Steven Spielberg e o poder das historias para combater o ódio

“O Holocausto não pode ser o único fato histórico relatado”. “Testemunharemos também Camboja, Armenia, República Centroafricana, Guatemala, o massacre de Nankín, a violencia contra os rohingya na Birmania e o antissemitismo atual na Europa. Estamos expandindo nosso alcance para dar conta das muitas formas de ódio”.

Steven Spielberg interactuó con el video de Pinchas Gutter.Rozette Rago The New York Times

Steven Spielberg y el poder de las historias para combatir el odio

Steven Spielberg interactuó con el video de Pinchas Gutter.Rozette Rago para The New York Times

LOS ÁNGELES — “Pinchas, ¿cuántos años tienes?”, le preguntó Steven Spielberg a la pantalla del tamaño de un muro, en la que había una imagen de video de un hombre anciano que llevaba puesto un suéter. Ese hombre parpadeó y respondió sin vacilar:

“Nací en 1932, así que puedes hacer tus propias cuentas”, dijo Pinchas.

“¡Me pidió que calculara su edad!”, se rio Spielberg. “¿Cómo sobreviviste mientras que muchos otros no lo lograron?”.

“¿Cómo sobreviví?”, respondió el hombre polaco en la pantalla. “Creo que sobreviví porque la Providencia me cuidó”.

La conversación continuó durante cinco minutos y, aunque la inteligencia artificial hacía recordar a momentos inquietantes algunas películasde Spielberg, el objetivo no era entretener, sino educar. En la pantalla aparecía la biografía interactiva de Pinchas Gutter, un sobreviviente polaco del Holocausto y parte de un recorrido que el cineasta hizo por la sede remodelada de la USC Shoah Foundation, la organización que creó en 1994 para reunir los testimonios de los sobrevivientes del Holocausto.

Ahora Spielberg ha expandido la huella de la fundación en el campus de la Universidad de California del Sur, junto con su misión y su enfoque público:combatir el odio en general pues dice que es un sentimiento que se ha vuelto común en todo el mundo.

“Damos por sentada la presencia del odio”, comentó Spielberg. “No estamos haciendo lo suficiente para contrarrestarla”.

La conversación pregrabada en video es parte de una serie que usa tecnología de reproducción y que invita a los visitantes a conversar con dieciséis sobrevivientes de genocidio, con base en patrones específicos de palabras y más de dos mil preguntas que van desde las opiniones sobre Dios a las historias individuales. A principios de diciembre, el testimonio de Pinchas se presentó en las Naciones Unidas con motivo del 70.º aniversario de la adopción de la Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio, comouna herramienta narrativa para crear conciencia.

Aunque la fundación sigue archivando historias de las víctimas del antisemitismo, también está recolectando lo que Spielberg llama “testimonio vivo” de las víctimas de otros genocidios de la época moderna.

“El Holocausto no puede ser el único hecho histórico relatado”, dijo con convicción. “Decidimos enviar a nuestros videógrafos a Ruanda para obtener los testimonios. De ahí fuimos a aCamboyay aArmenia… estamos haciendo un estudio crítico en la República Centroafricana; en Guatemala; sobre la masacre de Nankín. El más reciente es un testimonio sobre la violencia contra losrohinyá en Birmaniay laviolencia antisemíticaactual en Europa. Estamos expandiendo nuestro alcance para dar cuenta de muchas formas de odio”.

El espacio de 929 metros cuadrados, que se inauguró al público en noviembre, es muy distinto al de los inicios de la organización después deLa lista de Schindler, estrenada en 1993. Spielberg envió a un ejército de videógrafos a todo el mundo para registrar las historias de los sobrevivientes del Holocausto. Las cintas de Betamax de las entrevistas se almacenaron en sus oficinas de Amblin Entertainment en el lote de Universal Studios y después en una empresa de almacenamiento, antes de que la fundación se mudara a la biblioteca Leavey de la Universidad del Sur de California en 2006. (Hay poco más de 51.000grabacionesde los sobrevivientes del Holocausto en el archivo de historia visual para una cantidad sorprendente de 115.000 horas de video).

Actualmente el grupo tiene 82 empleados y un presupuesto anual de casi 15 millones de dólares, que incluye 3 millones de dólares otorgados por la universidad. También ha recibido millones en donaciones. Su nueva casa —una oficina y laboratorio de medios— está llena de testimonios en video de 65 países en 43 idiomas, junto con obras de arte inspiradas por los sobrevivientes (entre ellas, la escultura suspendida de aceroOur Father’s Words, creada por el artista Nicola Anthony, que incorpora frases de los testimonios filmados). Los visitantes pueden recorrer las oficinas de lunes a viernes en un horario de 10:00 a 14:00.

“Todos creen que la Fundación Shoah se trata de archivar el pasado, pero su misión en realidad es entender la empatía y usar los testimonios para revelar la importancia de estos temas”, dijo Stephen D. Smith, director ejecutivo de la organización.

La reapertura del centro en California coincide con un reestreno deLa lista de Schindler; se exhibió en casi mil teatros a mediados de diciembre y fue proyectada gratuitamente para los estudiantes en todo Estados Unidos. La película también está disponible en Netflix.

Smith dijo que perduran algunos desafíos para la fundación a pesar de la expansión de sus oficinas. La mayoría de los testimonios no están disponibles en línea, lo cual significa que solo pueden verse al visitar la fundación o en las 146 bibliotecas y universidades asociadas (los enlaces para acceder a las grabaciones son gratuitos para las familias de los entrevistados). Aún no hay transcripciones de los testimonios, pero la fundación está desembolsando 10 millones de dólares para construir una plataforma gratuita en línea destinada a los investigadores, las escuelas y el público general a partir de finales de 2019, dijo Smith.

Días antes del cumpleaños número 72 de Spielberg, que fue el 18 de diciembre, el director se encontraba en la sede de la fundación. El color de su barba ahora es más cano y ha engordado un poco, pero sus ojos verdes grisáceos aún brillan como los de un niño cuando habla de su organización y su película fundacional. A continuación, los fragmentos editados de la conversación.

¿Por qué expandir la misión de la Fundación Shoah?

Creo que hay un repunte mensurable de antisemitismo y también un repunte evidente de xenofobia. La división racial es más grande de lo que jamás habría imaginado que podría serlo en la modernidad. La gente está expresando más odio ahora porque haymuchos más mediosque dan voz a opiniones y demandas razonables e irracionales.La gente en los más altos mandos está permitiendo que otros que jamás habrían expresado su odio ahora lo hagan públicamente. Y ese es un gran cambio. Hay todo tipo de esfuerzos para tomar la verdad y tergiversarla según una ideología retorcida.Vimos que eso sucedió en Europa primero,en Francia, despuésen Poloniade nuevo; jamás pensé que volvería asuceder en Estados Unidoscomo lo ha hecho durante los últimos dos años.

Son varios los grupos que están diciendo que la situación es más difícil para ellos que para los demás, ¿cómo superamos esa disputa?

Podemos compadecernos entre nosotros por lo que sufrimos y nuestros dolores, pero jamás debemos competir de esa manera. Estar marginados, que nos discriminen y que nos griten insultos racistas y antisemíticos es algo común [para todos]. Todos los actos cometidos en contra de la sociedad de personas negras también se cometen contra la comunidad judía. Todos los ataques contra la comunidad LGBTQ son ataques también contra las comunidades negra y judía. El odio es odio y este desbordamiento nos hace responsables a todos de cuidarnos las espaldas y defendernos. Ninguno de nosotros podemos solamente ser testigo de nuevo.

¿Cómo se puede combatir esta situación?

Mira cuántas voces ahora están contando las historias de las mujeres. Hay un gran cambio enfocado en el género, y vimos que sucedió con el inicio de lacaída de Harvey Weinstein. La narrativa es fundamentalmente humana.No obstante, el arte de escuchar es lo que espero que la Fundación Shoah pueda inspirar.

Han pasado veinticinco años desde el estreno deLa lista de Schindler. ¿Crees que aún tendrá un impacto en los espectadores?

El reestreno en el Festival de Cine de Tribeca [en abril] fue la primera vez en veinticinco años que viLa lista de Schindlercon una audiencia. La sala estaba llena. Volteé a ver a Kate (Capshaw, su esposa) y dije: “Dios, aún están escuchando”.Con este ciclo renovado de odio y las iniciativas en la Fundación Shoah, pensé que podría abrir una conversación sobre que el genocidio puede pasar en cualquier lugar cuando una sociedad cualquiera va por mal camino.Charlottesvilley sus repercusiones tuvieron un gran impacto en que quisiera volver a lanzar la película.

