Contra as mulheres que querem mudar o mundo

O fato de que as mulheres passaram da submissão ao questionamento e a ação na vida pública da América Latina, faz com que a violência seja ainda mais selvagem contra elas.

Contra las mujeres que quieren cambiar el mundo

MADRID — A más de un año del asesinato de Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro, aún no se conoce a sus asesinos. Durante este tiempo, tanta sospechosa desidia en la investigación solo ha alimentado la teoría de que detrás del crimen hay intereses muy poderosos: agentes del Estado, policía militar y hasta el propio presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y uno de sus hijos.

Marielle era un lastre para las aspiraciones del nuevo mandatario brasileño: afrodescendiente nacida en un favela, feminista y anticapitalista, tenía una agenda que consistía en pelear por los derechos de los oprimidos. En marzo de 2018, la mataron por ser una de las voces más persistentes en denunciar a grupos paramilitares que operan como crimen organizado en las favelas de Río. No le perdonaron querer cambiar la política desde adentro.

Las ejecuciones, amenazas y marginalización contra mujeres y disidencias funcionan como advertencias. El hecho de que las mujeres hayan pasado de la sumisión al cuestionamiento y a la acción en la vida pública de Latinoamérica hace que la violencia sea aún mas salvaje contra ellas. Denunciar, visibilizar y defender esas voces que son un peligro para el statu quo son hoy acciones urgentes y necesarias. Ante el avance de la diversidad, la reacción de quienes están en el poder —estatal o fáctico— se ha tornado cada vez más virulenta.

Es lo que tienen en común el asesinato de Franco, la amenaza y ejecución de defensores de la tierra como Berta Cáceres o el acoso a periodistas como Lydia Cacho, que denuncian crímenes como la trata de personas y confrontan al poder. Son operaciones diseñadas para acallarlas.

La violencia se ha ensañado con los nuevos sujetos políticos —las mujeres, los indígenas y las disidencias sexuales— porque han empezado a disputar y ocupar cuotas de poder para representar los intereses de sus comunidades y ponerlos en el centro de las políticas públicas. Pero quizás, en la política del siglo XXI, las mujeres sean uno de los principales objetivos de esta brutalidad.

Si Marielle cayó enfrentándose al poder político y militar de su país, la hondureña Berta Cáceres —quien se opuso a la construcción de un proyecto hidroeléctrico en el río Gualcarque— y otros cientos de luchadores medioambientales han sido asesinados en Latinoamérica por poner el cuerpo para alterar los planes de depredación de los grandes intereses económicos. Pese a la falta de protección de sus gobiernos, aún resisten mujeres como la campesina peruana Máxima Acuña, quien sigue defendiendo las lagunas del avance del proyecto minero Conga, que la intimida y ataca.

En el periodismo, las investigaciones de Cacho han señalado directamente a altos mandos políticos mexicanos en una red de trata de personas. Y eso no se lo perdonan. Tampoco que sea una mujer. Al poco tiempo de publicar sus investigaciones, Cacho fue detenida arbitrariamente, torturada y sus derechos, violados, según condenó la ONU. Eso no impidió que este año, entraran a su casa para saquearla y matar a sus perros.

Las formas de intimidar mujeres activistas son muy específicas, de ahí que tantos ataques a la libertad de expresión y asesinatos políticos sean a la vez feminicidios y casos de violencia de género. Durante las movilizaciones en Chile, se hicieron públicas decenas de casos de abusos y violación sexual a mujeres por parte de carabineros y militares.

El acoso es físico pero también político, laboral y económico; aquellas que confrontan a las fuerzas hegemónicas se arriesgan al desprestigio constante a través de las redes sociales, así como a intentos de silenciamiento que promueven los círculos machistas y el veto en sus profesiones, más aún si ostentan cargos públicos. Lo hemos visto con mandatarias como la brasileña Dilma Rousseff, destituida en un proceso muy cuestionado en 2016, pero ocurre en todos los sectores y escalafones. La última agredida por una turba afín a los ultraderechistas que han tomado el poder en Bolivia fue una alcaldesa del Movimiento al Socialismo (MAS), Patricia Arce, quien fue rapada y embadurnada de pintura roja antes de ser arrastrada por las calles.

La legisladora más joven de la historia de la Argentina, la recién electa Ofelia Fernández (de 19 años), una de las “pibas” artífices de la Marea Verde por el aborto legal, sufre hoy los embates de un sector de la prensa que ha lanzando contra ella bulos que involucran incluso a su madre. “Qué miedo les da una pibita”, respondió en sus redes.

Se ha declarado la guerra a esta nueva energía rebelde que defiende las lagunas, los bosques, la diversidad sexual y los cuerpos de las mujeres. En estas décadas, el activismo femenino ha hecho de Latinoamérica un lugar un poco más progresista y justo: de Argentina a Chile —fueron mujeres las primeras en ocupar el metro en Santiago—, las pibas han liderado una pequeña revolución que consiste en no conformarse.

Esta es la hora en que esas otras, otros y otres se levanten también para repensar el poder. Se trata de imaginar otras alternativas de movilización, de participación y de gobierno.

Quizás una solución sería forjar, como dice la académica Rita Segato, una “politicidad en clave femenina”. Ejemplo de ello es el flamante Parlamento de Mujeres en Bolivia, un espacio autónomo para la reflexión y la búsqueda de soluciones democráticas, promovido por el colectivo Mujeres Creando, en plena ola de violencia institucional y en la zozobra de la crisis social y política boliviana. Esos espacios de debate brotan y se multiplican también de Santiago a Quito, de Río de Janeiro a Puerto Príncipe, de Ciudad de México a Lima. Y ya corren llamamientos a la creación de un gran proyecto de organización global entre mujeres y disidencias, una especie de Internacional Feminista que luche por frenar el avance de la ultraderecha.

No sabemos si es la solución a tantas amenazas a las mujeres que le hablan de frente al poder y lo cuestionan y desnudan, pero es un primer paso esperanzador para cambiar de una política de unos cuantos a una de todos los ciudadanos.

Colégio adventista é acusado de aplicar prova com conteúdo homofóbico

O livro “De bem com você”, de Sueli Nunes Ferreira, foi recomendado pelo professor da matéria. O conteúdo explica como a criança pode se tornar  homosexual , como deve ser evitado e que existe cura gay…

Reprodução / Instagram   Questionário com 50 perguntas incluíam questões homofóbicas. Parentes demonstraram revolta diante da proposta pedagógica.

Colégio adventista é acusado de aplicar prova com conteúdo homofóbico

A Escola Adventistas Belém, localizada no bairro da Marambaia, em Belém, no Pará, está sendo acusada dehomofobiapor familiares de uma aluna do 9º. Aprovade língua portuguesa aplicada na segunda (18), continha questões sobre como evitar a homossexualidade; se o indivíduo nasce ou se torna homossexual e se a bíblia condena a relação homoafetiva estavam entre as 50 perguntas do questionário.

O irmão de umaestudantede 14 anos, compartilhou as imagens da prova em sua conta do Instagram. Em entrevista ao G1, Herisson Lopes, de 26 anos, disse que a irmã se negou a responder as perguntas e que ficou indignada com o teor das questões.

O livro “De bem com você”, de Sueli Nunes Ferreira, foi recomendado pelo professor da matéria. O conteúdo explica como a criança pode se tornarhomosexual, como deve ser evitado e que existe cura gay, segundo informou Herisson ao G1. “Eu não consigo achar conveniente esse tipo de ensinamento para uma turma, principalmente a quem está prestes a fazer seu processo seletivo”.

A direção pedagógica da instituição disse que a família daalunadesconhece o método utilizado pelo professor em sala de aula. A escola alegou ainda que os professores são independentes para tratar assuntos diversos em sala de aula.

