Seita sexual ultrassecreta de Nova York

Mulheres, em especial poderosas e influentes, faziam juramentos secretos para se converter em “escravas” vitalícias de Raniere, o “amo” ou “amo supremo”. “…e poderíamos ter um candidato a um cargo político”

Lauren Salzman, una de las exintegrantes de Nxivm, camino a la corte el 20 de mayo Seth Wenig/Associated Press

Marcas, flagelación y castigos: el testimonio de otra ‘esclava’ de la secta de Nxivm

La ceremonia para marcarlas sucedió en 2017 dentro de un hogar en Albany, Nueva York, donde las integrantes del grupo Nxivm tuvieron su rito de iniciación para una nueva participante de la secta ultrasecreta dentro de la organización.

Esa nueva integrante, Lauren Salzman, testificó que la hicieron arrodillarse y decir: “Amo, por favor, márcame, sería un honor, un honor que quiero portar por el resto de mi vida”. Luego la sostuvieron en una mesa para dar masajes mientras alguien usaba una herramienta de cauterización para quemarla con las iniciales de Keith Raniere, el líder de Nxivm, en una zona cercana a la cadera.

“Fue lo más doloroso por lo que he pasado”, dijo Salzman durante el segundo día de su testimonio en el juicio contra Raniere, quien está acusado de tráfico sexual y asociación delictuosa.

Salzman también declaró que un grupo de mujeres perteneciente a la secta sexual dentro del grupo llamada Nxivm fueron sujetas a castigos sádicos que incluían azotes con una correa de cuero.

La testigo señaló que las mujeres hacían compromisos secretos para convertirse en “esclavas” vitalicias de Raniere y lo llamaban “amo” o “amo supremo”.

Se comunicaban mediante aplicaciones encriptadas de teléfono, llevaban a cabo tareas y ejercicios diseñados por él y aceptaban los severos castigos si se pensaba que habían fallado en sus obligaciones.

Dichos castigos podían incluir mantener posiciones forzadas o dolorosas, quedarse de pie descalzas sobre la nieve, tomar duchas de agua fría y azotarse mutuamente el “trasero desnudo” con la correa, afirmó Salzman. Recuerda que una vez Raniere llegó mientras se estaban azotando para decirles que se aseguraran de mover las muñecas de determinada forma para infligir el máximo dolor.

“Estas cosas comenzaron a volverse escalofriantes”, comentó. “Me preocupaba fallar”.

Salzman, cuya madre fue cofundadora de Nxivm, dio una descripción detallada de los mecanismos que Raniere y sus seguidoras más fieles utilizaban para humillar y subyugar a mujeres, muchas de las cuales,según los fiscales,eran forzadas a tener relaciones sexuales con él.

Raniere, de 58 años, cofundó Nxivm [néxium] con Nancy Salzman como una organización de autoayuda en la década de 1990. Cerca de 16.000 personas tomaron cursos de Nxivm y algunas pagaron decenas de miles de dólares.

[Lee nuestro reportajesobre el funcionamiento de Nxivm]

Raniere ahora está imputado por cargos que incluyen asociación delictuosa, extorsión, trabajos forzados y tráfico sexual. Durante las últimas semanas, cinco mujeres que también fueron acusadas, incluyendo a Nancy y Lauren Salzman, se han declarado culpables.

En su testimonio, Lauren Salzman, de 42 años, describió las operaciones internas de una secta clandestina dentro de Nxivm llamada The Vow (el voto) o DOS, en la que las participantes eran o “amas” o “esclavas”,y eran marcadascon las iniciales de Raniere.

Salzman era una “ama de primera línea”, es decir, una integrante de alto rango de DOS. El nombre del grupo, según se dice, eran las siglas de una frase en latín que puede traducirse como “Dominio de las Acompañantes Femeninas Obedientes”. Debido a su papel dentro de la secta, Salzman pudo dar un panorama amplio y detallado de la forma en que estaba estructurada la comunidad para crear un grupo de mujeres que obedecieran ciegamente las órdenes de Raniere y se sometieran a su control.

Según ella, el principal interés del grupo era venerar a Raniere y fomentar un ambiente de “obediencia y confidencialidad totales”.

Salzman testificó que Raniere reclutó a las primeras ocho amas de primera línea del grupo y que las consideraba sus esclavas. Cada una de las ocho reclutó a sus propias esclavas, en grupos separados llamados estirpes, y esas esclavas, a su vez, reclutaron a otras.

De acuerdo con ella, en total había cuatro niveles de esclavas en la pirámide, cada una de las cuales rendía cuentas a su ama del nivel superior. Todas le rendían cuentas en última instancia a Raniere, el “amo supremo”.

Las reclutas pasaban por cinco etapas, empezando como “aspirantes” que entregaban material personal comprometedor o propiedades como garantía o colateral para demostrar su compromiso. Después de unirse al grupo, proporcionaban todavía más información o material para quedar “totalmente garantizadas”, lo que significaba que podían ser objeto de chantaje.

Una integrante del grupo, Rosa Laura Junco, compró una “casa de sororidad” para las integrantes de primera línea en elpueblo de Waterford, cerca de Albany. Ahí celebraban reuniones frecuentes, y se quitaban la ropa para tomarse fotografías desnudas y enviarlas a Raniere, señaló Salzman.

Mencionó que había planes de construir un “calabozo” en el sótano de la casa que iba a incluir una jaula en la cual alguien dispuesta a “entregarse”, en presunto favor de su crecimiento personal, podría ser encerrada durante horas o días, o incluso más tiempo.

De acuerdo con Salzman, las integrantes de DOS se comunicaban a través de programas encriptados como Telegram y Signal. La agrupación era tan secreta que sus integrantes no siempre conocían las identidades de las demás.

También declaró que Raniere sometía a las integrantes a “ejercicios de disposición” en los que enviaba, en momentos inesperados, mensajes de texto que todas las integrantes del grupo debían responder en un lapso corto.

El objetivo de estos ejercicios, según la testigo, era reafirmar la idea de que responder al amo era la parte más importante de la vida de una esclava.

Una de las tareas específicas de Salzman era editar las enseñanzas y las ideas de Raniere acerca de DOS para crear un libro que iba a servir como una especie de texto de referencia y manifiesto. Salzman declaró que iban a poner el libro en un lugar seguro, tal vez atornillado a una pared, pero iba a estar disponible para referencia en ciertas circunstancias.

Los fiscales del juicio proyectaron en una pantalla algunos extractos del manuscrito, el cual exhortaba a las lectoras a pensar: “Por qué tu amo es mejor que el resto de la gente”. Incluía la orden “Siempre haz que tu amo se vea bien” y decía que todas las esclavas debían enlistar a todas las personas que conocían —“incluyendo a sus madres”— y considerar quién debía unirse a la comunidad.

“El placer más grande para la mejor esclava es ser la herramienta primordial de su amo”, decía uno de los pasajes. “Entregas tu vida, mente y cuerpo para un uso incondicional”.

Salzman mencionó que entre las principales prioridades de Raniere estaba el reclutamiento de más integrantes para DOS, en especial personas que pudieran serpoderosas o influyentes. Tan solo ella, declaró, tenía veintidós esclavas en su estirpe. También dijo que Raniere esperaba tener sedes en todo Estados Unidos.

“Creo que se imaginó que habría miles o millones de personas en la comunidad”, dijo Salzman. “Que tal vez podríamos tener un candidato de DOS para un cargo político”.

Formulan cargos contra el líder de Nxvim, agrupación secreta que marca a las mujeres

“A mulher perfeita é a que nunca fala”

“Essa não é a mulher perfeita. Não tem mamas”. Minha primeira reação é de enfado. A segunda de incredulidade: “O que fiz para receber esta mensagem? Por que tenho que ler algo assim, ao mesmo tempo grosseiro e sexista?”.

Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País

Misoginia: “As mulheres são desonestas por natureza”

“Uma parte do opressor está instalada profundamente em cada uma de nós” (Audre Lorde) e …os esforços contra a igualdade “estão codificados e interiorizados, são difusos e camaleônicos” (Susan Faludi).

Los parroquianos de McSorley’s Old Ale House se mofan de Lucy Komisar, una de las primeras mujeres en beber en el pub después de que la ciudad de Nueva York aprobó una ley antidiscriminación. Antes de esto, el bar –abierto desde 1854– no admitía mujeres. Un camarero intentó impedir la entrada de Komisar y una vez que estuvo dentro algunos clientes la abuchearon y otro le volcó una cerveza en la cabeza. 10 de agosto de 1970. Barton Silverman/The New York Times

¿Cómo luce la misoginia?

La misoginia está en todas partes. O más bien, “misoginia” está en todas partes. La palabra, que convencionalmente significa el odio hacia las mujeres, solía ser una acusación radical. Sin embargo, ahora parece haber eclipsado a los más amables “sexismo” y “chauvinismo” en el habla popular. Ahora llama poco la atención encontrar “misoginia” en un titular y mucho menos en un tuit.

De un lado del espectro, el término se usa para describir la desigualdad societal evidente, por ejemplo, en la brecha salarial, las dificultades para encontrar atención médica adecuada y las prerrogativas dehombres como Les Moonvesque destruyen la carrera de quienes los denuncian.

“Desafortunadamente, la misoginia violenta no es nueva en la política”, decíaun encabezadode CNN en 2018. “La misoginia aviva la autogestión de las mujeres”,titulabaThe Guardian a finales de agosto. Unacolumna de opiniónen The New York Times exploraba “La misoginia reservada especialmente para las madres”. Kim Schrier, una pediatra que se postulaba al congreso –hoy congresista demócrata– calificó sin rodeos a Donald Trump como “misógino jefe” en untuitdel año pasado.

Una mirada a las fotografías de archivo, incluidas las de The New York Times, revela cómo, mientras el término se popularizó, la misoginia también ha formado parte del panorama visual, desde los titulares noticiosos hasta la experiencia cotidiana.

Sin embargo, como tanto de lo que ocupa el discurso actual, la resonancia del vocablo oscila entre lo importante y lo susceptible al meme. Un reportaje sugería que unamangosta en Keniapodía ser misógina. “Bájale a la misoginia”, dice una camiseta de venta en Etsy. Y cómo olvidar la taza con un tiburón tan caprichoso como concientizado que dice: “Aleta contra la misoginia”.

El desdén hacia las mujeres, suele argumentarse, también es el motivo por el cual se rechazan ciertos rincones de la cultura popular. “¿Será que mi misoginia interior me ha impedido leer novelas de romance toda la vida?”, se preguntaba una escritora.Odiar a las Kardashiantambién se interpreta como antimujer, porque al hacerlo reducimos a las célebres hermanas a simples estereotipos. Es la lógica de muñeca rusa del momento: despreciar cualquier refugio que tienen las mujeres de la misoginia –ya sea la telerrealidad, un régimen de belleza o la astrología– es en sí mismo misógino.