Si filmaras la película actualmente, ¿qué cosas cambiarías?

No. No hay nada que hubiera cambiado, absolutamente nada. Sigo creyendo en la película y creo que ha superado su propia prueba del tiempo.

Grabamos durante cuatro meses en Cracovia y siempre tuve escalofríos. Era muy difícil levantarse cada mañana y caminar hacia el plató; quería usar los mismos sitios donde estuvo Schindler, incluido el gueto y tomas cerca del campo de concentración de Płaszow. Grabamos afuera de Auschwitz. Esa noche fue una de las más frías que he vivido. Había un silencio por parte de todos los actores, con mucho pesar.

¿Qué más podemos hacer? ¿Qué otros planes tienes para generar conciencia?

Los profesores y los padres necesitan intervenir más para combatir la aceptación de odio en la sociedad.Estoy trabajando con Discovery Channel y Alex Gibney, el cineasta ganador del Oscar, en un estudio de seis horas llamadoWhy We Hate. Ya no planeo más obras con elementos de ficción sobre el Holocausto, estoy poniendo toda mi atención en el género documental

Por:Adam Popescu
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“As plataformas e os algoritmos que prometiam melhorar nossas vidas, na realidade podem amplificar nossas piores tendências humanas”.  A democracia está em jogo… e também as vidas de muitas pessoas.

“Double Poke in the Eye II”, de Bruce Nauman (1985) 2018 Bruce Nauman/Artists Right Society (ARS), Nueva York, vía Sperone Westwater, Nueva York

El internet será nuestra perdición

Nora Ephron alguna vez escribió un ensayo brillante sobre cómo ella y muchas otras personas pasaron de estar enamoradas del correo electrónico, cuando sentían la emoción de descubrir una nueva y veloz manera de mantenerse en contacto, a odiar el infierno de no poder desactivarlo.

He llegado a tal punto que todo el internet me hace sentir así.

Al inicio era un sueño dorado de conocimiento expandido y conexión mejorada.Ahora se ha convertido en una pesadilla de sesgos manipulados y odio expandido como una metastasis.

Antes de que al parecer comenzara a enviarlesartefactos explosivos por correo a Barack Obama, Hillary Clintonyotros,Cesar Sayocencontró motivación en línea —quizá no en la forma de instrucciones para fabricar explosivos, sino en el sentido de que podía vociferar sus resentimientos ante un auditorio que no lo repudiaba, sino que se hacía eco de los mismos mensajes—. Los validaba y los cultivaba. Absorbía algo oscuro y lo convertía en algo aún más lúgubre.

“Para cuando lo arrestaron en Florida el viernes”,reportóThe New York Times,“Sayoc parecía encajar con el perfil ya conocido por todos de un extremista moderno, radicalizado en línea y atrapado en un vórtice de furor partidista”.

Robert Bowers, acusado de asesinar a once judíos estadounidenses en Pittsburgh la mañana después del arresto de Sayoc, alimentó su locura y estimuló sus fantasías sangrientas en ese mismo vórtice digital. Mientras Sayoc creaba nichos terribles en Facebook y Twitter,Bowers encontró un refugio para sus pasiones racistas, xenofóbicas y antisemitas en Gab, una red social que se lanzó hace dos años y que ha servido de criadero para los nacionalistas blancos.Ahí se congregaron, se lamentaron y se alentaron —sin restricciones— con una eficacia que simplemente no existe fuera de la web.

Fue en internet, con su privacidad y su anonimato, que Dylann Roof investigó sobre la supremacía blanca y adquirió su convicción malvada de que la violencia era necesaria. Después entró a una iglesia histórica en Charleston, Carolina del Sur, y les disparó a muerte a nueve feligreses afroestadounidenses en junio de 2015.

Fue en internet —en Facebook, para ser exactos— que Alek Minassian publicó un juramento de lealtad a la “rebelión de los célibes involuntarios”, que se refiere a los resentimientos de los hombres “involuntariamente célibes” que no pueden lograr que las mujeres tengan sexo con ellos. Después usó una furgoneta para atropellar y asesinar a diez personas en Toronto en abril.

Los enclaves de internet deformaron las cosmovisiones de todos estos hombres, y los convencieron de la prioridad y la pureza de su furia.La mayoría de nosotros jamás habíamos escuchado el término “célibe involuntario” antes de la masacre de Toronto. Sin embargo, fue la pieza central de la vida de Minassian.

La mayoría de nosotros no estaba familiarizado con HIAS, un grupo judío que reubica refugiados. Sin embargo, esas iniciales dominaron las teorías conspirativas antisemitas de Bowers. Eso refleja el poder que internet tiene para presentar los agravios falsos como si fueran obsesiones legítimas y darles a los prejuicios la apariencia de ser ideales.

La tecnología siempre ha sido un arma de doble filo: el potencial y el peligro. Eso es lo que Mary Shelley exploró enFrankenstein, que este año celebra suaniversario doscientos, y desde entonces ha sido el tema principal de la ciencia ficción.

Internet es la paradoja más monstruosa de la tecnología escrita. Es una herramienta inigualable e itinerante para el aprendizaje y para el surgimiento de comunidades constructivas. Sin embargo, también es inigualable en la divulgación de mentiras, la reducción de los intereses y la erosión de la causa común. Es un bufé glorioso, pero lleva a los usuarios a los extremos: solo la carne o solo los vegetales. Estamos ridículamente sobrealimentados y desastrosamente desnutridos.

Crea terroristas. Y, por si fuera poco, siembra hostilidad al mezclar la información y la desinformación a tal punto que no hay forma de diferenciar lo real de lo ruso.

No me crean a mí. Créanlo por lo que ha dicho un gigante de Silicon Valley cuyos softwares dependen de nuestra adicción al internet. En una conferencia en Bruselas,Tim Cook, director ejecutivo de Apple, advirtió: “Las plataformas y los algoritmos que prometían mejorar nuestras vidas en realidad pueden amplificar nuestras peores tendencias humanas”.

“Los actores deshonestos e incluso los gobiernos se han aprovechado de la confianza de los usuarios para agravar las divisiones, incitar la violencia e incluso socavar nuestro sentido de lo verdadero y lo falso”, agregó.

Esto fue hace una semana, antes del arresto de Sayoc, antes del ataque de Bowers, antes de queJair Bolsonaro, un populista de extrema derecha,ganara la elección presidencial de Brasil. Como loinformó The New York Times, las fuerzas a favor de Bolsonaro al parecer intentaron afectar a sus oponentes y ayudarloinundando WhatsApp, la aplicación de mensajería propiedad de Facebook, “con un torrente de contenido político que dio información errónea sobre las direcciones y los horarios de las casillas electorales”.

Ese mismoartículode The New York Times señaló que, el lunes, una búsqueda de la palabra “judíos” en Instagram, el sitio para compartir fotografías, daba como resultado 11.696 publicaciones con la etiqueta #JewsDid911 (los judíos son responsables del 11s), con la que se culpaba de manera demencial a ese grupo religioso por los ataques del 11 de septiembre de 2001, junto con imágenes y videos grotescos que satanizaban a los judíos. El antisemitismo podrá ser antiguo, pero este sistema para expresarlo es completamente moderno.

Además, es profundamente aterrador. No sé exactamente cómo relacionar la libre expresión y la libertad de expresarse —que son primordiales— con una mejor vigilancia de internet, pero estoy seguro de que debemos abordar ese desafío con más apremio del que hemos mostrado hasta ahora. La democracia está en juego… y también las vidas de muchas personas.

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“Não há nada de mau em ser racista”

Extremistas, intolerantes defensores do ódio, em sua maioria conservadores, nazistas, racistas y fanáticos, entre os candidatos às eleições deste ano…

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Los candidatos y marchas nazis aumentan en Estados Unidos (Twitter).

Nazis, racistas y fanáticos, entre los candidatos a las elecciones de Estados Unidos

Arthur Jones es un nazi declarado. John Fitzgerald dice que el Holocausto es un mito. Rick Tyler quiere hacer a “Estados Unidos blanco otra vez”.

Sus ideas marginales son reminiscencias de otros tiempos, pero todos estos hombres que las apoyan serán candidatos en las elecciones de este año en Estados Unidos.