“Eu fico pensando como esse tipo de ensinamento para adolescentes, como a minha irmã, que estão em fase de construção, podem torná-loshomofóbicos. Não podemos esquecer que o Brasil é o país onde mais se mata homossexuais. Uma escola repassando esse tipo de coisa propaga a ideia. Isso não pode ficar impune”, disse Herrisson ao G1.

As questões contidas no questionário tinham como intuito colher as diversas opiniões e sentimentos sobre a temática em estudo e davam a cada estudante a oportunidade de expressar livremente sua opinião, segundo a nota emitida pelo colégio.

Criminalização da homofobia

O Supremo Tribunal Federal (STF) definiu em junho que ahomofobiae atransfobiapassariam a ser crimes no Brasil. Os ministros consideraram que preconceito com homossexuais e transsexuais devem ser enquadrados como crime de racismo.

A pena para quem discriminar em função daorientaçãosexual é de um a três anos, além de multa. Se houver divulgação de conteúdo preconceituoso em redes sociais, a pena é de dois a cinco anos, além de multa.

Fonte: iG Último Segundo

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Educação sexual na escola com ótimos resultados

Enfrentando os machistas, professor que implantou programa de Educação Sexual e Construção da Cidadania foi finalista ao prêmio de melhor professor do mundo. São aulas de duas horas semanais com apoio de políticos.

De 70 adolescentes grávidas a zero: como a educação sexual mudou a realidade de uma escola na Colômbia

No país onde algumas farmácias chegam a negar aos jovens anticoncepcionais, um professor conseguiu por meio de aulas de educação e cidadania romper com um panorama desolador

Quando em 2010 o professor Luis Miguel Bermúdez chegou à escola Gerardo Paredes, em um bairro problemático de Bogotá (Colômbia), o panorama era desolador. Em média 70 adolescentes, ignorantes no que se referia ao sexo, viam todos os anos seu futuro travado por uma gravidez não desejada, fruto muitas vezes de uma relação violenta. De modo que Bermúdez, que se doutorou com uma tese sobre o assunto, colocou mãos à obra e em 2014 mudou o programa do colégio. Hoje o finalista do Global Teacher Prize 2017 (prêmio ao melhor professor do mundo) se orgulha de que as meninas educadas nesse formato não são mães, ainda que recebam gestantes que temem ser estigmatizadas em suas escolas. O cenário não é o mais favorável. Não em Suba Rincón, onde existem quadrilhas, tráfico de drogas, pobreza extrema e violência intrafamiliar. E em toda Colômbia, onde algumas farmácias negam aos jovens os anticoncepcionais.

As escolas colombianas têm certa liberdade para escolher seu programa, de modo que no Gerardo Paredes recebem aulas de Educação Sexual e Construção da Cidadania – duas horas semanais no caso dos mais velhos – e a intenção é reforçar a instrução a partir da pré-escola, quando são instaurados os papéis de gêneros.

Bermúdez não encontrou oposição na ala política – foi reconhecido como melhor professor da Colômbia em 2017 – em um país em que o aborto é proibido. Também não teve problemas no sentido de recusa das famílias – como ele esperava –, mas sim por parte de suas colegas que limitam o sexo a uma prática para se ter filhos. Ele forma outros professores para estender seu currículo, “precisam começar por eliminar preconceitos machistas”.

A questão fundamental, acredita, está em que a escola trabalhe em parceria com o Serviço Público de Saúde para programar a prevenção à gravidez. “Na Colômbia o direito a planejar não é respeitado. A menina que mantém relações é estigmatizada, as mães não querem que suas filhas se reúnam… E assim essa barreira desaparece”, diz Bermúdez, que ensina a essas alunas a serem donas de seus corpos, a ter prazer com o sexo sem preconceitos e a deter a violência de gênero muito instaurada e da qual não são conscientes. “As mães adolescentes, das quais se espera uma atitude abnegada, acabam sendo exploradas por seus filhos”.

O professor não culpabiliza os adolescentes, e sim a sociedade machista. “Um garoto de 15 anos que não tem namorada é incitado por sua família a ter relações sem receber educação. É o rito de passagem a nossa hombridade”, diz Bermúdez. E enumera as melhorias no colégio: com menos gravidezes a evasão escolar diminuiu, menos garotas trabalham e a convivência melhorou.

O educador exporta seu modelo que não é único em Bogotá. A capital, com sete milhões de habitantes, conseguiu reduzir em quatro anos (2014-2018) de 417 nascimentos anuais de mães de 10 a 14 anos a 274, e de 16.747 mulheres de 15 a 19 anos a 10.675. Os dados colombianos estão bem distantes dos espanhóis onde, com uma população de 46 milhões, nasceram 43 bebês de mães menores de 15 anos em 2018, e 556 de mães de 16 a 19 anos.

A Catalunha começou neste ano um projeto piloto de educação afetiva e sexual no Ensino Fundamental em 300 colégios e Navarra implantou no ano passado um programa parecido a partir da infância muito contestado pelos partidos conservadores, que veem “uma tentativa de doutrinar as crianças em ideologia de gênero”.

No Brasil, apesar de os dados mostrarem uma tendência de queda, a gravidez na adolecência está acima da média dos países latino americanos. Informações do Sistema de Informação sobre Nascidos Vivos (SINASC) apontam que entre os anos de 2000 a 2016, o número de casos de gravidez na adolescência (10 a 19 anos) teve redução de 33%, de 750.537 nascimentos e para 501.385 nascimentos. Dados preliminares mostram que nasceram 480.211 crianças filhas de mães entre 10 e 19 anos em 2017 e 394.717 em 2018.

Na Cúpula de Líderes pela Educação, organizada pela revista Semana e que contou com a participação a convite do EL PAÍS, dois dos candidatos à prefeitura de Bogotá em 29 de outubro analisaram essa bem-sucedida diminuição nas gravidezes. “O ciclo se repete. Há 50% de possibilidades de que uma mãe adolescente tenha uma filha mãe adolescente. É preciso continuar trabalhando com informação e formação. Na plataforma municipal foram feitas um milhão de consultas e podem ser pedidas consultas presenciais anônimas. Uma questão fundamental é incluir os pais no programa”, disse o conservador Miguel Uribe. E a candidata progressista Claudia López acrescentou: “Os dados de gravidez adolescente são maiores nos colégios públicos por um problema com as famílias e o acesso à informação. Encontramos os caminhos, agora precisamos de funcionários e orçamentos”.

“Leia a biblia. Não leia sobre ciências”

Pastor evangélico afirma que Greta Thunberg faria melhor se lesse a Biblia em vez de livros de ciências. Élamentável  líderes como estes que andam em concubinato com o poder político.

Pastor dice que Greta Thunberg necesita leer el Génesis en lugar de hacer activismo ambiental

ElEl pastor de la Primera Iglesia Bautista de Dallas, Robert Jeffress, se despachó en contra de la activista ambientalista Greta Thumberg y elogió al mandatario estadounidense por haber permanecido solo 15 minutos en la cumbre de cambio climático por atender un discurso en favor de la evangelización cristiana.

Jeffres, que es un republicano activo y negacionista del cambio climático dio una entrevista para FOX News Radio en la que insistió en que el cambio climático era un engaño y que la activista de 16 años Greta Thunberg estaría mejor leyendo la Biblia en lugar de todos esos libros de ciencias.