Así que, en más de un sentido, la misoginia ahora está de moda, pero también tiene una larga historia.

El término surgió en el siglo XVII, como respuesta a un panfleto antimujer escrito por un maestro de esgrima inglesa llamado Joseph Swetnam. El folletín de 1615, titulado en parteProceso a las mujeres lascivas, ociosas, desobedientes e inconstantes, se publicó en medio de una prematura ansiedad moderna y del debate sobre el sitio que las mujeres debían ocupar en la sociedad. Era más que nada un compendio de chistes sexistas, una obra indigesta dirigida a una audiencia de “jóvenes insensatos”. También fue muy popular.

“Las mujeres son deshonestas por naturaleza”, escribió Swetnam, como unprotoincel. Para él, “la mujer más bella tiene algo de vulgaridad en ella”. Desde Eva, la mujer “tan pronto fue creada, centró su mente en la maldad, pues las aspiraciones de su mente y su voluntad de desenfreno trajeron desgracia para el hombre que siguió la misma línea de su primera lideresa”. Eran como piedras pómez porque tenían el corazón lleno de huecos, escribió; como barcos pintados porque lucían hermosas pero contenían solo plomo. No es ninguna sorpresa que el folleto suscitara varias respuestas escritas por parte de mujeres. En una obra anónima tituladaSwetnam, el odiador de mujeres es procesado por las mujeres, el personaje que hace de Swetnam se llamaba Misogynos.

Durante los siguientes siglos misoginia se usó poco, pero su popularidad se disparó a mediados de la década de los setenta, y más o menos se instaló en el léxico del feminismo de la segunda ola con la crítica de Andrea Dworkin de 1974Woman Hating. En el libro, Dworkin argumenta que el prejuicio profundo y arraigado contra las mujeres informa distintos aspectos de la sociedad, desde la legislación hasta la cohabitación. Dos años más tarde, lo resumía así: “Como mujeres vivimos en medio de una sociedad que nos ve como despreciables. Se nos menosprecia… Somos víctimas de una violencia continua, malévola y autorizada en contra nuestra”. (Una idea que no resulta ajena para mujeres como Kathrine Switzer, quien aparece en la fotografía de abajo, que fue célebremente acosada cuando fue una de las primeras mujeres en correr la maratón de Boston de 1967).

Jock Semple, oficial del Maratón de Boston, intentó expulsar de la pista a la fuerza a Kathrine Switzer. Switzer completó la carrera, pero no fue sino hasta 1972 que a las mujeres se les permitió participar. 19 de abril de 1967.

En los años ochenta y noventa, leer a Dworkin se convirtió para muchas en un rito de iniciación universitario desconcertante y estimulante. Su escritura es una mirada estridente y salvaje al sesgo sistémico que afecta la experiencia cotidiana de las mujeres. ¿Era odio verdadero eso que se agazapaba debajo de cada reunión con tu jefe, en cada cita, sermón, novela, comercial televisivo? Sí, insistía Dworkin. En aquella época era una idea radical. Para muchos todavía lo es.

Este entendimiento de la misoginia se convirtió en una idea común entre las feministas: el asunto era estructural. La sociedad estaba organizada en modos misóginos, incluso si sus miembros no se concibieran a sí mismos como seres que odiaban a las mujeres. La escritora y activista Audre Lorde escribió en 1980 que existe “una parte del opresor que está plantada profundamente en cada una de nosotras”. Susan Faludi, autora del libro de 1991Reacción: la guerra no declarada contra la mujer moderna,hizo eco de la idea y argumentó que los esfuerzos contra la igualdad “están codificados e interiorizados, son difusos y camaleónicos”.

De modo similar a “racista” –que antes se usaba sobre todo para describir a ciertos alguaciles, políticos o vecinos–, “misógino” ahora se usa con frecuencia tanto para el sistema de instituciones que hacen de Estados Unidos un país desigual como para sus individuos. En este sentido amplio resultan involucrados hombres felizmente casados, hombres con hijas e incluso mujeres. La palabra se está usando de un modo en que no hay que odiar a las mujeres para ser misógino, a pesar de la definición que ofrece hasta hoy elDiccionario Webster.

Pero ¿puede una sola palabra con todo este trabajo? ¿Puede describir algunos de los peores y más violentos impulsos en nuestro mundoytambién los actos cotidianos de sesgo de género? ¿Deberíamos usar el término tanto para describir la violación conyugal como la ausencia de protagonistas femeninas poderosas en la televisión? Resulta que ya lo hace y ya la usamos así.

Algunos diccionarios ya lo han notado. William Safire, el columnista de The New York Times que durante décadas escribió sobre la textura de nuestro lenguaje, notó en 2008 que elDiccionario Oxfordhabía ampliado su definición en 2002 para incluir “prejuicio en contra de las mujeres” como una de las acepciones de la palabra. “Sexista y misógino ahora son en cierto sentido sinónimos”, escribió. “Como ‘sexista’ se ha utilizado de forma tan amplia, parece que la palabra ‘misógino’ –en el mismo sentido que ‘prejuicio’ mas que ‘odio’– ahora conlleva la misma fuerza, para quienes están familiarizados con la palabra”.

El vocablo solía ser una condena fuerte y personal, espantosa tan pronto nos llegaba al oído. Ahora resulta una palabra menos áspera cuando la escuchamos. Pero paradójicamente, incluso cuando se vuelve más común también es más incisiva. Captura la disonancia cognitiva de nuestra era, en la que las mujeres –tan vilipendiadas como veneradas– postulan a la presidencia al mismo tiempo que batallan por alcanzar la licencia de maternidad remunerada.

Esta holgura parece apropiada para estos tiempos, ya que la noción de Dworkin de misoginia –alguna vez radical– ahora se ha vuelto mucho más aceptada.

Consideremos esta cita de Dworkin de 1997: “Las mujeres parecemos fracasadas y atroces cuando estamos tristes. Las mujeres somos patéticas cuando estamos enfadadas. Las mujeres somos ridículas cuando militamos. Las mujeres somos desagradables cuando nos amargamos sin importar la causa de nuestra amargura. Las mujeres son unas trastornadas cuando anhelan justicia. Las mujeres odian a los hombres cuando las mujeres buscan respeto y responsabilidad de parte de los hombres”.

Suena muy parecido a una publicidad reciente que Nike difundió durante la ceremonia de los Oscar y que gozó de una cálida acogida. “Si mostramos emoción nos dicen dramáticas” dice la voz enoffde Serena Williams. “Si queremos jugar contra los hombres, somos dementes. Y si soñamos con igualdad de oportunidades estamos delirando. Si defendemos algo, somos unas desquiciadas. Si somos demasiado buenas, algo anda mal con nosotras. Y cuando nos enfadamos, somos histéricas, irracionales o simplemente estamos locas”.

Por: Nina Renata Aron
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“A liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres”. Entrevista com Virginia García Beaudoux

O#8Mmais uma vez revela a desigualdade de gênero, em particular, ostetos de cristalque as mulheres enfrentam na vida cotidiana, bem como no âmbito político. Evidência, sobretudo, a necessidade urgente de promover uma agenda de gênero com enfoque em direitos humanos que não só atenda de maneira urgente o impacto que supõe forçar uma menina estuprada a continuar uma gravidez contra sua vontade, mas também asdesigualdades estruturaisque arrastam as sociedades, produto de uma cultura patriarcal tão arraigada, como imperceptível e invisibilizada.

A entrevista é deNatalia Aruguete, publicada porPágina|12, em 11-03-2019. A tradução é doCepat.

O teto de cristal na política

Depois de, há quase 30 anos, ter se especializado em opinião pública e consultoria de comunicação estratégica,Virginia Garcia Beaudouxteve uma reviravolta substancial em sua trajetória profissional que atinge profundamente a vida política da região. Com o amparo institucional de organizações internacionais, como aONU Mulheres,PNUD,OEAeNIMD, assessora as mulheres políticas em grande parte daAmérica LatinaeEuropa, com objetivo de alcançar uma verdadeira paridade de gênero nas instâncias de decisão política, quebrando os tetos de cristal que impõem limites para o crescimento das mulheres na vida cotidiana – especialmente em espaços profissionais -, combater os estereótipos de gênero e reverter a vulnerabilidade que imprime a “dupla minoria”, em referência a mulheres pobres pertencentes a minorias étnicas ou raciais. Por ter assessorado mais de 1500 mulheres políticas,García Beaudouxfoi premiada na categoria ” mulheres influentes na política” pelaAcademia de Artes e Ciência Política de Washington. Além de consultora, é pesquisadora daCONICETe professora regular daUniversidade de Buenos Aires. Entre suas publicações, destaca-se seu recente livro¿Quién teme el poder de las mujeres? Bailar hacia atrás con tacones altos (Editora: Grupo 5).

Virginia Garcia Beaudoux, conversou com oPágina/12sobre a situação das mulheres políticas na região: os limites que impedem o seu desenvolvimento em termos de liderança, a falta de uma paridade substantiva em termos de participação política e a obrigação social de buscar uma igualdade real como um princípio constitucional.

Eis a entrevista.

Quais são os obstáculos estruturais que as mulheres enfrentam na vida cotidiana e na vida política?

Não havia percebido a magnitude da desigualdade de gênero até que comecei a trabalhar com mulheres na política, em consultoria com oPNUDemHonduras, emEl Salvador, naGuatemala. Em minha jornada pela América Latina, entendi que a dimensão da desigualdade é enorme e que, independentemente do país, todas as mulheres me falaram sobre os mesmos obstáculos dentro dos partidos e, acima de tudo, sobre confiança e o financiamento de suas campanhas eleitorais. Encontrei um denominador comum que foi além da política. Me deparei com um estereótipo muito marcado: a crença estendida e construída culturalmente de que a liderança é masculina. Se perguntarmos a uma pessoa três características do que consideramos masculino, dirá “força, assertividade, capacidade de tomar decisões”. Entre essas respostas, encontraremos uma sobreposição quase perfeita entre a descrição do masculino e a liderança. Por outro lado, quase nunca coincide o que nós estabelecemos que é feminino e a liderança. Este tem sido um grande obstáculo para as mulheres em todas as áreas do desenvolvimento. AUniversidade de Oxfordlevou 800 anos para nomear uma reitora. AUniversidade de Buenos Airesnão teve uma diretora feminina em toda a sua existência, quando a maioria dos professores universitários são mulheres…

Mas não são a maioria dos titulares de cátedras universitárias.

Exatamente. Esses tetos supostamente invisíveis – que chamamos de tetos de cristal – são tremendamente resistentes, é por isso que é muito difícil rompê-los e atravessá-los. Apenas 5% dos prêmiosNobelforam para mulheres. OFórum Econômico de Davosde 2018 foi considerado um sucesso retumbante porque 21% dos participantes eram mulheres. Então, a ideia de que bons líderes são homens continua a ser um dos estereótipos que mais complica o desenvolvimento das mulheres.

