”, ela estava, enfim, muito mais certa do que poderia imaginar.
Por: Carlos Orsi
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“Homeopatia é magia e superstição”

A homeopatia é inútil e têm mais a ver com mágica e superstição do que com biologia ou medicina. Enquanto a Terra gira, o Brasil se omite.

Busto de Samuel Hahnemann, criador da homeopatia, em seu túmulo, em Paris

França deve deixar de subsidiar homeopatia

Após uma investigação de nove meses, a Alta Autoridade de Saúde de França, conhecida pela sigla HAS, decidiu recomendar que o sistema público de saúde da França deixe de reembolsar gastos com medicamentos homeopáticos. A decisão final sobre o assunto cabe à ministra Agnes Buzyn, mas espera-se que ela siga a recomendação do órgão técnico.

Segundo o parecer da HAS, não há evidência científica de que medicamentos homeopáticos sejam úteis para qualquer tipo de problema de saúde. Foram avaliados mais de mil estudos científicos, dando conta de 1,2 mil diferentes preparados homeopáticos.

O texto publicado no site da HAS informa que foram encontrados “dados científicos para 24 condições e sintomas tratados com medicamentos homeopáticos, como transtornos de ansiedade, verrugas plantares, cuidados complementares em oncologia, infecções respiratórias agudas em crianças, etc.”

Diz o material: “Para todas essas condições e sintomas, o Comitê de Transparência considerou que esses medicamentos não demonstraram, cientificamente, eficácia suficiente para justificar um reembolso”. Na França, um seguro público de saúde reembolsa os gastos dos cidadãos com medicamentos autorizados pela HAS.

Remédios demais

A Autoridade afirma ainda, no mesmo documento, que condições de saúde autolimitantes – que se curam sozinhas – não requerem o consumo contínuo de medicamentos, e que “uma receita médica nem sempre é necessária”.Ao recomendar o fim do subsídio à homeopatia, a HAS afirma promover também o objetivo de “sair da cultura de ‘medicamentos para tudo’ e usar abordagens preventivas ou terapêuticas sem drogas, como atividade física, que tenham eficácia comprovada”.

Conclusões idênticas às da HAS já haviam sido publicadas, nos últimos anos, pelo Conselho de Pesquisa Médica da Austrália e pelo Parlamento Britânico. Nos Estados Unidos, a agência federal de proteção ao consumidor exige, desde 2016, que medicamentos homeopáticos tragam a advertência de que não há evidência científica que os sustente. Todos os pareceres e atitudes desses diversos órgãos públicos acompanham o amplo consenso científico sobre o tema. 

O fato de a homeopatia ser inútil não deveria surpreender ninguém: seus dois pilares fundamentais – a ideia de que semelhante cura semelhante, e a de que preparados médicos tornam-se cada vez mais potentes à medida em que são diluídos – têm mais a ver com mágica e superstição do que com biologia ou medicina.

O princípio da diluição, especificamente, contraria todas as leis conhecidas da física e da química. Tentativas recentes de usar a ideia de  “memória da água” para resgatá-lo são muito mais gestos de desespero do que verdadeiras hipóteses científicas.

Reações

Após a conclusão do Parlamento Britânico sobre o tema, uma campanha bem-sucedida da ONG britânica Good Thinking Society levou ao fim da homeopatia no sistema público de saúde da Inglaterra.

No mundo latino, até agora as ações mais firmes contra a homeopatia vinham da Espanha, onde o Ministério da Saúde mantém uma campanha contra terapias pseudocientíficas e universidades vêm abolindo o ensino da prática. Em Portugal, médicos e cientistas vêm se mobilizando contra lei de 2013 que deu reconhecimento oficial às “Terapias Não-Convencionais”, incluindo homeopatia e acupuntura.

A França, por sua vez, tem uma longa “história de amor” com a homeopatia. Não apenas o alemão Samuel Hahnemann (1755-1843), criador da prática, morreu rico e famoso em Paris – seu túmulo é uma das atrações do famoso Cemitério de Père Lachaise, na capital francesa – como um dos maiores produtores de medicamentos homeopáticos do mundo, a Boiron, está baseado em solo francês. Nota da agência internacional de notícias Reuters dá conta de que a firma está preocupada com o iminente fim do subsídio governamental a seus produtos.

