Seita sexual ultrassecreta de Nova York

Mulheres, em especial poderosas e influentes, faziam juramentos secretos para se converter em “escravas” vitalícias de Raniere, o “amo” ou “amo supremo”. “…e poderíamos ter um candidato a um cargo político”

Lauren Salzman, una de las exintegrantes de Nxivm, camino a la corte el 20 de mayo Seth Wenig/Associated Press

Marcas, flagelación y castigos: el testimonio de otra ‘esclava’ de la secta de Nxivm

La ceremonia para marcarlas sucedió en 2017 dentro de un hogar en Albany, Nueva York, donde las integrantes del grupo Nxivm tuvieron su rito de iniciación para una nueva participante de la secta ultrasecreta dentro de la organización.

Esa nueva integrante, Lauren Salzman, testificó que la hicieron arrodillarse y decir: “Amo, por favor, márcame, sería un honor, un honor que quiero portar por el resto de mi vida”. Luego la sostuvieron en una mesa para dar masajes mientras alguien usaba una herramienta de cauterización para quemarla con las iniciales de Keith Raniere, el líder de Nxivm, en una zona cercana a la cadera.

“Fue lo más doloroso por lo que he pasado”, dijo Salzman durante el segundo día de su testimonio en el juicio contra Raniere, quien está acusado de tráfico sexual y asociación delictuosa.

Salzman también declaró que un grupo de mujeres perteneciente a la secta sexual dentro del grupo llamada Nxivm fueron sujetas a castigos sádicos que incluían azotes con una correa de cuero.

La testigo señaló que las mujeres hacían compromisos secretos para convertirse en “esclavas” vitalicias de Raniere y lo llamaban “amo” o “amo supremo”.

Se comunicaban mediante aplicaciones encriptadas de teléfono, llevaban a cabo tareas y ejercicios diseñados por él y aceptaban los severos castigos si se pensaba que habían fallado en sus obligaciones.

Dichos castigos podían incluir mantener posiciones forzadas o dolorosas, quedarse de pie descalzas sobre la nieve, tomar duchas de agua fría y azotarse mutuamente el “trasero desnudo” con la correa, afirmó Salzman. Recuerda que una vez Raniere llegó mientras se estaban azotando para decirles que se aseguraran de mover las muñecas de determinada forma para infligir el máximo dolor.

“Estas cosas comenzaron a volverse escalofriantes”, comentó. “Me preocupaba fallar”.

Salzman, cuya madre fue cofundadora de Nxivm, dio una descripción detallada de los mecanismos que Raniere y sus seguidoras más fieles utilizaban para humillar y subyugar a mujeres, muchas de las cuales,según los fiscales,eran forzadas a tener relaciones sexuales con él.

Raniere, de 58 años, cofundó Nxivm [néxium] con Nancy Salzman como una organización de autoayuda en la década de 1990. Cerca de 16.000 personas tomaron cursos de Nxivm y algunas pagaron decenas de miles de dólares.

[Lee nuestro reportajesobre el funcionamiento de Nxivm]

Raniere ahora está imputado por cargos que incluyen asociación delictuosa, extorsión, trabajos forzados y tráfico sexual. Durante las últimas semanas, cinco mujeres que también fueron acusadas, incluyendo a Nancy y Lauren Salzman, se han declarado culpables.

En su testimonio, Lauren Salzman, de 42 años, describió las operaciones internas de una secta clandestina dentro de Nxivm llamada The Vow (el voto) o DOS, en la que las participantes eran o “amas” o “esclavas”,y eran marcadascon las iniciales de Raniere.

Salzman era una “ama de primera línea”, es decir, una integrante de alto rango de DOS. El nombre del grupo, según se dice, eran las siglas de una frase en latín que puede traducirse como “Dominio de las Acompañantes Femeninas Obedientes”. Debido a su papel dentro de la secta, Salzman pudo dar un panorama amplio y detallado de la forma en que estaba estructurada la comunidad para crear un grupo de mujeres que obedecieran ciegamente las órdenes de Raniere y se sometieran a su control.

Según ella, el principal interés del grupo era venerar a Raniere y fomentar un ambiente de “obediencia y confidencialidad totales”.

Salzman testificó que Raniere reclutó a las primeras ocho amas de primera línea del grupo y que las consideraba sus esclavas. Cada una de las ocho reclutó a sus propias esclavas, en grupos separados llamados estirpes, y esas esclavas, a su vez, reclutaron a otras.

De acuerdo con ella, en total había cuatro niveles de esclavas en la pirámide, cada una de las cuales rendía cuentas a su ama del nivel superior. Todas le rendían cuentas en última instancia a Raniere, el “amo supremo”.

Las reclutas pasaban por cinco etapas, empezando como “aspirantes” que entregaban material personal comprometedor o propiedades como garantía o colateral para demostrar su compromiso. Después de unirse al grupo, proporcionaban todavía más información o material para quedar “totalmente garantizadas”, lo que significaba que podían ser objeto de chantaje.

Una integrante del grupo, Rosa Laura Junco, compró una “casa de sororidad” para las integrantes de primera línea en elpueblo de Waterford, cerca de Albany. Ahí celebraban reuniones frecuentes, y se quitaban la ropa para tomarse fotografías desnudas y enviarlas a Raniere, señaló Salzman.

Mencionó que había planes de construir un “calabozo” en el sótano de la casa que iba a incluir una jaula en la cual alguien dispuesta a “entregarse”, en presunto favor de su crecimiento personal, podría ser encerrada durante horas o días, o incluso más tiempo.

De acuerdo con Salzman, las integrantes de DOS se comunicaban a través de programas encriptados como Telegram y Signal. La agrupación era tan secreta que sus integrantes no siempre conocían las identidades de las demás.

También declaró que Raniere sometía a las integrantes a “ejercicios de disposición” en los que enviaba, en momentos inesperados, mensajes de texto que todas las integrantes del grupo debían responder en un lapso corto.

El objetivo de estos ejercicios, según la testigo, era reafirmar la idea de que responder al amo era la parte más importante de la vida de una esclava.

Una de las tareas específicas de Salzman era editar las enseñanzas y las ideas de Raniere acerca de DOS para crear un libro que iba a servir como una especie de texto de referencia y manifiesto. Salzman declaró que iban a poner el libro en un lugar seguro, tal vez atornillado a una pared, pero iba a estar disponible para referencia en ciertas circunstancias.

Los fiscales del juicio proyectaron en una pantalla algunos extractos del manuscrito, el cual exhortaba a las lectoras a pensar: “Por qué tu amo es mejor que el resto de la gente”. Incluía la orden “Siempre haz que tu amo se vea bien” y decía que todas las esclavas debían enlistar a todas las personas que conocían —“incluyendo a sus madres”— y considerar quién debía unirse a la comunidad.

“El placer más grande para la mejor esclava es ser la herramienta primordial de su amo”, decía uno de los pasajes. “Entregas tu vida, mente y cuerpo para un uso incondicional”.

Salzman mencionó que entre las principales prioridades de Raniere estaba el reclutamiento de más integrantes para DOS, en especial personas que pudieran serpoderosas o influyentes. Tan solo ella, declaró, tenía veintidós esclavas en su estirpe. También dijo que Raniere esperaba tener sedes en todo Estados Unidos.

“Creo que se imaginó que habría miles o millones de personas en la comunidad”, dijo Salzman. “Que tal vez podríamos tener un candidato de DOS para un cargo político”.

Formulan cargos contra el líder de Nxvim, agrupación secreta que marca a las mujeres

“A mulher perfeita é a que nunca fala”

“Essa não é a mulher perfeita. Não tem mamas”. Minha primeira reação é de enfado. A segunda de incredulidade: “O que fiz para receber esta mensagem? Por que tenho que ler algo assim, ao mesmo tempo grosseiro e sexista?”.

Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País

Orbiting: uma nova forma de assédio nas redes sociais

Se alguém terminou uma relação amorosa contigo e agora aparece nas redes sociais como uma espécie de “fantasma”, que não estabelece uma comunicação mas quer, simples e unicamente, se manter presente em sua mente…

AFP

Qué es el orbiting, la nueva forma de acoso en redes sociales

Tras un noviazgo que duró aproximadamente dos años, José decidió finalizar su relación con Laura. Ella, triste, aceptó la decisión e intentó superar el luto. Sin embargo, algo extraño comenzó a suceder algunos meses más tarde: él le daba “likes” a las publicaciones que ella posteaba en Instagram y hacía lo mismo en Facebook y Twitter. Desconcertada, pensando que José quería retomar la relación, le envío varios WhatsApp y también intentó llamarlo por teléfono. Pero todo fue en vano, porque él jamás respondió. Así fue como Laura, aturdida, no supo bien cómo manejar esta situación y sintió una sensación muy extraña: la imagen de José, que había comenzado a desaparecer en su mente, volvió a rondarle.