Como se traduzem esses estereótipos no plano cotidiano?

Estereótipos não só descrevem, também prescrevem. Se um estereótipo descreve que as mulheres são mais sensíveis do que os homens, a prescrição é que, diante da doença de uma criança ou de um idoso, é a mulher que deve assumir o controle porque é sensível e empática. Essas tarefas de cuidado atribuídas como naturais às mulheres acabam dificultando sua inserção na cadeia produtiva em igualdade de condições. Entre as pessoas sem educação formal, ao não poder terceirizar tarefas de cuidado, devem aceitar trabalhos de tempo parcial com salários muito mais baixos, a tal ponto que a diferença salarial entre os gêneros nesse setor chega a 35%.

Ou seja, as consequências do estereótipo de gênero não são homogêneas, mas, ao contrário, afetam mais os setores mais pobres.

Sim, claro. Mas ao mesmo tempo afeta a todas e a todos. Eu tive que entrevistar um homem na Holanda, onde 70% das mulheres trabalham em tempo parcial, trabalham quatro dias por semana e um daqueles dias dedicam aos filhos ou ao que quiserem. Os homens podem fazer o mesmo, mas quase nenhum homem escolhe trabalhar em tempo parcial. Quando este senhor disse em seu local de trabalho que queria começar a trabalhar em meio expediente, a primeira pergunta que fizeram foi: “Sua esposa está bem?” E a segunda: “Por que você quer trabalhar meio período, se não está se divorciando e nem sua esposa tem algum problema de saúde? Como este senhor queria ser pai além dos fins de semana, interpretaram que ele não gostava tanto de sua profissão. Isso quer dizer que esse estereótipo também prejudica os homens. O que acontece é que essas consequências são muito mais marcantes entre as mulheres, em termos de desigualdade política e econômica.

Quais elementos dessa desigualdade de gênero você observa em seu trabalho com mulheres políticas na América Latina?

Quanto mais tradicional é um país, mais difícil é superar os estereótipos. E nos países onde a religião tem muito peso, isso se torna mais complicado.É claro que temos diferenças sexuais, as mulheres podem gestar e os homens tendem a ter mais força física. Mas uma coisa é sexo e outra é o gênero como uma construção cultural. Em alguns países, onde as construções de gênero são muito mais binárias e onde há uma valorização dessa diferença, vale mais ser homem do que ser mulher. Mas também em países considerados paraísos de igualdade, como aSuéciaou aHolanda, encontramos essas características estereotipadas na distribuição de papéis. Há algumas questões interessantes a destacar nesse sentido.

Na América Latina, 52% da militância dos partidos políticos são mulheres, enquanto menos de 15% dos secretários gerais e presidentes de partidos políticos são mulheres. Isso é um claro teto de cristal na política. Não é natural que, diante de 52% das mulheres militantes, as cúpulas não reflitam essas proporções. NaGuatemala, perguntei: “Quantos partidos políticos existem?” A resposta foi: “35”. “E quantos são liderados por mulheres?”, complementei. “Quatro”, responderam. O mesmo naSuécia. “Quantos partidos políticos são liderados por mulheres?” “Nenhum”, disseram. E corrigiram: “Sim, existe um: oPartido Feminista“.

Quais são os outros aspectos que você mencionou como interessantes para analisar essas diferenças?

A primeira questão é ter cuidado em assimilar a igualdade numérica com a igualdade substantiva. Fizemos progressos em termos de igualdade numérica, porque as leis de paridade garantem que as listas sejam constituídas em 50% por homens e 50% por mulheres. Mas, além dessa igualdade numérica, que é importante, se trata de construir posições de poder e influência política. A formação das comissões parlamentares é um espaço onde são reproduzidos esses estereótipos. As mulheres são responsáveis pelaComissão de Saúde,Educação,Infância,MulhereseDeficiência, enquanto os homens estão noOrçamento,Obras Públicas,Trabalho. Então, devemos trabalhar nas dimensões da liderança para tender à paridade substantiva.

Quais características você encontra entre as mandatárias mulheres? O que as distingue?

Há muita diversidade nos estilos de liderança, a liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres.

Em que sentido?

Se uma mulher mostra atributos considerados femininos, ela é vista como uma líder fraca. Mas se apresenta atributos “ao estiloAngela Merkel“, que são vistos como masculinos, ela é rotulada como desagradável ou não feminina. Como a liderança é pensada a partir de categorias definidas como masculinas, é difícil para uma mulher não ser criticada por seu estilo de liderança. No ano passado, havia apenas 15 chefes de Estado no mundo, há muito poucas mulheres no comando dos executivos.

Seguindo esse raciocínio, como as mulheres são representadas na política no geral, e nos meios de comunicação, em particular?

Existe um duplo padrão. A todo tempo vemos que as mulheres aparecem em sua qualidade como mães. Os meios de comunicação geralmente enfatizam o vínculo que elas têm com seus filhos ou o tempo que a maternidade as ocupa. QuandoHillary Clintonfoi avó, vários meios de comunicação nosEstados Unidosse perguntaram se, por ter se tornado avó, estaria em condições de ser presidenta. A revistaTimespublicou um artigo sobre os prós e contras de uma presidenta avó. Então me ocorreu olhar o que havia sido escrito sobre os homens que eram avós e que haviam chegado à Presidência dos Estados Unidos. Não escreveram uma só linha.Mitt Romneyapresentou 18 netos em campanha, ele tirou foto com 18 netos e ninguém se perguntou: “Pode um avô ser Presidente dos Estados Unidos?”.

Sabemos que é normal tanto para homens como para mulheres serem apadrinhados na política. No entanto, no caso das mulheres, o questionamento dos meios de comunicação é maior: “é a afilhada política de”, “é a esposa ou é filha de” … Quando uma mulher assume uma presidência ou um governo é mais frequente que se pergunte se estará realmente preparada para esse desafio. O mesmo não ocorre com um homem. A isso se soma comentários sobre seu guarda-roupa, aparência física, penteado, maquiagem. Como consequência, os eleitores, em suas avaliações, começam a vê-las com menos credibilidade, como menos confiáveis, menos fortes e diminuem a intenção de votar nas mulheres. Esse tipo de cobertura dos meios de comunicação as empurram mais para o mercado doméstico do que para o político.

Em sua experiência com mulheres políticas em países latino-americanos, você nota diferenças entre os países no estilo patriarcal de fazer política? Quais fatores incidem essas diferenças, se houver?

Em países com uma população nativa significativa e onde as mulheres vivem em uma situação econômica de maior vulnerabilidade – o que tecnicamente chamamos de “dupla minoria” – é claro que o desafio ainda é muito maior do que se fosse uma mulher branca de classe média. Efetivamente, as condições étnicas e a situação socioeconômica dentro do tecido social influenciam o grau de dificuldade, visibilidade e consideração que uma mulher tem dentro de um partido político na hora de adicioná-la a uma lista eleitoral.

Nesses lugares com uma dupla minoria, você observa conquistas a partir do trabalho que está sendo realizado?

Em todos os países se vê muitas mudanças e muito favoráveis, para todo o trabalho que está sendo feito. Embora sejam mais lentas do que gostaríamos, porque levará tempo para isso. Claramente as mulheres estão tendo mais voz, mais acesso, estão se tornando conscientes de seu papel e do espaço que tem para reivindicar o princípio constitucional, mas aqui há espaços em que elas terão que lutar e a luta não será fácil. EmHonduras, uma senhora me contava que quando faltavam medicamentos no estoque era ela que conseguia, que quando havia problemas com a água potável, era ela quem conseguia o caminhão cisterna, que quando alguém teve que transportar alguém, ela sabia onde encontrar a ambulância, mas a cada quatro anos um político homem veio e lhe pediu para conseguir votos das pessoas que ela ajudava. Até que um dia ela se perguntou por que ela não poderia ser a pessoa votada por aquela população. Todas essas mudanças geram uma maior consciência do valor político que essas mulheres têm para suas comunidades.

Essa consciência é suficiente?

Não. Também não impede que, depois de se tornar consciente, você enfrente uma sociedade que é patriarcal e um sistema político machista.

Como as mulheres políticas experimentam o financiamento de suas campanhas? Também nesse aspecto, seus direitos são violados?

Normalmente, as mulheres políticas perdem em matéria de financiamento: são enviadas para os distritos onde tem mais probabilidade de perder e, portanto, contam com menos recursos para suas campanhas eleitorais. O dinheiro que contam define uma posição de poder, assim, a distribuição de recursos simbólicos e econômicos tem um impacto significativo.

Quais medidas concretas estão sendo tomadas?

Para começar, está se trabalhando muito no nível de formação e treinamento de habilidades para mulheres no mundo público. As mulheres vêm com atraso em termos do número de redes que construímos na política. Eu não gosto de falar de “capacitação” porque creio que as mulheres são tremendamente capacitadas, o que fazemos é na verdade treinar habilidades que já temos e que nunca treinamos porque não tivemos a oportunidade de usá-las na política. Habilidades de liderança, negociação, comunicação, organização de uma campanha eleitoral, organização de uma equipe de voluntários para uma campanha, uso de redes sociais. Diferentes organizações, como asNações Unidase aOEA, estão investindo esforços em toda a América Latina para que as mulheres possam aperfeiçoar essas habilidades em campanhas eleitorais.

Outra linha visa propor que os partidos financiem atividades para as mulheres e que elas participem da montagem das listas eleitorais, além de treinar seus quadros masculinos em questões de gênero, porque senão as únicas que avançam em questões de saúde sexual e reprodutiva, de cuidado ou seja o que for, são mulheres.

E em relação aos estereótipos dos meios de comunicação?

Está se trabalhando com os meios de comunicação para deixarem de ser um obstáculo. São realizadas oficinas com jornalistas, editores e gestores dos veículos de comunicação, onde são trabalhadas as características da cobertura e, dentro desta, os preconceitos em relação às mulheres políticas. E onde se pensa o que pode ser feito para melhorar esses tratamentos dos meios de comunicação. Eles mesmos começaram a gerar certas diretrizes: não tirar uma foto de uma mulher que não tiraria de um homem, não chegar com um microfone quando elas estão saindo da escola com seus filhos, estabelecer limites para que não haja diferenças entre uns e outras.

Como chamam a transversalidade da abordagem de gênero?

Aponta para mudanças no enfoque em matéria de políticas públicas. Por exemplo, no que diz respeito à licença-maternidade, se trata de pensar também em uma mudança na licença-paternidade para que as mulheres não sejam as únicas que cuidem de seus filhos. No campo econômico, é preciso buscar a forma em que as mulheres sejam mais favorecidas. Transversalizar o enfoque de gênero exige pensar que o cenário atual não é igual para homens e mulheres e devemos pensar em como nivelá-los. Os sistemas de orientação são muito bons. Trata-se de que as mulheres que já têm experiência na política podem orientar e ajudar aquelas que têm menos experiência.