Según informa Friendly Atheist, el pastor bautista declaró ante la prensa que:la Primera Iglesia Bautista de DallaSegún informl pastor bautista declaró ante la prensa que:

“Fue absolutamente tremendo [el discurso de Donald Trump sobre la libertad religiosa]. Fue mucho mejor escucharlo a él que escuchar a [los liberales] quejarse de que tuvo la osadía de saltarse la cumbre climática. Le digo a la gente todo el tiempo: Este presidente es brillante. Decide no asistir a una sesión sobre una crisis imaginaria (cambio climático) y, en cambio, elige dirigir su propia conferencia sobre un problema muy real, la persecución global “.Dios dijo que creó el ambiente para servirnos, no para que nosotros le sirvamos”, respondió el pastor. “Esta Greta Thunberg, de 16 años, estaba advirtiendo hoy sobre la extinción masiva de la humanidad. Alguien necesita leerle el capítulo 9 del Génesis a la pobre Greta y decirle la próxima vez que se preocupe por el calentamiento global, tan solo mire un arco iris; esa es la promesa de Dios de que los casquetes polares no se derretirán e inundarán el mundo nuevamente”.
Este es el tipo de efectos que la religión fundamentalista causa en laEste es el tipo de efectos que la religión fundamentalista causa en la mente de las personas. Dejan de lado la evidencia científica, y repiten cuentos y mitos, como el del diluvio universal. Ningún arco iris es señal de nada, excepto de que hay gotas en el aire que refractan la luz descomponiéndola en el espectro visible. 

Según muchas denominaciones cristianas, antes del mítico diluvio no llovía, y no existían arco iris. Una historia totalmente ridícula, por no hablar de la evidencia geológica contraria a un diluvio universal.

Según el más reciente informe del IPCC La pérdida de hielo antártico entre 2007 y 2016 se triplicó en comparación con los 10 años anteriores. Los científicos tienen “certeza casi absoluta” de que los océanos a nivel global han se han calentado sin pausa desde 1970.

El calor extra producido por la actividad humana, gracias a los gases de efecto invernadero, ha sido absorbido por los mares en más del 90% en las últimas décadas, y la velocidad a la que ha incorporado ese calor se duplicó desde 1993.

Este calor hace expandir el agua, y esto ayuda a aumentar el nivel del mar. En el momento el derretimiento del hielo en Groenlandia y Antártica, contribuirán aún más a subir el nivel del mar en las próximas décadas.

El nuevo informe del IPCC señala que la altura promedio de los océanos podría subir hasta 1,1 metros para finales del presente siglo, en el peor escenario de calentamiento evaluado por esta organización.

Esta proyección representa un aumento de 10 cm respecto a estimaciones previas debido al aumento del deshielo en la Antártica.

Lo que me sorprendió más es que la proyección más alta anterior para el nivel del mar ha sido aumentada aún más hasta 1,1 metros”,afirmóJean-Pierre Gattuso,científico de la agencia nacional de ciencia de Francia, CNRS por sus siglas en francés. “Este aumento tendrá consecuencias extensas para las zonas costeras bajas del mundo, donde viven casi 700 millones de personas. Y esto es inquietante”.Recoge la BBC.

Es lamentable que líderes como estos, que ahora andan en concubinato con el poder político, estén redoblando esfuerzos para adoctrinar a los niños en la anticiencia, pero peor aún, estén ayudando a aplazar las acciones urgentes para salvar el planeta, en condiciones habitables para todos. Estos sectores de la derecha evangélica siempre son sinónimo de ignorancia, analfabetismo científico, condescendencia con la discriminación y la destrucción ambiental.

Necesitamos menos pastores que hagan eco de su ignorancia y más Thunbergs que hagan reflexionar al mundo.

O “narcisismo maligno” de Trump está se deteriorando

Lance Dodes, professor de psiquiatria de Harvard e colaborador do libro “El caso peligroso de Donald Trump” elaborado por 27 especialistas em saúde mental, em 2017, alerta sobre o perigo “real e presente” do presidente que padece de “narcisismo maligno”, disse, esta semana, que a condição de Trump está se deteriorando.

Olhar Digital
Trump se diz o eleito

Em busca da reeleição, Trump amplia crueldade e messianismo de sua figura política

Mais que "só" um ódio contra migrantes, a crueldade do presidente americano acompanha e nutre o desejo punitivo histórico dos conservadores estadunidenses

A estonteante tormenta de insultos, ataques, mentiras e contradições que marcam cada dia sob o regime de Donald Trump está chegando outra vez a níveis em que vários analistas e observadores se preocupam pela saúde mental do presidente, e ao mesmo tempo se assombram pelo grau de crueldade nas políticas impulsionadas por este governo.

Ao longo desta semana, o presidente provocou uma crise diplomática com outro país aliado, fez declarações antissemitas ao atacar opositores aos quais acusou de antissemitas, olhou para o céu e proclamou “sou o eleito” e citou uma mensagem de ultradireitista que afirmava que ele era algo assim como o Messias.

E, como costuma fazer, o presidente se contradisse em vários temas, admitindo que seu governo está buscando promover medidas de estímulo econômico ao mesmo tempo que proclamou que a economia nunca esteve melhor na história do país que sob o seu comando, e por outro lado afirmou que está interessado em medidas para controlar as armas só para anunciar o contrário pouco depois, entre outras coisas.

Enquanto comentava sobre sua guerra comercial contra a China, entre jornalistas na quarta-feira, Trump insistiu em que só estava fazendo o que presidentes anteriores deveriam ter feito há muito tempo, e afirmou “alguém tinha que fazer isso”  e olhando para o céu, concluiu – supõem-se que de brincadeira -: “Eu sou o eleito”.

Pouco antes, o presidente já havia citado em um tuíte a um ultradireitista e promotor de teorias de conspiração que afirmava que os israelitas pensam que ele é “a segunda chegada de Deus” (os judeus não compartilham esse conceito teológico), “como se fosse o Rei de Israel”.

Por certo, o fato de Trump citar isso em um tuíte, nutriu especulações de que o presidente não só acredita no que diz de si mesmo – o melhor, o maior, o mais presidencial de todos os presidentes – mas inclusive que é algum enviado de Deus. 

De fato, alguns setores cristãos ultraconservadores expressam que Trump, mesmo que talvez não seja Deus, foi sim divinamente escolhido para resgatar os Estados Unidos, e que se opor a ele seria igual a repudiar a Deus.

Enquanto isso, em assuntos mais terrenos, depois de provocar uma crise diplomática com outro país aliado nesta semana, nessa ocasião a Dinamarca, porque se sentiu ofendido pela resposta negativa desse governo em abordar uma possível aquisição da Groenlândia – uma noção que ele sozinho inventou e que quase todos pensavam no início que fosse uma brincadeira – mas acontece que a ideia não foi algo novo. Um ex alto funcionário da Casa Branca revelou ao New York Times que Trump havia – diz que brincando- falado em 2018 sobre trocar Porto Rico – que desprezou abertamente – pela Groenlândia.

A ideia foi bem recebida agora por alguns porto-riquenhos que meio de brincadeira, disseram que seria maravilhoso desfazer-se de sua relação subordinada com os Estados Unidos, e alguns até se batizaram de “Vikings caribenhos”.

Crueldade 

Falando em trocar países morenos por brancos, o regime de Trump continuou defendendo suas novas iniciativas anti-imigrantes, sobretudo a de buscar deter de maneira indefinida os menores de idade. Isto provocou uma série de denúncias de seções editoriais (Los Angeles Times, Chicago Tribune), defensores de direitos civis e outros: “Parece não haver limite à crueldade que Donald Trump e seu governo estão dispostos a exibir e cobrar quando se trata de imigrantes e solicitantes de asilo da América Latina”, escreveu o colunista do New York Times Charles Blow.

Mas este observador e outros assinalam que isto se traduz em mais que só um ódio contra migrantes. Blow escreve que a crueldade de Trump acompanha e nutre o desejo punitivo histórico dos conservadores estadunidenses. “Este insaciável desejo de infligir dor tem alvos particulares: mulheres…, minorias raciais, pessoas LGBTQ e minorías religiosas neste país, ou seja, os castigos estão dirigidos a qualquer que não seja parte do, ou que o apoie o, patriarcado supremacista branco”.

