Nesta igreja não é necessário crer em Deus

É presbiteriana mas frequentada por católicos romanos, judeus e ateus. Não é necessário compartilhar uma crença no deus cristão nem em qualquer outro. Sua agenda social é mais importante do que a religiosa.

Gabby Jones para The New York Times

La iglesia activista donde no importa si crees en Dios

En las reuniones en la Rutgers Presbyterian siempre hay fieles presbiterianos, claro. Sin embargo, la mayor parte del tiempo, también hay católicos romanos y judíos, así como algunas personas que se consideran a sí mismas solo algo espirituales. En un sermón dominical reciente, en el que se habló de los peligros de los vegetales genéticamente modificados, estaba Valerie Oltarsh-McCarthy, quien en realidad es atea.

“Nunca pensé que fuera a suceder esto”, comentó Oltarsh-McCarthy, en referencia al vínculo que ha forjado con la comunidad de la iglesia, aunque no con los dogmas de su fe. Según la mujer, lo que la llevó a la iglesia fue “algo en el espíritu de Rutgers y algo en el espíritu del mundo exterior”.

Katharine Butler, una artista, se sintió atraída a asistir a Rutgers Presbyterian cuando pasó caminando al lado de un letrero en la calle que promocionaba el activismo ambientalista de la iglesia. Pronto, Butler también se involucró en aspectos más tradicionales del recinto religioso.

“No puedo creer que esté haciendo esto; cantando y participando en todas esas cosas”, dijo Butler. “Fue maravilloso encontrar toda una colectividad involucrada en la comunidad y en ayudar”.

Normalmente, el tejido conectivo para cualquier congregación es tener una fe compartida.

No obstante, Rutgers, una iglesia relativamente pequeña ubicada en el Upper West Side de Manhattan, funciona distinto. No es necesario compartir una creencia en el dios cristiano ni en cualquier otro. En cambio, la comunidad está unida por otras convicciones y se reúne para trabajar en iniciativas de justicia social, activismo de combate al cambio climático, programas de alimentación para personas indigentes y un grupo de apoyo a familias refugiadas.

Los lugares de culto —entre ellos iglesias cristianas de una gran variedad de denominaciones, así como sinagogas— se han posicionado en Estados Unidos como fuerzas impulsoras de ciertos temas progresistas, pues en ese país promueven el activismo en causas de justicia social e invitan a unirse a la comunidad LGBTQ. Sin embargo, los académicos especializados en religión afirman que Rutgers parece estar en una nueva posición: su agenda social en ciertos aspectos ensombrece a la religiosa.

“Rutgers se ha reinventado de forma periódica a medida que el Upper West Side ha pasado por cambios como este”, dijo James Hudnut-Beumler, un profesor de historia religiosa estadounidense en la Universidad Vanderbilt. “Esta no es su primera reinvención, pero es una de las más interesantes”.

El enfoque de Rutgers refleja cómo han cambiado fundamentalmente aspectos de la espiritualidad. En Nueva York, quien sea que entra en el santuario modesto de ladrillos y caliza ubicado en la calle 73 Oeste encuentra un lugar donde hay más eventos de recaudación de fondos, de activismo y de vínculos con el vecindario que sermones.

“La gente que por lo regular se siente marginada o rechazada en las congregaciones típicas —gente más reflexiva, por así decirlo, o a la que le gusta más cuestionar temas de la fe— comenzó a reunirse en nuestra congregación”, dijo el reverendo Andrew Stehlik, el pastor de mayor jerarquía en Rutgers. “Los llamamos amigos de la iglesia. A menudo, son una parte considerable de la comunidad que acude al templo”.

Las denominaciones protestantes como el presbiterianismo han visto una reducción en el número de sus seguidores en años recientes. Para abordar el problema, algunos pastores están en busca de nuevas formas de usar sus iglesias y redefinir el significado de “hermandad”.

Después de todo, las iglesias tienen el espacio y la buena voluntad para comprometerse con los trabajos comunitarios, la justicia social o los proyectos artísticos o educativos. Además, abrir las puertas de esta manera puede atraer a aquellos que buscan algo más que una clase de estudio de la Biblia.

“Solo basta darles la bienvenida a quienes son inquiridores”, mencionó Stehlik.

La historia de la iglesia Rutgers se remonta a 1798; su nombre proviene de la calle en el Lower Manhattan donde abrió su primer santuario. La congregación ha rendido culto en el Upper West Side desde 1888 y ahora tiene poco más de cien miembros. La iglesia ya lleva décadas cerca de la intersección bulliciosa de la calle 73 Oeste y Broadway, donde se exhibe su actitud “progresista sin remordimientos”, como lo describe Stehlik.

Un inmenso cartel de Black Lives Matter (La vida de personas negras importa, movimiento que aboga por un mejor trato del sistema judicial hacia la comunidad afroestadounidense) está colgado al frente de la iglesia, y cerca hay coloridas banderas de plegarias tibetanas. En el interior, hay broches con las que los devotos declaran suidentidad de género: él, ella, elle. Y durante los servicios, los fieles recitan alternativas al Padre Nuestro que usan un lenguaje más incluyente.

Gabby Jones para The New York Times

 

Para algunos, el atractivo de Rutgers se origina en las frustraciones y ansiedades que se han enraizado en años recientes en los vecindarios con tendencias izquierdistas como el Upper West Side, las cuales han sido avivadas por las políticas y la retórica del gobierno de Donald Trump. La iglesia, cuya comunidad mayoritariamente blanca proviene del vecindario que la rodea, se ha vuelto un santuario político para los llamados miembros asociados, que son parte de la congregación, pero no tienen la misma fe.