Fonte: IHU
Por:Natalia Aruguete
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Pesquisa para questionar masculinidades tóxicas e machistas e reconstruir a hombridade mostra como os homens jovens não definem suas peculiaridades da mesma forma que os mais velhos. E o que dizem as mulheres?

Ana Juan

A diferença geracional dos homens na hora de encarar o feminismo

Os padrões masculinos estão se transformando. Sobretudo para os mais jovens. Eles dizem compartilhar tarefas domésticas e ter mais inteligência emocional que seus pais. Mas as mulheres não percebem essa alteração na mesma medida

O feminismo não originou apenas reações de adesão ou rechaço. Provocou a necessidade de uma revisão do modelo tradicional de homem e de masculinidade. Obrigou a revisar estereótipos e a buscar alternativas ao macho ibérico.

Para questionar masculinidades tóxicas e machistas e reconstruir a hombridade, há poucos dados objetivos sobre o que se entende como valores e modelos característicos do gênero masculino. Mas o fato é que algo está mudando. Uma pesquisa da empresa 40dB encomendada pelo EL PAÍS, um ano após o histórico protesto feminista na Espanha, reflete como no país os homens jovens não definem suas peculiaridades da mesma forma que os mais velhos. Mas a reação mais tímida dessa geração a situações de assédio e comentários machistas é escassa. Evoluímos, mas parece que não foi suficiente, e as mulheres tampouco percebem essa transformação com a mesma intensidade que eles.

Os estereótipos continuam presentes nas respostas dos homens com mais de 65 anos. Hércules e Apolo já não são mais ícones de masculinidade. Mas ser corajoso e forte durante uma crise, ter segurança em si mesmo e ser heterossexual são características associadas à masculinidade, segundo os idosos.

Os mais jovens discordam não só deste modelo, como tampouco acham que não ter sucesso profissional ou não ser o provedor econômico da casa sejam situações que desvirtuem seu gênero. A moda do papel dominante passou.

Um dos dados mais contundentes que a pesquisa oferece está nas respostas às perguntas formuladas apenas aos homens. Quase 86% declaram que o fortalecimento do feminismo não tornou mais difícil estabelecer relações com as mulheres. A maioria tampouco teme uma denúncia injusta. E mais de 85% dos homens afirmam não mudar seu comportamento quando não há mulheres presentes, e que tampouco utilizam em grupos masculinos do WhatsApp expressões que não diriam pessoalmente.

O desafio deveria estar na reação a quem faz isso, porque só metade chama a atenção dos seus amigos quando fazem comentários ofensivos. E são justamente os jovens, apesar de mais distantes dos padrões rançosos de masculinidade, menos propensos a reprovar essas ofensas e micromachismos. E não só nestes casos.

Frente a uma situação de perseguição ou agressão sexual presenciada, 23% dos homens decidem não intervir, e também nesse caso os mais velhos são mais propensos a fazê-lo.

Isso é destacável porque as definições de assédio para os homens mais idosos é menos rigorosa que para os jovens, que opinam de forma majoritária que comentar o aspecto físico de uma colega de trabalho ou elogiá-la é assédio. Uma coisa é a teoria, e outra é a prática.

Os homens admitem que o modelo do seu gênero está mudando. E atingem essa conclusão ao responder como se veem atualmente em comparação aos seus antecessores. A maioria acredita que melhoraram em inteligência emocional e que compartilham, em maior grau, as tarefas e o cuidado dos filhos. Entretanto, as mulheres não respaldam estas respostas na mesma proporção que eles. Apreciam uma melhora na inteligência emocional, sim, mas nem tanto.

Também há discrepâncias em questões de tratamento. Quase metade dos pesquisados admite não ter certeza sobre como agir com as mulheres. E, quando elas são perguntadas, essa percentagem sobe quatro pontos. Eles também dizem reconhecer suas fraquezas em maior medida que os homens de antes, mas as mulheres não estão tão de acordo. A autorrepressão do afeto também começa a ser superada, e frente a esta transformação os homens não se sentem mais “moles” que os de antes.

Os dândis provocaram uma mudança radical na masculinidade no século XVIII. A moda é um dos setores que mais impulsionam a revisão de suas características, ao menos na aparência. E a inquietação com a presença física continua ocupando o topo das preocupações. Homens e mulheres coincidem em valorizar o interesse pelo aspecto físico e a aparência. Todos apontam que aumentou com relação a seus antecessores. E é motivo de insegurança.

O peso está acima de uma boa situação profissional como causa de inseguranças. E, depois do salário, a calvície se situa como outro dos motivos pelos quais os homens tremem. Os seguintes: as relações sexuais, a personalidade, o jeito de se vestir e o pênis, membro que lhes preocupa mais que a inteligência.

Ficha técnica da pesquisa

ÂMBITO: Espanha. UNIVERSO: população geral residente na Espanha de 18 anos ou mais. AMOSTRA: 2.000 entrevistas. Estratificação por sexo, idade, porte do município e comunidade autônoma. PROCEDIMENTO: entrevista on-line. MARGEM DE ERRO: ±2,19% (95% de confiança). TRABALHO DE CAMPO: sondagem realizada pela 40dB de 24 a 31 de janeiro de 2019.

Ficha técnica

ÂMBITO: Espanha. UNIVERSO: população geral residente em Espanha de 18 anos ou mais. AMOSTRA: 2.000 entrevistas. Quotas por sexo, idade e tamanho de habitat e de comunidade autônoma. PROCEDIMENTO: entrevista on-line. ERRO MUESTRAL: ± 2,19% (95% de confiança). TRABALHO DE CAMPO: sondagem realizada por 40dB do 24 ao 31 de janeiro de 2019.

Por:María Fabra
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As mulheres que expressam suas emoções, suas paixões e suas opiniões são chamadas de dramáticas, dementes, delirantes, transtornadas, irracionais ou loucas. De loucas ou histéricas para humilha-las. A Histeria foi uma das primeiras doenças mentais atribuidas unicamente às mulheres.

Claire Merchlinsky

No estás ‘loca’: estás luchando por lo que quieres

“Si quieren decir que estás loca, adelante: enséñales lo que logra la locura”.
Serena Williams, en un nuevo comercial de Nike

Quizá no haya una mujer más apta que Serena Williams para encabezar la batalla a fin de reivindicar la palabra “loca”. En los últimos seis meses, ha sido penalizada, multada y criticada por lo que ha dicho, hecho,vestido y por cómo se ve, mientras sus detractores la llaman una “loca”.

Su capacidad para florecer a pesar de todo ha hecho que sus legiones de seguidores la aprecien más, así que no fue una sorpresa que sus admiradoras se volvieranlocas —por así decirlo— la noche del 24 de febrero cuando el nuevo comercial de Nike donde solo hay mujeres, Dream Crazier, se estrenó en los Premios Oscar (ya tiene seis millones de reproducciones en YouTube).

El anuncio es un montaje de algunas de las mejores atletas del mundo en el que hacen lo que mejor hacen y desafían a la autoridad mientras lo logran. Williams lo narra y dice que las mujeres que expresan sus emociones, su pasión y sus opiniones han sido llamadas dramáticas, dementes, delirantes, trastornadas, irracionales o locas; al parecer va más allá del mundo del deporte y también se refiere a cómo todo tipo de mujeres han sido tratadas a lo largo del tiempo.

A las mujeres se les ha llamado locas o histéricas para rebajarlas desde hace siglos. La “histeria” — que viene del griego,hystera, útero — fue una de las primeras enfermedades mentales que únicamente se atribuía a las mujeres.

“La idea era que cualquier desplante emocional que sobrepasara los límites estrictos de lo aceptable se podía considerar ‘histeria’”, según me dijo esta semana Elaine Showalter, una académica feminista que escribió un ensayo tituladoHysteria, Feminism and Gender. (Por ejemplo, unas cartas recién publicadas de Charles Dickens revelan que intentó hacer que su esposa, la madre de sus diez hijos, fuera recluida en un manicomio mientras él vivía un amorío. En ese tiempo, era suficiente decir que su esposa sufría de “exceso de emoción” para determinar que estaba “neurasténica”, y esa fue la razón que él dio.)

La verdadera politización de la palabra, explicó Showalter, se dio en 1890 cuando comenzaba el movimiento de las Sufragistas y surgía la “nueva mujer”: una mujer independiente, desafiante, segura de sí misma, osada y dueña de sus emociones.

“De eso se trataba el comercial”, dijo Showalter, quien también es profesora emérita de Literatura Inglesa en la Universidad de Princeton.

Durante ese tiempo, los calificativos de “histérica” y “loca” se usaban principalmente para atacar a dos grupos de mujeres: las que exigían un lugar en la universidad —sobre todo en la facultad de Medicina (un argumento en contra era: “Van a fatigar sus cerebros”)— y las mujeres que hablaban en público (a ellas se les consideraba “anormales, amenazantes y repulsivas”, de acuerdo con Showalter).

“Hablar en público era un tabú muy grande y se consideraba muy poco femenino; no importaba cómo se hiciera, se atacaba por ser una muestra de histeria”, afirmó Showalter.

¿Suena conocido? En 2017, la senadora Kamala Harris fue llamada “histérica” por el antiguo ayudante de Trump, Jason Miller, solo por cumplir con su trabajo (durante una audiencia, a los senadores del Comité del Senado sobre Inteligencia se les dio tiempo para preguntar a Jeff Sessions, quien entonces era el fiscal general, sobre su vinculación con los rusos en las elecciones de 2016). Cuando se le insistió para que explicara por qué decía que estaba histérica, Miller respondió: “O sea, hacía unas preguntas muy difíciles”.

Desde hace mucho Serena Williams ha alentado a las mujeres jóvenes para que sean asertivas, como lo hicieron antes otras lideresas. Las Sufragistas más experimentadas les daban valor a las más jóvenes, sostuvo Showalter. “Solían decir: ‘No tengas miedo, vas a tener que hacerlo. Ve y habla en público, di lo que piensas y sé directa’”.

Por: Maya Salam
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‘Sexting’ entre adolescentes, uma prática que acontece cada vez mais cedo

JAMA Pediatrics: desde 2009, a prevalência do sexting, prática de risco que consiste em compartilhar eletronicamente material sexualmente explícito, aumentou exponencialmente. De acordo com uma meta-análise publicada no final de fevereiro na revista, um número considerável de jovens menores de 18 anos participa ou já participou de práticas de sexting em algum momento; especificamente um em cada sete (15%) enviando material sensível e um em cada quatro (27%), recebendo-o.