Loucura?

Com esta combinação de autoelogio com tinturas messiânicas, e a “defesa” de seu Estados Unidos contra a “invasão” dos “outros”, se renova o debate sobre se o presidente é um jogador político brilhante que é mestre em manipular as alavancas do poder para seu próprio benefício e os interesses que o apoiam, ou se é alguém que sempre enganou a todos e que no fundo não tem a mínima ideia de como governar, a não ser por malcriação e autopromoção.

Trump “perdeu a capacidade de diferenciar entre ele e o país, entre suas necessidades psicológicas e os interesses do país. Opor-se a ele é ser “inimigo do povo”, adverte a colunista Jennifer Rubin do Washington Post.

Outros insistem em que o que ele está manifestando é um problema mental sério.

O doutor Lance Dodes, ex-professor assistente de psiquiatria na Universidade de Harvard e colaborador do libro “El caso peligroso de Donald Trump” elaborado por 27 especialistas em saúde mental, em 2017, alertando sobre o perigo “real e presente” de um presidente que padece do que alguns diagnosticaram como “narcisismo maligno”, disse esta semana que a condição de Trump está se deteriorando.

Afirmou em entrevista à MSNBC que o presidente tem “uma necessidade fundamental de ser todo poderoso e não pode aguentar nada que o desafie. Não pode aguentar nada que esteja em desacordo com ele, e cada vez que alguém o desafia, se torna mais louco, mais paranoico, e potencialmente mais violento”. Concluiu: “pensa de si mesmo como um ditador, e tudo se trata dele, e nada mais importa”.

O projeto Duty to Warn criado por especialistas em saúde mental quando Trump assumiu o poder para advertir sobre seu estado psicótico e a ameaça para o país, indicou há alguns dias que seus comentários desta semana são parte de seu “narcisismo maligno – o que está no fundo da inumanidade mais viciosa da história. Sociopatia, paranoia e sadismo…vemos algo disso agora, logo veremos mais”.

Ministra diz que um filme converte meninas heterossexuais em lésbicas

A pastora evangélica e ministra da Mulher, da Família e dos DDHH assegura que a rainha Elsa, da película da Disney “Frozen” é lésbica.“Sabem por que ela termina só num castelo de gelo? ¡Porque é lésbica!”

Ministra de la Mujer brasileña asegura que “Frozen” convierte a las niñas en lesbianas

La pastora evangélica y ministra de la Mujer y Familia asegura que la reina Elsa, de la exitosa película de Disney "Frozen" es lesbiana. Las bromas y burlas en el internet no se han hecho esperar.

Damares Alves era pastora evangélica antes de que Jair Bolsonaro la pusiera en el Ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos. Se ha hecho famosa por hacer afirmaciones como que ha visto a Jesucristo subir en un árbol de guayabas, o que “las niñas deben vestir de rosa y los niños de azul”.

Ahora, ha trascendido un video en el que se le ve asegurando que la película “Frozen” convierte a las niñas en lesbianas.

“¿Saben por qué ella termina sola en un castillo de hielo? ¡Porque es lesbiana!”, dijo Alves sobre el persona de la reina Elsa, durante un acto público celebrado el año pasado.

También se atrevió a decir -jugando de guionista futuróloga- que Elsa volverá para despertar a la Bella Durmiente con un “beso lésbico”. De acuerdo a sus declaraciones, las mujeres de antaño “soñaban con su príncipe” pero las de hoy en día, por culpa de las películas animadas, las chicas jóvenes esperan por su “encantadora princesa”.

Damares Alves es el prototipo de pastora evangélica neopentecostal y, según ella misma dice, la mujer cristiana “debe ser sumisa al hombre” en el matrimonio. Afirma que, gracias a que Bolsonaro es creyente en Dios, Brasil está entrando en una “nueva era” donde el sexo homosexual se entiende como una “aberración”. A pesar de que asegura ser una mujer estudiada, cuando se le pidieron sus atestados aseguró que su conocimiento se basa en “títulos bíblicos”.

“A mulher perfeita é a que nunca fala”

“Essa não é a mulher perfeita. Não tem mamas”. Minha primeira reação é de enfado. A segunda de incredulidade: “O que fiz para receber esta mensagem? Por que tenho que ler algo assim, ao mesmo tempo grosseiro e sexista?”.

Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País

Misoginia: “As mulheres são desonestas por natureza”

“Uma parte do opressor está instalada profundamente em cada uma de nós” (Audre Lorde) e …os esforços contra a igualdade “estão codificados e interiorizados, são difusos e camaleônicos” (Susan Faludi).

Los parroquianos de McSorley’s Old Ale House se mofan de Lucy Komisar, una de las primeras mujeres en beber en el pub después de que la ciudad de Nueva York aprobó una ley antidiscriminación. Antes de esto, el bar –abierto desde 1854– no admitía mujeres. Un camarero intentó impedir la entrada de Komisar y una vez que estuvo dentro algunos clientes la abuchearon y otro le volcó una cerveza en la cabeza. 10 de agosto de 1970. Barton Silverman/The New York Times

¿Cómo luce la misoginia?

La misoginia está en todas partes. O más bien, “misoginia” está en todas partes. La palabra, que convencionalmente significa el odio hacia las mujeres, solía ser una acusación radical. Sin embargo, ahora parece haber eclipsado a los más amables “sexismo” y “chauvinismo” en el habla popular. Ahora llama poco la atención encontrar “misoginia” en un titular y mucho menos en un tuit.

De un lado del espectro, el término se usa para describir la desigualdad societal evidente, por ejemplo, en la brecha salarial, las dificultades para encontrar atención médica adecuada y las prerrogativas dehombres como Les Moonvesque destruyen la carrera de quienes los denuncian.

“Desafortunadamente, la misoginia violenta no es nueva en la política”, decíaun encabezadode CNN en 2018. “La misoginia aviva la autogestión de las mujeres”,titulabaThe Guardian a finales de agosto. Unacolumna de opiniónen The New York Times exploraba “La misoginia reservada especialmente para las madres”. Kim Schrier, una pediatra que se postulaba al congreso –hoy congresista demócrata– calificó sin rodeos a Donald Trump como “misógino jefe” en untuitdel año pasado.

Una mirada a las fotografías de archivo, incluidas las de The New York Times, revela cómo, mientras el término se popularizó, la misoginia también ha formado parte del panorama visual, desde los titulares noticiosos hasta la experiencia cotidiana.

Sin embargo, como tanto de lo que ocupa el discurso actual, la resonancia del vocablo oscila entre lo importante y lo susceptible al meme. Un reportaje sugería que unamangosta en Keniapodía ser misógina. “Bájale a la misoginia”, dice una camiseta de venta en Etsy. Y cómo olvidar la taza con un tiburón tan caprichoso como concientizado que dice: “Aleta contra la misoginia”.

El desdén hacia las mujeres, suele argumentarse, también es el motivo por el cual se rechazan ciertos rincones de la cultura popular. “¿Será que mi misoginia interior me ha impedido leer novelas de romance toda la vida?”, se preguntaba una escritora.Odiar a las Kardashiantambién se interpreta como antimujer, porque al hacerlo reducimos a las célebres hermanas a simples estereotipos. Es la lógica de muñeca rusa del momento: despreciar cualquier refugio que tienen las mujeres de la misoginia –ya sea la telerrealidad, un régimen de belleza o la astrología– es en sí mismo misógino.

Así que, en más de un sentido, la misoginia ahora está de moda, pero también tiene una larga historia.