Si alguien puso fin a una relación amorosa contigo y ahora aparece en tus cuentas de redes sociales colocando comentarios o regalándote “likes”, entonces estás siendo víctima del “orbiting”, un fenómeno que significa, en pocas palabras que, aunque el “orbitador” decidió concluir una relación, ahora aparece de forma inesperada en el universo online de la persona que abandonó tiempo atrás. Lo hace como una especie de “fantasma”, ya que no lo hace para entablar una comunicación sino simplemente para recordar su presencia.

Acuñado por primera vez por la web de moda Man Repeller, el orbiting tiene otra característica: el orbitador ignora los llamados telefónicos, mensajes de WhatsApp o cualquier intento de contacto que proviene de su expareja, pero luego se le aparece en sus redes sociales.

Razones para orbitar

Hay varios motivos que podrían llevar a que alguien cometa esta acción: porque tiene el deseo de retomar la relación y está buscando la manera de iniciar la comunicación; para mantener “la puerta abierta” en caso de querer retomar la relación, o simplemente porque desea quedar presente en la mente de su expareja.

Según el psicólogo Gustavo Farray, psicoterapeuta sistémico y especialista en familias y parejas, “este tipo de conducta relacionadas con el orbiting podría estar relacionada con mecanismos de control de personalidades narcisistas, psicopáticas o de corte obsesivo”.

Además, el profesional detalló que, con estas acciones, el orbitador podría tener la intención de influir sobre el comportamiento de la expareja y sobre su entorno social, incluyendo a amigos y posibles nuevos vínculos.

El psicólogo advirtió: “Generalmente, este accionar forma parte de una conducta abusiva o de acoso más amplia”.

AFP

Cómo evitar el dolor

Cualquiera que sea la razón por la cual uno es víctima de orbiting, lo cierto es que esta situación puede ser desestabilizadora. En líneas generales, Farray sostuvo que puede causar confusión e ira. Además, ¿a quién no le dolería que las parejas que nos han rechazado aparezcan activamente para interactuar en nuestras redes sociales como si nada hubiese sucedido?

Cuando el orbitador ya no tiene ningún peso emocional en nuestra vida es posible dejarlo orbitar hasta que se aburra, pero en muchos casos la situación no es tan sencilla y cada vez que leemos su nombre viene a nosotros una catarata de sentimientos y recuerdos que pueden llegar a molestarnos. Por eso, Farray aconseja cortar la relación en las redes sociales: insta a bloquear al orbitador para que no pueda seguir molestando. Porque después de todo, si alguien decidió dar por finalizada una relación sentimental, ahora no tiene derecho de permanecer en la órbita de nadie.

O segredo nazista da segunda família mais rica da Alemanha

Albert Reimann e Albert Reimann Jr. eram antissemitas, partidarios entusiastas de Hitler, seguidores do Partido Nacional Socialista e adeptos da teoria racial.

Peter Harf, uno de los dos directivos administradores de JAB Holding y portavoz de la familia Reimann Soeren Stache/DPA vía Associated Press

El secreto nazi de la segunda familia más rica de Alemania

BERLÍN — La segunda familia más adinerada de Alemania construyó su fortuna multimillonaria con las donas de Krispy Kreme, los zapatos de Jimmy Choo y los perfumes de Calvin Klein. Y con trabajo forzado durante la era nazi.

La familia Reimann, que controla el conglomerado de bienes de consumo masivo JAB Holding Company, pidió a un historiador que indagara en los archivos de la empresa para revisar sus actividades durante los doce años del Tercer Reich.

Las primeras revelaciones de esa investigación, que surgen 74 años después de la Segunda Guerra Mundial, son condenatorias.

Albert Reimann padre y su hijo,  Albert Reimann Jr., quienes dirigieron la compañía en los años treinta y cuarenta, eran antisemitas y partidarios entusiastas de Hitler; permitieron el trabajo forzado de personas en la planta de químicos industriales en el sur alemán y también en su propio hogar.

Las trabajadoras de Europa del este fueron forzadas a hacer fila desnudas afuera de las barracas de la fábrica. Quienes se rehusaban eran abusadas sexualmente. Los empleados eran golpeados y pateados, incluida la mujer rusa que limpiaba la casa familiar de los Reimann.

La noticia sobre el historial oscuro de la familia fue publicado primero por el tabloide Bild, el 24 de marzo. Peter Harf, portavoz de la familia y uno de los dos directivos administradores de JAB Holding, dijo que los hallazgos del historiador contratado sí “encajan completamente” con lo que sospechaba la familia.

“Reimman padre y Reimann hijo fueron culpables”, dijo Harf. “Debían estar en prisión”.

La explotación de personas por trabajo forzado era común en Alemania durante la guerra, cuando había escasez de mano de obra. Alrededor de 12 millones de personas de más de una decena de países europeos fueron secuestradas por los nazis y forzadas a trabajar para apoyar los esfuerzos bélicos alemanes. En su punto más álgido, la mano de obra forzada sumaba 20 por ciento de todos los trabajadores en Alemania.

Las granjas y complejos industriales relevantes para la campaña de guerra eran prioritarias para la oficina gubernamental que repartía a los trabajadores: mujeres y hombres arrebatados de sus hogares en territorios controlados por los nazi o prisioneros de guerra.

El caso de los Reimann destaca sobre todo por la brutalidad tan detallada en los documentos y porque tanto padre como hijo sí estuvieron directamente involucrados en el abuso, según Andreas Wirsching, director del Insituto Leibniz de Historia Contemporánea, con sede en Múnich.

“Era muy común que las empresas usaran mano de obra forzada, pero no tan común que el jefe de una empresa estuviera en contacto físico directo con esas personas”, dijo Wirsching.

Se reporta que Albert Reimann padre, quien falleció en 1954, y Reimann hijo, quien murió en 1984, nunca hablaron de la era nazi después de la guerra. Fue hasta mediados de la década de 2000 que la generación más joven de la familia empezó a revisar documentos antiguos de la empresa y se encontró con el material que sugería que el padre y el abuelo habían sido nazis comprometidos.

En 2014 la familia le pidió a Paul Erker, historiador económico de la Universidad de Múnich, que documentara esa posible historia. Erker sigue realizando sus investigaciones y lo que se sabe hasta ahora es un corte inicial de lo que presentó.

“Estamos atónitos”, dijo Harf. “Nos avergüenza y nos hace palidecer”.

Harf dijo que el reporte de Erker estará completo el año siguiente y entonces lo harán público. La familia planea donar 10 millones de euros, unos 11,3 millones de dólares, a alguna organziación caritativa; aún no identifican cuál.

En 2000 el gobierno alemán ya había establecido un fondo de 10.000 millones de marcos, ahora 5100 millones de euros, para compensar a quienes fueron forzados a trabajar; la mitad del dinero proviene de empresas como Siemens, Deutsche Bank, Daimler y Volkswagen.

Es larga la lista de empresas alemanas reconocidas que obtuvieron ganancias con mano de obra forzada y otros delitos de la era nazi, y cada compañía tardó varias décadas en revelar los casos conocidos.

Daimler fue de las primeras, en los años ochenta. La fabricante de Mercedes usó casi 40.000 trabajadores como mano de obra forzada hacia finales de la guerra. Volkswagen usó unas 12.000 personas, incluidos prisioneros de campos de concentración que estaban en un sitio dedicado a surtir a la empresa. Hugo Boss produjo los uniformes negros de la agencia policial y de seguridad SS. Deutsche Bank y varias otras empresas obtuvieron ganancias con la incautación de bienes de personas judías.

Los Reimann armaron su fortuna inicial con una empresa química que se volvió Reckitt Benckiser, el gigante de productos para el consumidor valuado en 58.000 millones de dólares cuyas marcas incluyen a Lysol. Luego usaron parte de esa riqueza para establecer JAB, conglomerado que se volvió en uno de las mayores empresas al consumidor con la compra de otras empresas.

JAB ha gastado miles de millones para competir con Starbucks o Nestlé con la adquisición de cadenas como Peet’s Coffee&Tea, Krispy Kreme o Pret A Manger.

También controla la empresa de cosméticos Coty, es dueño de las fragancias de Calvin Klein y antes tenía marcas de moda de lujo como Jimmy Choo.

El año pasado hubo estimados de que la fortuna de los Reimann rondaba los 33.000 millones de euros, según la publicación financiera Manager Magazin. Aparece en la segunda posición en varias listas de las familias más adineradas de Alemania.

Con base en lo descubierto hasta ahora, el historiador Wirsching sugirió que los Reimann no solamente eran oportunistas del Tercer Reich, sino verdaderos seguidores del Partido Nacionalsocialista. Padre e hijo se unieron a las filas del partido y dieron donaciones a la SS desde antes de que Hitler asumiera control del país. En julio de 1937, Albert Reimann hijo le escribió una carta al líder de la SS, Heinrich Himmler, quien supervisó e impulsó el Holocausto.