“De alguna manera, es parte de su ADN el que siempre estén pensando en los demás y en cómo hacer que el mundo sea justo”, mencionó Katharine Butler, la artista y una de las integrantes asociadas. “Aunque no lo hacen solo mediante el proselitismo y la denuncia, sino al poner manos a la obra. Hay muy poca moralización o cuestiones como las que me desanimaban cuando era más joven”.

Clare Hogenauer entiende el atractivo del espíritu progresista de la iglesia. Como abogada, se ha manifestado en contra de la pena de muerte y hace algunos años protestó sin ropa en Times Square en apoyo a artistas cuyo cuerpo desnudo había provocado controversia. Sin embargo, el activismo no es la razón por la que es una asistente regular a Rutgers.

“Lo que más me gusta es el aspecto social”, afirmó Hogenauer, de 71 años, quien ahora depende de una andadera y llegó a la iglesia por primera vez simplemente porque está cerca de su apartamento. “Me importan mucho las personas, y yo les importo a ellas”.

Durante un servicio dominical reciente, le pidieron a la gente que compartiera sus alegrías, penas y preocupaciones.

Hogenauer habló sobre su dilema de salud. Dijo que un medicamento que le recetaron para tratar un dolor severo funcionaba, pero también la hacía sentir cansada y atontada. No sabía qué importaba más: el alivio de un malestar físico intenso o una mente despejada.

Dijo que lo quería compartir con ellos pues quería que su comunidad supiera lo que estaba pasando en su vida. No pedía sus plegarias, mencionó, pero rezaron por ella de todas formas.

Por: Rick Rojas
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A ciência e a religião segundo 6 grandes cientistas

 

Há um conflito entre ciência e religião? Grandes cientistas negaram a existência de deus. Outros tentaram reconciliar a ciência com a sua fé.

 Galileo Galilei fue acusado de herejía por la Iglesia.

¿Están la ciencia y la religión en conflicto por naturaleza? 

Algunos de los grandes nombres de la ciencia han negado la existencia de dios, pero a lo largo de la historia otros tantos trataron de encontrar una manera de reconciliar la ciencia y con su fe.

Para algunos de estos hombres y mujeres de ciencia, investigar el origen del universo era acercarse a la propia obra de dios.

Aquí repasamos las posturas religiosas de algunos de los grandes científicos de la historia:

1. Galileo y su conflicto con la Iglesia

En 1614, el astrónomo italiano Galileo Galilei fue acusado de herejía por apoyar la teoría de Copérnico de que el Sol estaba en el centro del Sistema Solar. Esto fue revolucionario en un momento en que se creía que era la Tierra la que estaba en esta posición central.

En 1616, la Iglesia le prohibió enseñar o defender estas teorías.

Este episodio se considera uno de los grandes choques entre ciencia y religión. Sin embargo, Ernan McMullin, profesor de historia y filosofía de la ciencia en la Universidad de Notre Dame, consideró que el asunto fue mal entendido y esto no fue un choque entre ciencia y religión. ¿La razón? Todos los involucrados en el caso eran cristianos.

Galileo escribió muchos miles de palabras sobre teología e interpretación bíblica mientras buscaba dar sentido a las observaciones telescópicas que estaba haciendo.

De hecho, fue el propio astrónomo quien dijo: “No me siento obligado a creer que el mismo Dios que nos ha dotado con el sentido, razón e intelecto nos haya destinado a renunciar a su uso”.

2. La fe en la ciencia y en Dios de Mitchell

Maria Mitchell fue la primera astrónoma de Estados Unidos y la primera mujer elegida para la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias, en 1848. Ejerció como profesora de astronomía y fue una activista de los derechos de la mujer.

La astrónoma tenía una fe plena tanto en dios como en la ciencia. “Las investigaciones científicas avanzan y revelarán nuevas formas en las que Dios trabaja y nos trae revelaciones más profundas de lo desconocido”, escribió.

Creía que las revelaciones de la biblia y la comprensión de la naturaleza a través de la ciencia no están en conflicto. “Si parecen estarlo” -dijo-, “es porque no se comprende ni lo uno o lo otro”.

3. “Producto de la debilidad humana” para Einstein

El pensamiento del físico Albert Einstein sobre la religión estuvo muy influenciado por la obra del filósofo Baruch Spinoza.

El dios de Spinoza era un dios amorfo e impersonal responsable del orden del universo y la impresionante belleza de la naturaleza. Esta línea de pensamiento resonó profundamente en el científico.

Con su célebre “Carta de Dios”, que Einstein envió al filósofo judío alemán Eric Gutkind, el físico fusiona sus pensamientos sobre la religión, su identidad judía y su propia búsqueda del sentido de la vida.

En la carta, Einstein refuta los argumentos que Gutkind expone en el libro “Escoger la vida: la llamada bíblica a la rebelión”, en el que presentó a la Biblia como un llamado a la lucha, y al judaísmo e Israel como entes incorruptibles.

“La palabra Dios no es para mí más que la expresión y el producto de la debilidad humana”, escribió el físico.

Einstein califica la religión judía de “encarnación supersticiosa” como lo son todas las religiones y la Biblia “una colección de leyendas venerables pero bastante primitivas”.

“Ninguna interpretación, sin importar cuán sutil sea, cambiará mi punto de vista sobre esto”.

“Y el pueblo judío al que pertenezco gustosamente y en cuya forma de pensar me siento profundamente anclado, no tiene para mí ningún tipo de dignidad diferente a la del resto pueblos. Según mi experiencia, en realidad no son mejores que otros grupos humanos”, dijo el científico.