El término surgió en el siglo XVII, como respuesta a un panfleto antimujer escrito por un maestro de esgrima inglesa llamado Joseph Swetnam. El folletín de 1615, titulado en parteProceso a las mujeres lascivas, ociosas, desobedientes e inconstantes, se publicó en medio de una prematura ansiedad moderna y del debate sobre el sitio que las mujeres debían ocupar en la sociedad. Era más que nada un compendio de chistes sexistas, una obra indigesta dirigida a una audiencia de “jóvenes insensatos”. También fue muy popular.

“Las mujeres son deshonestas por naturaleza”, escribió Swetnam, como unprotoincel. Para él, “la mujer más bella tiene algo de vulgaridad en ella”. Desde Eva, la mujer “tan pronto fue creada, centró su mente en la maldad, pues las aspiraciones de su mente y su voluntad de desenfreno trajeron desgracia para el hombre que siguió la misma línea de su primera lideresa”. Eran como piedras pómez porque tenían el corazón lleno de huecos, escribió; como barcos pintados porque lucían hermosas pero contenían solo plomo. No es ninguna sorpresa que el folleto suscitara varias respuestas escritas por parte de mujeres. En una obra anónima tituladaSwetnam, el odiador de mujeres es procesado por las mujeres, el personaje que hace de Swetnam se llamaba Misogynos.

Durante los siguientes siglos misoginia se usó poco, pero su popularidad se disparó a mediados de la década de los setenta, y más o menos se instaló en el léxico del feminismo de la segunda ola con la crítica de Andrea Dworkin de 1974Woman Hating. En el libro, Dworkin argumenta que el prejuicio profundo y arraigado contra las mujeres informa distintos aspectos de la sociedad, desde la legislación hasta la cohabitación. Dos años más tarde, lo resumía así: “Como mujeres vivimos en medio de una sociedad que nos ve como despreciables. Se nos menosprecia… Somos víctimas de una violencia continua, malévola y autorizada en contra nuestra”. (Una idea que no resulta ajena para mujeres como Kathrine Switzer, quien aparece en la fotografía de abajo, que fue célebremente acosada cuando fue una de las primeras mujeres en correr la maratón de Boston de 1967).

Jock Semple, oficial del Maratón de Boston, intentó expulsar de la pista a la fuerza a Kathrine Switzer. Switzer completó la carrera, pero no fue sino hasta 1972 que a las mujeres se les permitió participar. 19 de abril de 1967.

En los años ochenta y noventa, leer a Dworkin se convirtió para muchas en un rito de iniciación universitario desconcertante y estimulante. Su escritura es una mirada estridente y salvaje al sesgo sistémico que afecta la experiencia cotidiana de las mujeres. ¿Era odio verdadero eso que se agazapaba debajo de cada reunión con tu jefe, en cada cita, sermón, novela, comercial televisivo? Sí, insistía Dworkin. En aquella época era una idea radical. Para muchos todavía lo es.

Este entendimiento de la misoginia se convirtió en una idea común entre las feministas: el asunto era estructural. La sociedad estaba organizada en modos misóginos, incluso si sus miembros no se concibieran a sí mismos como seres que odiaban a las mujeres. La escritora y activista Audre Lorde escribió en 1980 que existe “una parte del opresor que está plantada profundamente en cada una de nosotras”. Susan Faludi, autora del libro de 1991Reacción: la guerra no declarada contra la mujer moderna,hizo eco de la idea y argumentó que los esfuerzos contra la igualdad “están codificados e interiorizados, son difusos y camaleónicos”.

De modo similar a “racista” –que antes se usaba sobre todo para describir a ciertos alguaciles, políticos o vecinos–, “misógino” ahora se usa con frecuencia tanto para el sistema de instituciones que hacen de Estados Unidos un país desigual como para sus individuos. En este sentido amplio resultan involucrados hombres felizmente casados, hombres con hijas e incluso mujeres. La palabra se está usando de un modo en que no hay que odiar a las mujeres para ser misógino, a pesar de la definición que ofrece hasta hoy elDiccionario Webster.

Pero ¿puede una sola palabra con todo este trabajo? ¿Puede describir algunos de los peores y más violentos impulsos en nuestro mundoytambién los actos cotidianos de sesgo de género? ¿Deberíamos usar el término tanto para describir la violación conyugal como la ausencia de protagonistas femeninas poderosas en la televisión? Resulta que ya lo hace y ya la usamos así.

Algunos diccionarios ya lo han notado. William Safire, el columnista de The New York Times que durante décadas escribió sobre la textura de nuestro lenguaje, notó en 2008 que elDiccionario Oxfordhabía ampliado su definición en 2002 para incluir “prejuicio en contra de las mujeres” como una de las acepciones de la palabra. “Sexista y misógino ahora son en cierto sentido sinónimos”, escribió. “Como ‘sexista’ se ha utilizado de forma tan amplia, parece que la palabra ‘misógino’ –en el mismo sentido que ‘prejuicio’ mas que ‘odio’– ahora conlleva la misma fuerza, para quienes están familiarizados con la palabra”.

El vocablo solía ser una condena fuerte y personal, espantosa tan pronto nos llegaba al oído. Ahora resulta una palabra menos áspera cuando la escuchamos. Pero paradójicamente, incluso cuando se vuelve más común también es más incisiva. Captura la disonancia cognitiva de nuestra era, en la que las mujeres –tan vilipendiadas como veneradas– postulan a la presidencia al mismo tiempo que batallan por alcanzar la licencia de maternidad remunerada.

Esta holgura parece apropiada para estos tiempos, ya que la noción de Dworkin de misoginia –alguna vez radical– ahora se ha vuelto mucho más aceptada.

Consideremos esta cita de Dworkin de 1997: “Las mujeres parecemos fracasadas y atroces cuando estamos tristes. Las mujeres somos patéticas cuando estamos enfadadas. Las mujeres somos ridículas cuando militamos. Las mujeres somos desagradables cuando nos amargamos sin importar la causa de nuestra amargura. Las mujeres son unas trastornadas cuando anhelan justicia. Las mujeres odian a los hombres cuando las mujeres buscan respeto y responsabilidad de parte de los hombres”.

Suena muy parecido a una publicidad reciente que Nike difundió durante la ceremonia de los Oscar y que gozó de una cálida acogida. “Si mostramos emoción nos dicen dramáticas” dice la voz enoffde Serena Williams. “Si queremos jugar contra los hombres, somos dementes. Y si soñamos con igualdad de oportunidades estamos delirando. Si defendemos algo, somos unas desquiciadas. Si somos demasiado buenas, algo anda mal con nosotras. Y cuando nos enfadamos, somos histéricas, irracionales o simplemente estamos locas”.

Por: Nina Renata Aron
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“A liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres”. Entrevista com Virginia García Beaudoux

O#8Mmais uma vez revela a desigualdade de gênero, em particular, ostetos de cristalque as mulheres enfrentam na vida cotidiana, bem como no âmbito político. Evidência, sobretudo, a necessidade urgente de promover uma agenda de gênero com enfoque em direitos humanos que não só atenda de maneira urgente o impacto que supõe forçar uma menina estuprada a continuar uma gravidez contra sua vontade, mas também asdesigualdades estruturaisque arrastam as sociedades, produto de uma cultura patriarcal tão arraigada, como imperceptível e invisibilizada.

A entrevista é deNatalia Aruguete, publicada porPágina|12, em 11-03-2019. A tradução é doCepat.