“Somos un negocio familiar íntegramente ario desde hace más de cien años”, escribió Riemann hijo. “Los dueños somos adeptos incondicionales de la teoría racial”.

En 1943, un total de 175 empleados de la empresa —un tercio de toda la nómina— eran personas de mano de obra forzada, según el reporte publicado el 24 de marzo por Bild. Además de personas rusas y de Europa del este, los Reimann usaron a prisioneros de guerra franceses.

Al término de la Segunda Guerra Mundial, los Reimann fueron investigados por los aliados. El reporte de Bild indica que Francia les prohibió continuar con sus actividades empresariales, pero que los estadounidenses revirtieron ese fallo.

Misoginia: “As mulheres são desonestas por natureza”

“Uma parte do opressor está instalada profundamente em cada uma de nós” (Audre Lorde) e …os esforços contra a igualdade “estão codificados e interiorizados, são difusos e camaleônicos” (Susan Faludi).

Los parroquianos de McSorley’s Old Ale House se mofan de Lucy Komisar, una de las primeras mujeres en beber en el pub después de que la ciudad de Nueva York aprobó una ley antidiscriminación. Antes de esto, el bar –abierto desde 1854– no admitía mujeres. Un camarero intentó impedir la entrada de Komisar y una vez que estuvo dentro algunos clientes la abuchearon y otro le volcó una cerveza en la cabeza. 10 de agosto de 1970. Barton Silverman/The New York Times

¿Cómo luce la misoginia?

La misoginia está en todas partes. O más bien, “misoginia” está en todas partes. La palabra, que convencionalmente significa el odio hacia las mujeres, solía ser una acusación radical. Sin embargo, ahora parece haber eclipsado a los más amables “sexismo” y “chauvinismo” en el habla popular. Ahora llama poco la atención encontrar “misoginia” en un titular y mucho menos en un tuit.

De un lado del espectro, el término se usa para describir la desigualdad societal evidente, por ejemplo, en la brecha salarial, las dificultades para encontrar atención médica adecuada y las prerrogativas dehombres como Les Moonvesque destruyen la carrera de quienes los denuncian.

“Desafortunadamente, la misoginia violenta no es nueva en la política”, decíaun encabezadode CNN en 2018. “La misoginia aviva la autogestión de las mujeres”,titulabaThe Guardian a finales de agosto. Unacolumna de opiniónen The New York Times exploraba “La misoginia reservada especialmente para las madres”. Kim Schrier, una pediatra que se postulaba al congreso –hoy congresista demócrata– calificó sin rodeos a Donald Trump como “misógino jefe” en untuitdel año pasado.

Una mirada a las fotografías de archivo, incluidas las de The New York Times, revela cómo, mientras el término se popularizó, la misoginia también ha formado parte del panorama visual, desde los titulares noticiosos hasta la experiencia cotidiana.

Sin embargo, como tanto de lo que ocupa el discurso actual, la resonancia del vocablo oscila entre lo importante y lo susceptible al meme. Un reportaje sugería que unamangosta en Keniapodía ser misógina. “Bájale a la misoginia”, dice una camiseta de venta en Etsy. Y cómo olvidar la taza con un tiburón tan caprichoso como concientizado que dice: “Aleta contra la misoginia”.

El desdén hacia las mujeres, suele argumentarse, también es el motivo por el cual se rechazan ciertos rincones de la cultura popular. “¿Será que mi misoginia interior me ha impedido leer novelas de romance toda la vida?”, se preguntaba una escritora.Odiar a las Kardashiantambién se interpreta como antimujer, porque al hacerlo reducimos a las célebres hermanas a simples estereotipos. Es la lógica de muñeca rusa del momento: despreciar cualquier refugio que tienen las mujeres de la misoginia –ya sea la telerrealidad, un régimen de belleza o la astrología– es en sí mismo misógino.

Así que, en más de un sentido, la misoginia ahora está de moda, pero también tiene una larga historia.

El término surgió en el siglo XVII, como respuesta a un panfleto antimujer escrito por un maestro de esgrima inglesa llamado Joseph Swetnam. El folletín de 1615, titulado en parteProceso a las mujeres lascivas, ociosas, desobedientes e inconstantes, se publicó en medio de una prematura ansiedad moderna y del debate sobre el sitio que las mujeres debían ocupar en la sociedad. Era más que nada un compendio de chistes sexistas, una obra indigesta dirigida a una audiencia de “jóvenes insensatos”. También fue muy popular.

“Las mujeres son deshonestas por naturaleza”, escribió Swetnam, como unprotoincel. Para él, “la mujer más bella tiene algo de vulgaridad en ella”. Desde Eva, la mujer “tan pronto fue creada, centró su mente en la maldad, pues las aspiraciones de su mente y su voluntad de desenfreno trajeron desgracia para el hombre que siguió la misma línea de su primera lideresa”. Eran como piedras pómez porque tenían el corazón lleno de huecos, escribió; como barcos pintados porque lucían hermosas pero contenían solo plomo. No es ninguna sorpresa que el folleto suscitara varias respuestas escritas por parte de mujeres. En una obra anónima tituladaSwetnam, el odiador de mujeres es procesado por las mujeres, el personaje que hace de Swetnam se llamaba Misogynos.

Durante los siguientes siglos misoginia se usó poco, pero su popularidad se disparó a mediados de la década de los setenta, y más o menos se instaló en el léxico del feminismo de la segunda ola con la crítica de Andrea Dworkin de 1974Woman Hating. En el libro, Dworkin argumenta que el prejuicio profundo y arraigado contra las mujeres informa distintos aspectos de la sociedad, desde la legislación hasta la cohabitación. Dos años más tarde, lo resumía así: “Como mujeres vivimos en medio de una sociedad que nos ve como despreciables. Se nos menosprecia… Somos víctimas de una violencia continua, malévola y autorizada en contra nuestra”. (Una idea que no resulta ajena para mujeres como Kathrine Switzer, quien aparece en la fotografía de abajo, que fue célebremente acosada cuando fue una de las primeras mujeres en correr la maratón de Boston de 1967).

Jock Semple, oficial del Maratón de Boston, intentó expulsar de la pista a la fuerza a Kathrine Switzer. Switzer completó la carrera, pero no fue sino hasta 1972 que a las mujeres se les permitió participar. 19 de abril de 1967.

En los años ochenta y noventa, leer a Dworkin se convirtió para muchas en un rito de iniciación universitario desconcertante y estimulante. Su escritura es una mirada estridente y salvaje al sesgo sistémico que afecta la experiencia cotidiana de las mujeres. ¿Era odio verdadero eso que se agazapaba debajo de cada reunión con tu jefe, en cada cita, sermón, novela, comercial televisivo? Sí, insistía Dworkin. En aquella época era una idea radical. Para muchos todavía lo es.

Este entendimiento de la misoginia se convirtió en una idea común entre las feministas: el asunto era estructural. La sociedad estaba organizada en modos misóginos, incluso si sus miembros no se concibieran a sí mismos como seres que odiaban a las mujeres. La escritora y activista Audre Lorde escribió en 1980 que existe “una parte del opresor que está plantada profundamente en cada una de nosotras”. Susan Faludi, autora del libro de 1991Reacción: la guerra no declarada contra la mujer moderna,hizo eco de la idea y argumentó que los esfuerzos contra la igualdad “están codificados e interiorizados, son difusos y camaleónicos”.

De modo similar a “racista” –que antes se usaba sobre todo para describir a ciertos alguaciles, políticos o vecinos–, “misógino” ahora se usa con frecuencia tanto para el sistema de instituciones que hacen de Estados Unidos un país desigual como para sus individuos. En este sentido amplio resultan involucrados hombres felizmente casados, hombres con hijas e incluso mujeres. La palabra se está usando de un modo en que no hay que odiar a las mujeres para ser misógino, a pesar de la definición que ofrece hasta hoy elDiccionario Webster.

Pero ¿puede una sola palabra con todo este trabajo? ¿Puede describir algunos de los peores y más violentos impulsos en nuestro mundoytambién los actos cotidianos de sesgo de género? ¿Deberíamos usar el término tanto para describir la violación conyugal como la ausencia de protagonistas femeninas poderosas en la televisión? Resulta que ya lo hace y ya la usamos así.

Algunos diccionarios ya lo han notado. William Safire, el columnista de The New York Times que durante décadas escribió sobre la textura de nuestro lenguaje, notó en 2008 que elDiccionario Oxfordhabía ampliado su definición en 2002 para incluir “prejuicio en contra de las mujeres” como una de las acepciones de la palabra. “Sexista y misógino ahora son en cierto sentido sinónimos”, escribió. “Como ‘sexista’ se ha utilizado de forma tan amplia, parece que la palabra ‘misógino’ –en el mismo sentido que ‘prejuicio’ mas que ‘odio’– ahora conlleva la misma fuerza, para quienes están familiarizados con la palabra”.