La carta se vendió el año pasado por US$2,9 millones en una subasta que se celebró en Christie’s, Nueva York.

4. El agnosticismo de Marie Curie

Marie Curie fue la primera persona en ganar el premio Nobel en dos disciplinas diferentes.

En 1903 recibió el Premio Nobel de Física junto a su marido y Henri Becquerel. Ocho años más tarde ganó un segundo premio Nobel, esta vez en química.

La menor de cinco hermanos, Curie -Maria Salomea Skłodowska- nació en Polonia en 1867. Su padre era ateo y su madre católica, y ella fue criada en el catolicismo. Sin embargo, abandonó la religión años más tarde, tras la muerte de su madre, lo que la llevó al agnosticismo.

La reconocida científica dijo en una ocasión: “Nada en la vida debe ser temido, solo debe ser entendido. Ahora es el momento de entender más, para que podamos temer menos”.

5. El dios “innecesario” de Hawking

Durante toda su vida, el científico británico Stephen Hawking -quien padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y murió en 2018 a los 76 años- trató de explicar el origen del universo.

Como escribió en su libro “El gran diseño” en 2010, sus trabajos sobre la teoría del Big Bang y la teoría del todo lo llevaron a una conclusión clara y contundente: “No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo”.

Pero tras afirmar que el Big Bang fue el comienzo de todo, la siguiente pregunta a la que se enfrentó es: ¿y entonces qué hubo antes?

“Cuando la gente me pregunta si Dios creó el universo, les digo que la pregunta en sí misma no tiene sentido“, narró Hawking en un video para el canal de televisión por cable especializado en ciencia Discovery Channel.

“El tiempo no existía antes del Big Bang, así que no había tiempo en el que Dios pudiera crear el universo”.

 6. O ateismo de Freud
Trajetória ateista de Sigmund Freud (1856-1939)*(1)
Trajetória ateista de Sigmund Freud (1856-1939)*(2)
Trajetória ateista de Sigmund Freud (1856-1939)*(3)
Trajetória ateista de Sigmund Freud (1856-1939)* (4)
Fontes: 
 1 a 5 – Redação  BBC News Mundo
6 – Saúde Pública(da) ou não
 
 
 

Ciência e espiritualidade

Por Jacques Gruman
Einstein: “O comportamento ético dos homens deve se basear na simpatia, educação e laços sociais; não é necessária uma base religiosa. Os homens estariam em péssima situação se tivessem que ser controlados pelo medo de punição divina ou pela esperança de salvação após a morte”

Um brasileiro ganhou o prêmio Templeton deste ano, espécie de Nobel do diálogo entre ciência e espiritualidade. Marcelo Gleiser, há muito radicado nos Estados Unidos, é um físico empenhado na popularização dos conceitos mais avançados da ciência e na abertura de canais de comunicação da racionalidade científica com o que se chama de espiritualidade (categoria que tenho dificuldade em definir). Vamos e venhamos, não deixa de ser um abalo na imagem que se tem dos cientistas. Que diálogo pode haver entre uma área do conhecimento humano baseada na observação da natureza, nos desafios experimentais e no império da dúvida, com o sobrenatural, o que se garante existir contra todas as evidências e por pura fé, o irracional e anticientífico em estado bruto ?

Acho importante informar que, quando tinha seis anos. Gleiser perdeu a mãe, uma jovem de 38 anos. O choque para a criança foi tão grande que ela precisou alimentar, durante um tempo expressivo, tendências místicas, tentativas vãs de compreender a Morte e purgar culpas. Sei perfeitamente do que se trata. O Menino era adolescente quando o coração do Pai implodiu aos 42 anos. O que fazer numa hora dessas ? Dizer o kadish, oração judaica dos mortos, durante um ano inteiro, duas vezes por dia, ajudou. É como repetir um mantra, anestesiando e acalmando o que não se pode acalmar. Até aí fomos. Religião dá mesmo um senso de pertencimento e, no caso do kadish (que precisa de quórum mínimo de dez homens para ser dito), de comunidade. Numa hora de dor e vulnerabilidade, nada mais desejável.

O que não combina é o espírito do cientista com o espírito da fé. Que, como religião institucionalizada, embarcou a rodo, a História ensina, no espírito das trevas, do sangue e do horror. Gleiser está longe de ser o professor Pardal ou o Doc do filme De volta para o futuro, clichês do cientista alienado e meio pancada. Faz tempo que afirma que a função da ciência “não é tirar Deus das pessoas” ou, como escreveu em artigo de 2006, “o conflito entre ciência e religião não é, de forma alguma, necessário”. Não compreendo, embora respeite. Se a ciência não admite dogmas, se exige comprovação a cada passo que dá no desenvolvimento de novas explicações para os fenômenos da natureza terrena e do universo, se descarta hipóteses sobrenaturais, como conciliar com o seu extremo oposto ?

O fascínio da ciência é o encantamento pelos novos caminhos, que sempre nascem da dúvida, da curiosidade, da observação meticulosa e perseverante. Vejam o caso do astrônomo inglês Edmond Halley. No final do século XVII, ele e toda a população londrina assistiram, maravilhados, o céu se iluminar. Edmond correu para sua escrivaninha, fez um monte de cálculos e, no dia seguinte, anunciou para a multidão de incrédulos que aquele astro deslumbrante voltaria a iluminar os céus de Londres dali a 77 anos. Foi debochado. Pois em exatos 77 nos, quando o astrônomo já estava morto, lá estava a luz prevista. Era um cometa, cuja órbita Edmond calculou.Desde então, passou a ser chamado de Halley. Instrumentos precários e o dom da observação tiraram do terreno da magia e da superstição o que não passava de um astro passeando no universo.