Embora a prevalência do sexting seja maior entre adolescentes com mais idade e em dispositivos móveis versus computadores, o estudo coloca uma questão à qual se deve prestar especial atenção: a entrada de pré-adolescentes entre 10 e 12 anos nas práticas desexting, um grupo de idade que, para Jorge Flores Fernández, especialista em uso seguro das tecnologias de informação e comunicação e fundador, em 2004, do projeto PantallasAmigas, é especialmente vulnerável. “O aumento da prevalência e da prática em idades mais precoces tem a ver com o fato de que atualmente existe maior disponibilidade de tecnologia: temos mais dispositivos portáteis, cada vez mais baratos e com conexões que também são cada vez mais baratas, por isso as limitações que podiam existir antes agora não mais existem. Por outro lado, a idade de uso da tecnologia está diminuindo e isso leva os adolescentes a entrarem mais cedo nesse tipo de práticas de risco; eles não o fazem tanto por uma questão sexual, mas como forma de travessura, para chamar a atenção ou por tédio. No fim, eles têm tanta disponibilidade que acabam fazendo coisas que talvez não fizessem se não houvesse tanta facilidade”, conta Jorge Flores.

Especialistas como Jorge Flores insistem que não existe uma idade adequada para ter o primeiro telefone, pois é mais uma questão de maturidade e de habilidades. “É como comparar com qual idade a criança pode entrar na água sozinha ou quando pode começar a esquiar. Tudo dependerá da preparação dos pais e monitores e não de uma idade específica. Com o uso da tecnologia acontece algo parecido, depende mais do acompanhamento, do conhecimento e do tempo que se dedica às crianças. No entanto, para estabelecer um marcador, considero que ter autonomia total com um celular conectado à Internet e às redes sociais parece inadequado especialmente no caso de crianças menores de 13 anos”, explica o fundador do PantallasAmigas, que acredita que o grupo de pré-adolescentes ou adolescentes de menor idade, de 10 a 12 anos, não é capaz de ver os riscos que implicam práticas como osextingem comparação com um adolescente maior “e que pode ter uma maior consciência do que está fazendo”.

Riscos do sexting

Existem múltiplos riscos potenciais derivados da prática dosexting. Entre outros, acontece que se algo é feito de modo privado e atinge a esfera pública, o direito à privacidade, à honra e à própria imagem é violado. Além disso, como Jorge Flores menciona, esse tipo de prática pode ser um indicador de vítima potencial para predadores sexuais no sentido de que “são pessoas que realizam práticas de risco”, o que as coloca no ponto de mira.Por trás dosextingestão casos de vingança, abuso e chantagem financeira, emocional ou sexual que, no caso das meninas e adolescentes, aumentam de certa forma a vitimização pelo enraizamento de certos estereótipos e lugares-comuns sociais.“Elas são apontadas e ridiculizadas com mais crueldade e isso pode ter consequências fatais como o suicídio. Já vimos isso em casos como os de Jessica Logan ou Amanda Todd em 2012, ambas são exemplos claros de suicídio porcyberbullyinginiciado a partir da publicação não consentida de uma imagem cedida na privacidade, em um caso ao parceiro e em outro a um desconhecido.”

De acordo com Sheri Madiga, professora assistente do departamento de psicologia da Universidade de Calgary (Canadá) e diretora do estudo publicado na JAMA Pediatrics, o sexting não consentido (ou seja, o encaminhamento de imagens ou vídeos sem permissão) e as formas coercitivas desexting(isto é, quando alguém é pressionado para enviar uma mensagem), “podem, compreensivelmente, causar uma angústia considerável aos adolescentes”. Também tem sérias consequências legais potenciais.“O sexting pode parecer muito como o comportamento sexual: quando é consentido, há muito poucas consequências negativas para a saúde, mas osextingnão consentido ou forçado (assim como o sexo não consensual ou forçado) está relacionado com a uma má saúde psicológica”, acrescenta.

Embora se possa pensar que osextingconsentido estaria relacionado com comportamentos impulsivos e de risco, como maior frequência de parceiros sexuais, maior número de parceiros concorrentes e o uso de drogas e álcool antes do sexo, para Madiga nem todos os jovens que fazemsextingestão se envolvendo em comportamentos problemáticos, pois essa prática pode ser realizada dentro do contexto de relacionamentos saudáveis.

Nesse sentido, teria muito a ver a influência de tudo o que acontece no outro lado da rede, ou seja, no ambiente em que as crianças e adolescentes atuais estão crescendo, no qual os meios de comunicação e a publicidade influenciam na sexualização precoce de meninas e meninos. Uma hipersexualização que, na opinião de Jorge Flores, também é transmitida por certos conteúdos digitais: “Nós a vemos emyoutuberseinstagramers, por exemplo, que transmitem modelos e mensagens muito relacionados ao sexo e ao erotismo, repetindo certos padrões, seja por convicção ou por conveniência”.

Educar cidadãos digitais responsáveis

O PantallasAmigas trabalha há anos oferecendo vários recursosonlineem três diferentes linhas de ação. O primeiro projeto parte da ideia de que, uma vez que quem fazsextingnão é culpado de nada, mas se expõe a riscos, precisa estar informado sobre esses riscos.“Muitos dos problemas advindos dosextingpartem do que a sociedade faz com essas imagens que recebe, pois é ela que as tornam virais. Osextingé um fenômeno global, não é apenas aquele namorado sem-vergonha que fica irritado e publica uma foto para se vingar, essa imagem ou vídeo pode ter sido perdida e cair nas mãos de alguém com más intenções, também é aquele pedófilo que quer se aproveitar de você. E é por isso que é interessante trabalhar em todas as frentes.”

À pergunta o que os pais podem fazer para que as crianças tenham ferramentas para enfrentar esse tipo de práticas de risco, Sheri Madiga responde que pediria aos pais que fossem “mais proativos do que reativos” em relação aosextingpara criar cidadãos digitais responsáveis. “Ter conversas abertas em idades precoces frequentemente e não somente quando surgem preocupações. Os pais devem discutir o papel potencial dosextingem relacionamentos afetivos saudáveis, bem como os possíveis riscos e consequências. As conceitos de pressão de grupo, sexualidade, relações online versus offline, etc., também devem ser discutidos dentro da família.” Madiga reconhece que, para alguns pais, a ideia de falar com os filhos sobre sexo pode intimidá-los e que agregar o ambiente digital a essa equação, “que é território desconhecido para alguns pais”, o torna uma dupla ameaça. No entanto, ela ressalta que é precisamente na rede onde os pais podem encontrar alguns recursos úteis que os ajudarão a se informar sobre esse mundo digital em constante mudança e a preparar esse tipo de conversa.

Para Jorge Flores, autor de vários materiais informativos e didáticos relacionados com o grooming, o ciberbullying e o sexting, a primeira ferramenta que os adultos têm é o exemplo e, nesse sentido, temos muito a melhorar. “Estamos dirigindo e usando o WhatsApp, andamos pela rua digitando, atendemos o telefone enquanto estamos comendo quando não há necessidade alguma, postamos fotos de qualquer um, inclusive de nossos filhos, sem pedir-lhes permissão, e assim por diante. Os adultos são exemplos muito ruins para crianças e adolescentes a esse respeito”, lamenta. Além do melhor uso por parte dos adultos, Flores acrescenta mais duas ferramentas ao nosso alcance: o acompanhamento e o conhecimento dos aplicativos e do mundo digital para poder conversar e compartilhar com eles essa informação; e o uso de sistemas de controle parental.

Jordi Jubany, professor, antropólogo e especialista em educação digital e autor do livro ¿Hiperconectados?, concorda com as recomendações de Flores e acrescenta que pode ser produtivo compartilhar com as crianças desde pequenas os protocolos que nós mesmos deveríamos usar na rede, como publicar apenas coisas úteis, verdadeiras e com bons propósitos. De acordo com Jubany, devemos prestar atenção à necessidade de desenvolver a nossa identidade digital e osextingé um bom exemplo. “Nossos rastros podem ser vistos se nos buscarem no Google, Facebook ou Instagram. E tudo o que digitalizamos, enviamos ou publicamos é suscetível de ser encontrado em um contexto não previsto. Temos que tirar proveito desses casos reais de más práticas que conhecemos no nosso entorno e nos meios de comunicação para tomar consciência, aprender com nossos erros e usá-los de modo educativo. É muito importante manter os canais de comunicação abertos com os nossos jovens em um ambiente conectado que é diferente daquele em que fomos educados”, conclui.

Por:Diana Oliver

Cortou o pênis do marido…e agora

Ela foi motivo de deboche e manchetes em jornais: cortou o pênis do seu então marido. As violações e abusos a que a era submetida não foram mencionadas na época. Agora…

Lorena Bobbitt y el camino a ser reconocida como víctima

Hace veinticinco años, la migrante ecuatoriana fue motivo de burlas y titulares de tabloides: le cortó el pene a su entonces marido. Lo que no se contaba eran las violaciones y abusos a los que él la había sometido. Ahora quiere contar su historia.

MANASSAS, Virginia — Lorena lo cuenta de manera muy prosaica. Mientras nos conducía en su Kia una tarde reciente, señaló sin más el hospital; ahí, dijo, le reimplantaron el pene a John Wayne Bobbitt después de que ella se lo cortó con un cuchillo de cocina mientras dormía, la noche del 23 de junio de 1993.

A quince minutos de ahí, cerca de Maplewood Drive, señaló el campo de césped y grava donde arrojó el pene amputado desde la ventana del auto. Le pregunté por qué lo aventó. “Tenía que manejar, claro, pero no podía porque tenía esa cosa en la mano, así que me deshice de ella”. Ah, ¡claro!

Por el mismo camino se encuentra el salón de manicura donde trabajaba y hacia el que huyó esa noche. “No soy una mujer vengativa, porque les dije dónde estaba”, indicó Lorena Gallo, como ahora se le conoce. Se refiere a los oficiales de policía que, poco después de las cuatro y media de la mañana, se pusieron a buscar el pene amputado entre la maleza, a un costado de la carretera. Lo encontraron, lo pusieron en hielo en una caja para hot dogs de un 7-Eleven cercano y lo llevaron de inmediato al hospital, donde, gracias a un milagro de la cirugía plástica y la urología, lo reimplantaron y le devolvieron (casi) toda su capacidad.

Estos detalles, que Lorena relata con el estoicismo de un mesero que recita el menú del día, son los que conoce la mayoría de la gente que siguió la cobertura. Pero Lorena quería hablar de la historiaverdadera: la de una joven inmigrante que sufrió violencia doméstica durante años, que fue violada por su marido esa noche sin tener adónde ir y ya no pudo más.

“Siempre se enfocan eneso”, dijo, en referencia al pene de su esposo, el amputado, reimplantado y, un par de años más tarde, agrandado en una cirugía. Antes de que grupos de mujeres salieran a manifestarse en masa contra la violencia y del movimiento #MeToo, en esas épocas de pensamiento menos evolucionado, los medios solo querían hablar deeso. “Y es como si no querían darse cuenta o no les importaba por qué lo hice”, comentó.