Extremismo e intolerancia, e incluso supremacía blanca y antisemitismo, han renacido en la política estadounidense del siglo XXI, en la era del presidente Donald Trump, trascendiendo la retórica tóxica de algunos fanáticos ignotos.

Estas ideas han tenido más repercusión este año en la escena nacional que nunca antes en la historia reciente. Y los defensores del odio, en su mayoría conservadores que se postulan en cargos legislativos, están demostrando ser una gran vergüenza para el Partido Republicano.

extr2Arthur Jones es un nazi declarado. Y no lo oculta (Captura de TV).

En Illinois, Jones, quien llamó al Holocausto “la mentira más grande y oscura de la historia”, e incluso una vez publicó un aviso en un periódico con una gran cruz esvástica, se ha convertido en el candidato republicano para disputar un lugar en el Congreso. En este distrito de mayoría demócrata, Jones ganó las primarias del partido por no tener competencia.

Russel Walker, quien compite por una banca en Carolina del Norte, proclama que “no hay nada de malo en ser racista”, y que los judíos son “descendientes de Satán”.

En Wisconsin, Paul Nehlen, el principal candidato republicano para ocupar el escaño en el Congreso, actualmente en manos del presidente saliente de la Cámara, Paul Ryan, se ha convertido en un líder del movimiento alternativo. Sus críticos advierten que Nehlen quiere proporcionar a los nacionalistas blancos y antisemitas un apoyo más fuerte en la cultura y en la política de Estados Unidos.

El sitio de internet de la campaña de Tyler, simpatizante de Trump que se postula para el Congreso en Tennessee, exhibe la bandera confederada (considerada un símbolo de odio racial) flameando en lo alto de la Casa Blanca. Uno de sus carteles de campaña dice: “Haz Estados Unidos blanco otra vez”.

Expertos dicen que hay un número sin precedentes de candidatos fanáticos este año, y que su motivador principal bien podría ser el presidente de Estados Unidos.

extr3Jones llamó al Holocausto “la mentira más grande y oscura de la historia”, e incluso una vez publicó un aviso en un periódico con una gran cruz esvástica (Captura de TV).

“El uso poco ortodoxo del lenguaje racista y anti musulmán, todo ese lenguaje propio del fanatismo, ha abierto una puerta en la política que antes no estaba abierta”, explicó Heidi Beirich, quien como experta en el Southern Poverty Law Center (SPLC) ha rastreado grupos promotores del odio desde 1999.

“Siempre hemos tenido algunos neonazis … pero esto (el nuevo discurso político) está volviendo la situación mucho peor de lo que era antes”, señaló.

La abierta intolerancia de un candidato hubiera sido hasta hace poco tiempo su “sentencia de muerte”, recordó Beirich. Pero en el entorno político hiper-partidista de hoy, tal retórica puede no representar más un factor de ruptura.

“Derribando esos tabúes, y ganando la presidencia, Trump ha mostrado un camino de éxito electoral que la gente asumía que no funcionaría”, argumentó la experta.

extr4Rick Tyler quiere hacer a “Estados Unidos blanco otra vez” (Captura de TV).

El fanatismo se ha difundido en la vida pública. Varios videos en los que gente blanca acusa a inmigrantes o afroamericanos se han vuelto virales.

Uno de ellos, en el que se ve a oficiales sacando a dos hombres negros esposados de un local de Starbucks (sin que hubieran cometido ningún delito), hizo estallar un debate nacional sobre la raza.

Las divisiones raciales y étnicas están instaladas en la escena política en lugares como Virginia, donde el candidato republicano al Senado, el supervisor antinmigración del condado de Corey Stewart, está bajo fuego por sus provocativas compañías.

Stewart ha dicho que Nehlen es uno de sus “héroes personales”, y se ha mostrado con Jason Kessler, el hombre que organizó una manifestación de supremacía blanca en Charlottesville en agosto de 2017.

Desde entonces, Stewart ha renegado de ambos extremistas, y la jugada puede haber influido en algunos votantes. El 20 de junio, Steward ganó las primarias republicanas para el Senado.

extr5En Wisconsin, Paul Nehlen, el principal candidato republicano para ocupar el escaño en el Congreso, se ha convertido en un líder del movimiento alternativo. Nehlen quiere proporcionar a los nacionalistas blancos y antisemitas un apoyo más fuerte en la cultura y en la política de Estados Unidos.

En un debate realizado la semana pasada, Stewart insistió en que “no hay un hueso racista” en su cuerpo. Pero se mantuvo como un vigoroso defensor de la “herencia” de Virginia.

Los candidatos extremistas tienden a multiplicarse cuando ellos y sus seguidores se sienten ignorados o no representados por los principales partidos, sea el Republicano o el Demócrata.

En 2016, Trump apeló a millones de votantes “de cuello azul”, mineros de carbón, desempleados, o trabajadores de fábricas o agricultores, a quienes el magnate unió a su causa bajo la etiqueta de “hombre olvidado”.

extr6el ex alguacil de Arizona Joe Arpaio, que dirigió cárceles similares a campos de concentración para inmigrantes indocumentados y se postula ahora para el Senado. AFP

Stewart dice que el fracaso de los demócratas en llegar a esos votantes contribuyó a un escenario en el que los candidatos de extrema derecha pueden prosperar.

El Partido Republicano ha desautorizado a varios candidatos extremistas, incluidos Jones y Nehlen.

Pero Trump ha abrazado a republicanos controvertidos, como el ex alguacil de Arizona Joe Arpaio, que dirigió cárceles similares a campos de concentración para inmigrantes indocumentados y se postula ahora para el Senado.

Según Beirich, ese es un mensaje a los marginales del partido Republicano, de que hay espacio para ellos en la política.

Fonte: Clarín
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O Projeto Discriminação da Associação de Psiquiatria do RGS – APRS

O fato da Conduta Discriminatória de uma determinada pessoa (discriminador) causar sofrimento mental em outra (discriminado), indica a necessidade de que profissionais da saúde mental devam se interessar pelo tema.logo

O Projeto Discriminação-APRS (PD) tem como objetivo básico a apropriação do estudo pela Psiquiatria da Conduta Discriminatória (CD), cuja origem é basicamente psicológica e que produz sofrimento mental e/ou físico no discriminado podendo chegar, em casos extremos, ao suicídio. O fato da CD de uma determinada pessoa (discriminador) causar sofrimento mental em outra (discriminado), indica a necessidade de que profissionais da saúde mental devam se interessar pelo tema.
Atualmente há na sociedade somente duas instâncias que auxiliam a inibir a CD: os grupos discriminados organizados e seus simpatizantes (organizações governamentais e não governamentais) e o Direito que considera criminosa esta conduta. O Direito já se apropriou do estudo da CD e a considera crime em muitas situações. Mesmo que a questão legal só apareça no final do processo discriminatório. O psiquismo, que está presente – no início, meio e fim do processo discriminatório – ainda não nos motivou a apropriação do seu estudo da maneira como a sociedade contemporânea o considera. Inicialmente, para isso deveríamos encontrar uma denominação-conceito compatível com crime, que é a definição da Ciência Jurídica para a CD nas sociedades mais avançadas. Certamente se a nossa área de atuação encontrar uma denominação-conceito mais atualizada, compatível com a do Direito, estaríamos criando uma terceira instância inibidora desta conduta geradora de sofrimento mental.
Para isso, é necessária uma maior mobilização e participação dos profissionais da saúde mental na discussão da CD. Estamos convidando os colegas interessados para conhecer e aprofundar o estudo sobre esse tema. A partir de encontros/debates decidiremos os próximos passos dentro da instituição. Também iniciaremos a divulgação do PD para profissionais e grupos de Saúde Mental e de Direitos Humanos com o objetivo de agregar outras parcerias que também possam contribuir para o avanço do entendimento do PD.
Interessados em participar do Projeto Discriminação, bem como em textos publicados sobre o tema, devem entrar em contato com o Dr. Telmo Kiguel através do email telki@terra.com.br

A seguir algumas matérias para um melhor entendimento com afirmações/declarações que coincidem com as idéias básicas do PD:

1 – Do Dr. Carlos Augusto Ferrari Filho: Quem é o Discriminador Machista, Racista, Homofóbico, Antissemita, etc.: uma visão psicanalítica

2 – Duas entrevistas com o coordenador do PD: aqui e aqui.

3 – A proposta diagnóstica formulada pela escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, no premiado livro Americanah.