O teto de cristal na política

Depois de, há quase 30 anos, ter se especializado em opinião pública e consultoria de comunicação estratégica,Virginia Garcia Beaudouxteve uma reviravolta substancial em sua trajetória profissional que atinge profundamente a vida política da região. Com o amparo institucional de organizações internacionais, como aONU Mulheres,PNUD,OEAeNIMD, assessora as mulheres políticas em grande parte daAmérica LatinaeEuropa, com objetivo de alcançar uma verdadeira paridade de gênero nas instâncias de decisão política, quebrando os tetos de cristal que impõem limites para o crescimento das mulheres na vida cotidiana – especialmente em espaços profissionais -, combater os estereótipos de gênero e reverter a vulnerabilidade que imprime a “dupla minoria”, em referência a mulheres pobres pertencentes a minorias étnicas ou raciais. Por ter assessorado mais de 1500 mulheres políticas,García Beaudouxfoi premiada na categoria ” mulheres influentes na política” pelaAcademia de Artes e Ciência Política de Washington. Além de consultora, é pesquisadora daCONICETe professora regular daUniversidade de Buenos Aires. Entre suas publicações, destaca-se seu recente livro¿Quién teme el poder de las mujeres? Bailar hacia atrás con tacones altos (Editora: Grupo 5).

Virginia Garcia Beaudoux, conversou com oPágina/12sobre a situação das mulheres políticas na região: os limites que impedem o seu desenvolvimento em termos de liderança, a falta de uma paridade substantiva em termos de participação política e a obrigação social de buscar uma igualdade real como um princípio constitucional.

Eis a entrevista.

Quais são os obstáculos estruturais que as mulheres enfrentam na vida cotidiana e na vida política?

Não havia percebido a magnitude da desigualdade de gênero até que comecei a trabalhar com mulheres na política, em consultoria com oPNUDemHonduras, emEl Salvador, naGuatemala. Em minha jornada pela América Latina, entendi que a dimensão da desigualdade é enorme e que, independentemente do país, todas as mulheres me falaram sobre os mesmos obstáculos dentro dos partidos e, acima de tudo, sobre confiança e o financiamento de suas campanhas eleitorais. Encontrei um denominador comum que foi além da política. Me deparei com um estereótipo muito marcado: a crença estendida e construída culturalmente de que a liderança é masculina. Se perguntarmos a uma pessoa três características do que consideramos masculino, dirá “força, assertividade, capacidade de tomar decisões”. Entre essas respostas, encontraremos uma sobreposição quase perfeita entre a descrição do masculino e a liderança. Por outro lado, quase nunca coincide o que nós estabelecemos que é feminino e a liderança. Este tem sido um grande obstáculo para as mulheres em todas as áreas do desenvolvimento. AUniversidade de Oxfordlevou 800 anos para nomear uma reitora. AUniversidade de Buenos Airesnão teve uma diretora feminina em toda a sua existência, quando a maioria dos professores universitários são mulheres…

Mas não são a maioria dos titulares de cátedras universitárias.

Exatamente. Esses tetos supostamente invisíveis – que chamamos de tetos de cristal – são tremendamente resistentes, é por isso que é muito difícil rompê-los e atravessá-los. Apenas 5% dos prêmiosNobelforam para mulheres. OFórum Econômico de Davosde 2018 foi considerado um sucesso retumbante porque 21% dos participantes eram mulheres. Então, a ideia de que bons líderes são homens continua a ser um dos estereótipos que mais complica o desenvolvimento das mulheres.

Como se traduzem esses estereótipos no plano cotidiano?

Estereótipos não só descrevem, também prescrevem. Se um estereótipo descreve que as mulheres são mais sensíveis do que os homens, a prescrição é que, diante da doença de uma criança ou de um idoso, é a mulher que deve assumir o controle porque é sensível e empática. Essas tarefas de cuidado atribuídas como naturais às mulheres acabam dificultando sua inserção na cadeia produtiva em igualdade de condições. Entre as pessoas sem educação formal, ao não poder terceirizar tarefas de cuidado, devem aceitar trabalhos de tempo parcial com salários muito mais baixos, a tal ponto que a diferença salarial entre os gêneros nesse setor chega a 35%.

Ou seja, as consequências do estereótipo de gênero não são homogêneas, mas, ao contrário, afetam mais os setores mais pobres.

Sim, claro. Mas ao mesmo tempo afeta a todas e a todos. Eu tive que entrevistar um homem na Holanda, onde 70% das mulheres trabalham em tempo parcial, trabalham quatro dias por semana e um daqueles dias dedicam aos filhos ou ao que quiserem. Os homens podem fazer o mesmo, mas quase nenhum homem escolhe trabalhar em tempo parcial. Quando este senhor disse em seu local de trabalho que queria começar a trabalhar em meio expediente, a primeira pergunta que fizeram foi: “Sua esposa está bem?” E a segunda: “Por que você quer trabalhar meio período, se não está se divorciando e nem sua esposa tem algum problema de saúde? Como este senhor queria ser pai além dos fins de semana, interpretaram que ele não gostava tanto de sua profissão. Isso quer dizer que esse estereótipo também prejudica os homens. O que acontece é que essas consequências são muito mais marcantes entre as mulheres, em termos de desigualdade política e econômica.

Quais elementos dessa desigualdade de gênero você observa em seu trabalho com mulheres políticas na América Latina?

Quanto mais tradicional é um país, mais difícil é superar os estereótipos. E nos países onde a religião tem muito peso, isso se torna mais complicado.É claro que temos diferenças sexuais, as mulheres podem gestar e os homens tendem a ter mais força física. Mas uma coisa é sexo e outra é o gênero como uma construção cultural. Em alguns países, onde as construções de gênero são muito mais binárias e onde há uma valorização dessa diferença, vale mais ser homem do que ser mulher. Mas também em países considerados paraísos de igualdade, como aSuéciaou aHolanda, encontramos essas características estereotipadas na distribuição de papéis. Há algumas questões interessantes a destacar nesse sentido.

Na América Latina, 52% da militância dos partidos políticos são mulheres, enquanto menos de 15% dos secretários gerais e presidentes de partidos políticos são mulheres. Isso é um claro teto de cristal na política. Não é natural que, diante de 52% das mulheres militantes, as cúpulas não reflitam essas proporções. NaGuatemala, perguntei: “Quantos partidos políticos existem?” A resposta foi: “35”. “E quantos são liderados por mulheres?”, complementei. “Quatro”, responderam. O mesmo naSuécia. “Quantos partidos políticos são liderados por mulheres?” “Nenhum”, disseram. E corrigiram: “Sim, existe um: oPartido Feminista“.

Quais são os outros aspectos que você mencionou como interessantes para analisar essas diferenças?

A primeira questão é ter cuidado em assimilar a igualdade numérica com a igualdade substantiva. Fizemos progressos em termos de igualdade numérica, porque as leis de paridade garantem que as listas sejam constituídas em 50% por homens e 50% por mulheres. Mas, além dessa igualdade numérica, que é importante, se trata de construir posições de poder e influência política. A formação das comissões parlamentares é um espaço onde são reproduzidos esses estereótipos. As mulheres são responsáveis pelaComissão de Saúde,Educação,Infância,MulhereseDeficiência, enquanto os homens estão noOrçamento,Obras Públicas,Trabalho. Então, devemos trabalhar nas dimensões da liderança para tender à paridade substantiva.

Quais características você encontra entre as mandatárias mulheres? O que as distingue?

Há muita diversidade nos estilos de liderança, a liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres.

Em que sentido?

Se uma mulher mostra atributos considerados femininos, ela é vista como uma líder fraca. Mas se apresenta atributos “ao estiloAngela Merkel“, que são vistos como masculinos, ela é rotulada como desagradável ou não feminina. Como a liderança é pensada a partir de categorias definidas como masculinas, é difícil para uma mulher não ser criticada por seu estilo de liderança. No ano passado, havia apenas 15 chefes de Estado no mundo, há muito poucas mulheres no comando dos executivos.