Lorena, originaria de Ecuador, tiene razón en que la mayoría de las personas obvia que, antes de que ella fuera enjuiciada por lo sucedido en junio de 1993, su entonces marido John fue imputado por violación conyugal (y exonerado del cargo). En ese entonces, el abuso sexual doméstico acababa de ser tipificado como delito en los cincuenta estados de Estados Unidos; en Virginia era casi imposible comprobarlo. En los medios hubo quienes se cuestionaron si el delito no se trataba de un oxímoron. “¿Violación conyugal? ¿Quién realmente sale jodido?”, decía unacolumna de la revista Penthouse. Lo sucedido con Lorena fue parodiado enSaturday Night Live; en una escena el personaje Stuart Smalley, interpretado por Al Franken, le pide a Lorena que se disculpe con el pene de John.

Lorena también tiene razón al comentar que a la gente se le olvida que un jurado la declaró no culpable en el juicio; alegó demencia temporal. Se nos olvida que los testigos en el proceso declararon que habían notado varios hematomas en sus brazos y cuello, que ella había llamado al 911 en repetidas ocasiones y que John les había presumido a sus amigos que obligaba a su esposa a tener sexo. En los años posteriores al juicio, él fue arrestado varias veces y estuvo en la cárcel acusado de violencia contra dos mujeres más (él niega las denuncias).

“Esto se trata de una víctima y una sobreviviente, y de lo que está pasando en el mundo actualmente”, dijo Lorena.

Esa historia, la suya, es la que cuenta en un nuevodocumentalen cuatro partes producido porJordan Peeledisponible el 15 de febrero en Amazon Prime Video. Y para contar esa historia se tomó un descanso de Lorena’s Red Wagon, su organización sin fines de lucro que ayuda a las sobrevivientes de violencia doméstica, para darme un recorrido por la comunidad de Manassas, en las afueras de Washington D. C., donde todo ocurrió.

Han pasado veintiséis años desde que Lorena Bobbitt, una mujer de 24 años con mirada inocente, cabello oscuro y ojos penetrantes, quedó tan plasmada en los anales de la cultura popular que aparece tanto en unanovela de Philip Rothcomo en unacanción de Eminem. Hoy en día, Lorena es tímida y pequeña; portaba un saco negro, zapatos de tacón elegantes, arracadas de diamante y un bolso Louis Vuitton. (Pesa 53 kilogramos, cifra que me compartió como comparativo; pesaba 43 kilos en 1993, cuando John, exsoldado de los marines estadounidenses, dijo que ella lo había atacado). Se ha transformado físicamente y ahora es una madre suburbana de clase alta con cabello rubio, aunque aún tiene los mismos ojos grandes, tristes y oscuros.

Pese a que ahora usa su apellido de soltera, la gente que se encuentra a Lorena por Manassas no tarda en hacer la conexión: esesaLorena. “Vivo aquí. Esta es mi casa. ¿Por qué tiene que ser él quien ríe al último?”, dijo cuando le pregunté por qué no se mudó.

Sabe que no puede escaparse del apellido y de sus connotaciones fálicas, incluso cuando no quiere que John continúe teniendo peso en su vida (él siguió buscándola en el salón de manicura después del juicio y de vez en cuando aún le escribe cartas de amor). “Sé que todavía soy Lorena Bobbitt. Es el nombre que conoces, el que aquí es conocido”, dijo. Y pese a que ha sido blanco constante de bromas, Lorena “Bobbitt” Gallo es sincera, abierta y cariñosa.

En 1994, después de pasar un periodo breve y obligatorio en un hospital psiquiátrico, Lorena retomó su vida y regresó al trabajo de manicurista. Después comenzó a trabajar como peluquera y agente de bienes raíces. Asistía con regularidad a su iglesia y tomaba clases en una universidad técnica, donde conoció a David Bellinger. Fueron amigos durante años antes de comenzar una relación. Lorena contó que nunca salió con nadie más porque, pues, ¿cómo conseguir una cita si eresesaLorena? La pareja ahora tiene una hija de 13 años y vive en una casa de ladrillos.

“Cuando terminó el juicio, vaya, en un inicio ni siquiera podía ir a la tienda porque la gente decía: ‘Ay Dios mío, yo te conozco’. Me daban ganas de soltar mis bolsas e irme a casa”, dijo Lorena. “Solo quería cuidarme a mí y a mi familia. Así podría reintegrarme a la normalidad y a la vida cotidiana”.

John se hizo protagonista de películas pornográficas (comoJohn Wayne Bobbitt: sin cortesyJohn Wayne Bobbitt: Frankpene). Lorena tuvo algo de contacto con la prensa, pero en su mayor parte rechazó ofertas para convertir su incidente de castración en una película o una serie de televisión. Rechazó un millón de dólares para posar en Playboy. “Un millón de dólares es un millón de dólares”, dijo. “Habría sido genial, pero no me educaron así”.

Los cineastas que se comunicaron con ella a lo largo de los años no querían concentrarse en el abuso, la historia de la que ella sí quería hablar.

“A nadie le importaba nada más que John y su cirugía y su ‘pérdida’”, lamentó Kim A. Gandy, antes presidenta de la National Organization for Women (NOW), sobre el intento de dirigir el diálogo hacia el abuso doméstico. “Hicimos varias entrevistas y siempre nos decían algo como: ‘Bueno, pero si esto es lo que querían las feministas’”.

Entonces, en 1994, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley sobre la Violencia Contra la Mujer. Katie Ray-Jones, directora ejecutiva de laLínea de Ayuda Nacional contra la Violencia Doméstica, afirma que la historia de Lorena, junto con las denuncias de acoso sexual de Anita Hill contra el magistrado Clarence Thomas y el juicio a O. J. Simpson en el que fue exonerado del homicidio de su exesposa, “finalmente crearon un discurso nacional que le dio algo de impulso en materia legislativa”.

Así que, aunque la mayoría de las representaciones de Lorena la hacían parecer, según dice, “una mujer loca y celosa”, el juicio del caso Bobbitt ayudó a que cambiaran las leyes sobre abuso doméstico y contra las mujeres.

Yesoes lo que quería contar Joshua Rofé, realizador del documental sobre jóvenes en prisiónLost for Life. Buscó a Lorena en diciembre de 2016, después de leer acerca de su trabajo con víctimas de violencia doméstica en Lorena’s Red Wagon. Hablaron durante casi un año antes de que Lorena, motivada por su indignación respecto a la elección de Donald Trump y por el movimiento #MeToo, decidiera que era el momento adecuado para contar su versión.

Dio la casualidad de que casi al mismo tiempo salieron varias películas, documentales y pódcasts (Yo, Tonya;The Clinton Affair,oSlow Burn) que miraban con nuevos ojos a las mujeres involucradas en escándalos de la década de los años noventa (Tonya HardingyMonica Lewinsky, respectivamente). Lorena se identificó: “Los medios nos satanizaron y eso es muy triste. Solo les pasa a las mujeres”. Pensó que, quizá, su historia por fin superaría el protagonismo del pene de John.

El documental se desarrolla en su mayor parte en 1993, cuando empezaban los programas de juicios televisados y las series matutinas de chismes y tabloides. Como lo retratan Rofé y Jordan Peele (el productor, conocido porGet Out), el ciclo noticioso de veinticuatro horas es voraz hacia Lorena, un monstruo de muchas cabezas que termina por envolverlo todo. “Hay un tercer personaje en esta historia además de Lorena y John: nosotros, la sociedad, y lo que hicimos con la información que teníamos disponible”, dijo Peele.

El documental no toma bandos en la historia. Usa videos de las noticias de la época, así como entrevistas con Lorena, sentada en su sala. A John lo entrevistan también, sentado en su sofá en su casa de Las Vegas. Él sigue diciendo que planeaba divorciarse de Lorena y que, después de que él no quiso tener sexo ella tuvo un ataque de ira vengativa.

“A ella nunca la maltraté; ella siempre fue la violenta y me cortó el pene porque iba a dejarla”, aseguró John en una entrevista telefónica, en la que dijo que los cineastas del documental le habían tendido una trampa para hacerlo ver mal.

De regreso en el auto, mientras Lorena señalaba el hospital en el que John fue operado y donde, en ese mismo pasillo, a ella le hicieron una prueba para comprobar la violación, le pregunté si se arrepentía de lo que hizo. “¿Cómo puedes arrepentirte de algo que no tuviste la intención de hacer?”, dijo. Explicó, de nuevo, lo que le dijo al jurado en 1994. John regresó a casa borracho. La violó. Ella fue a la cocina por un vaso de agua, vio el cuchillo en la cocina y se sintió rebasada por años de abusos. No recuerda nada después de eso. “Para mí, el arrepentimiento es decir: ‘Ay, compré un auto negro en vez de un auto rojo’, cuando no elegiste lo correcto”, comentó Lorena. “Pero yo no estaba consciente”.

Sin embargo, no solo me refería a si se arrepentía de haberlo hecho. Quise preguntarle si se arrepentía de haber hecho famoso a John Wayne Bobbitt. ¿Se arrepentía de haberle dado un poco de fama y una fuente de ingresos pequeña pero constante? Pero Lorena no piensa así las cosas. De nuevo, me dijo, solo hay decisiones; el auto negro o el rojo. “Él puede elegir. Es su vida. No creo tener nada que ver con lo que elija hacer él con su vida después del incidente”, comentó.

“El incidente”, así se refiere Lorena al crimen impactante que aún hace que muchos hombres toquen aterrados sus genitales y supongan que ella está cumpliendo una cadena perpetua en la cárcel.

Peele dijo queLorenava en línea con su misión de hacer filmes que les den voz a personas marginadas, pero que es imposible hacer caso omiso a que la historia tiene los elementos de un filme tragicómico, como algo hecho por los hermanos Coen. Al fin y al cabo en el primer episodio del documental vemos a los policías de una pequeña ciudad buscar un pene amputado en un campo. “Te mentiría si te dijera que no hay humor en esta historia”, comentó Peele. Le preguntó a Lorena si eso le parecía bien. Ella le dijo que sí.

“Yo fui objeto de muchísimas bromas en los noventa y, para mí, eso fue cruel”, dijo. “No entendían. ¿Por qué se reían de mi sufrimiento?”. Unas décadas más tarde, después de mucha terapia, ahora Lorena tiene otra perspectiva. Comprende que la razón por la que tiene una plataforma para algo como Lorena’s Red Wagon es por el pene amputado, la caja de hot dogs,Frankenpeney ese apellido inolvidable. “Soportaré las bromas y todo eso si me da la oportunidad de decir algo sobre la violencia doméstica, los ataques sexuales y la violación conyugal”, dijo.

Se me ocurrió que no habría documental ni bromas, que el caso Bobbitt no tendría lugar en la cultura popular estadounidense, si John le hubiera cortado alguna parte del cuerpo a Lorena.

“Se ríen”, dijo ella durante nuestra tarde juntas. “Siempre se ríen”.