“O fim do reembolso na França seria um golpe para a firma, que depende do mercado francês para gerar cerca de 60% de sua receita anual de 605 milhões de euros”, escreve a agência. Essa receita corresponde a R$ 2,5 bilhões, ou pouco menos de US$ 700 milhões. “A Boiron emprega cerca de 3,6 mil pessoas, a maioria na França, onde fabrica todos seus produtos”.

De fato, a homeopatia chegou ao Brasil graças à influência cultural da França, que predominava no país no século 19. O Dia Nacional da Homeopatia, celebrado em 21 de novembro, marca a chegada, ao nosso litoral, do homeopata francês Benoit-Jules Mure, considerado o introdutor da doutrina homeopática no Brasil.

Enquanto a Terra gira, o Brasil se omite. Por aqui, a homeopatia é especialidade reconhecida pelo Conselho Federal de Medicina (CFM), está integrada ao Sistema Único de Saúde (SUS) e estudos que (ainda) tentam encontrar algum indício de validade na prática são financiados com verba pública.

Fonte: Questão de Ciência

Por: Carlos Orsi
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O futebol e seu maior tabu

O futebol parece ser o último refúgio da virilidade masculina. É como se fosse uma religião. E assim como acontece em comunidades religiosas, a homossexualidade no templo chamado futebol é expressamente rejeitada.

Também o time masculino do Wolfsburg ostenta a faixa de capitão arco-íris

Futebol profissional e seu maior tabu

Para alguns, o futebol parece ser o último refúgio da virilidade masculina. Isso se reflete não só em sexismo, como também na forma que se lida com a homossexualidade. Mas há bons exemplos, como na Alemanha.

A palavra tabu, na sua origem, refere-se à proibição de determinado ato que, uma vez cometido, implica em maldição sobre o indivíduo ou grupo social que o cometeu. O termo propriamente dito, tem sua origem nos idiomas tonganês e maori, como foi registrado pelo explorador inglês James Cook há mais de 200 anos. Naquela época, o conceito de tabu foi associado fortemente à cultura polinésia do Pacífico Sul, mas fato é que tabus existem ou existiram em praticamente todas as sociedades.

No século XXI, um dos maiores tabus que ainda subsiste na sociedade é o da homossexualidade. Nos esportes, e particularmente no futebol, esse tabu continua fortemente arraigado.

Há cinco anos, o alemão Thomas Hitzlsperger foi o primeiro jogador profissional da Bundesliga a assumir publicamente sua condição de homossexual. Na ocasião, já tinha encerrado a sua carreira. O assunto rendeu manchetes nos jornais e inúmeras entrevistas na TV. Afinal, se tratava de um ex-jogador da seleção.

É verdade que a sociedade alemã como um todo fez grandes avanços no quesito de desconstruir o discurso homofóbico e, ao mesmo tempo, combater a descriminação contra pessoas da comunidade LGBT. Constata-se, cada vez mais, que muitos alemães caminham rumo a uma cultura da aceitação dos diferentes.

Entretanto, no esporte e, especificamente no futebol, o tema da homossexualidade continua sendo tratado como tabu. Manifestações homofóbicas nas arquibancadas, cartolas reticentes quanto ao tema e falta de posicionamento claro dos clubes contra homofobia são apenas alguns aspectos que denotam o quanto ainda precisa ser feito no mundo do futebol.

Para alguns, o futebol parece ser o último refúgio da virilidade masculina. Para outros é como se fosse uma religião. E assim como acontece em comunidades religiosas, a homossexualidade no templo chamado futebol é expressamente rejeitada. Pode-se até afirmar que talvez não exista nenhuma outra atividade dominada por homens onde a homossexualidade é tão oprimida e silenciada quanto no futebol.