4 – A do secretario-geral da ONU, António Guterres, sugerindo que as discriminações e o desrespeito aos direitos humanos devem ser prevenidos e definidos como doença.

5 – E um vídeo com a opinião do Dr. Drauzio Varella sobre a origem da homossexualidade.

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E por fim, as instituições que apoiam o Projeto Discriminaçã:

O Centro de Estudos Luis Guedes – CELG – do Departamento de Psiquiatria e Medicina Legal da Faculdade de Medicina da UFRGS e do Serviço de Psiquiatria do Hospital de Clinicas de Porto Alegre apoia o Projeto Discriminação – APRS.

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O Centro de Estudo de Psiquiatria Integrada – CENESPI – do Departamento de Psiquiatria e Medicina Legal da Faculdade de Medicina da PUCRS e do Serviço de Psiquiatria do Hospital São Lucas – PUCRS apoia o Projeto Discriminação – APRS.

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Os professores da Disciplina de Psiquiatria do Curso de Medicina da Universidade Federal de Ciências da Saúde de Porto Alegre – UFCSPA apoiam o Projeto Discriminação – APRS.

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O Curso de Medicina da Universidade Luterana do Brasil – ULBRA, a Liga de Psiquiatria e a Liga de Medicina de Família e Comunidade apoiam o Projeto Discriminação – APRS.

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O SIMERS – Sindicato Médico do Rio Grande do Sul apoia o Projeto Discriminação – APRS.simers

A AMRIGS – Associação Médica do Rio Grande do Sul apoia o Projeto Discriminação – APRS

5 comentários
Saul Cypel Prof. Livre Docente de Neulogia Infantil      11 de agosto de 2016
Em momento oportuno APRS oferece a oportunidade para tratar da Discriminaçãp de modo abrangente, com sensibilidade para o sofrimento emocional que esta condição desumana produz, introduzindo este debate com outras instituições seriamente interessadas neste tema.
Meus cumprimentos por esta escolha que certamente trará resultados úteis à nossa sociedade.

Olga Garcia Falceto        12 de agosto de 2016
Boa iniciativa! Trabalho muito necessario e atualíssimo!
grande abraco,
Olga Falceto

Flavio Aguiar          12 de agosto de 2016
Muito oportuno e com boa direção. Mais que necessário nesta nova era que se abre diante de nós, e que se pode chamar de era Temer-Cunha-Feliciano. Flavio Aguiar.

Ellis Busnello      15 de agosto de 2016
“Gostaria de nesse momento parabenizar a nossa APRS pela oportuna iniciativa, dada a importância prioritária que é lidar com a CD. Trata-se no entender nosso de uma Prioridade porque preenche os requisitos por ser ela Grave, de Prevalência Alta bem como de Importância Médico Social, e por naturalmente não ter até o presente momento recebido esta caracterização de ser uma Prioridade Psiquiátrica e/ou de Saúde Mental. Creio ter deixado claro os motivos pelos quais nós os Médicos e ainda mais os
Médicos Psiquiatras temos o dever de colocar na linha de frente das nossas atividades a colocação da Conduta Discriminatória, com possível vista a ser incorporada à toda atividade da Prática Psiquiátrica. Pela sua própria natureza de lidar com Doenças e /ou Transtornos Mentais, compreendendo uma vasta gama de comportamentos com condições de surgimento e tempos de duração que os expõem à possibilidade de serem Conduzidos Discriminatoriamente, mesmo quando na busca de proporcionar um maior nível de Saúde Mental para todos, penso ser um Compromisso e um Dever das Associações Psiquiátricas Brasileiras e orgulhoso de saber que a APRS emprestou a devida importância ao estudo do tema.”

Aracy Albani           19 de setembro de 2017
Parabéns pela iniciativa. Muito sucesso nessa tarefa complexa, necessária para termos uma sociedade mais justa e solidária.

Fonte: Projeto Discriminação da Associação de Psiquiatria do RGS – APRS

A intolerância religiosa contra os judeus, os ateus e à laicidade

“Estes preconceitos terminam com relacionamentos amorosos, às vezes casamentos de muitos anos. Por isto pessoas são despedidas ou não chegam a ser contratadas. Vínculos familiares foram destruídos para sempre. Menores de idade são expulsos de casa por seu ateísmo”.

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O apresentador de TV José Luiz Datena foi condenado por ofender ateus em cadeia nacional e teve de se retratar.

A luta dos ateus contra Datena e a intolerância religiosa

A Associação Brasileira de Ateus e Agnósticos, a ATEA, move uma luta silenciosa contra a intolerância dirigida a quem não acredita em divindades. Neste texto, o presidente da entidade, que tem hoje 19 mil membros, conta como tem sido a batalha contra José Luiz Datena, que difamou ateus em cadeia nacional, e pela defesa do estado laico.

Imagine um país em que apresentadores de tevê qualificam os assassinos mais brutais dizendo “esse sujeito só pode ser judeu”. Imagine que uma associação judaica processa o apresentador e sugere a seus membros que façam o mesmo. E imagine que a resposta dele seja processar a associação se dizendo alvo de uma perseguição a fim de arrecadar contribuições e discriminá-lo.

Esse país é o Brasil. Chocado? Ora, dirá você, se isso é verdade, onde estão as manchetes cobrindo todos os jornais, a matéria no Jornal Nacional, a comoção pública, o protesto nas redes sociais? Tem razão, elas não existiram. É porque as vítimas do caso, na verdade, foram outras. Na vida real, ninguém ousaria cometer uma barbaridade daquelas – a não ser que você vivesse em um país de maioria muçulmana onde o antissemitismo é lei.

O protagonista dessa história é José Luiz Datena, o… ahn… “jornalista”. Em 2010, ao comentar o fuzilamento de um menino de 2 anos e a morte de um idoso que possivelmente foi enterrado vivo, ele cravou: “esses crimes só podem ter uma explicação: ausência de deus no coração.” E botou no ar uma pesquisa perguntando quem era ateu.

Sua diatribe continuou por longos 15 minutos, e foi bem clara: “o sujeito que é ateu, na minha modesta opinião, não tem limites. É por isso que a gente tem esses crimes aí.” Quando os ateus começaram a se identificar na enquete, a explicação foi “ é provável que tenham bandidos votando até de dentro da cadeia!”

Felizmente, a sociedade não aceita mais o preconceito contra judeus. Mas dizer as mesmíssimas coisas contra os ateus está mais do que liberado. Alguém consegue imaginar uma campanha do tipo #EuTambémSouAteu? Pois é, eu também não. Não houve absolutamente nenhuma comoção com as declarações do Datena porque a opinião dele sobre os ateus está mais para regra do que para exceção entre os brasileiros.

Pesquisa da Fundação Perseu Abramo mostrou que 25% dos brasileiros tem antipatia com relação a ateus e outros 17% sentem ódio. Sim, ódio. Por pessoas que não conhecem. Como fundador e atual presidente da Associação Brasileira de Ateus e Agnósticos (ATEA), uma entidade sem fins lucrativos que conta hoje com cerca de 19 mil membros, sei que o trabalho da entidade está garantido por muitas gerações.

Há quem pense que a capacidade da religião de criar violência e ódio é coisa de nações e séculos distantes, mas as evidências contam uma outra história. A entidade já recebeu muitos depoimentos mostrando como o preconceito terminou relacionamentos amorosos – às vezes casamentos de muitos anos –, como pessoas foram despedidas ou não chegaram a ser contratadas, como vínculos familiares foram destruídos para sempre. Mais de uma vez, recebemos relatos de menores de idade expulsos de casa por seu ateísmo. A Atea procura dar apoio a essas vítimas e orientar medidas judiciais quando é o caso.

O Golias da discriminação de ateus não será vencido com mágica nem com orações. Aliás, foram elas que nos puseram nessa situação diabólica. Esse estado de coisas não surgiu do nada. Ele está gravado com toda as letras nos dois livros mais lidos do mundo, a bíblia e o corão que deixam bem claro que ateus são pessoas odiosas.

O trabalho da associação inclui trazer os ateus e o ateísmo à luz do dia, na esperança de que vejam que somos feitos de carne e osso e não somos nós que temos escândalos de pedofilia nem aviões lançados contra edifícios para explicar. Estranhamente, em nenhuma cadeia brasileira parecem existir pavilhões de ateus. Já os cristãos não podem dizer o mesmo.