Drauzio Varella, um cientista que não faz concessões às instâncias sobrenaturais, afirmou, com razão, que “a credulidade humana não tem nacionalidade nem respeita fronteiras. Ela se alimenta da insegurança do outro (…). Credulidade é condição contagiosa, não respeita escolaridade, posição social, cultura ou talento artístico”. No mesmo artigo, publicado na Folha de S. Paulo em dezembro de 2018, ele lembra: “Trato de doentes com câncer há 50 anos. Assisti ao desapontamento de inúmeras famílias que viajaram centenas de quilômetros com seus entes queridos – muitas vezes debilitados – atrás da promessa de curas mágicas que jamais se concretizaram (…) Milagres não existem, são criações do imaginário humano”.

Quando se chega nesse ponto, religiosos de boa fé (sem trocadilho) dizem que a espiritualidade nada tem a ver com religião institucionalizada, mas com uma ética amorosa, dos bons atos, da solidariedade, da preocupação com o destino comum da humanidade. Como diria Antônio Houaiss, discrepo. As causas das catástrofes econômicas, sociais e afetivas, dos desajustes estruturais e do desamor, não são sobre-humanas. Elas estão dentro das relações sociais e interpessoais, que geram seu próprio código de ética. Para mudá-lo, o caminho não está nas estrelas, mas na forma como os homens se relacionam para produzir e reproduzir, material e subjetivamente, suas vidas. Não é trabalho para monges, freis ou rabinos (embora sua participação, como entes sociais, no processo de mudança seja bem-vinda). Cito Einstein: “O comportamento ético dos homens deve se basear na simpatia, educação e laços sociais; não é necessária uma base religiosa. Os homens estariam em péssima situação se tivessem que ser controlados pelo medo de punição divina ou pela esperança de salvação após a morte” (matéria publicada no New York Times Magazine, em 9 de novembro de 1930). 

Sei que Marcelo Gleiser é honesto, tem boa vontade, e conhecimento de sobra, para tentar aproximar crentes de boa índole (os charlatães, em número cada vez maior e protegidos pelos modismos midiáticos, estão fora da equação) dos homens de ciência. Que tenha boa sorte, embora eu tenda a não acreditar muito nos frutos deste namoro. Nesta matéria, sou como Luiz Carlos Prestes. Perguntado sobre o fato de não acreditar em deus, o Cavaleiro da Esperança ponderou: “Eu nasci sem essa necessidade que a maioria das pessoas tem de acreditar num ser sobrenatural, mas não acho que seja um equívoco quem faz isto. Apenas prescindo desta necessidade”.

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A eutanásia, a religião, os cuidados paliativos e a educação

Pensamentos e expressões ofensivas à religião católica podem ser criminalizadas?

Tudo começou com uma critica à abertura de processo contra três mulheres pela procissão da grande vagina insubmissa.

El actor Willy Toledo tras declarar ante el juzgado de instrucción número 11 de Madrid. EFE/Santi Donaire

El juez procesa a Willy Toledo por cagarse en Dios y en la Virgen María

El juez le acusa de un delito contra los sentimientos religiosos. El abogado del actor asegura que este procesamiento "implica clara y rotundamente que en este país se está criminalizando la libertad de expresión, y lo que es más grave, la libertad de pensamiento"

Un juez ha procesadoal actor Willy Toledopor cagarse en Dios y a la Virgen María en unos comentarios escritos en Facebook, en los que criticaba la apertura de juicio oral contra tres mujeres por la procesión de una gran vagina en Sevilla.

En un auto de transformación de diligencias previas en procedimiento abreviado, el titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid procesa al actor porun delito contra los sentimientos religiosos. El origen de este procedimiento está en una denuncia que la Asociación Española de Abogados Cristianos interpuso ante la Fiscalía de Madrid por unos comentarios difundidos por Willy Toledo a través de Facebook en julio de 2017, que a juicio de esta organización vejaban los sentimientos religiosos.

El procesamiento del actor era algo ya esperado, sobre todo después de que el pasado día 12 de septiembre fuera detenido —y obligado a pasar la noche en el calabozo— por no acudir a declarar tras la denuncia interpuesta por la Asociación Española de Abogados Cristianos.

Una vez ante el juez, Willy Toledo se negó a declarar. Sólo respondió a una única pregunta de su abogado, en la que se ratificó en un escrito que presentó hace unos meses donde insiste en que no ha cometido “ningún delito”al estar amparado por su libertad de expresión y, por tanto, no consideró “necesario” presentarse ante “ningún juez ni fiscal”.

A última hora de la noche del martes, el actor ha escrito en su perfil de Facebook un mensaje en el que ya intuía que iba a ser procesado: “Acabamos de recibir la resolución del juez tras tomarme declaración el pasado día 13 de septiembre.
El señor magistrado considera que, una vez revisadas por la policía cientos de mis publicaciones en mi muro de Facebook, existen dos expresiones extraídas de ellas que podrían ser constitutivas de un delito contra los sentimientos religiosos pues “contienen frases potencialmente ofensivas para la religión católicay sus practicantes”. Estas son las frases: ‘Yo me cago en dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y la virginidad de la Vírgen María’ y ‘Me cago en la Vírgen del Pilar y me cago enlo que se menea’. Como lo leen”.