El vocablo solía ser una condena fuerte y personal, espantosa tan pronto nos llegaba al oído. Ahora resulta una palabra menos áspera cuando la escuchamos. Pero paradójicamente, incluso cuando se vuelve más común también es más incisiva. Captura la disonancia cognitiva de nuestra era, en la que las mujeres –tan vilipendiadas como veneradas– postulan a la presidencia al mismo tiempo que batallan por alcanzar la licencia de maternidad remunerada.

Esta holgura parece apropiada para estos tiempos, ya que la noción de Dworkin de misoginia –alguna vez radical– ahora se ha vuelto mucho más aceptada.

Consideremos esta cita de Dworkin de 1997: “Las mujeres parecemos fracasadas y atroces cuando estamos tristes. Las mujeres somos patéticas cuando estamos enfadadas. Las mujeres somos ridículas cuando militamos. Las mujeres somos desagradables cuando nos amargamos sin importar la causa de nuestra amargura. Las mujeres son unas trastornadas cuando anhelan justicia. Las mujeres odian a los hombres cuando las mujeres buscan respeto y responsabilidad de parte de los hombres”.

Suena muy parecido a una publicidad reciente que Nike difundió durante la ceremonia de los Oscar y que gozó de una cálida acogida. “Si mostramos emoción nos dicen dramáticas” dice la voz enoffde Serena Williams. “Si queremos jugar contra los hombres, somos dementes. Y si soñamos con igualdad de oportunidades estamos delirando. Si defendemos algo, somos unas desquiciadas. Si somos demasiado buenas, algo anda mal con nosotras. Y cuando nos enfadamos, somos histéricas, irracionales o simplemente estamos locas”.

Por: Nina Renata Aron
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A entrevista é deNatalia Aruguete, publicada porPágina|12, em 11-03-2019. A tradução é doCepat.

O teto de cristal na política

Depois de, há quase 30 anos, ter se especializado em opinião pública e consultoria de comunicação estratégica,Virginia Garcia Beaudouxteve uma reviravolta substancial em sua trajetória profissional que atinge profundamente a vida política da região. Com o amparo institucional de organizações internacionais, como aONU Mulheres,PNUD,OEAeNIMD, assessora as mulheres políticas em grande parte daAmérica LatinaeEuropa, com objetivo de alcançar uma verdadeira paridade de gênero nas instâncias de decisão política, quebrando os tetos de cristal que impõem limites para o crescimento das mulheres na vida cotidiana – especialmente em espaços profissionais -, combater os estereótipos de gênero e reverter a vulnerabilidade que imprime a “dupla minoria”, em referência a mulheres pobres pertencentes a minorias étnicas ou raciais. Por ter assessorado mais de 1500 mulheres políticas,García Beaudouxfoi premiada na categoria ” mulheres influentes na política” pelaAcademia de Artes e Ciência Política de Washington. Além de consultora, é pesquisadora daCONICETe professora regular daUniversidade de Buenos Aires. Entre suas publicações, destaca-se seu recente livro¿Quién teme el poder de las mujeres? Bailar hacia atrás con tacones altos (Editora: Grupo 5).

Virginia Garcia Beaudoux, conversou com oPágina/12sobre a situação das mulheres políticas na região: os limites que impedem o seu desenvolvimento em termos de liderança, a falta de uma paridade substantiva em termos de participação política e a obrigação social de buscar uma igualdade real como um princípio constitucional.

Eis a entrevista.

Quais são os obstáculos estruturais que as mulheres enfrentam na vida cotidiana e na vida política?

Não havia percebido a magnitude da desigualdade de gênero até que comecei a trabalhar com mulheres na política, em consultoria com oPNUDemHonduras, emEl Salvador, naGuatemala. Em minha jornada pela América Latina, entendi que a dimensão da desigualdade é enorme e que, independentemente do país, todas as mulheres me falaram sobre os mesmos obstáculos dentro dos partidos e, acima de tudo, sobre confiança e o financiamento de suas campanhas eleitorais. Encontrei um denominador comum que foi além da política. Me deparei com um estereótipo muito marcado: a crença estendida e construída culturalmente de que a liderança é masculina. Se perguntarmos a uma pessoa três características do que consideramos masculino, dirá “força, assertividade, capacidade de tomar decisões”. Entre essas respostas, encontraremos uma sobreposição quase perfeita entre a descrição do masculino e a liderança. Por outro lado, quase nunca coincide o que nós estabelecemos que é feminino e a liderança. Este tem sido um grande obstáculo para as mulheres em todas as áreas do desenvolvimento. AUniversidade de Oxfordlevou 800 anos para nomear uma reitora. AUniversidade de Buenos Airesnão teve uma diretora feminina em toda a sua existência, quando a maioria dos professores universitários são mulheres…

Mas não são a maioria dos titulares de cátedras universitárias.

Exatamente. Esses tetos supostamente invisíveis – que chamamos de tetos de cristal – são tremendamente resistentes, é por isso que é muito difícil rompê-los e atravessá-los. Apenas 5% dos prêmiosNobelforam para mulheres. OFórum Econômico de Davosde 2018 foi considerado um sucesso retumbante porque 21% dos participantes eram mulheres. Então, a ideia de que bons líderes são homens continua a ser um dos estereótipos que mais complica o desenvolvimento das mulheres.

Como se traduzem esses estereótipos no plano cotidiano?

Estereótipos não só descrevem, também prescrevem. Se um estereótipo descreve que as mulheres são mais sensíveis do que os homens, a prescrição é que, diante da doença de uma criança ou de um idoso, é a mulher que deve assumir o controle porque é sensível e empática. Essas tarefas de cuidado atribuídas como naturais às mulheres acabam dificultando sua inserção na cadeia produtiva em igualdade de condições. Entre as pessoas sem educação formal, ao não poder terceirizar tarefas de cuidado, devem aceitar trabalhos de tempo parcial com salários muito mais baixos, a tal ponto que a diferença salarial entre os gêneros nesse setor chega a 35%.

Ou seja, as consequências do estereótipo de gênero não são homogêneas, mas, ao contrário, afetam mais os setores mais pobres.

Sim, claro. Mas ao mesmo tempo afeta a todas e a todos. Eu tive que entrevistar um homem na Holanda, onde 70% das mulheres trabalham em tempo parcial, trabalham quatro dias por semana e um daqueles dias dedicam aos filhos ou ao que quiserem. Os homens podem fazer o mesmo, mas quase nenhum homem escolhe trabalhar em tempo parcial. Quando este senhor disse em seu local de trabalho que queria começar a trabalhar em meio expediente, a primeira pergunta que fizeram foi: “Sua esposa está bem?” E a segunda: “Por que você quer trabalhar meio período, se não está se divorciando e nem sua esposa tem algum problema de saúde? Como este senhor queria ser pai além dos fins de semana, interpretaram que ele não gostava tanto de sua profissão. Isso quer dizer que esse estereótipo também prejudica os homens. O que acontece é que essas consequências são muito mais marcantes entre as mulheres, em termos de desigualdade política e econômica.

Quais elementos dessa desigualdade de gênero você observa em seu trabalho com mulheres políticas na América Latina?

Quanto mais tradicional é um país, mais difícil é superar os estereótipos. E nos países onde a religião tem muito peso, isso se torna mais complicado.É claro que temos diferenças sexuais, as mulheres podem gestar e os homens tendem a ter mais força física. Mas uma coisa é sexo e outra é o gênero como uma construção cultural. Em alguns países, onde as construções de gênero são muito mais binárias e onde há uma valorização dessa diferença, vale mais ser homem do que ser mulher. Mas também em países considerados paraísos de igualdade, como aSuéciaou aHolanda, encontramos essas características estereotipadas na distribuição de papéis. Há algumas questões interessantes a destacar nesse sentido.

Na América Latina, 52% da militância dos partidos políticos são mulheres, enquanto menos de 15% dos secretários gerais e presidentes de partidos políticos são mulheres. Isso é um claro teto de cristal na política. Não é natural que, diante de 52% das mulheres militantes, as cúpulas não reflitam essas proporções. NaGuatemala, perguntei: “Quantos partidos políticos existem?” A resposta foi: “35”. “E quantos são liderados por mulheres?”, complementei. “Quatro”, responderam. O mesmo naSuécia. “Quantos partidos políticos são liderados por mulheres?” “Nenhum”, disseram. E corrigiram: “Sim, existe um: oPartido Feminista“.

Quais são os outros aspectos que você mencionou como interessantes para analisar essas diferenças?