Thomas Hitzlsperger: ex-jogador da seleção alemã foi o primeiro do país a se declarar homossexual

Gabriele Dietze, professora da Universidade Humboldt de Berlim, em matéria publicada no portal Zeit Online explica que o futebol implementa a construção da masculinidade, além de representar a “corporificação da Nação”. É por esta razão que torcedores, jogadores e dirigentes não hesitam em dizer, especialmente em momentos decisivos de uma competição internacional, que “torcer contra a seleção” é “torcer contra o país”.

É como se os 11 homens em campo representassem valentes guerreiros dispostos a dar o sangue pela pátria. Consequentemente, no futebol não haveria lugar para mulheres nem gays.

De acordo com a pesquisadora, “…a masculinidade só existe enquanto oposição à feminilidade, feminilidade essa que no futebol não é desejável. É por esse motivo que um homem muitas vezes acaba tendo posturas homofóbicas, justamente para se posicionar em relação ao homem efeminado”.

O efeito colateral dessa postura é achar que não se pode comparar o futebol feminino ao masculino por não ser “futebol de verdade”.

Nilla Fischer com a braçadeira de arco-íris: jogadora é ativa na luta contra a homofobia

E por falar em futebol feminino, parece que por aquelas bandas o tema da diversidade é tratado com mais naturalidade. Nos clubes e nas seleções de diversos países que disputam atualmente o Mundial da França, atuam jogadoras que inequivocamente assumiram a sua orientação sexual homoafetiva.

Foi o caso de Nilla Fischer, jogadora da seleção da Suécia que de 2013 a 2018 jogou pelo Wolfsburg, vencendo dois títulos nacionais e um da Champions League. Em 2011, quando ainda vivia na Suécia, Nilla decidiu assumir publicamente a sua homossexualidade numa entrevista a um jornal local.

Desde o seu “outing”, a zagueira de classe mundial vez por outra recebe mensagens de ódio nas redes sociais. Para a veterana jogadora de 34 anos, silenciar e tolerar tanto ódio não é uma opção. Ela passou a se engajar em movimentos pró-LGBT. No ano passado, conseguiu a aprovação da diretoria do Wolfsburg para que as jogadoras do time usassem uma braçadeira com as cores do arco-íris nas partidas do campeonato alemão.

Ao final de uma entrevista dada à TV NDR recentemente, Nilla faz um comovente apelo:

“No Wolfsburg foi dado um primeiro passo, que é apenas um começo. Todos os times do clube agora jogam com a braçadeira do arco-íris. Não podemos esquecer que estamos numa luta contra a homofobia e pela aceitação da homossexualidade. Ainda há muito que fazer no mundo do futebol para acabar com esse tabu”. 

As mulheres, só para variar, mais uma vez numa linha de frente de um bom combate.

Fonte: Deutsche Welle
Por: Gerd Wenzel
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Por que a Alemanha não esquece o seu passado

Na escola, alunos aprendem exaustivamente sobre as atrocidades do nazismo. Nas ruas, memoriais e museus não deixam que a verdade histórica seja esquecida. Estratégia é lembrar do passado para que erros não se repitam.

Merkel durante visita ao campo de concentração de Dachau, em 2012

Nos ensinos fundamental e médio, tive algumas poucas aulas sobre a ditadura militar no Brasil. Aprendi em linha cronológica quem foram os generais, quais atos institucionais foram implementados, mas nunca fui informada pelos professores sobre a tortura institucionalizada, sobre quantas pessoas foram mortas ou quantas desapareceram. Eu também não tive a oportunidade de conhecer as histórias individuais de quem se posicionou contra o regime. As aulas de literatura me permitiram ao menos saber da poesia, da arte e da dor por trás das canções de protesto e de exílio.

Foi na faculdade de jornalismo que tive uma visão abrangente sobre os horrores desse período. Conheci a história do jornalista e professor Vladimir Herzog, ex-diretor na TV Cultura. De origem judaica, os pais de Herzog, da antiga Iugoslávia, imigraram ao Brasil para fugir da perseguição nazista, mas o filho não sobreviveu à ditadura brasileira. Foi torturado e morto pelos militares, que forjaram um suicídio nas dependências do DOI-CODI, para onde o jornalista tinha sido levado para prestar depoimento. Apenas há dois meses, o Estado brasileiro foi condenado pelo assassinato de Herzog, considerado pela Corte Interamericana de Direitos Humanos como um crime contra a humanidade.