Seguindo esse raciocínio, como as mulheres são representadas na política no geral, e nos meios de comunicação, em particular?

Existe um duplo padrão. A todo tempo vemos que as mulheres aparecem em sua qualidade como mães. Os meios de comunicação geralmente enfatizam o vínculo que elas têm com seus filhos ou o tempo que a maternidade as ocupa. QuandoHillary Clintonfoi avó, vários meios de comunicação nosEstados Unidosse perguntaram se, por ter se tornado avó, estaria em condições de ser presidenta. A revistaTimespublicou um artigo sobre os prós e contras de uma presidenta avó. Então me ocorreu olhar o que havia sido escrito sobre os homens que eram avós e que haviam chegado à Presidência dos Estados Unidos. Não escreveram uma só linha.Mitt Romneyapresentou 18 netos em campanha, ele tirou foto com 18 netos e ninguém se perguntou: “Pode um avô ser Presidente dos Estados Unidos?”.

Sabemos que é normal tanto para homens como para mulheres serem apadrinhados na política. No entanto, no caso das mulheres, o questionamento dos meios de comunicação é maior: “é a afilhada política de”, “é a esposa ou é filha de” … Quando uma mulher assume uma presidência ou um governo é mais frequente que se pergunte se estará realmente preparada para esse desafio. O mesmo não ocorre com um homem. A isso se soma comentários sobre seu guarda-roupa, aparência física, penteado, maquiagem. Como consequência, os eleitores, em suas avaliações, começam a vê-las com menos credibilidade, como menos confiáveis, menos fortes e diminuem a intenção de votar nas mulheres. Esse tipo de cobertura dos meios de comunicação as empurram mais para o mercado doméstico do que para o político.

Em sua experiência com mulheres políticas em países latino-americanos, você nota diferenças entre os países no estilo patriarcal de fazer política? Quais fatores incidem essas diferenças, se houver?

Em países com uma população nativa significativa e onde as mulheres vivem em uma situação econômica de maior vulnerabilidade – o que tecnicamente chamamos de “dupla minoria” – é claro que o desafio ainda é muito maior do que se fosse uma mulher branca de classe média. Efetivamente, as condições étnicas e a situação socioeconômica dentro do tecido social influenciam o grau de dificuldade, visibilidade e consideração que uma mulher tem dentro de um partido político na hora de adicioná-la a uma lista eleitoral.

Nesses lugares com uma dupla minoria, você observa conquistas a partir do trabalho que está sendo realizado?

Em todos os países se vê muitas mudanças e muito favoráveis, para todo o trabalho que está sendo feito. Embora sejam mais lentas do que gostaríamos, porque levará tempo para isso. Claramente as mulheres estão tendo mais voz, mais acesso, estão se tornando conscientes de seu papel e do espaço que tem para reivindicar o princípio constitucional, mas aqui há espaços em que elas terão que lutar e a luta não será fácil. EmHonduras, uma senhora me contava que quando faltavam medicamentos no estoque era ela que conseguia, que quando havia problemas com a água potável, era ela quem conseguia o caminhão cisterna, que quando alguém teve que transportar alguém, ela sabia onde encontrar a ambulância, mas a cada quatro anos um político homem veio e lhe pediu para conseguir votos das pessoas que ela ajudava. Até que um dia ela se perguntou por que ela não poderia ser a pessoa votada por aquela população. Todas essas mudanças geram uma maior consciência do valor político que essas mulheres têm para suas comunidades.

Essa consciência é suficiente?

Não. Também não impede que, depois de se tornar consciente, você enfrente uma sociedade que é patriarcal e um sistema político machista.

Como as mulheres políticas experimentam o financiamento de suas campanhas? Também nesse aspecto, seus direitos são violados?

Normalmente, as mulheres políticas perdem em matéria de financiamento: são enviadas para os distritos onde tem mais probabilidade de perder e, portanto, contam com menos recursos para suas campanhas eleitorais. O dinheiro que contam define uma posição de poder, assim, a distribuição de recursos simbólicos e econômicos tem um impacto significativo.

Quais medidas concretas estão sendo tomadas?

Para começar, está se trabalhando muito no nível de formação e treinamento de habilidades para mulheres no mundo público. As mulheres vêm com atraso em termos do número de redes que construímos na política. Eu não gosto de falar de “capacitação” porque creio que as mulheres são tremendamente capacitadas, o que fazemos é na verdade treinar habilidades que já temos e que nunca treinamos porque não tivemos a oportunidade de usá-las na política. Habilidades de liderança, negociação, comunicação, organização de uma campanha eleitoral, organização de uma equipe de voluntários para uma campanha, uso de redes sociais. Diferentes organizações, como asNações Unidase aOEA, estão investindo esforços em toda a América Latina para que as mulheres possam aperfeiçoar essas habilidades em campanhas eleitorais.

Outra linha visa propor que os partidos financiem atividades para as mulheres e que elas participem da montagem das listas eleitorais, além de treinar seus quadros masculinos em questões de gênero, porque senão as únicas que avançam em questões de saúde sexual e reprodutiva, de cuidado ou seja o que for, são mulheres.

E em relação aos estereótipos dos meios de comunicação?

Está se trabalhando com os meios de comunicação para deixarem de ser um obstáculo. São realizadas oficinas com jornalistas, editores e gestores dos veículos de comunicação, onde são trabalhadas as características da cobertura e, dentro desta, os preconceitos em relação às mulheres políticas. E onde se pensa o que pode ser feito para melhorar esses tratamentos dos meios de comunicação. Eles mesmos começaram a gerar certas diretrizes: não tirar uma foto de uma mulher que não tiraria de um homem, não chegar com um microfone quando elas estão saindo da escola com seus filhos, estabelecer limites para que não haja diferenças entre uns e outras.

Como chamam a transversalidade da abordagem de gênero?

Aponta para mudanças no enfoque em matéria de políticas públicas. Por exemplo, no que diz respeito à licença-maternidade, se trata de pensar também em uma mudança na licença-paternidade para que as mulheres não sejam as únicas que cuidem de seus filhos. No campo econômico, é preciso buscar a forma em que as mulheres sejam mais favorecidas. Transversalizar o enfoque de gênero exige pensar que o cenário atual não é igual para homens e mulheres e devemos pensar em como nivelá-los. Os sistemas de orientação são muito bons. Trata-se de que as mulheres que já têm experiência na política podem orientar e ajudar aquelas que têm menos experiência.

Fonte: IHU
Por:Natalia Aruguete
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Manifestantes argentinas pró-aborto em protesto na praça diante do Congresso Nacional, em Buenos Aires. Foto: Isis Medeiros/Farpa/Folhapress

A extrema direita venceu. Feministas, antirracistas e LGBTs também.

Em 2016,em uma escola secundarista de uma favela de Porto Alegre, Lucia Scalco e eu nos deparamos com dezenas de meninos fãs do “mito”. Por muito tempo, só conseguíamos enxergar esse fato, que dominava nossa análise.

Isso, em grande medida, prejudicava dar a devida atenção a meninas como Maria Rita, de 17 anos, única filha mulher de um soldado bolsonarista. Ela discutia cotidianamente com seu pai e irmão e, em 2018, já havia conseguido convencer a mãe que “eles não tinham argumentos, apenas raiva de tudo”.

A antropóloga Claudia Fonseca, nos anos 1980, chamava as mulheres de periferia de “mulheres valentes”: líderes comunitárias, mães e trabalhadoras – mas não necessariamente feministas.O que nós encontramos em 2016, quando nos permitimos olhar as coisas sob lentes diferentes, foi que as filhas das valentes agora se denominavam feministas, enfrentavam o poder patriarcal com argumentos sólidos, dados e conhecimento aprofundado de política. E melhor: elas eram em maior número do que os “minions”.