Por: Amy Chozick

Mulheres denunciam ginecologista por abuso sexual. Mas ele tem um promotor amigo.

O promotor e o médico são amigos. Por causa da agilidade incomum no arquivamento do caso, o promotor Raulino Neto está sendo investigado pelo Conselho Nacional do Ministério Público.

Ilustração: Ana Persona/The Intercept Brasil

MULHERES DENUNCIAM GINECOLOGISTA DO PIAUÍ POR ABUSO SEXUAL. MAS ELE TEM UM PROMOTOR ‘AMIGO’.

VANESSA* PARALISOU NA CONSULTA. Ela estava sendo atendida pelo ginecologista Felizardo Batista, um médico conhecido de Teresina, no Piauí, quando ele teria apertado seus seios, coxas e nádegas. Ao final, ela conta que Batista perguntou: “quem foi o sortudo que tirou sua virgindade?”.

Quando tudo acabou, Vanessa entrou no carro e chorou. Só conseguiu reagir no dia seguinte, 17 de janeiro de 2017, quando registrou boletim de ocorrência na Delegacia da Mulher e denunciou o médico ao Conselho Regional de Medicina do Piauí, o CRM. No depoimento à polícia, ela diz que Batista teria lhe apalpado com “expressão de tarado” e que teria ficado “gelada, em choque, queria gritar e não conseguia”.

Felizardo Batista nega o abuso.

caso repercutiu na imprensa local, depois que Vanessa denunciou o abuso na Delegacia da Mulher. Estela* e Sílvia* leram a notícia. Sem nunca terem se conhecido, mas motivadas pela coragem de Vanessa, as duas mulheres decidiram contar para a polícia casos semelhantes contra Batista.

Desde então, a Polícia Civil do Piauí recebeu 10 acusações contra o ginecologista – que também atua como mastologista e obstetra – em dois inquéritos diferentes. O primeiro, que tem nove denúncias (incluindo as de Estela, Sílvia e Vanessa), foi arquivado em tempo recorde pelo promotor Francisco Raulino Neto, do Ministério Público Estadual do Piauí. Raulino alegou que não havia provas suficientes dos abusos.

O promotor e Batista são amigos, segundo a denúncia feita pelo delegado-geral de Polícia Civil do Piauí, Riedel Batista, à Corregedoria do MP do Piauí. Por causa da agilidade incomum no arquivamento do caso, o promotor Raulino Neto está sendo investigado pelo Conselho Nacional do Ministério Público.

Enquanto o médico era inocentado, mais uma possível vítima de Batista quebrou o silêncio e foi à polícia. O caso, denunciado em outubro, está sendo investigado pela delegada Adriana Xavier.

Exame para ‘verificar a lubrificação’

No primeiro inquérito, nove mulheres narraram cenas quase idênticas durante os exames no consultório do médico. Batista, de acordo com os relatos da investigação, teria acariciado a virilha e depois tocado no clitóris das pacientes. Ele introduzia os dedos na vagina com força, o que machucaria as mulheres. Ele também teria apertado nos seios delas e passado a palma da mão nos mamilos.

A delegada responsável pelo caso, Carla Brizzi, também obteve laudos psicológicos que constataram estresse pós-traumático em duas mulheres e mensagens de áudio de uma vítima contando o abuso para uma amiga, no momento em que saiu da clínica chorando.

Os relatos de Sílvia, Estela e Vanessa no inquérito são semelhantes aos das outras vítimas.

Trecho do inquérito da delegada Carla Brizzi. Foto: reprodução

 

O caso de Sílvia ocorreu em 26 de janeiro de 2016. Ela relatou, no boletim de ocorrência e no inquérito policial, que estava na posição para o exame ginecológico quando Batista teria pedido que a auxiliar saísse da sala e disse à paciente que “iria fazer um procedimento para verificar a sua lubrificação”. Sílvia relatou para a polícia que o médico passou a acariciar sua coxa esquerda, introduziu os dedos em sua vagina e tocou o seu clitóris fazendo movimentos circulares. Sílvia diz que se afastou e protegeu a genitália com a mão, o que levou o médico a encerrar o “exame”. Depois disso, ela contou que ele prescreveu alguns medicamentos e pediu que voltasse quando acabassem os remédios. Ela nunca retornou.

O que aconteceu a Estela foi parecido e se repetiu por várias consultas entre dezembro de 2014 e março de 2015, de acordo com o depoimento que está no inquérito policial. Ela estranhava a forma como Batista lhe tocava, mas ia a cada 15 dias no consultório dele porque precisava tratar o colo do útero dilatado.

Ela concluiu que estava sendo assediada quando o médico, de acordo com o relato de Estela à polícia, a convidou para tomar uma cerveja fora do consultório e anotou o número do celular que constava na ficha médica. Ele ainda mandou mensagem pedindo que Estela voltasse ao consultório para pegar um creme vaginal. Ela não respondeu e bloqueou Batista no WhatsApp.

Estela e Vanessa afirmaram ter ficado traumatizadas com o que aconteceu e precisaram de tratamento psicológico. Os laudos foram incluídos no inquérito contra o médico. Segundo o documento, Estela “apresentou sintomas de psicossomatização”. Já Vanessa, que começou o tratamento psicológico em fevereiro de 2017, sentia medo constante de encontrar Felizardo Batista na rua. Também tinha insônia, falta de apetite, delírios, taquicardia, pesadelos envolvendo o abuso ou o médico e “crises de ansiedade que caracterizavam um possível transtorno de estresse pós-traumático, mas poderia evoluir para uma depressão ou síndrome do pânico”, de acordo com o laudo. A psicóloga que assinou o documento concluiu que a situação sofrida por Vanessa “foi considerável e pode ser prejudicial para o seu desenvolvimento biopsicossocial”.

Com base nessas evidências, Brizzi indiciou o médico e a assistente dele, Rosa Moraes de Lima, pelo crime de violação sexual mediante fraude. Segundo as vítimas, a assistente era conivente, pois presenciava os abusos e virava as costas.

Os defensores do médico

As mulheres que se calaram durante muitos anos disseram à polícia que tinham medo do julgamento das pessoas, inclusive dos maridos e das outras mulheres da família que eram atendidas por Felizardo Batista. Elas achavam que as pessoas não iriam acreditar e nem iriam apoiá-las.

De certa forma, isso aconteceu. Quando os casos começaram a ser divulgados pela imprensa, muitas pessoas saíram em defesa do médico. Mulheres atendidas por ele alegavam que nunca tinha acontecido nada a elas e homens garantiam que suas esposas, mães ou filhas sempre foram respeitadas. Os médicos e os membros do CRM também se mobilizaram para proteger o colega.

Uma das defesas mais enfáticas veio do promotor Raulino Neto, que recebeu o inquérito no dia 30 de maio de 2017. Ele precisou de apenas 24 horas para escrever um parecer de 37 páginas e arquivar o caso. Duzentos e sessenta e quatro casos mais antigos estavam na mesa de Raulino.

Parecer Promotor Raulino37 pages

“Houve excessiva pressa em indiciar um médico renomado e uma de suas assistentes”, disse o promotor em seu parecer, após receber o inquérito. Para ele, a investigação não colheu provas suficientes. Ele considerou que havia encerrado o prazo para que a maioria das vítimas tivesse denunciado o abuso sexual. Os casos mais recentes, como o de Estela, foram questionados. “Foi relatado que ele é o médico de mulheres da família dela. Por que somente a ela teria agredido? Por que a mãe sabendo do ‘assanhamento’ do médico não se propôs a conversar com ele?”. O promotor ainda sugeriu uma acareação, ou seja, uma audiência que reunisse as vítimas, as testemunhas e o acusado (que nunca ocorreu).

Ele também questionou o motivo pelo qual as mulheres não procuraram a direção das clínicas para denunciar o abusador, desconsiderando o fato de que o médico é sócio de uma delas. Para o promotor, é injustificável que as vítimas tenham dado declarações à imprensa ou postado denúncias nas redes sociais antes de procurar a polícia.

Raulino Neto também sugere que as denúncias contra o médico foram “orquestradas” por mim, que fui uma das primeiras jornalistas a relatar o caso na imprensa local, e pela advogada de uma das vítimas. O meu nome surgiu no inquérito porque fui chamada pela delegada Carla Brizzi pra dar depoimento sobre os casos que acompanhei.

O juiz Luiz de Moura acatou o pedido de arquivamento da denúncia em junho de 2017, e Felizardo Batista se livrou de responder pelas acusações.

O arquivamento expresso do promotor foi divulgado pela imprensa do Piauí. Alguns meses após o inquérito ser encerrado, Raulino Neto processou a delegada Carla Brizzi e mais três jornalistas, incluindo eu. Ele se incomodou com críticas da delegada ao arquivamento e com uma reportagem que fizemos sobre o seu parecer. Raulino perdeu todas as ações.

Amizade

A decisão de Raulino sobre o arquivamento chamou a atenção do delegado geral da Polícia Civil do Piauí, Riedel Batista, que denunciou o promotor à Corregedoria do Ministério Público do Piauí. De lá, o caso foi para a Corregedoria Nacional do MP. Riedel alegou que Raulino não poderia ter analisado o inquérito porque era amigo do médico. Os indícios estavam nas redes sociais: Felizardo Batista e mais quatro pessoas da família dele eram os amigos do promotor no Facebook. Além disso, uma investigação mais detalhada, feita pela Corregedoria do MP do Piauí, descobriu outras informações relevantes.

De acordo com Erick Venâncio, relator do processo que investiga o promotor, houve “certa incoerência na manifestação de arquivamento, especialmente em se tratando de questão de elevada gravidade”, disse em seu relatório. Venâncio avalia, por exemplo, que Raulino Neto foi estranhamente ágil na análise do processo contra o médico.

Causou suspeita também a informação de um dos servidores do MP do Piauí, em depoimento à corregedoria local. Ele disse que Raulino Neto foi até a Central de Inquéritos, perguntou sobre o processo do médico e afirmou que “este rapaz está sendo injustiçado”. Para o relator, é “incomum o fato de um membro buscar informações acerca de processo específico que ainda não havia sequer chegado à promotoria”.

Em sessão em novembro, no Conselho Nacional do Ministério Público, a maioria dos conselheiros seguiu o voto do relator e confirmou a necessidade da investigação contra Raulino, que tem prazo para encerrar até 16 de janeiro e pode ter como desfecho a suspensão do promotor por 90 dias.

Tentei contato com Raulino Neto através da assessoria de imprensa do Ministério Público do Piauí, mas o assessor disse que ele não atendeu às ligações. Enviei algumas perguntas para o e-mail institucional do promotor e ele não respondeu. Também mandei mensagem pelo WhatsApp. Ele disse apenas que não iria se pronunciar a respeito disso e nem sobre o processo que está respondendo.