Levou décadas para a Alemanha lidar duplamente com o passado nazista e o passado soviético. A lembrança sobre o Holocausto foi construída ao longo de anos como uma mensagem duradoura às futuras gerações. Por meio de museus, memoriais, disciplinas nas escolas, filmes e livros, a Alemanha formou uma memória cultural sobre as atrocidades do passado, sobretudo sobre a perseguição contra os judeus, para garantir que as presentes gerações não permitam que esses erros históricos se repitam.

Meu namorado, alemão, aprendeu exaustivamente por seis anos sobre o regime nazista nas disciplinas de História, Política e Geografia. Foram ao menos cinco horas de aulas semanais sobre a Segunda Guerra Mundial, campos de extermínio, o Terceiro Reich e o extremismo de direita, xenofobia e toda a história que culminou com a ascensão de Adolf Hitler ao poder.

Os alunos não são poupados de ver cenas reais de documentários mostrando a fumaça saindo das câmaras de gás onde milhões de judeus foram mortos e nem de ver os corpos sendo arrastados por tratores nos campos de concentração até as valas. Os alunos também são informados sobre o assassinato de negros, de pessoas de origem roma e de homossexuais durante o regime nazista. “Ouvimos e vimos tanto sobre esse período até ficarmos horrorizados e não aguentarmos mais. Mas tudo isso é para se ter certeza que as presentes gerações não deixarão isso acontecer de novo”, conta ele que é neto de uma holandesa que escondia judeus em casa para que não fossem mortos pelos nazistas.

Trazer os fatos ao conhecimento do público, admitir os erros e dar espaço à reconciliação são as estratégias que a Alemanha lança mão para atingir um entendimento nacional de que é preciso superar o passado, transformando regimes violadores de direitos humanos em democracias. Por isso, os alemães são ensinados a se confrontar com o Holocausto. Ao mesmo tempo, leis criminalizam fazer gestos alusivos ao nazismo, exibir símbolos nazistas e relativizar que houve extermínio de judeus, inclusive com pena de prisão.

Nas ruas, é comum topar com pequenos memoriais nas calçadas que homenageiam as vítimas do Holocausto. As chamadas Stolpersteine (“pedras de tropeço”), sinalizam que na casa em frente viveu um judeu morto pelo regime nazista. As placas – são mais de 60 mil em toda a Europa – indicam o nome, a data de nascimento e o dia em que a vítima foi levada ao campo de concentração.

Em muitas partes da Alemanha, cada passo é, de fato, um tropeço na história. Símbolos, memoriais e museus não deixam alemães, imigrantes e turistas ficarem alheios ao passado do país. Isso se reflete em políticas públicas que têm o objetivo de garantir que a verdade sobre o horror do nazismo não seja questionada por boatos e mentiras. E, nesse sentido, a meu ver, a educação escolar tem o papel crucial de formar uma sociedade consciente e informada.

Por: Karina Gomes
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A internet, o ódio, os racistas, os xenófobos, os antissemitas e os supremacistas brancos

A ONU e a saúde mental: mais combate à desigualdade, à pobreza, às discriminações e menos psicotrópicos

 “Muitos fatores de risco para a saúde mental precária estão intimamente associados às desigualdades nas condições da vida cotidiana. Muitos fatores de risco também estão ligados ao impacto corrosivo de ver a vida como algo injusto”.

A justiça social é mais importante para evitar doenças mentais do que medicamentos, afirma relator de saúde da ONU

Menos remédios psicotrópicos, mais medidas dos governos para combater desigualdade, pobreza e discriminação: Dainius Pūras, relator de saúde da ONU, disse ao Guardian que esse é o melhor caminho para evitar as doenças mentais: “Muitos fatores de risco para a saúde mental precária estão intimamente associados às desigualdades nas condições da vida cotidiana. Muitos fatores de risco também estão ligados ao impacto corrosivo de ver a vida como algo injusto.