Endika Zulueta, el abogado de Toledo, ha explicado a través del mismo comunicado que “el juez fundamenta su resolución en que los mensajes contienen frases potencialmente ofensivas para la religión católica y sus practicantes y, por ello, indiciariamente subsumibles en el delito del artículo 525 del código penal”.

Zulueta ha criticado esta resolución del juez, al que acusa de “olvidar que el código penal de un Estado aconfesional no está para proteger religión alguna, lo que sí sucedía en el código penal de la dictadura militar franquista”.

En su escrito, Zulueta afirma que esas expresiones “se enmarcan en un contexto de sana critica política con un evidente sentido satírico”. Y ha añadido que el hecho de que pueda abrirse juicio contra el actor, “implica clara y rotundamente que en este país se está criminalizando la libertad de expresión, y lo que es más grave, la libertad de pensamiento”.

Dos mensajes

En el auto de procesamiento, fechado el pasado día 21 de septiembre, el juez considera que “al menos los mensajes publicados el 5 de julio de 2017 pudieran no estar amparados por el citado derecho fundamental y, por ello, no cabe aquí excluir la posibilidad de que integren el citado delito contra los sentimientos religiosos”.

En dichos comentarios el actor tildó de “energúmena” a una jueza de Sevilla que decidió abrir juicio oral a tres mujeres acusadas de un presunto delito contra los sentimientos religiosos, por llevar a cabo una procesión con una gran vagina, que llamaron”la procesión del coño insumiso”.

Y después escribió: “Yo me cago en Dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María. Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el coño insumiso”.

El magistrado señala que “existen motivos suficientes” para procesarle porque estos mensajes “contienen frases potencialmente ofensivas para la religión católica y sus practicantes”.

Sin embargo, el juez no considera que puedan ser constitutivos de delito otros dos mensajes que Willy Toledo publicó en Facebook el 14 de abril y el 6 de julio de 2017 y que la Policía incluyó en sus diligencias.

Estos comentarios contienen, según el magistrado, “sendas críticas frente a determinadas manifestaciones religiosas” (las procesiones de Semana Santa, en el caso del primer mensaje, y los dogmas de la inmaculada concepción y la perpetua virginidad en el segundo).

“Las manifestaciones de ambos mensajes podrán considerarse duras, acerbas, ásperas o groseras, pero al realizarse en el contexto de una crítica a una confesión religiosa, deben considerarse amparadas por su libertad de expresión”, señala el juez.

Un contexto que, en cambio, opina el juez, no está presente en los mensajes del 5 de julio que contienen, sin más, “frases potencialmente ofensivas desprovistas de todo sentido crítico, por cuanto no se encuadran en comentario alguno relativo a la religión citada”.

Con esta decisión, el juez da traslado de la causa al Ministerio Fiscal y a las acusaciones personadas para que, enel plazo de diez días soliciten la apertura de juicio oral formulando escrito de acusación o pidiendo el sobreseimiento de la causa.

Fonte: Público
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“Prolongar a vida em UTIs é uma praga moderna”

“A maior dificuldade que existe hoje é tratar a morte como uma questão pessoal, considerar o próprio fim”. “As diversas incertezas que rondam a finitude fazem do último suspiro um dos grandes tabus sociais”.

MJK

Maria Julia Kováca – foto: Carine Wallauer/UOL

‘Prolongar a vida em UTIs é uma praga moderna’, diz especialista em morte

Há quem tenha medo da morte e prefira não falar sobre ela. Algumas culturas costumam celebrá-la. Há quem queira ter controle sobre o fim da vida, já outros preferem que seja natural — sem dor, preferencialmente. Fato é que as diversas incertezas que rondam a finitude fazem do último suspiro um dos grandes tabus sociais. E foi exatamente sobre esse assunto que a psicóloga Maria Julia Kovács, 65, decidiu se dedicar profissionalmente.

Professora do Instituto de Psicologia da USP e coordenadora do Laboratório de Estudos sobre a Morte (LEM), ela começou a estudar o tema nos anos 1980. O interesse surgiu de uma questão pessoal, a doença de uma tia. “Ela estava muito mal e queria falar sobre a morte. Eu me recusava, reproduzindo o jeito de ser da nossa sociedade atual. E foi aí que ouvi dela: ‘Que tipo de psicóloga você vai ser que não fala sobre o assunto?’”, contou em entrevista à Daniela Carasco, da UOL. “Comecei lendo alguns livros, até me especializar em 1982, no mestrado.”

Em 1986, ela criou na Universidade de São Paulo a disciplina “psicologia da morte” a fim de aproximar os alunos de uma questão tão implacável. “A maior dificuldade que existe hoje é tratar a morte como uma questão pessoal, considerar o próprio fim”, conta.

A “interdição” do tema, segundo Maria Julia, veio com o avanço da medicina. “Do ponto de vista médico, a morte é vista como um fracasso profissional, daquele que não conseguiu evitá-la”, diz. Como consequência, surgiu a “distanásia”, o prolongamento do processo de morte por meio de tratamentos cada vez mais modernos. Algo questionável na visão da especialista, que, como muitos, também tem medo do próprio óbito.

Aqui, ela fala abertamente sobre as mais variadas especulações e certezas que envolvem o processo de falecimento, como eutanásia, luto, cuidados paliativos, sofrimento, prorrogação artificial, suicídio e diferenças culturais.