A origem religiosa do preconceito que nos atinge é um dos motivos pelos quais a laicidade do Estado é uma importante frente de ação da Atea. A separação entre religião e Estado no Brasil é quase uma causa perdida. A direita não a quer. A esquerda diz que quer, mas, para ser bem eufemista, é de uma enorme seletividade em suas demandas. O que fazem esses políticos progressistas contra os símbolos religiosos em repartições públicas, a inscrição religiosa no dinheiro e o uso de verbas públicas para eventos, obeliscos e até praças religiosas? Cadê os discursos inflamados contra a imunidade tributária das igrejas e o ensino religioso em escolas públicas?

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Crucifixo no hall da Assembleia Legislativa do Estado de São Paulo. Foto: Alf Ribeiro/Folhapress

Quatro presidências de esquerda consecutivas deixaram apenas duas marcas na laicidade, ambas bem claras: o veto à proibição de símbolos religiosos em repartições públicas previsto pelo PNDH-3 (Dilma) e a assinatura de um tratado (Lula) entre o Brasil e, pasmem, o Vaticano, em que o país oferece diversas benesses aos católicos, incluindo o ensino religioso confessional em escolas públicas, recentemente ratificado no Supremo.

A Atea tem orgulho de ser a única instituição que age concretamente e continuamente para preservar a laicidade. Não há no país nenhum partido ou instituição que tome esse papel para si. São praças da bíblia, financiamento público de eventos religiosos, doações de terrenos públicos para igrejas, leis que estabelecem orações em escolas públicas e uma infinidade de outras iniciativas que enfrentamos com ações judiciais ou representações ao Ministério Público. Nunca obtivemos apoio do legislativo ou do executivo. De lá, só vêm as violações da laicidade.

Nossa luta é, em grande parte, para financiar esse ativismo judiciário. Para piorar as coisas, nós pagamos impostos. Ao contrário das igrejas. Já conseguimos alguns progressos, como a ação do Ministério Público Federal contra o Datena, mas que infelizmente só resultou na exibição de vinhetas bem aguadas e genéricas sobre intolerância religiosa. As pesquisas apontam que a vasta maioria dos eleitores não votaria em ateus, então a representação política nos é negada sem que possamos reclamar de qualquer ilegalidade.

Então, suplico que não nos peçam para respeitar a religião. Respeitamos religiosos e sua liberdade de culto e de pensamento, mesmo sem receber a mesma deferência. Mas a religião da maioria é a causa do ódio gratuito que chove sobre nós. E cada violação da laicidade, cada crucifixo em repartição pública, cada cédula com “deus seja louvado”, cada praça da bíblia e cada placa “esta cidade é do senhor jesus” é um tributo ao sistema que faz brotar e ajuda a manter bem vivo esse ódio. Aceitamos a sua ajuda e não prometemos “uma bênção” como resultado, apenas um país melhor. E, por favor, não orem por nós.

Fonte: The Intercept
Por: Daniel Sottomaior
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O fascismo, o nazismo e as discriminações

Nos EUA um negro era linchado pelo boato de flertar com uma branca. Hitler dizia que os judeus conspiravam para usar soldados negros para estuprar as puras mulheres arianas.

Nazi uniforms and a Swastika flag that were confiscated by the Berlin police during raids against German neo-Nazis are presented to the public during an open day at a police barracks in Berlin, September 7, 2014. REUTERS/Fabrizio Bensch (GERMANY - Tags: SOCIETY)
Nazi uniforms and a Swastika flag that were confiscated by the Berlin police during raids against German neo-Nazis are presented to the public during an open day at a police barracks in Berlin, September 7, 2014. REUTERS/Fabrizio Bensch (GERMANY – Tags: SOCIETY)

Uniformes nazistas confiscados pela polícia de Berlim

 Filósofo explica retorno de políticas fascistas nos Estados Unidos

Jason Stanley, professor na Universidade de Yale e autor de ‘How Fascism Works’, mostra como identificar o fascismo atual.

A reportagem é de Lúcia Guimarães, publicada por O Estado de S. Paulo, 30-06-2018.

Uma nova pesquisa revelou que 8 em 10 americanos temem pela democracia no país e dois terços acreditam que o sistema democrático está enfraquecido. A pesquisa foi encomendada por um grupo bipartidário, o Democracy Project, que envolve o ex-presidente George W. Bush e o ex-vice presidente Joe Biden. A mais longa campanha presidencial da história dos Estados Unidos, que começou em 2015, reintroduziu no discurso político americano palavras que muitos acreditavam pertencer ao passado. Especialmente duas palavras carregadas de temor histórico, fascismo e nazismo.

Mas o triste retorno não se deveu apenas à vitimização desonesta de tragédias históricas, como usar as palavras para xingar qualquer pessoa não identificada com a esquerda.

Simpatizantes do fascismo e do nazismo não foram erradicados nos EUA. A diferença, na eleição de 2016, é que eles deram apoio aberto a um candidato e passaram a ter mais visibilidade em comícios e na mídia digital de direita, inclusive no site do então futuro alto assessor presidencial Steve Bannon. E o candidato republicano não se indignava com o apoio. Republicanos moderados e democratas liberais tentaram ver neste súbito protagonismo de extremistas antes marginalizados uma anomalia passageira. Afinal, como disse o ex-diretor do FBI James Comey, a sem precedentes interferência russa na eleição a favor do ex-apresentador de O Aprendiz podia ser investigada sem alarde porque nem ele, nem boa parte dos observadores políticos imaginavam que Hillary Clinton não seria eleita.

Mas, mesmo antes de começar a campanha presidencial, a semente do renovado namoro com o fascismo foi plantada pelo birtherismo, teoria conspiratória segundo a qual o primeiro presidente negro do país não teria nascido no Havaí e sim no Quênia. Em março de 2011, Donald Trump disse à rede ABC que estava pensando em se candidatar e, sim, era preciso duvidar que Obama era cidadão americano, uma acusação que manteve acesa até, sem a menor sinceridade, renunciar a ela dois meses antes de ser eleito.

O birtherismo chamou atenção do filósofo e professor da Universidade de Yale Jason Stanley, um filho de refugiados da 2.ª Guerra e neto de Ilse Stanley, a atriz judia alemã que salvou centenas de judeus posando como oficial nazista em campos de concentração e narrou suas memórias em The Unforgotten, publicado em 1957. Jason Stanley lançou, no final de 2016, o elogiado How Propaganda Works (Como Funciona a Propaganda), um livro sobre a fragilidade das democracias sob a difusão de propaganda.

Em setembro, sai nos Estados Unidos How Fascism Works: The Politics of Us and Them (Como Funciona o Fascismo: A Política de Nós e Eles), a nova obra do filósofo. O livro oferece contexto e referências históricas, mas não é uma história do fascismo, é um guia de identificação de políticas fascistas no mundo contemporâneo. Numa entrevista exclusiva ao Aliás, Jason Stanley refletiu sobre o peso da palavra fascismo. Ela teria perdido o impacto? “Não”, responde resoluto. “Era a palavra apropriada em 2016. É possível ser fascista, como já aconteceu na Inglaterra, na década de 1930, e não se engajar em crimes.” O autor lembra que a origem italiana da palavra (fascio, feixe, ajuntamento) faz com que seja evitada por nacionalistas brancos, os neofascistas americanos.

Apesar do mea culpa coletivo pela complacência com o autoritarismo anunciado na campanha, o professor Stanley cobra mais sobriedade dos jornalistas. “Veja a semana que passou, quanto tempo foi dedicado à jaqueta da primeira dama, que dizia ‘Eu não me importo e você?’ Alguém notou o plano de cortar o programa de nutrição que atende a 12% da população? Os jornalistas aderiram a esta política simbólica preferida dos dependentes químicos da indignação,” denuncia.

Stanley cita Hungria, Polônia, Turquia e Rússia como exemplos de países onde políticas fascistas têm sucesso pela via eleitoral. Assim como no slogan da campanha americana de 2016, Faça a América Grande de Novo, que romantiza o país dos anos 1950, um recurso crucial da política fascista é promover a volta ao passado que não aconteceu. “É o passado mítico, glorioso”, explica. “Daí vem o outro ingrediente importante do fascismo que é a oposição à ciência e a uma educação pública liberal. A ciência e a educação ampla desmentem o passado fictício. A escola pública é inimiga, coloca pessoas de grupos e classes diferentes em contato e, se você interage com o outro, tem menos chances de considerá-lo uma ameaça.”