A primeira questão é ter cuidado em assimilar a igualdade numérica com a igualdade substantiva. Fizemos progressos em termos de igualdade numérica, porque as leis de paridade garantem que as listas sejam constituídas em 50% por homens e 50% por mulheres. Mas, além dessa igualdade numérica, que é importante, se trata de construir posições de poder e influência política. A formação das comissões parlamentares é um espaço onde são reproduzidos esses estereótipos. As mulheres são responsáveis pelaComissão de Saúde,Educação,Infância,MulhereseDeficiência, enquanto os homens estão noOrçamento,Obras Públicas,Trabalho. Então, devemos trabalhar nas dimensões da liderança para tender à paridade substantiva.

Quais características você encontra entre as mandatárias mulheres? O que as distingue?

Há muita diversidade nos estilos de liderança, a liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres.

Em que sentido?

Se uma mulher mostra atributos considerados femininos, ela é vista como uma líder fraca. Mas se apresenta atributos “ao estiloAngela Merkel“, que são vistos como masculinos, ela é rotulada como desagradável ou não feminina. Como a liderança é pensada a partir de categorias definidas como masculinas, é difícil para uma mulher não ser criticada por seu estilo de liderança. No ano passado, havia apenas 15 chefes de Estado no mundo, há muito poucas mulheres no comando dos executivos.

Seguindo esse raciocínio, como as mulheres são representadas na política no geral, e nos meios de comunicação, em particular?

Existe um duplo padrão. A todo tempo vemos que as mulheres aparecem em sua qualidade como mães. Os meios de comunicação geralmente enfatizam o vínculo que elas têm com seus filhos ou o tempo que a maternidade as ocupa. QuandoHillary Clintonfoi avó, vários meios de comunicação nosEstados Unidosse perguntaram se, por ter se tornado avó, estaria em condições de ser presidenta. A revistaTimespublicou um artigo sobre os prós e contras de uma presidenta avó. Então me ocorreu olhar o que havia sido escrito sobre os homens que eram avós e que haviam chegado à Presidência dos Estados Unidos. Não escreveram uma só linha.Mitt Romneyapresentou 18 netos em campanha, ele tirou foto com 18 netos e ninguém se perguntou: “Pode um avô ser Presidente dos Estados Unidos?”.

Sabemos que é normal tanto para homens como para mulheres serem apadrinhados na política. No entanto, no caso das mulheres, o questionamento dos meios de comunicação é maior: “é a afilhada política de”, “é a esposa ou é filha de” … Quando uma mulher assume uma presidência ou um governo é mais frequente que se pergunte se estará realmente preparada para esse desafio. O mesmo não ocorre com um homem. A isso se soma comentários sobre seu guarda-roupa, aparência física, penteado, maquiagem. Como consequência, os eleitores, em suas avaliações, começam a vê-las com menos credibilidade, como menos confiáveis, menos fortes e diminuem a intenção de votar nas mulheres. Esse tipo de cobertura dos meios de comunicação as empurram mais para o mercado doméstico do que para o político.

Em sua experiência com mulheres políticas em países latino-americanos, você nota diferenças entre os países no estilo patriarcal de fazer política? Quais fatores incidem essas diferenças, se houver?

Em países com uma população nativa significativa e onde as mulheres vivem em uma situação econômica de maior vulnerabilidade – o que tecnicamente chamamos de “dupla minoria” – é claro que o desafio ainda é muito maior do que se fosse uma mulher branca de classe média. Efetivamente, as condições étnicas e a situação socioeconômica dentro do tecido social influenciam o grau de dificuldade, visibilidade e consideração que uma mulher tem dentro de um partido político na hora de adicioná-la a uma lista eleitoral.

Nesses lugares com uma dupla minoria, você observa conquistas a partir do trabalho que está sendo realizado?

Em todos os países se vê muitas mudanças e muito favoráveis, para todo o trabalho que está sendo feito. Embora sejam mais lentas do que gostaríamos, porque levará tempo para isso. Claramente as mulheres estão tendo mais voz, mais acesso, estão se tornando conscientes de seu papel e do espaço que tem para reivindicar o princípio constitucional, mas aqui há espaços em que elas terão que lutar e a luta não será fácil. EmHonduras, uma senhora me contava que quando faltavam medicamentos no estoque era ela que conseguia, que quando havia problemas com a água potável, era ela quem conseguia o caminhão cisterna, que quando alguém teve que transportar alguém, ela sabia onde encontrar a ambulância, mas a cada quatro anos um político homem veio e lhe pediu para conseguir votos das pessoas que ela ajudava. Até que um dia ela se perguntou por que ela não poderia ser a pessoa votada por aquela população. Todas essas mudanças geram uma maior consciência do valor político que essas mulheres têm para suas comunidades.

Essa consciência é suficiente?

Não. Também não impede que, depois de se tornar consciente, você enfrente uma sociedade que é patriarcal e um sistema político machista.

Como as mulheres políticas experimentam o financiamento de suas campanhas? Também nesse aspecto, seus direitos são violados?

Normalmente, as mulheres políticas perdem em matéria de financiamento: são enviadas para os distritos onde tem mais probabilidade de perder e, portanto, contam com menos recursos para suas campanhas eleitorais. O dinheiro que contam define uma posição de poder, assim, a distribuição de recursos simbólicos e econômicos tem um impacto significativo.

Quais medidas concretas estão sendo tomadas?

Para começar, está se trabalhando muito no nível de formação e treinamento de habilidades para mulheres no mundo público. As mulheres vêm com atraso em termos do número de redes que construímos na política. Eu não gosto de falar de “capacitação” porque creio que as mulheres são tremendamente capacitadas, o que fazemos é na verdade treinar habilidades que já temos e que nunca treinamos porque não tivemos a oportunidade de usá-las na política. Habilidades de liderança, negociação, comunicação, organização de uma campanha eleitoral, organização de uma equipe de voluntários para uma campanha, uso de redes sociais. Diferentes organizações, como asNações Unidase aOEA, estão investindo esforços em toda a América Latina para que as mulheres possam aperfeiçoar essas habilidades em campanhas eleitorais.

Outra linha visa propor que os partidos financiem atividades para as mulheres e que elas participem da montagem das listas eleitorais, além de treinar seus quadros masculinos em questões de gênero, porque senão as únicas que avançam em questões de saúde sexual e reprodutiva, de cuidado ou seja o que for, são mulheres.

E em relação aos estereótipos dos meios de comunicação?

Está se trabalhando com os meios de comunicação para deixarem de ser um obstáculo. São realizadas oficinas com jornalistas, editores e gestores dos veículos de comunicação, onde são trabalhadas as características da cobertura e, dentro desta, os preconceitos em relação às mulheres políticas. E onde se pensa o que pode ser feito para melhorar esses tratamentos dos meios de comunicação. Eles mesmos começaram a gerar certas diretrizes: não tirar uma foto de uma mulher que não tiraria de um homem, não chegar com um microfone quando elas estão saindo da escola com seus filhos, estabelecer limites para que não haja diferenças entre uns e outras.

Como chamam a transversalidade da abordagem de gênero?

Aponta para mudanças no enfoque em matéria de políticas públicas. Por exemplo, no que diz respeito à licença-maternidade, se trata de pensar também em uma mudança na licença-paternidade para que as mulheres não sejam as únicas que cuidem de seus filhos. No campo econômico, é preciso buscar a forma em que as mulheres sejam mais favorecidas. Transversalizar o enfoque de gênero exige pensar que o cenário atual não é igual para homens e mulheres e devemos pensar em como nivelá-los. Os sistemas de orientação são muito bons. Trata-se de que as mulheres que já têm experiência na política podem orientar e ajudar aquelas que têm menos experiência.

Fonte: IHU
Por:Natalia Aruguete
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Educação sexual: os progressistas vencem os conservadores… na Inglaterra

 Las escuelas inglesas ampliarán de manera significativa la educación en materia de sexo y relaciones para cubrir temas que incluyen las relaciones entre personas del mismo sexo, las personas trans, la menstruación, el abuso sexual, la salud mental, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, la pornografía y el sexteo.

Damian Hinds, el ministro de Educación, dijo que los adolescentes de hoy se enfrentan a presiones “que ni siquiera existían hace una generación”.

Inglaterra implementa una educación sexual progresista, aunque los padres se quejan

LONDRES — Las escuelas inglesas ampliarán de manera significativa la educación en materia de sexo y relaciones para cubrir temas que incluyen las relaciones entre personas del mismo sexo, las personas trans, la menstruación, el abuso sexual, la salud mental, la mutilación genital femenina, el matrimonio forzado, la pornografía y el sexteo.

El gobierno anunció los cambios, que representan la primera revisión del programa educativo sexual desde 2000 en esa nación y que han sido recibidos con una oposición vocal por parte de algunos padres y escuelas religiosas, que quieren poder evitar algunos de los elementos en sus programas. Pese a la oposición, el programa de estudios ya es ley y entrará en vigor en septiembre de 2020.