A maneira como a morte passou a ser tratada mudou com o tempo?
Drª Maria Julia Kováca: – A grande mudança se processou na passagem do século 19 para o 20, com o desenvolvimento da medicina, principalmente na sua busca de cura e de tratamentos cada vez mais sofisticados. Do ponto de vista médico, a morte passou a ser vista como fracasso profissional. Então, houve a interdição do tema, isolamento de pessoas que estão morrendo em salas e corredores distantes nos hospitais, além da exploração de técnicas que pudessem postergá-la a todo custo. Assim se criou a “distanásia”, um processo muito sério de medicalização e prolongamento do processo de morte, que pode vir acompanhado de muito sofrimento.

Qual o lado bom e o ruim de prolongar a vida com os novos tratamentos?
Há benefícios, como permitir que pessoas com o diagnóstico de doenças sem cura vivam por muito tempo e com menos efeitos colaterais. A maior desvantagem é que muita gente não está conseguindo morrer naturalmente. Os maiores prejudicados nesse ponto são os idosos, com doenças crônicas e degenerativas. Eles são submetidos a uma série de intervenções inúteis, porque não se concebe a ideia de que possam morrer. Isso acaba ampliando o sofrimento do doente e de seus familiares, que os vê em situações muito graves, quase mortas, entubadas, sem a possibilidade de se comunicar. Prolongar a vida em UTIs é uma praga moderna.

Você é favorável à eutanásia?
Eutanásia quer dizer “boa morte”. O que aconteceu é que, nos últimos tempos, ela passou a ser associada ao apressamento do fim, possivelmente uma reação ao prolongamento. Sou a favor da sua legalização como possibilidade de atender ao desejo de uma pessoa que não quer mais viver. O direito de morrer e de planejar o final da vida é importante. Não apressá-la, mas deixar acontecer naturalmente sem muita intervenção, só cuidando para que a pessoa não sofra com dores ou outros sintomas. Daí a importância dos cuidados paliativos.

O que são os cuidados paliativos?
São cuidados de alívio e controle de sintomas de uma doença que não tem cura para garantir qualidade de vida ao paciente. Não é uma preparação para a morte, mas a dor, dificuldade respiratória, problema gástrico, ansiedade e outros problemas que ela possa ter. Eles são muito aplicados nas áreas de oncologia. Nas de doença mental precisam ser melhor trabalhados.

Optaria pela eutanásia para si?
Não, porque ela envolve uma terceira pessoa que executa o procedimento, alguém que lhe dá a medicação para morrer. E isso é complicado. Nos países em que é legalizada, ela é realizada por médicos. Para mim, seria a última possibilidade, mas quem deseja deveria ter esse direito de escolha. Se meu sofrimento for muito grande, aceitarei a sedação paliativa para aliviá-lo, diminuindo a consciência. Acho interessante a ideia do suicídio assistido.

O que é o suicídio assistido?
É quando o próprio doente executa o ato final. Ele é regulamentado em vários Estados dos Estados Unidos, onde a liberdade individual é muito prezada. Existem duas formas clássicas de realizá-lo. Um dos processos é feito com três seringas instaladas no paciente. A primeira é o acesso; a segunda, o relaxante; e a terceira, a substância que provoca a morte. Ele é quem vai acionar a última quando achar que deve. A outra forma é quando o médico entrega à pessoa a receita de uma medicação fatal e ela toma quando quiser. Isso ajuda muitas a repensarem a decisão. Essa é frequente na Suíça, onde existe uma clínica especializada em “morte com dignidade”, como preferem chamar.

Em Goiás, uma mãe entrou na Justiça para obrigar o filho a se submeter a sessões de hemodiálise. O menino de 22 anos sofre de uma doença crônica e decidiu abrir mão do tratamento. Ela pergunta se “é egoísmo uma mãe querer que o filho não desista de viver”. O que a senhora responderia a ela? Então, a morte é uma escolha pessoal?
Essa é uma grande discussão atual. Em muitas religiões, a vida e a morte pertencem somente a Deus ou a uma divindade. Portanto, não é uma escolha pessoal. Algumas até possibilitam uma conversa com o sacerdote neste sentido para um certo conforto espiritual. A Igreja Católica, por exemplo, defende que seja um processo natural, sem apressamento, nem prolongamento indefinido. O judaísmo se coloca da mesma maneira. Por outro lado, quando se tira o viés religioso, muita gente considera que a escolha do modo de morrer é própria.

Do ponto de vista dele, é absolutamente compreensível seu desejo. Mas a mãe também está certa por querer o filho vivo. Alguns dilemas nunca serão resolvidos, esse é um deles. A minha tendência seria apoiar o rapaz, porque quem está vivendo essa vida de sofrimento é ele. O que eu faria com ela seria legitimar seu sentimento e oferecer acolhimento. É um egoísmo natural de mãe. Seria até muito estranho se ela não lutasse pela vida do filho.

Culturalmente existem diferenças na interpretação da morte?
Podemos dizer que, de maneira geral, a cultura ocidental e a oriental lidam diferente. A primeira tem mais dificuldade de lidar com a finitude, a segunda enxerga mais como um ritual de passagem. Mas não existe um padrão. O México é um bom exemplo. Ele está no Ocidente, mas celebra a morte como possibilidade de evolução. Já uma metrópole como São Paulo, onde o trânsito e a rotina atribulada interferem até numa ida a um enterro, esse processo é perturbador.

“As pessoas não têm tempo de se enlutar na capital paulista. No trabalho, só podem ficar, no máximo, três dias afastadas após a perda de um familiar.