Como explicar a devoção cultista do eleitor do atual presidente diante de políticas como as que cortam acesso a assistência médica, benefícios e a guerra comercial que deve provocar alta de preços e desemprego? Afinal, dizia o clichê, na Itália de Benito Mussolini, ao menos os trens estavam sempre no horário. A devoção, afirma Jason Stanley, é racial, ilustrada, segundo ele, por 53% de mulheres brancas que votaram no presidente e mais de 90% de mulheres negras que votaram em Hillary Clinton. Mas, se o patriarcado é um dos elementos do fascismo, como ele explica tanto apoio feminino a Trump? De novo, raça, ele afirma. O patriarca protege o grupo interno da ameaça externa.

No epílogo de How Fascism Works, Stanley responde à possível crítica de que exagera o retrocesso democrático em curso. O problema da normalização é real, ele argumenta, e cita um estudo recente de dois acadêmicos de Yale sobre o “julgamento da normalidade.” Nossa percepção do que é normal depende, além de nossos princípios, do que consideramos estatisticamente normal. “Quando a crueldade se torna mais frequente,” ele diz, como no caso das crianças tomadas dos pais na fronteira, “ela se torna mais aceitável. É um caminho para transformar uma política fascista numa realidade fascista.”

Pergunto ao professor Stanley, que tem alunos entre 18 e 21 anos e dá um curso chamado Propaganda, Ideologia e Democracia, se está otimista com a consciência democrática de seus estudantes. “Não”, dispara. “Há dois anos, minhas turmas estavam perturbadas com a direção da nossa política. Os calouros que entraram este ano não conheceram outro presidente. Não têm memória, parecem achar isso tudo normal.”
Jason Stanley indica como reconhecer um fascista em dez etapas:

Fetiche do passado

A gênese do fascismo está no passado mítico, quando havia pureza étnica, religiosa ou cultural. A mitologia é intencional, para provocar nostalgia pelo que não aconteceu.

Propaganda

Criar um problema, como uma crise de imigração fictícia e unificar um grupo em torno do combate à invasão de estrangeiros.
Anti-intelectualismo. Para erodir o discurso público bem informado, é preciso minar a ciência, a educação liberal, o conhecimento especializado.

Irrealidade

Uma vez que o anti-intelectualismo é bem sucedido, o debate racional é substituído por medo e raiva, o estímulo de um sentimento de perda para o qual é preciso encontrar culpados.

Hierarquia

A natureza impõe hierarquias de domínio que são incompatíveis com a aspiração de igualdade diante da lei que vinha se expandindo sob a democracia liberal.

Vitimização

Aumento de representação de minorias provoca um sentimento de vítima entre maiorias pressionadas a compartilhar poder. O coração do fascismo é lealdade à tribo – étnica, religiosa, cultural.

Lei e ordem

Esse slogan mascara a licença para violar a lei e a ordem. Impunidade de assassinatos policiais, abusos carcerários são vistos como necessários para proteger a sociedade virtuosa.

Ansiedade sexual

Se o demagogo é o pai da nação, qualquer ataque ao patriarcado e à família tradicional é uma ameaça. É preciso sexualizar o outro com fantasias de agressão e “desvio” sexual. Hitler dizia que os judeus conspiravam para usar soldados negros para estuprar as puras mulheres arianas. Linchamentos de negros no sul dos EUA ocorriam pelo simples boato de que um negro teria tentado flertar com uma mulher branca.

Nós e os outros

É preciso desumanizar segmentos da população, o “outro” como imigrantes latinos, muçulmanos, o que ajuda a justificar o tratamento destes grupos.

Fonte: Instituto Humanitas Unisinos
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Quem é o Discriminador Machista, Racista, Homofóbico, Antissemita, etc.: uma visão psicanalítica

“Numa perspectiva psicodinâmica, um possível ponto de partida para o estudo da etio-patogenia da Conduta Discriminatória, com vistas a eventual proposição de elementos diagnósticos, implica em considerar a natureza das relações de objeto presentes na mente do sujeito discriminador, fato que, por sua vez, nos leva a considerar o gesto discriminatório como, além das suas importantes motivações conscientes, também expressão da satisfação de necessidades primitivas inconscientes”.

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CONSIDERAÇÕES SOBRE A CONDUTA DISCRIMINATÓRIA

Por Carlos Augusto Ferrari, psiquiatra e psicanalista

Discriminação: S.F.. Segregação; ação de segregar alguém, tratando essa pessoa de maneira diferente e parcial, por motivos de diferenças sexuais, raciais, religiosas; ato de tratar de forma injusta: discriminação racial.

Dicio – Dicionário on line de Português acesso realizado no dia 15/11/2017
https://www.dicio.com.br/discriminacao/

O que leva o indivíduo com determinadas características emocionais, em ocorrências que independe da condição sócio-cultural, a dirigir-se agressiva e preconceituosamente em relação a outro, em situações nas quais as barreiras do comportamento civilizado rompem-se, e emerge uma face primitiva e cruel?

Importante distinguir que se está expondo aqui, dois tipos de situações: aquelas que frequentemente geram atritos interpessoais ou coletivos, no limite que antecede a violência explícita, ou naquelas em que, de fato, às vezes muito rapidamente, se passa do pensamento discriminatória à ofensa e mesmo ao ataque violento contra o outro discriminado.

Típico do primeiro estágio seriam aquelas conversas sobre corrupção na politica, quando ancoradas no debate maniqueísta entre esquerda e direita, em situações nas quais a partir de narrativas aparentemente racionais, muitas vezes torna-se difícil, segundo o ponto do vista de um hipotético observador neutro, deixar de identificar no conteúdo discursivo dos debatedores evidentes elementos discriminatórios em relação ao posicionamento do oponente.

Exemplar em relação ao segundo estágio são as lutas entre torcidas organizadas dos clubes de futebol, o fundamentalismo pseudo religioso ou a ação dos grupos neonazistas. Caberia ainda lembrar que o exame das causas nesse tema é necessariamente tarefa ambiciosa que não prescinde do viés interdisciplinar. Estudar a complexidade das relações na dimensão da cultura, entre grupos, agrupamentos, bandos e indivíduos, é desafio que evidentemente não cabe dentro do escopo dessa ou daquela disciplina ou campo teórico.

Assim sendo, pensando preliminarmente, e apenas como contribuição exploratória, dentro de uma perspectiva psicodinâmica, um possível ponto de partida para o estudo da etiopatogenia da Conduta Discriminatória (CD), com vistas a eventual proposição de elementos diagnósticos, implica em considerar a natureza das relações de objeto presentes na mente do sujeito discriminador, fato que, por sua vez, nos leva a considerar o gesto discriminatório como, além das suas importantes motivações conscientes, também expressão da satisfação de necessidades primitivas inconscientes.

Independentemente do conteúdo dessa manifestação, que pode ser de natureza racista, sexista, religiosa, politica, etc, quando se tenta compreender o fenômeno como um todo, a CD nos faria pensar em algo como uma descarga, como movimentos de expulsão de conteúdos afetivo-emocionais intoleráveis de natureza destrutiva, em direção ao indivíduo discriminado. Dito em outras palavras, dir-se-ia que, do ponto de vista do sujeito discriminador, essas descargas – movimento projetivo – serviriam para aliviar elementos tóxicos intoleráveis.

Lembro a definição proposta por Mabilde sobre Conduta Discriminatória (CD): “ato maldoso e agressivo pelo qual o sujeito atua fantasias de destruição da totalidade dos outros com vistas a um mundo narcisista pleno.

”(Mabilde, L.C., contribuição pessoal, publicada neste blog em 11/05/2014, Conduta Discriminatória: tentativa de conceituação motiva correspondência entre psiquiatras.

Proponho uma releitura desse sucinto e abrangente enunciado, destacando alguns elementos que me parecem ter decisiva importância em uma possível definição psicodinâmica para CD: trata-se de ato maldoso e agressivo, através do qual o sujeito, ao atacar a integridade do objeto, submetendo-o sadicamente, tenta recriar (quase delirantemente) uma indiferenciação narcísica em bases sádico-masoquistas. Nesse movimento de natureza projetiva (colocar a ideia no outro), o objeto é, primariamente desumanizado e, em um segundo tempo, transformado em depositário de fantasias destrutivas.