Em seu depoimento, que consta no relatório do conselheiro Erick Venâncio, o promotor nega todas as acusações. Ele disse que não conhece Felizardo Batista e reafirmou que o inquérito não tinha provas que sustentassem a denúncia. Sobre o acúmulo de processos, ele disse que houve um erro no sistema do MP e, por isso, recebeu mais demanda do que o normal.

Consultas de R$ 350

Felizardo Batista exerce a medicina há mais de 30 anos e é um dos poucos médicos do Piauí que realiza procedimentos cirúrgicos e exames delicados para detectar doenças no colo do útero. Por causa das suas especialidades, muitos médicos encaminham as pacientes para fazerem tratamento com o especialista.

Batista é também um dos sócios da Clínica Santa Fé, que até pouco tempo atrás era a única maternidade particular de Teresina. Lá, o médico atende mulheres com maior poder aquisitivo e cobra R$ 350 pela consulta. Ele também atende na Clínica Batista por um valor mais acessível. As mulheres que o denunciaram relatam abusos ocorridos nos dois consultórios.

À polícia, Batista se defendeu alegando que os procedimentos realizados fazem parte da consulta e que, diferente da declaração de todas as vítimas, as suas atendentes sempre ficam na sala e o auxiliam durante o exame.


Clínica Santa Fé em Teresina: um reduto de mulheres com maior poder aquisitivo. Reprodução/Google Street View

Ele admite que tocou na parte interna da coxa de Vanessa e que pegou nas nádegas dela, mas diz que o fez porque a paciente havia se retraído e impossibilitado o procedimento. Sobre o toque excessivo no seio, Batista disse que “eventualmente pode ocorrer de a palma da mão encostar na mama, mas isso não é proposital e pode acontecer em razão do tamanho do seio ou da posição”. Ele negou qualquer toque no clitóris das vítimas. Todas essas declarações do médico constam no inquérito policial.

Conversei com o ginecologista e obstetra Juvenal Barreto, diretor de defesa profissional da Federação Brasileira das Associações de Ginecologia e Obstetrícia, para entender qual é o procedimento adequado em uma consulta.

Barreto, que tem 40 anos de profissão, disse que a boa prática do exame ginecológico não inclui toque na parte interna da coxa, no clitóris e nem qualquer movimento que sugira algum tipo de estímulo. A apalpação das mamas é feita com a ponta dos dedos e não com a palma da mão. A presença de uma assistente, acrescenta, também é uma recomendação importante.

Entrei em contato com o médico Felizardo Batista por telefone e também mandei mensagem no WhatsApp, mas ele não respondeu. Por meio da assessoria de imprensa, a direção da Clínica Santa Fé informou que não vai se manifestar até o final do inquérito “para não haver julgamento precipitado”.

Eu liguei para sete mulheres que fizeram a denúncia em 2017, mas só três atenderam à ligação. Nenhuma quis falar sobre o caso. Quando falei que uma nova denúncia de abuso foi registrada na delegacia recentemente, as três lamentaram. “Ele não vai parar nunca”, disse uma das mais antigas vítimas do médico, que relata um abuso sexual de 1996.

* Os nomes das vítimas foram modificados para preservar suas identidades.

Permitir aos padres apaixonados que se casem. Francisco pondera uma grande virada

“…o papa Francisco teria dito que entre as mudanças que mais lhe interessavam introduzir havia a abolição do vínculo do celibato para os padres”

Não se trata de vê-lo como remédio contra a pedofilia, mas como uma escolha para garantir sacerdotes apaixonados por sua vocação em tempo integral com outros casados em apoio do ministério e da própria família. Um livro deixa entender que, talvez, tenha chegado à hora certa para uma decisão do papa esperada por todos. O problema será abordado em 2019 no Sínodo sobre a Amazônia

A reportagem é de Carlo Di Cicco, vaticanista, publicada por Tiscali, 22-10-2018.

Poderia ser Francisco o papa que irá desatar o intrigado nó do celibato obrigatório para os padres na Igreja Católica do rito latino. Essa é, de fato, uma grande questão que vem atravessando toda a história da Igreja, especialmente a partir do século IV e a atitude escolhida em relação ao celibato dos padres amadureceu ou entrou em crise, segundo que a Igreja vivesse com mais força o valor da espiritualidade ou se adequasse ao modo de vida mundano.

A questão do celibato obrigatório para os sacerdotes na Igreja adquiriu novo vigor neste momento em que a opinião pública mundial está chocada pela revelação dos muitos casos de pedofilia do clero que, embora em percentual mínima em relação ao conjunto dos sacerdotes, está causando dor e desorientação entre os fiéis laicos. Pedofilia e celibato não têm nada em comum e um não é causa da outra, mas como ambos tocam a sexualidade e seu exercício, no sentido comum das pessoas são confusamente associados, multiplicando o escândalo.

O celibato para os padres decidido pela Igreja

Na verdade, desde a Segunda Guerra Mundial, a questão do celibato obrigatório como condição para se tornar padres na Igreja Católica Latina, a mais difundida no mundo e especialmente no Ocidente, começou a ser criticada, discutida, revista em círculos cada vez mais amplos. E um número crescente de vozes a partir de baixo e da própria hierarquia se pronunciaram em favor de uma revisão da lei que prevê a possibilidade de ser padre tanto a solteiros como a casados. Depois do Concílio Vaticano II (1962-1965), as vozes favoráveis a uma mudança aumentaram continuamente. Tanto a sugerir que poderia ser o próprio Francisco o papa que, com prudência e visão do conjunto, poderia iniciar uma experimentação prática nessa direção. Imagina-se que a ocasião para uma abertura como essa poderia surgir no outono de 2019, no Sínodo sobre a Amazônia, uma região imensa onde a escassez de padres e as dimensões gigantescas e complicadas em que estão dispersas as comunidades cristãs, torna difícil, quase impossível as suas celebrações religiosas, às quais eles também têm direito incontestável.

O problema dos padres destituídos

Uma das fontes à disposição de Francisco para tomar com toda a seriedade uma decisão desse tipo revelou-se um belo livro sobre a questão do celibato na igreja publicado recentemente. Foi escrito pelo jornalista Enzo Romeo, um especialista em Vaticano que estuda, se atualiza e verifica a confiabilidade de suas fontes. O resultado foi um livro interessante e confiável introduzido por uma minuciosa panorâmica do problema da destituição dos padres, assinada por Gianni Gennari, teólogo conhecido e padre romano, que teve que deixar o ministério depois de se apaixonar por uma mulher com quem se casou quando chegou a dispensa do celibato.

O livro de Romeo, confiável e excelente síntese sobre toda a questão do celibato, é resumida no título: “Lui, Dio e Lei” (Ele, Deus e Ela, 254 páginas), publicado pela Rubettino. Uma mina de informações, notícias, depoimentos, detalhes, citações estendidas em forma de narrativa que contam a evolução histórica de uma questão cada vez mais importante para compreender o cerne do problema do evangelho. Não que o celibato seja o coração do Evangelho, que continua sendo, é claro, o amor de Deus pelos homens, manifestado em Jesus e a missão de anunciar a misericórdia de Deus, que quer que todos os homens sejam salvos e conhecedores da verdade.

Amor, sexo e sacerdócio

Mas o celibato é uma perspectiva importante em pensar a fé e, portanto, a compreensão que foi se acumulando nos séculos de celibato levou a considerá-lo uma questão de amor. Enquanto nos séculos passados tratava-se de esclarecer a relação entre os eclesiásticos com as mulheres, após o Concílio Vaticano II tornou-se insistente, até mesmo no magistério da Igreja, enfrentar o problema do celibato como um problema de amor, ao invés de sexualidade. De fato, o amor representa a capacidade e a disponibilidade da pessoa de doar-se totalmente, enquanto a sexualidade pode ser vivida mesmo em uma condição de grande egoísmo que reduz as outras pessoas a instrumentos do próprio prazer. A obra de Romeo é valiosa pela simplicidade e clareza e coloca em foco essa grande verdade, levando, sem intenções apologéticas tendenciosas, a concluir que resolver a questão do celibato obrigatório não é uma concessão para a mundanidade, mas a demanda por uma responsabilidade e coerência mais radical com as escolhas da vocação de cada um. As citações do livro sobre o ensinamento dos papas do pós-concílio não por acaso colocam em paralelo a vida matrimonial e a vida missionária dos sacerdotes: nem uma nem a outra têm uma solução humana e não trazem felicidade para a pessoa se não forem vividas por amor. Para ambas as escolhas é preciso estar preparados, não é possível improvisar.

Por que impor uma regra nunca escrita na Bíblia

O sacerdócio, em particular, não tem o celibato como um elemento constitutivo, no sentido de que o ministério também pode ser exercido por padres casados. Não há uma ordem divina para ser padres celibatários, mas existe uma disposição vinculante da Igreja, plenamente legítima e racional pela qual aos padres se pede a fidelidade ao celibato, que garante alta qualidade no desempenho da missão. Por esse motivo, o celibato será frutífero e um real distintivo somente se livremente escolhido e não imposto como lei obrigatória para aqueles que queiram responder à sua vocação ao sacerdócio. Qualquer um que queira atualmente se tornar padre sabe que terá que respeitar o celibato. Mas se uma vez padre as circunstâncias da vida o levassem a quebrar esse compromisso, todos os padres sabem que a penalidade é a renúncia obrigatória ao ministério. Portanto, se pensa sobre a possibilidade de tornar a escolha do celibato opcional, prevendo padres celibatários e padres casados com um regulamento prático ainda totalmente a ser elaborado.

O que o papa pensava antes de se tornar sacerdote

E o que Francisco tem a ver com tudo isso? O livro de Romeo esclarece bastante o que Francisco pensava antes de se tornar padre, antes de se tornar bispo, antes de se tornar papa e, consequentemente, o que pensa agora que é papa. “No verão de 2015, o pastor pentecostal argentino Norberto Saracco, amigo de velha data de Bergoglio – como pode ser lido, entre outros exemplos, na página 63 – relata ao “National Geographic” uma longa conversa confidencial que teve com Francisco em Santa Marta dois meses após a sua eleição. Naquela ocasião, o papa teria dito que entre as mudanças que mais lhe interessavam introduzir havia a abolição do vínculo do celibato para os padres”.

Devemos acreditar? Talvez sim, talvez não, mas certamente está de acordo com a coerência com que Francisco está pedindo a cada cristão que viva o próprio livre testemunho do evangelho. Sua revolução e sua reforma da Igreja baseiam-se na conversão espiritual, a única que pode garantir o sucesso da reforma das estruturas e das leis. Só aparentemente a abolição da obrigação do celibato para os padres e a introdução de livre escolha da opção celibatária ou como casados pode ser considerada menos exigente. Na realidade, operar em liberdade é a forma mais exigente possível de assumir para si a responsabilidade e coerência na vida.

Fonte: Instituto Humanitas Unisinos – IHU

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