“No hay una guía para la educación sexual y en materia de relaciones con la que todos vayan a estar felices”, dijo Damian Hinds, ministro de Educación del Reino Unido ante el Parlamento el 25 de febrero, después de anunciar las revisiones.

“Nuestros lineamientos se basan en que estos temas obligatorios deberían ayudar a mantener seguros a los niños, ayudarlos a prepararse para enfrentar el mundo en el que están creciendo” y también “ayudarlos a fomentar el respeto a los demás y a la diversidad”, agregó.

Los padres podrían excluir a sus hijos de algunos elementos, entre ellos los que son más explícitamente sexuales, pero no de otros, explicó Hinds. Sin embargo, eso será posible solo hasta que los estudiantes tengan 14 años: a partir de los 15 dependerá del estudiante decidir si participa en todas las materias de educación sexual ofrecidas.

El programa educativo desarrollado por el gobierno británico será obligatorio para cualquier escuela en Inglaterra que reciba financiamiento público, incluidas las escuelas religiosas. Escocia, Gales e Irlanda del Norte, los demás países que conforman el Reino Unido, tienen estándares distintos.

Para el lunes por la mañana, cuando el nuevo plan de estudios fue establecido como ley, una petición en línea para que los padres tengan más poder de decisión respecto a lo enseñado a los estudiantes había acumulado más de cien mil firmas. Mientras el Parlamento debatía la política ese día, discusión que no afectó la política final, decenas de manifestantes estaban reunidos afuera.

El gobierno “prácticamente está adoctrinando a los niños con una ideología específica acerca de que no existe el bien ni el mal y que todo es como a ti te plazca, básicamente”, dijo Musa Mohammed, de 32 años, padre de tres que se unió a la manifestación. “Estos son nuestros hijos; sus padres deben encargarse de ellos, no el Estado”.

Britta Riby-Smith, madre de tres, dijo que acudió a las protestas frente al Parlamento para apoyar “la causa cristiana”.

Riby-Smith criticó que con el nuevo programa “la agenda LGBT se hará más fuerte” medida que los niños crezcan. “Es algo que quiero que sepan mis hijos; definitivamente no quiero que sean ignorantes, pero me gustaría ser yo quien se lo enseña”.

No obstante, la parlamentaria Helen Jones, del opositor Partido Laborista, insistió en que el nuevo programa no defendía ningún conjunto de opiniones en específico, sino que estaba diseñado con el fin de preparar a los niños para que se enfrenten al mundo tal como es.

“Es menos probable que los jóvenes que reciben una buena educación en materia de sexualidad y relaciones tengan sexo antes de tiempo; también es mucho menos probable que se contagien de alguna enfermedad de transmisión sexual”, comentó.

Algunas defensoras de la salud de las mujeres habían organizado una campaña a favor de enseñar acerca de la menstruación pues argumentaron que las niñas a menudo no estaban conscientes de posibles señales de padecimientos dolorosos o peligrosos relacionados.

Jessica Ringrose, profesora de Sociología de Género y Educación en University College London, dijo que el programa era prometedor. Agregó en entrevista que “será genial que logren abordar todos esos temas”.

La educación sexual ya existe en la mayoría de las escuelas inglesas, pero, según la política de 2000, el programa es más limitado y está más enfocado en las escuelas secundarias; además, gran parte del programa no es obligatorio. Los niños generalmente comienzan la educación secundaria a los 11 años.

Los nuevos estándares incluyen educación obligatoria en primaria y secundaria acerca de qué factores hacen a una relación sana o nociva, parte de un enfoque más amplio respecto de la salud mental y física. Se recomienda comenzar la educación sexual básica en los últimos años de la escuela primaria, pero no es un requisito.

El programa de educación sexual en secundaria y preparatoria incluye temas nuevos como el hecho de que “hay distintos tipos de relaciones estables de compromiso”, sobre “qué constituye el acoso y la violencia sexuales” y respecto a que el “material pornográfico a menudo presenta una imagen distorsionada de las conductas sexuales”.

Por: Iliana Magra
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A internet, o ódio, os racistas, os xenófobos, os antissemitas e os supremacistas brancos

“As plataformas e os algoritmos que prometiam melhorar nossas vidas, na realidade podem amplificar nossas piores tendências humanas”.  A democracia está em jogo… e também as vidas de muitas pessoas.

“Double Poke in the Eye II”, de Bruce Nauman (1985) 2018 Bruce Nauman/Artists Right Society (ARS), Nueva York, vía Sperone Westwater, Nueva York

El internet será nuestra perdición

Nora Ephron alguna vez escribió un ensayo brillante sobre cómo ella y muchas otras personas pasaron de estar enamoradas del correo electrónico, cuando sentían la emoción de descubrir una nueva y veloz manera de mantenerse en contacto, a odiar el infierno de no poder desactivarlo.

He llegado a tal punto que todo el internet me hace sentir así.

Al inicio era un sueño dorado de conocimiento expandido y conexión mejorada.Ahora se ha convertido en una pesadilla de sesgos manipulados y odio expandido como una metastasis.

Antes de que al parecer comenzara a enviarlesartefactos explosivos por correo a Barack Obama, Hillary Clintonyotros,Cesar Sayocencontró motivación en línea —quizá no en la forma de instrucciones para fabricar explosivos, sino en el sentido de que podía vociferar sus resentimientos ante un auditorio que no lo repudiaba, sino que se hacía eco de los mismos mensajes—. Los validaba y los cultivaba. Absorbía algo oscuro y lo convertía en algo aún más lúgubre.

“Para cuando lo arrestaron en Florida el viernes”,reportóThe New York Times,“Sayoc parecía encajar con el perfil ya conocido por todos de un extremista moderno, radicalizado en línea y atrapado en un vórtice de furor partidista”.

Robert Bowers, acusado de asesinar a once judíos estadounidenses en Pittsburgh la mañana después del arresto de Sayoc, alimentó su locura y estimuló sus fantasías sangrientas en ese mismo vórtice digital. Mientras Sayoc creaba nichos terribles en Facebook y Twitter,Bowers encontró un refugio para sus pasiones racistas, xenofóbicas y antisemitas en Gab, una red social que se lanzó hace dos años y que ha servido de criadero para los nacionalistas blancos.Ahí se congregaron, se lamentaron y se alentaron —sin restricciones— con una eficacia que simplemente no existe fuera de la web.

Fue en internet, con su privacidad y su anonimato, que Dylann Roof investigó sobre la supremacía blanca y adquirió su convicción malvada de que la violencia era necesaria. Después entró a una iglesia histórica en Charleston, Carolina del Sur, y les disparó a muerte a nueve feligreses afroestadounidenses en junio de 2015.

Fue en internet —en Facebook, para ser exactos— que Alek Minassian publicó un juramento de lealtad a la “rebelión de los célibes involuntarios”, que se refiere a los resentimientos de los hombres “involuntariamente célibes” que no pueden lograr que las mujeres tengan sexo con ellos. Después usó una furgoneta para atropellar y asesinar a diez personas en Toronto en abril.

Los enclaves de internet deformaron las cosmovisiones de todos estos hombres, y los convencieron de la prioridad y la pureza de su furia.La mayoría de nosotros jamás habíamos escuchado el término “célibe involuntario” antes de la masacre de Toronto. Sin embargo, fue la pieza central de la vida de Minassian.

La mayoría de nosotros no estaba familiarizado con HIAS, un grupo judío que reubica refugiados. Sin embargo, esas iniciales dominaron las teorías conspirativas antisemitas de Bowers. Eso refleja el poder que internet tiene para presentar los agravios falsos como si fueran obsesiones legítimas y darles a los prejuicios la apariencia de ser ideales.

La tecnología siempre ha sido un arma de doble filo: el potencial y el peligro. Eso es lo que Mary Shelley exploró enFrankenstein, que este año celebra suaniversario doscientos, y desde entonces ha sido el tema principal de la ciencia ficción.

Internet es la paradoja más monstruosa de la tecnología escrita. Es una herramienta inigualable e itinerante para el aprendizaje y para el surgimiento de comunidades constructivas. Sin embargo, también es inigualable en la divulgación de mentiras, la reducción de los intereses y la erosión de la causa común. Es un bufé glorioso, pero lleva a los usuarios a los extremos: solo la carne o solo los vegetales. Estamos ridículamente sobrealimentados y desastrosamente desnutridos.

Crea terroristas. Y, por si fuera poco, siembra hostilidad al mezclar la información y la desinformación a tal punto que no hay forma de diferenciar lo real de lo ruso.

No me crean a mí. Créanlo por lo que ha dicho un gigante de Silicon Valley cuyos softwares dependen de nuestra adicción al internet. En una conferencia en Bruselas,Tim Cook, director ejecutivo de Apple, advirtió: “Las plataformas y los algoritmos que prometían mejorar nuestras vidas en realidad pueden amplificar nuestras peores tendencias humanas”.