PENSAMENTO DISCRIMINATÓRIO

Entendo que a CD é expressão cognitivo-comportamental de um estado da mente onde há o predomínio do pensamento discriminatório, condição que poderia ser esquematicamente descrita como uma forma operativa do pensamento, “tipo pensamento fixo”, ou ideia pré-concebida, desencadeada por uma situação vivencial que evoca agudamente no sujeito intensa reação de natureza preconceituosa em direção ao outro. Estaremos nos referindo a seguir sobre três instâncias mentais daquele que discrimina, a saber, o sujeito discriminador (a noção de si mesmo), o outro, ou seja, aquele que é a vítima da discriminação (noção do objeto interno) e o conteúdo dessa discriminação (conjunto de representações mentais).

Na medida em que esse outro é co-partícipe da mesma situação vivencial, ele é sentido conscientemente como o causador dessa reação emocional fortemente negativa. Se esta intoxica, é natural que acione uma resposta projetiva em direção ao discriminado, supostamente percebido como agente causal dessa dor psíquica. Caberia acrescentar, que havendo em grande parte uma motivação inconsciente para essa reação, do ponto de vista do sujeito discriminador, o fenômeno é percebido, ou chega à consciência, como se fosse resposta à uma ação provocativa do outro. Sendo matizada pelo (pré)conceito, dir-se-ia que a força geradora dessa resposta, aparentemente conceitual, vem imantada por elementos inconscientes.

O conteúdo formal do que é discriminado (conjunto de representações mentais), que se contrapõe conscientemente a uma determinada posição, ou atitude do outro, é de fato um conceito, mas carregado por emoções (primitivas), onde o que menos conta são as palavras. Ou seja, nessa situação, o embate é apenas, em sua superfície, no campo das ideias. Essa aparente diferença conceitual, amparado na lógica do “eu discrimino porque tenho razões para fazê-lo”, do ponto de vista do inconsciente, é apenas movimento homeostático, ou seja, uma tentativa de retornar ao equilíbrio anterior (desintoxicação), desfazendo-se projetivamente de emoções intoleráveis, em fato que dificulta, ou impede, a troca de ideias com aquele que pensa diferente.
Do ponto de vista da noção freudiana de surgimento do aparelho psíquico, que privilegia a importância dos instintos, pulsão de vida e de morte, como elemento sempre presente no nascimento da noção subjetiva do Eu, em termos da constituição do sujeito, e da noção do outro, enquanto um objeto interno, separado do sujeito, dir-se-ia que a historia pessoal de qualquer um é expressão da sucessão de vivências, e aquilo que acontece na vida interpessoal – cuidados que aconteceram, ou faltaram – vai constituindo um entremeado entre boas e más experiências, colorido pelo impacto simultâneo do acontecer instintual. A descrição do desenvolvimento inicial do ego feita por Freud em 1915 (Instintos e suas vicissitudes) e, portanto, ainda dentro da primeira tópica, refere-se à capacidade de que, através de uma incipiente estruturação psíquica, desenvolva-se ativamente, não só a distinção entre o interno e o externo, como, também, a possibilidade de processar, via identificação e projeção, as primitivas experiências de prazer-desprazer.

Proponho pensar, como possível categoria conceitual, que a presença do pensamento discriminatório poderia ser expressão, e também consequência, em termos do modelo freudiano, do ódio à diferença, ou do desprazer causado pela diferenciação entre o sujeito e o objeto. Assim, nesse sentido, a intolerância do discriminador não poderia ser entendido como expressão dessa aversão pelo objeto? Ou, olhando através do seu contrário, a repulsa ao diferente, uma evidência do apego à imaturidade? E, nesse caso, não seria essa a dor psíquica na mente do discriminador, aquela provocada pela diversidade de pensamento, que atua como motor desse mecanismo projetivo protetor?

Dentro dessa perspectiva, dir-se-ia que o ódio permeia as relações matizadas pela discriminação. Ódio ao outro, aos direitos e a natureza do outro e, em especial, ao direito deste de pensar diferente. Se fossemos colocar em palavras a intenção (inconsciente) discriminatória, dir-se-ia: não tens o direito de existir, de ser diferente, e muito menos o direito de dizer o que pensas, pois odeio perceber que pensas diferente. Não amadureci a ponto de poder aceitar como minhas, as tuas ideias, enfim, para aceitar as nossas diferenças! É o meu ódio, autocentrado, que me legitima, quando ajo para eliminar-te. A tua destruição me faz bem, porque reafirma a minha posição no mundo. Aniquilando-te, garanto a minha sobrevivência, ou a sobrevivência da minha fé, a fé na minha convicção, na certeza de que a minha cor de pele, minha sexualidade, a minha ideologia política, são a expressão da verdade absoluta.

Referências bibliográficas

Freud, S. (1915). Os instintos e suas vicissitudes. In Edição standard brasileira das obras psicológicas completas de Sigmund Freud (Vol. 14). Rio de Janeiro: Imago, 1976.

_______ (1920,A). Além do princípio do prazer. In Edição standard brasileira das obras psicológicas completas de Sigmund Freud (Vol. 18). Rio de Janeiro: Imago, 1976.

_______ (1920,B). Psicologia de grupo e análise do ego. In Edição standard brasileira das obras psicológicas completas de Sigmund Freud (Vol. 18). Rio de Janeiro: Imago, 1976.

_______ (1924). O problema econômico do masoquismo. In Edição standard brasileira das obras psicológicas completas de Sigmund Freud (Vol. 19). Rio de Janeiro: Imago, 1976.

Ferrari,C.A (2017). Odeio, então existo! Fanatismo, uma linguagem (possível?) ao narcisismo de morte. Revista de Psicanalise da SPPA, v.24, n.3, p.571-585, dezembro 2017.

Green,A. (2010). O trabalho do negativo. Porto Alegre: Artmed.

_______ (2014). Por qué las pulsiones de destrucción o de muerte? Buenos Aires: Amorrortu.
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Nazistas no Rio Grande do Sul

Nazistas desfilaram no campo do Renner, um time de futebol de Porto Alegre e o antissemitismo não deixou de cobrar seu preço: um dos casos mais famosos foi o afastamento de Robert Löw, imigrante tcheco de origem judia, por ser casado com uma “ariana pura”, da direção do Die Serra-Post, um dos mais importantes jornais em língua alemã do interior gaúcho.

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(Bruno Algarve/Superinteressante)

 

Nazistas entre nós
Na carona da imigração alemã, o Partido Nazista do Brasil foi a maior filial formal do grupo de apoio a Hitler fora da Alemanha.

No Dia do Trabalho de 1937, personalidades da política do Rio Grande do Sul decidiram celebrar a data em meio a uma comunidade conhecida no Estado por seu empreendedorismo e dedicação – os imigrantes alemães. O presidente da Assembleia Legislativa, os comandantes da 3ª Região Militar e da polícia, e até mesmo um representante do general Flores da Cunha, então governador gaúcho, dirigiram-se ao campo do Renner, um time de futebol de Porto Alegre, para as festividades de 1º de maio.

Seria uma formalidade qualquer, mas, dentro de campo, o patriotismo alemão era exibido com bandeiras pintadas com suásticas e com o braço direito estendido ao alto para saudar um ausente Adolf Hitler. A cena parece chocante nos dias de hoje, mas, naquela época, antes do início da 2a Guerra, não causou estranheza. Membros do Partido Nazista do Brasil organizaram a cerimônia e em nenhum momento foram questionados pelas autoridades. A normalidade com que tudo aconteceu refletia uma constante no País. Em um tempo em que Getúlio Vargas flertava com ideias totalitárias, o nazismo era tolerado no Brasil. Até 1937, sucursais do partido de Hitler existiam havia quase uma década por aqui, espalhadas em 17 Estados.

O primeiro registro de um Partido Nazista em solo brasileiro é de 1928, no município de Timbó, em Santa Catarina. Logo a sede estadual se mudaria para a vizinha Blumenau, a 30 quilômetros dali, presidida por Otto Schinkel, um veterano da 1a Guerra. Na década de 1930, emissários de Hitler que passassem por Santa Catarina faziam visita obrigatória a Blumenau e às indústrias fundadas ali por alemães, como a companhia têxtil Hering. Em seus primeiros dias de Brasil, o partido não parecia diferente de outras organizações fundadas para congregar os recém-chegados da Europa e seus descendentes: era uma forma de manter a comunidade unida na nova terra.