Quanto tempo dura o luto?
O luto é um processo de elaboração de uma perda significativa e não acaba nunca. Ele vai evoluindo, com dias melhores e outros piores. É como as ondas do mar, que vêm e vão. O mais importante é permitir ao enlutado expressar seus sentimentos da melhor forma para ele, seja de maneira intensa ou recolhida. Quando a gente ama profundamente uma pessoa, estão misturados aí medo, raiva, insegurança. Na hora que ocorre a perda, esses sintomas todos emergem e precisam ser legitimados. O problema é que nossa sociedade não tolera o sofrimento por muito tempo, nem muito intensamente. E isso perturba profundamente o processo. O capitalismo e a medicalização nos exige resolver os problemas emocionais rapidamente. Essa é uma característica dos tempos atuais.

O luto é uma doença?
Não. Segundo o Manual Diagnóstico e Estatístico de Transtornos Mentais – DSM-5, depois de duas semanas, se as expressões emocionais continuarem muito fortes, pode ser dado o diagnóstico de depressão. Essa, sim, é uma doença.

Por que essa obsessão pela eternidade?
Porque a gente sempre imagina as coisas boas de se viver para sempre, mas as coisas ruins também podem perdurar. À medida que você envelhece, vai perdendo a potência, a força… Pense que isso deve permanecer com a o prolongamento da vida. Aí não fica mais gostoso, nem atrativo.

É possível sentir a morte chegando?
Sim. Normalmente, a gente consegue sentir isso quando está doente e a doença agrava. Muitas pessoas têm essa percepção e é terrível quando o mundo em volta diz que está tudo bem, que ela vai sair dessa. Ela viveu com esse corpo a vida inteira, sente que está terminando.

Dentre todas as mortes, qual é a mais tabu?
O suicídio, porque é um tipo de morte muito complexo, difícil de elaborar. A gente sabe que para tudo na vida existem inúmeras possibilidades. Então, entender que ele foi escolhido em detrimento de tantas outras é muito complicado. Por isso, é muito importante falar sobre o assunto. A única certeza que temos é que ignorá-lo não resolve. Pelo contrário, pode aumentar as chances diante da falta de compreensão.

Existe morte digna?
Sim e é essa que devemos batalhar para ter. É aquela que possa acontecer da maneira como a pessoa gostaria que fosse, com os valores que são importantes para ela. Se ela quiser, com as pessoas que são importantes na vida dela, sem dor e sem sofrimento possíveis de serem controlados.

Você teme perder pessoas queridas?
Sim. O fato de estudar a morte, ministrar disciplinas e atender em psicoterapia pessoas enlutadas não me protege da dor da perda. É uma ilusão pensar que estamos protegidos e vamos saber como lidar.

“Nada nos blinda do sofrimento. Como profissionais temos a tarefa de cuidar, mas temos que ter o espaço de elaboração e também de ser cuidado se necessário.

É normal ter medo da morte?
Eu diria que o medo da morte faz parte do existir humano para o bem e para o mal. Ele nos permite lutar pela sobrevivência, evitar perigos, se cuidar. Por outro lado, pode ser danoso no momento em que faz a gente deixar de existir — não vai viajar porque pode ter atentado, não vai trabalhar para não ser castigada pelo chefe, não se relaciona para não perder a pessoa amada. Você se superprotege e não vive. Alguns riscos para a vida são necessários, seja no amor ou no trabalho.

Por que as pessoas sentem isso?
Pessoas podem ter medo de morrer, medo de perder pessoas, medo da finitude, medo do desconhecido, medo do que vem após a morte… É multidimensional.

E você tem medo dela?
Sim. Tenho medo principalmente da morte com sofrimento e dor. Vamos dizer que ainda pretendo continuar vivendo, não gostaria de morrer agora. Se tivesse que acontecer neste momento, por alguma circunstância, não gostaria de passar pelo prolongamento do processo de morrer.

Fonte: Revista Prosa Verso e Arte
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A intolerância religiosa contra os judeus, os ateus e à laicidade

“Estes preconceitos terminam com relacionamentos amorosos, às vezes casamentos de muitos anos. Por isto pessoas são despedidas ou não chegam a ser contratadas. Vínculos familiares foram destruídos para sempre. Menores de idade são expulsos de casa por seu ateísmo”.

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O apresentador de TV José Luiz Datena foi condenado por ofender ateus em cadeia nacional e teve de se retratar.

A luta dos ateus contra Datena e a intolerância religiosa

A Associação Brasileira de Ateus e Agnósticos, a ATEA, move uma luta silenciosa contra a intolerância dirigida a quem não acredita em divindades. Neste texto, o presidente da entidade, que tem hoje 19 mil membros, conta como tem sido a batalha contra José Luiz Datena, que difamou ateus em cadeia nacional, e pela defesa do estado laico.

Imagine um país em que apresentadores de tevê qualificam os assassinos mais brutais dizendo “esse sujeito só pode ser judeu”. Imagine que uma associação judaica processa o apresentador e sugere a seus membros que façam o mesmo. E imagine que a resposta dele seja processar a associação se dizendo alvo de uma perseguição a fim de arrecadar contribuições e discriminá-lo.

Esse país é o Brasil. Chocado? Ora, dirá você, se isso é verdade, onde estão as manchetes cobrindo todos os jornais, a matéria no Jornal Nacional, a comoção pública, o protesto nas redes sociais? Tem razão, elas não existiram. É porque as vítimas do caso, na verdade, foram outras. Na vida real, ninguém ousaria cometer uma barbaridade daquelas – a não ser que você vivesse em um país de maioria muçulmana onde o antissemitismo é lei.

O protagonista dessa história é José Luiz Datena, o… ahn… “jornalista”. Em 2010, ao comentar o fuzilamento de um menino de 2 anos e a morte de um idoso que possivelmente foi enterrado vivo, ele cravou: “esses crimes só podem ter uma explicação: ausência de deus no coração.” E botou no ar uma pesquisa perguntando quem era ateu.