“Los actores deshonestos e incluso los gobiernos se han aprovechado de la confianza de los usuarios para agravar las divisiones, incitar la violencia e incluso socavar nuestro sentido de lo verdadero y lo falso”, agregó.

Esto fue hace una semana, antes del arresto de Sayoc, antes del ataque de Bowers, antes de queJair Bolsonaro, un populista de extrema derecha,ganara la elección presidencial de Brasil. Como loinformó The New York Times, las fuerzas a favor de Bolsonaro al parecer intentaron afectar a sus oponentes y ayudarloinundando WhatsApp, la aplicación de mensajería propiedad de Facebook, “con un torrente de contenido político que dio información errónea sobre las direcciones y los horarios de las casillas electorales”.

Ese mismoartículode The New York Times señaló que, el lunes, una búsqueda de la palabra “judíos” en Instagram, el sitio para compartir fotografías, daba como resultado 11.696 publicaciones con la etiqueta #JewsDid911 (los judíos son responsables del 11s), con la que se culpaba de manera demencial a ese grupo religioso por los ataques del 11 de septiembre de 2001, junto con imágenes y videos grotescos que satanizaban a los judíos. El antisemitismo podrá ser antiguo, pero este sistema para expresarlo es completamente moderno.

Además, es profundamente aterrador. No sé exactamente cómo relacionar la libre expresión y la libertad de expresarse —que son primordiales— con una mejor vigilancia de internet, pero estoy seguro de que debemos abordar ese desafío con más apremio del que hemos mostrado hasta ahora. La democracia está en juego… y también las vidas de muchas personas.

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Falar abertamente de sexo e de gênero não perverte crianças e jovens

Em “Três ensaios sobre a Teoria da Sexualidade” Freud desafiou a convenção da época dizendo que era um equívoco pensar que as práticas sexuais deveriam visar apenas fins reprodutivos – muitas delas (senão todas) teriam como objetivo o prazer – e que as crianças eram, sim, seres sexuais.

Alunos do colégio Magno, de São Paulo, durante aula de educação sexual.

Quer proteger crianças de abusos e preconceito? Então, precisamos falar sobre sexo e gênero com elas.

Em 1905Sigmund Freud lançou “Três ensaios sobre a Teoria da Sexualidade” e desafiou a convenção da época. Neles, Freud disse que era um equívoco pensar que as práticas sexuais deveriam visar apenas fins reprodutivos – muitas delas (senão todas) teriam como objetivo o prazer – e que as crianças eram, sim, seres sexuais. A obra escandalizou a sociedade do início do século 20 ao sugerir que a sexualidade fazia parte do desenvolvimento humano.

Hoje, quem se escandalizaria seria Freud. Passado mais de um século de incontáveis evidências sobre a naturalidade da diversidade sexual, que levaram aOrganização Mundial de Saúde, a OMS, a reconhecer que direitos sexuais são direitos humanos, a sociedade ainda não lida bem com essa ideia. Uma pequena amostra disso foi osuicídio recente de James Myles, de apenas 9 anos. Myles tirou a própria vida após ter sofrido bullying homofóbico em sua escola nos Estados Unidos.

A maior parte das crianças de 9 anos ainda não tem total consciência da sua identidade sexual e de gênero, mas já pode ser vítima de preconceito. As atitudes preconceituosas são dirigidas justamente a pessoas como Myles, que desviam do que é socialmente esperado para elas. Tragédias como essa revelam por que a população de lésbicas, gays, bissexuais e, principalmente de travestis e transexuais, são desproporcionalmente mais sujeitas aviolência letale têm maior índice de desfechos negativos em saúde mental. Inúmeras evidências internacionais mostram quejovenseadultosLGB apresentam prevalência de tentativa de suicídio duas vezes maior se comparados à da população heterossexual. O caso das pessoas trans é ainda mais grave,nos Estados Unidos41% delas já tentaram suicídio em comparação com 4,6% da população em geral.

No Brasil, o cenário não é diferente. Umapesquisa conduzidapelo meu grupo de pesquisa na PUC do Rio Grande do Sul, com amostra de quase 10 mil jovens entre 11 e 24 anos de todo o país mostrou que, de 2004 a 2012, as tentativas de suicídio entre aqueles que não haviam sofrido preconceito por causa de sua orientação sexual caíram 20%. Em contrapartida, entre aqueles que sofreram esse tipo de preconceito o aumento foi de 60%.

Orientação sexual e identidade de gênero não são doença

Historicamente, o fato de que as pessoas que desviavam do que era socialmente esperado em relação à sexualidade e ao gênero terem maior prevalência de depressão, ansiedade e tendência suicidas era encarado como indicador de psicopatologia. Ou seja, haveria algo intrínseco a homo, bi e transexualidade que as relacionaria à doença mental. Por quase um século, a heterossexualidade foi tratada, compulsoriamente, como a única forma de sexualidade – inclusive por meio de supostas terapias reversivas, conhecidas como a “cura gay”, que só promoveram mais sofrimento.

Essa coação social e médica, porém, nunca foi o suficiente para mudar o desejo sexual e a identidade de gênero naqueles que os expressavam. Portanto, não é razoável supor,como sugerem candidatos a presidente em cadeia nacional, que a mera menção da existência da diversidade sexual e de gênero seria o suficiente para que o mesmo acontecesse com a população hétero e cissexual –pessoas que têm uma identidade de gênero que concorda com o sexo atribuído no nascimento.

Com a progressiva remoção da homossexualidade dosmanuais de diagnósticos, essa compreensão ultrapassada mudou. Ser gay, lésbica ou bissexual não é um problema de saúde.O que leva a mais suicídios, depressão e ansiedade é o preconceito. Os esforços dos profissionais e políticas de saúde devem se voltar aocombate à discriminação.Na mesma esteira, em 2018, aOMS retirou a transexualidade do rol das doenças mentaisgarantindo o acesso aos procedimentos médicos de afirmação de gênero, ao mesmo tempo que diminui o estigma relacionado ao diagnóstico.

Mas como se combate o preconceito e se protege as crianças de agressões de natureza sexual? Falando de sexo e gênero de maneira franca e não estigmatizante nas escolas. Diversos estudos têm mostrado que a educação sexual, feita dessa forma, no contexto escolar écapaz de reduzir a vulnerabilidade para o HIV, aviolência sexual, e, principalmente,o preconceito. Em relação ao abuso sexual de crianças, diversas pesquisasapontam que programas que são focados no conhecimento a respeito da sexualidade, e treinamento de habilidades para identificar e evitar agressões sexuais são eficazes para reduzi-las.

Os detratores desse tipo de proposta costumam associar a tentativa de se tratar em sala de aula temas sobre sexualidade à pedofiliae à erotização precoce. Essa afirmação não tem qualquer respaldo científico. No Brasil, esse discurso é também paradoxal. Essa suposta tentativa de proteção à infânciaconvive com a produção e consumo crescente de imagens erotizadas das crianças, especialmente dirigida ao público masculino heterossexual.

Participantes da 16º edição da Caminhada de Mulheres Lésbicas e Bissexuais, com o tema “Somos Marielle”, contra a criminalização da pobreza, o genocídio e a intervenção militar, na avenida Paulista, na região central de São Paulo.
Foto: Eduardo Carmim/Photo Premium/Folhapress


Se as histórias de vida das pessoas LGBTs nunca forem contadas na escola e se os alunos e alunas nunca ouvirem as palavras homossexualidade ou transexualidade de maneira positiva, será imposto aos estudantes LGBTs que lidem com o bullying sozinhos. Enquanto o assunto for tratado como tabu, o fardo de ser “diferente” será apenas dos estudantes e de suas famílias.

Da mesma forma, quando não se discute abertamente como e quando a sexualidade deve acontecer e o que são toques e carícias esperados e consentidos, será imposto às crianças que são vítimas de abuso sexual (quase sempre dentro da família) que lidem com essa violência sozinhas.

Uma estratégia bem-sucedida nesse sentido é oGRIS – Montreal, o Grupo de Pesquisa e Intervenção Social. Fundada em 1994, a ONG realiza intervenções em escolas levando ex-alunos LGBTs para conversar com turmas de ensino fundamental e médio. Os ex-alunos contam suas próprias experiências de superação e como se preveniram de situações de violência e exclusão, além de responder a dúvidas das crianças e jovens.

Em relação à prevenção do suicídio, uma das melhores iniciativas é o projetoThe Trevor. Trata-se de uma ONG americana fundada em 1998, que oferece serviços de aconselhamento psicológico para jovens LGBTs, além de recursos educativos para pais e professores. O projeto foi lançado pelos idealizadores do filme “Trevor“, ganhador do Oscar de melhor curta-metragem em 1998, que conta a história de um jovem gay que tenta suicídio após sucessivos episódios de bullying escolar. No Brasil, infelizmente, não existem iniciativas como o Trevor e a Gris.