Diferentemente de outros grupos de viés fascista dessa época, como a Ação Integralista Brasileira, os nazistas nunca tentaram se envolver na política nacional. A vocação da instituição era de aproximar o povo germânico em torno de uma mesma ideologia. Só os imigrantes alemães de primeira geração eram bem-vindos ao braço tupiniquim do Partido Nazista, que por aqui também disseminava a ideologia de superioridade racial e combate ao comunismo. Os descendentes diretos tinham espaço em outras organizações ligadas ao partido, como a Frente Alemã para o Trabalho e o Círculo da Juventude Teuto-Brasileira.

No Brasil, a estrutura era muito menos centralizada do que na Alemanha. Os núcleos formados em cada cidade se organizavam da maneira que dava e, até 1934, sequer existia uma orientação unificada para os partidos nazistas de cada Estado. Sua tática para obter poder entre os imigrantes, porém, seguia um padrão: os seguidores do Führer buscavam posições de liderança nas associações e clubes alemães que já existiam no Brasil.

Por trás dessa estratégia estavam dois conceitos: volksgemeinschaft (comunidade nacional) e volksgenosse (compatriota). Todos os alemães eram parte da primeira, mas, na visão do nacional-socialismo, só aqueles que concordassem com a ideologia do partido e aceitassem Hitler como seu líder poderiam ser vistos como volksgenosse. O que o Führer tentava, tanto na Europa quanto entre seus cidadãos emigrados, era igualar a noção da pátria alemã à do Partido Nazista – os dois deveriam ser vistos como a mesma coisa.

Pregar a superioridade racial em um país marcado pela miscigenação não era um tema fácil. No Brasil, o mito nacionalista apontava em outra direção: a força da “raça brasileira” viria da mestiçagem. Muitas vezes, a ideologia nazista original foi adaptada e suavizada.

Por aqui, os discursos de pureza racial e contra os judeus apareciam menos do que na Europa. Isso fazia parte da estratégia internacional do nazismo para a América Latina. Cada vez mais pensando em uma futura guerra de influência com os Estados Unidos, a ordem do dia era não criar problemas demais com as autoridades locais.

Mesmo assim, o antissemitismo não deixou de cobrar seu preço em solo brasileiro: um dos casos mais famosos foi o afastamento de Robert Löw, imigrante tcheco de origem judia, da direção do Die Serra-Post, um dos mais importantes jornais em língua alemã do interior gaúcho.

Casado com uma “ariana pura”, Löw era visto como um mau exemplo para os demais imigrantes, e seu afastamento da publicação foi resultado de pressão direta do consulado alemão e de grupos nazistas locais.

nazi2 (Bruno Algarve/Superinteressante)

Na carona de Hitler

Adolf Hitler chegou ao poder na Alemanha em janeiro de 1933. O vácuo de poder causado pela Grande Depressão fez o então presidente Paul von Hindenburg nomeá-lo chanceler para tentar contornar a crise. Hitler, que já era um nome popular, deveria ser uma liderança “acima dos partidos”. Mas, em março, quando os nazistas conquistaram a maioria das cadeiras no Parlamento germânico, seu verdadeiro plano tornou-se claro. Após a morte de Hindenburg, em 1934, os nazistas proibiram qualquer oposição, ocuparam todos os cargos de poder e alçaram Hitler à condição de Führer (líder) da nação. O Partido Nazista se tornou a única organização política permitida, e a própria bandeira alemã foi abolida: o novo símbolo seria o estandarte do nacional-socialismo, vermelho com uma suástica dentro de um círculo branco ao centro.

Os nazistas brasileiros incentivaram campanhas de votação em Hitler por meio da embaixada alemã e, em alguns casos, até mesmo financiaram viagens de retorno à Alemanha para os imigrantes que apoiavam o Terceiro Reich. Ao mesmo tempo, a relação com os políticos brasileiros era de tolerância: assim como ocorria em outros lugares do mundo, o expansionismo alemão demorou para causar alarme e encontrou conivência e silêncio por parte de Vargas e outros líderes locais, simpáticos ao novo regime.

No auge, o Partido Nazista chegou a contar com mais de 2,9 mil membros no Brasil, um número pequeno frente aos 87 mil alemães natos que, segundo o Censo de 1939, viviam no País. Mas era impossível determinar o total de simpatizantes e adeptos das ideias de superioridade racial. Em geral, aqueles que efetivamente se filiaram ao partido eram adultos jovens de até 35 anos, moradores de áreas urbanas. São Paulo contou com o maior número de membros (785), seguido por Santa Catarina (528), Rio de Janeiro (447), Rio Grande do Sul (439) e Paraná (192). Conforme os nazistas ganharam influência na Alemanha, também se estruturaram melhor pelo mundo. Seções do Partido Nazista começaram a aparecer em outros países e a ser coordenadas pela Organização para o Exterior (Auslands-Organisation, ou AO), parte do Ministério das Relações Exteriores de Hitler, que coordenava “filiais” em 83 nações.

A partir de 1934, a AO passou a exercer a direção política formal dos vários braços nazistas em solo brasileiro, ajudando a coordenar o recrutamento e a circular propaganda favorável ao Terceiro Reich, sob o comando do adido cultural da Embaixada Alemã no Rio, Hans Henning von Cossel. Apenas os grupos conectados por meio da AO eram considerados sucursais oficiais do Partido Nazista. Assim, embora houvesse coalizões nacional-socialistas mais numerosas na Europa (na Holanda, por exemplo, o movimento hitlerista teve mais de 100 mil membros), o Brasil contou com o maior Partido Nazista formal fora da Alemanha.

A comunidade teuto-brasileira exercia importante influência econômica, principalmente no Sul. Em Porto Alegre, a lista de anunciantes do jornal Für Dritte Reich (“Pelo Terceiro Reich”) incluía várias empresas fundadas ou trazidas por imigrantes: entre elas, os Laboratórios Bayer, o Banco Alemão Transatlântico, a fábrica de tintas Renner, a Companhia de Eletricidade Siemens-Schuckert (atual Siemens) e a Viação Aérea Rio-Grandense (Varig), fundada pelo alemão Otto Ernst Meyer. Brasil e Alemanha eram “nações amigas”. Sozinha, a Alemanha comprava cerca de 20% das exportações brasileiras. Os nazistas não queriam se indispor com as autoridades brasileiras, e a recíproca era verdadeira. Em 25 de julho de 1936, o governador gaúcho Flores da Cunha discursou: “Eu poderia, como homem de Estado, ser colocado como cego se eu não quisesse ver e reconhecer que Hitler, com sua visão de mundo nacional-socialista, salvou a Alemanha e a cultura do caos”, bradou, sob os aplausos do grande líder do nazismo em seu Estado, Walter Horning. A semente estava plantada em solo brasileiro.

Outros grupos alemães

Organizados pelo próprio partido como órgãos de apoio, ou de forma autônoma por dissidentes, eles também mobilizaram os imigrantes alemães.

Frente Alemã para o Trabalho: na Alemanha, ela funcionava como uma espécie de “sindicato estatal”, substituindo todas as uniões de trabalhadores que existiram antes da ascensão nazista. No Brasil, serviu como fachada para os nazistas que não queriam apoiar Hitler abertamente, e seguiu funcionando mesmo após o fechamento do partido no País.

Schützenvereine: as sociedades de tiro eram tradicionais entre os alemães do sul do Brasil. Locais de congregação da comunidade, foram das primeiras organizações que os grupos nazistas tentaram aparelhar para conquistar apoiadores para o partido.

Círculo da Juventude Teuto-Brasileira: organização para reunir os jovens filhos de imigrantes, era a versão nacional da Juventude Hitlerista.

Der Kompass: o jornal Der Kompass (“A Bússola”), de Curitiba, era publicado em língua alemã e foi um dos principais órgãos de oposição ao regime, tornando-se o veículo mais importante de questionamento às políticas de Hitler entre os imigrantes.

Nazistas do século 21

Criado em 2012 pelo técnico em informática Harryson Almeida Marson, paulista de Monte Santo de Minas (MG), o Partido Nacional-Socialista dos Trabalhadores Brasileiros promete levar adiante as ideias de Hitler no País. Sem qualquer relação com o partido original, o PNSTB não tem registro no TSE, mas já anunciou até o número com que concorreria às eleições: 88 (referência à oitava letra do alfabeto, “H”, formando a sigla para “Heil Hitler”). No Brasil, existe desde 1994 o “crime de divulgação do nazismo”, com pena de dois a cinco anos de reclusão. As páginas do PNSTB nas redes sociais chegaram a ser suspensas, mas voltaram ao ar e continuavam funcionando até agosto de 2017.

Fonte: Superinteressante
Por: Maurício Brum
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