Sua diatribe continuou por longos 15 minutos, e foi bem clara: “o sujeito que é ateu, na minha modesta opinião, não tem limites. É por isso que a gente tem esses crimes aí.” Quando os ateus começaram a se identificar na enquete, a explicação foi “ é provável que tenham bandidos votando até de dentro da cadeia!”

Felizmente, a sociedade não aceita mais o preconceito contra judeus. Mas dizer as mesmíssimas coisas contra os ateus está mais do que liberado. Alguém consegue imaginar uma campanha do tipo #EuTambémSouAteu? Pois é, eu também não. Não houve absolutamente nenhuma comoção com as declarações do Datena porque a opinião dele sobre os ateus está mais para regra do que para exceção entre os brasileiros.

Pesquisa da Fundação Perseu Abramo mostrou que 25% dos brasileiros tem antipatia com relação a ateus e outros 17% sentem ódio. Sim, ódio. Por pessoas que não conhecem. Como fundador e atual presidente da Associação Brasileira de Ateus e Agnósticos (ATEA), uma entidade sem fins lucrativos que conta hoje com cerca de 19 mil membros, sei que o trabalho da entidade está garantido por muitas gerações.

Há quem pense que a capacidade da religião de criar violência e ódio é coisa de nações e séculos distantes, mas as evidências contam uma outra história. A entidade já recebeu muitos depoimentos mostrando como o preconceito terminou relacionamentos amorosos – às vezes casamentos de muitos anos –, como pessoas foram despedidas ou não chegaram a ser contratadas, como vínculos familiares foram destruídos para sempre. Mais de uma vez, recebemos relatos de menores de idade expulsos de casa por seu ateísmo. A Atea procura dar apoio a essas vítimas e orientar medidas judiciais quando é o caso.

O Golias da discriminação de ateus não será vencido com mágica nem com orações. Aliás, foram elas que nos puseram nessa situação diabólica. Esse estado de coisas não surgiu do nada. Ele está gravado com toda as letras nos dois livros mais lidos do mundo, a bíblia e o corão que deixam bem claro que ateus são pessoas odiosas.

O trabalho da associação inclui trazer os ateus e o ateísmo à luz do dia, na esperança de que vejam que somos feitos de carne e osso e não somos nós que temos escândalos de pedofilia nem aviões lançados contra edifícios para explicar. Estranhamente, em nenhuma cadeia brasileira parecem existir pavilhões de ateus. Já os cristãos não podem dizer o mesmo.

A origem religiosa do preconceito que nos atinge é um dos motivos pelos quais a laicidade do Estado é uma importante frente de ação da Atea. A separação entre religião e Estado no Brasil é quase uma causa perdida. A direita não a quer. A esquerda diz que quer, mas, para ser bem eufemista, é de uma enorme seletividade em suas demandas. O que fazem esses políticos progressistas contra os símbolos religiosos em repartições públicas, a inscrição religiosa no dinheiro e o uso de verbas públicas para eventos, obeliscos e até praças religiosas? Cadê os discursos inflamados contra a imunidade tributária das igrejas e o ensino religioso em escolas públicas?

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Crucifixo no hall da Assembleia Legislativa do Estado de São Paulo. Foto: Alf Ribeiro/Folhapress

Quatro presidências de esquerda consecutivas deixaram apenas duas marcas na laicidade, ambas bem claras: o veto à proibição de símbolos religiosos em repartições públicas previsto pelo PNDH-3 (Dilma) e a assinatura de um tratado (Lula) entre o Brasil e, pasmem, o Vaticano, em que o país oferece diversas benesses aos católicos, incluindo o ensino religioso confessional em escolas públicas, recentemente ratificado no Supremo.

A Atea tem orgulho de ser a única instituição que age concretamente e continuamente para preservar a laicidade. Não há no país nenhum partido ou instituição que tome esse papel para si. São praças da bíblia, financiamento público de eventos religiosos, doações de terrenos públicos para igrejas, leis que estabelecem orações em escolas públicas e uma infinidade de outras iniciativas que enfrentamos com ações judiciais ou representações ao Ministério Público. Nunca obtivemos apoio do legislativo ou do executivo. De lá, só vêm as violações da laicidade.

Nossa luta é, em grande parte, para financiar esse ativismo judiciário. Para piorar as coisas, nós pagamos impostos. Ao contrário das igrejas. Já conseguimos alguns progressos, como a ação do Ministério Público Federal contra o Datena, mas que infelizmente só resultou na exibição de vinhetas bem aguadas e genéricas sobre intolerância religiosa. As pesquisas apontam que a vasta maioria dos eleitores não votaria em ateus, então a representação política nos é negada sem que possamos reclamar de qualquer ilegalidade.

Então, suplico que não nos peçam para respeitar a religião. Respeitamos religiosos e sua liberdade de culto e de pensamento, mesmo sem receber a mesma deferência. Mas a religião da maioria é a causa do ódio gratuito que chove sobre nós. E cada violação da laicidade, cada crucifixo em repartição pública, cada cédula com “deus seja louvado”, cada praça da bíblia e cada placa “esta cidade é do senhor jesus” é um tributo ao sistema que faz brotar e ajuda a manter bem vivo esse ódio. Aceitamos a sua ajuda e não prometemos “uma bênção” como resultado, apenas um país melhor. E, por favor, não orem por nós.

Fonte: The Intercept
Por: Daniel Sottomaior
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