Talvez o que nos esteja faltando para começar 2019 é conseguir deslocar o foco exclusivo no círculo vicioso das manchetes trágicas e no aumento do autoritarismo para valorizar as grandes conquistas que mudaram uma geração inteira, e que produzirá impactos sociais e institucionais profundos daqui a alguns anos.

A crise de 2007/2008 propiciou a explosão de uma primavera de ocupações e protestos em massa no mundo todo. Muito é dito sobre o quanto essas manifestações causaram a ascensão da extrema direita. Menos atenção tem sido dada, entretanto, ao fato de que existiram outros desdobramentos possíveis dessas manifestações. Tanto oOccupy nos EstadosUnidosquanto asJornadas de Junho de 2013, por exemplo, também foram marcos do fortalecimento de uma nova subjetividade política que busca, na ação microscópica da ação direta, o afeto radical, a imaginação e a horizontalidade.

Quem sabe invertemos as lentes de análise? O reacionarismo emergente também pode ser entendido, entre muitos outros fatores, como uma reação à explosão do feminismo, do antirracismo e da luta dos grupos LGBTs, que sempre se organizaram no Brasil, mas que, nos últimos anos, atingiram uma capilaridade inédita — e perturbadora, para muitos.

Impulsionada pelo contágio das novas mídias digitais, emergiu a quarta onda feminista no mundo todo –especialmente no Sul global (veja abaixo alguns exemplos) –, que é orgânica, emergiu de baixo para cima e cada vez mais reinventa localmente os sentidos do movimento global #metoo.A onda internacional perpassa todas as gerações, mas é entre as adolescentes que desponta seu caráter mais profundo no sentido de ruptura da estrutura social: há uma nova geração de mulheres que não tem nada a perder e a temer.

Diz o cântico das marchas feministas que a “América Latina vai ser toda feminista”. Neste ano, as universidades chilenas, por exemplo, foramocupadascontra o assédio sexual. Na Argentina, filhas do movimento #niunamenos, aspibas(ativistas jovens)comandaramas vigílias durante a votação do aborto no Senado. Atualmente, meninas de 12, 13 anos já vão para a escola com o lenço verde, que simboliza a luta pelo aborto legal.

A cena feminista asiática está em plena ebulição. Na Coreia do Sul, as “irmãs de Seul”marcharamcontra o abuso sexual e a misoginia. NaChina, depois da prisão de cinco ativistas, o feminismo tem explodido em todo o país, e as jovens fazem performances criativas, como ocupar os banheiros masculinos, contra o machismo e o autoritarismo.

O mesmo ocorre em diversos países africanos. A juventude secundarista e universitária de Moçambique fundou oMovfemme, o Movimento das Jovens Feministas. Sob forte repressão, elas organizam eventos menores, como rodas de conversa em torno de uma fogueira para falar de sexualidade e direitos das mulheres.

Furando a bolha institucional

Lúcia Scalco e eu percebemos o rastro da primavera feminista de 2015 e das ocupações secundaristas de 2016 na periferia de Porto Alegre. Nós fazemos pesquisa lá há dez anos e percebemos que a intensidade e a capilaridade do feminismo entre as adolescentes era inédita.Existe toda uma nova geração de feministas, e elas foram fundamentais na contenção do crescimento de Bolsonaro no bairro em que moram.Muito antes de existir omovimento #elenão, elas já enfrentavam seus pais, irmãos e companheiros e, assim, mudavam o voto de suas mães e avós, que tradicionalmente seguiam o voto dos maridos.

O grupoMulheres Unidas contra Bolsonaroreuniu em poucos dias 4 milhões de mulheres no Facebook e o movimento #elenão foi a explosão disso tudo, constituindo-se também um grande momento de politização de mulheres. Obacklash(contra-ataque) não veio apenas dos bolsonaristas, mas também de alguns intelectuais de esquerda que, direta ou indiretamente, responsabilizaram as mulheres pelo crescimento de Bolsonaro na última semana no primeiro turno, desprezando as muitas variáveis políticas que levaram àquele cenário – argumento já refutado em artigo acadêmicode Daniela Mussi e Alvaro Bianchi.

Essa onda feminista relativamente espontânea já começa a furar erenovar a bolha institucional, elegendo mulheres no Brasil e nos Estados Unidos.

Enquanto a direita tradicional derreteu nessas eleições, e o PSL cresceu de forma fenomenal na extrema direita, o PSOL também elegeuAurea Carolina,Sâmia Bomfim,Fernanda Melchionna,Talíria Petronecomo deputadas federais; e a Rede elegeuJoênia Wapichana, a primeira indígena eleita no país. Além, é claro, das vitórias daBancada Ativista, deMonica Francisco, Erica Malunguinho,Luciana Genro, entre outras, em nível estadual.

Primeiros frutos das sementes de Marielle Franco, essas mulheres jovens possuem com forte vínculo com o ativismo e com a realidade popular. Essa nova bancada feminista não procurou surfar na onda de Junho de 2013 ou da Primavera Feminista de 2015 simplesmente – elas vêm organicamente das ruas e das lutas.

Nos Estados Unidos, as eleições do chamado “midterm”surpreendeue derrotou Trump no Congresso, tendo significativo número de recorde de mulheres eleitas, como as democratas Rashida Tlaib e Iham Omar (as primeiras islâmicas da eleitas), Deb Haaland e Sharice Davids (as primeiras indígenas eleitas), Ayanna Pressley (a primeira negra eleita por Massachussets) eAlexandria Ocasio-Cortez, uma das mais jovens deputadas já eleitas.

Ocasio-Corteztem sido um caso exemplar da renovação política. Mulher, mãe e latina do Bronx, ela encarna as lutas das minorias ao mesmo tempo em que resgata uma linguagem dos laços de amor da família e comunidade. Ela também produz um discurso mais universalista que dialoga diretamente com os anseios da classe trabalhadora constantemente usurpada: emprego, segurança, sistema de saúde e educação. Em suma, ao falar do amor e das dificuldades da vida cotidiana, ela atinge temas básicos que tocam no âmago dos anseios populares – temas que, apesar de básicos, têm sido deixados de lado pela grande narrativa da esquerda brasileira.

As diferenças de contexto norte-americano e brasileiro são enormes, evidentemente. Mas, em comum, essas mulheres encarnam um radicalismo necessário, conectado a uma ética e estética do século 21. Fazendo forte uso das redes sociais, por meio de stories do Instagram, essas mulheres transformam a política outrora hostil, inacessível e corrupta em algo atraente, palpável e transparente. São mulheres de carne e osso que fazem política olho no olho não apenas em época de eleição. Afinal, não basta apenas ocupar a política como também mudar o jeito de fazê-la.

Podemos, então, dizer que a configuração política de hoje extrapola as análises convencionais da polarização entre esquerda e direita, mas aponta para a existência de dupla divisão de ideologia e posicionalidade, ou seja, de um lado situa-se otipo idealdo homem branco de direita e, de outro lado, a mulher negra/lésbica/trans/pobre.

Quando o desespero bater sob o governo autoritário e misógino de Jair Bolsonaro, é importante olhar adiante e lembrar que muita energia está vindo de baixo, a qual, aos poucos, vai atingir os andares de cima.É uma questão de tempo: as adolescentes feministas irão crescer, e o mundo institucional terá que mudar para recebê-las.

Nossas conquistas em nível global são extraordinárias, mas muitos não irão te contar isso. A onda feminista dará força para resistir. Tenho confiança que muitas e renovadas versões do #elenão serão reeditadas, e miram não apenas derrubar os projetos de Bolsonaro, mas principalmente servir de espaço para a politização de mulheres. Mesmo derrotadas, somos vencedoras. Feliz 2019.

Fonte:The Intercept