É surpreendente que, no Brasil, onde abundam dados sobre o flagelo doabuso sexual infantileviolência contra LGBTs, não estejamos implementando políticas para diminuir esses fenômenos com estratégias amplamente disponíveis na literatura científica. Pelo contrário, discute-se oboicotea tais estratégias, mostrando que a violência dirigida aos jovens LGBTs no Brasil não é uma crise pontual, mas um projeto deliberado.

O exemplo do GRIS, em Montreal, e do Trevor, nos Estados Unidos, revela que falar abertamente de sexo e de gênero não perverte crianças e jovenscomo acredita o candidato Jair Bolsonaro, mas previne que elas sejam as próximas vítimas da violência sexual, de homicídios e de suicídios que poderiam ser evitados.

Fonte:The Intercept
Por: Angelo Brandelli Costa
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Un acto en vivo de Louis C. K., en 2015 Jacob Blickenstaff para The New York Times

 

Cuando la justicia solo tarda lo que los hombres creen que debe tardar

El movimiento #MeToo ha existido desde hace más de una década, cuando la activista Tarana Burke acuñó la frase. Adquirió una relevancia particular en 2017, cuando surgieron denuncias para que hombres como Harvey Weinstein, Mario Batali, Matt Lauer, Kevin Spacey, Louis C. K. y Charlie Rose rindieran cuentas por acusaciones de acoso y abuso sexual y, en ciertos casos, de violación. En los últimos meses sus casos se han litigado ante un jurado compuesto por la opinión pública. Algunos de los hombres se quedaron sin sus trabajos. Weinstein enfrenta cargos penales. Sí, cayeron. Pero su aterrizaje ha sido muy cómodo.

Sin embargo, sus víctimas han sido descreídas. Han tenido que sobrellevar acusaciones de que solo quieren llamar la atención. La justicia las ha eludido. Y el debate público se ha enfocado más en si el movimiento #MeToo se extralimitó que en reconocer la predominancia de la depredación sexual en prácticamente cualquier circunstancia.

En noviembre de 2017, el comediante Louis C. K. admitió que expuso su pene y se masturbó frente a varias mujeres sin que ellas lo consintieran, y después desapareció de la vista pública… hasta el 26 de agosto, cuando regresó a los escenarios en el Comedy Cellar de Nueva York. Tal parece que encontró una nueva manera de exhibirse a la fuerza ante un público que no se lo esperaba. Su acto duró unos quince minutos y terminó con una ovación de pie, apenas nueve meses después de que él mismo confirmara su comportamiento inaceptable.

Otros hombres alguna vez poderosos que cayeron en desgracia parecen estar preparando grandes regresos. El presentador televisivo Matt Lauer les ha dicho a algunas personas que planea retornar a la esfera pública. Ya han surgido reportes noticiosos sobre los planes del también presentador televisivo Charlie Rose y del chef Mario Batali de hacer lo mismo.

En cada caso ha transcurrido menos de un año desde que salieron a la luz las denuncias en su contra y, en cada caso, los hombres han tomado poquísimas acciones para buscar la expiación. Quienes se han disculpado lo han hecho por medio de declaraciones cuidadosamente redactadas y revisadas por equipos legales. Han achacado la responsabilidad a otros o han demostrado que realmente no creen haber hecho nada malo. Lo que es peor, ha habido demandas para que el movimiento #MeToo ya tenga contemplada una manera para que estos hombres se rediman, como si fuera responsabilidad de las personas victimizadas ayudar a los victimarios.

“¿Debe un hombre seguir pagando por el resto de su vida por sus malas acciones?”. Esa es la pregunta que comúnmente se hace al hablar de justicia cuando se reportan acoso o abuso sexual por parte de figuras públicas. ¿Cuánto tiempo deben pagar el precio por sus acciones los hombres que no han enfrentado consecuencias legales y muy pocas repercusiones financieras?

En junio hablé con la poeta y activista Aja Monet sobre la antología Not That Bad (No es tan malo), que trata la cultura de la violencia sexual y cómo se puede pensar la justicia para las víctimas. Hablamos de una justicia reparadora en la que víctimas y perpetradores se reconcilian con el delito y el sufrimiento para que haya rehabilitación del perpetrador y justicia para la víctima.

Me gusta esa idea de justicia reparadora: que es posible conseguir justicia al discutir el abuso que viví con quienes lo cometieron, y que yo misma esté involucrada en determinar el castigo apropiado por el delito. La justicia reparadora podría ayudar a recuperar la voluntad que me quitaron. Pero también me gusta la idea de que esos hombres pasen algo de tiempo detrás de las rejas, más allá de si el sistema penitenciario es problemático, para que dediquen tiempo a pensar en las maneras en las que me violaron y violentaron. Me gustaría que enfrenten consecuencias materiales por sus acciones, porque yo llevo enfrentándolas durante treinta años. Una parte de mí no quiere algo reparador, quiere venganza.

Y ahí está la dificultad de la justicia ante la violencia sexual: las repercusiones del crimen pueden durar una vida entera. Puede que no sea posible conseguir una justicia satisfactoria, pero sin duda podemos encontrar algo mejor dado que lo más frecuente es que las víctimas de la violencia y el acoso sexual no obtengan justicia, punto.

Dedicamos tan poca energía a pensar en la justicia para las víctimas, y mucha más en la que merecen los hombres que cometen el acoso y abuso sexual. Nos preocupa qué sucederá con ellos después de sus errores. No nos preocupa mucho qué sucederá con quienes sufrieron en consecuencia. Es muchísimo más fácil para la mayoría de las personas tener empatía con los depredadores y más complicado tenerla con las presas.

Quiero creer que hay un camino para la redención de quienes han cometido males, pero nueve meses de un exilio autoimpuesto con comodidad financiera definitivamente no es un escalafón en ese camino. Es demasiado pronto para que cualquiera de los hombres que han enfrentado consecuencias nimias a partir del movimiento #MeToo piense en su redención. A las personas les encanta una historia de retorno triunfal y muchas veces la añoran por encima del bienestar de las víctimas, que apenas empiezan a lidiar con el pesar.

Louis C. K. es un gran ejemplo. No solamente se exhibió y masturbó frente a mujeres comediantes; hay varios reportes de que personas que él empleaba buscaron frenar las carreras de esas comediantes. Pese a ello mantiene el control de la historia. Puede romper las reglas sin problema y luego, cuando es momento de que rinda cuentas por sus fechorías, puede establecer nuevas reglas él mismo.

Así que: ¿por cuánto tiempo debe alguien como Louis C. K. pagar por lo que hizo? Por lo menos la misma cantidad de tiempo que dedicó a silenciar a las mujeres a las que acosó; por lo menos la misma cantidad de tiempo que ellas sintieron que tenían que dudar si lo que les había sucedido estuvo mal, y por lo menos la misma cantidad de tiempo durante el cual el mundo de la comedia lo protegió pese a que lo que había hecho parecía ser un secreto a voces.

Debe pagar hasta que demuestre que comprende que lo que hizo estuvo mal y que tiene una noción de la extensión del daño que infligió. Debe al menos intentar darles compensación financiera a sus víctimas por todo el trabajo que ellas no pudieron hacer debido a los esfuerzos de él para acallarlas. Debe facilitar que ellas consigan las oportunidades profesionales a las que debieron haber podido acceder durante todos estos años. Debe financiar el cuidado de su salud mental si ellas así lo requieren. Debe donar a organizaciones sin fines de lucro que atienden a víctimas de acoso y abuso sexual. Debe admitir públicamente lo que hizo y por qué eso que hizo estuvo mal, sin excusas ni evasiones ni declaraciones cuidadosamente revisadas por abogados. Y todos los que han cometido violencia y acoso sexual deben hacer lo mismo.

Necesitamos discutir la definición de qué cuenta como justicia cuando el público general actúa como juez y jurado, pero no para el bien de los ofensores, sino de las víctimas. Es doloroso saber que Louis C. K. pudo sencillamente subirse a un escenario de un club de comedia y hacer su acto como si no hubiera admitido que se masturbó frente a mujeres de una manera que pintó casi como si fuera un deporte.

Es doloroso ver que de nuevo se repite la historia de otras transgresiones en las que el perpetrador vive algo de oprobio y poco después ya alista su regreso, porque todo parece olvidado y perdonado. Es doloroso que estos hombres crean que son tan importantes para la cultura que el público quiere que regresen sin más. No importa qué actos privados de contrición esos hombres, y algunas mujeres, hicieron ante sus víctimas: también tiene que haber un acto público de contrición que sea genuino y no se trate solo de mejorar una imagen y de apaciguar a una multitud. Hasta que eso suceda no merecen justicia reparadora ni redención.

Ese es el precio que deben pagar por los males que cometieron.