Enfrentando a publicidade discriminatória

Proíbem também quando é sugerido que as mães devem valorizar mais a aparência física ou a limpeza da casa em vez da sua saúde mental e que se deboche de homens por suas dificuldades em atividades estereotipicamente “femininas”.

El Reino Unido prohíbe los estereotipos de género en la publicidad

Hombres que no saben cambiar pañales, mujeres que hacen labores domésticas mientras los hombres están cómodamente sentados en el sofá, mujeres que no saben estacionarse: escenas como estas, que se basan en estereotipos de género, están prohibidas de ahora en adelante en la publicidad británica. La entidad reguladora de la publicidad en el Reino Unido anunció los cambios en diciembre, pero a las empresas se les otorgó un periodo de ajuste de seis meses antes de que entraran en vigor.

La Autoridad de los Estándares para la Publicidad del Reino Unido dijo en una declaración que también prohibiría anuncios que relacionen características físicas con el éxito romántico o social; que asignen características de personalidad estereotípicas a los niños y las niñas, como la valentía para los niños y la ternura para las niñas; que sugieran que las nuevas madres deben anteponer su aspecto o la limpieza del hogar a su salud emocional, y que se burlen de los hombres por ser malos en labores estereotípicamente “femeninas”, como aspirar, lavar la ropa o cuidar a los hijos.

Los lineamientos se desarrollaron después de que un informe del regulador encontró que la retórica y las imágenes que estereotipan géneros “puede provocar desigualdad de género en los aspectos tanto públicos como privados de la vida de las personas”. El informe surgió al poco tiempo de que hubo algunos anuncios británicos que perpetuaron suposiciones negativas sobre las mujeres, como uno de Protein World, una bebida para bajar de peso, en el que al lado de una modelo que vestía un bikini estaba la pregunta: “¿Tu cuerpo está listo para la playa?”. Los afiches inspiraron una petición en Change.org con más de setenta mil firmas para exigir que se retiraran los carteles.

La Autoridad de los Estándares para la Publicidad tiene fama de prohibir imágenes que le parecen ofensivas: en 2016, el grupo regulatorio tomó medidas enérgicas contra Gucci por emplear a una modelo que se veía “excesivamente delgada” en una campaña publicitaria y, en 2017, prohibió un comercial de Rimmel en el que salía la modelo Cara Delevingne por estar tan retocado que podía ser engañoso para el televidente. (El regulador insistió en que las pestañas de Delevingne eran descomunalmente voluminosas en el video). Más recientemente, el regulador criticó un anuncio de un concesionario de Porsche por cosificación: en la publicidad, las piernas y el torso de una mujer se asoman por debajo del carro y se lee el eslogan “Servicio atractivo”.

Con los nuevos lineamientos, el Reino Unido se une a países como Bélgica, Francia, Finlandia, Grecia, Noruega, Sudáfrica e India que tienen leyes o códigos con diversos grados y edades que impiden la discriminación de género en la publicidad. Por ejemplo, Noruega ha tenido una ley que prohíbe el sexismo en anuncios desde 1978. Una ley española de 2004 en contra de la violencia de género prohíbe que los anuncios publicitarios muestren imágenes degradantes del cuerpo femenino, y los códigos austriacos consideran que las caracterizaciones que reducen a las personas a su sexualidad son discriminatorias. En Estados Unidos, solo el grupo que supervisa los anuncios dirigidos a niños ofrece lineamientos sobre los estereotipos en la publicidad.

Las compañías están haciendo frente al problema del sexismo en la publicidad también por su cuenta. En 2017, el gigante de los productos de consumo Unilever se asoció con ONU Mujeres y una serie de empresas importantes, como Google, Johnson & Johnson y Mars, para crear Unstereotype Alliance, que busca educar a las personas sobre cómo la publicidad perpetúa los prejuicios.

El Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios trabajó con Google para analizar más de dos mil comerciales en lengua inglesa: descubrió que entre 2006 y 2016 el número de personajes femeninos en la publicidad en video fue prácticamente el mismo. El tiempo en pantalla de los hombres fue cuatro veces mayor al de las mujeres y los hombres hablaron siete veces más que las mujeres. Mientras que los anuncios donde solo aparecían hombres sumaban un cuarto del total, aquellos en los que solo había mujeres fueron solo un cinco por ciento del total.

Un informe de Lloyds Banking Group en 2016 reveló datos similares, pues halló que solo un tercio de las personas que se veían en los anuncios eran mujeres. Rara vez ocupaban puestos de poder y, cuando lo hacían, el “papel solía estar vinculado a la seducción, la belleza o la maternidad”.

 

“A mulher perfeita é a que nunca fala”

“Essa não é a mulher perfeita. Não tem mamas”. Minha primeira reação é de enfado. A segunda de incredulidade: “O que fiz para receber esta mensagem? Por que tenho que ler algo assim, ao mesmo tempo grosseiro e sexista?”.

Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País

A violência obstétrica e o CFM

Chamar a violência obstétrica pelo seu nome é o primeiro passo para combatê-la. O Conselho Federal de Medicina considerou uma agressão aos médicos que chega as raias da “histeria”.
Melinda Beck

¿Por qué en América Latina, una región que dice amar a las madres, reina la violencia obstétrica?

SÃO PAULO – Hace cinco años, una mujer brasileña en trabajo de parto fue detenida por la policía y obligada a parir por cesárea.

La mujer, Adelir de Goes, ya había tenido dos cesáreas previas (un procedimientodemasiado comúnen mi país) y esperaba parir a su tercer hijo vía vaginal, pero su bebé venía de nalgas. Los médicos pensaron que un parto vaginal podría poner en riesgo la vida del infante.

Obtuvieron una orden judicial para practicar una intervención quirúrgica forzosa. De Goes había dilatado casi por completo y se preparaba para ir al hospital cuando nueve policías tocaron a su puerta para llevársela. En el hospital, fue anestesiada y operada sin su consentimiento. Los grupos que defienden los derechos de las mujeres denunciaron el procedimiento como un ataque a su autonomía y una violación de su derecho a tomar decisiones informadas respecto a su salud y la de su bebé.

El caso de De Goes fue especialmente conocido, pero está lejos de ser el único. De acuerdo conuna encuesta de 2010, una de cada cuatro mujeres brasileñas ha sido maltratada durante el trabajo de parto. A muchas de ellas se les negaron analgésicos o no se les proporcionó información sobre el procedimiento que se les iba a practicar.El 23 por ciento de ellas fue violentada verbalmente por un profesional de la salud; uno de los insultos más comunes fue: “Na hora de fazer não chorou” (“No lloraste así cuando hiciste al bebé”).

Otra encuesta descubrió que, en 2011, el 75 por ciento de las mujeres en trabajo de parto en los hospitales de Brasil no recibió agua ni comida (el año pasado,me convertí en una de ellas), a pesar de que la práctica de no ingerir nada no está sustentada en evidencia científica. La Organización Mundial de la Salud recomienda que las mujeres en trabajo de parto con embarazos de bajo riesgo coman y beban a voluntad.

Algunos médicos, sin embargo, no reconocen que el término “a voluntad” también aplica para las mujeres. Cuando los doctores se enfrentan a una mujer que rechaza algún procedimiento, lo practican de cualquier modo. “Yo mando aquí”, insisten.

Indignadas ante este abuso permanente, las latinoamericanas en las últimas décadas han contribuido a identificar y definir jurídicamente un tipo distinto de violencia hacia las mujeres: la violencia obstétrica. Este concepto se refiere al trato irrespetuoso, abusivo o negligente durante el embarazo, el parto, el aborto y el posparto.

La episiotomía es un ejemplo. Se trata de un corte quirúrgico en la vagina que se realiza durante el parto y que ha demostrado no ser efectivo e incluso perjudicial cuando se hace de forma rutinaria. Los médicos en Brasil la siguen practicando con o sin el consentimiento de la mujer.Cuando es momento de suturar, en ocasiones incluyen una puntada extra para, supuestamente, apretar la vagina para el placer del hombre: lo han llamado “el punto para el marido”. (Hace cinco años, en Río de Janeiro, un ginecobstetra fue captado en video preguntándole al esposo de una paciente: “¿La quieres pequeña, mediana o grande?”).

La lucha en contra de la violencia obstétrica en Latinoamérica comenzó en la década de 1990 con los esfuerzos de activistas para divulgar prácticas que sí fueran basadas en evidencias respecto al cuidado materno infantil.Tales esfuerzos se respaldaron en un documento de la Organización Mundial de la Salud en 1996 (Cuidados en el parto normal: una guía práctica), que advierte del peligro de convertir un suceso fisiológico normal en un procedimiento médico,por medio de“la adopción, sin crítica previa, de toda una serie de intervenciones inútiles, inoportunas, inapropiadas y/o innecesarias, además, con frecuencia, pobremente evaluadas”.

Unos años después de la publicación del documento, Uruguay (2001), Argentina (2004), Brasil (2005) y Puerto Rico (2006) aprobaron leyes que garantizaban el derecho de la mujer a estar acompañada durante el trabajo de parto y el alumbramiento.Brasil y Argentina también desarrollaron una legislación más amplia que fomenta el llamadoparto humanizado o respetado.

En 2007, Venezuela se convirtió en el primer país en teneruna ley específicapara atender la violencia obstétrica. Dos años después, Argentina promulgó una ley similar; le siguieron Panamá, varios estados en México, Bolivia (con una ley que abordala “violencia en contra de los derechos reproductivos” y la “violencia en servicios de salud”) y El Salvador (cuya ley hace un llamado a un trato digno en los servicios de salud maternos y de salud reproductiva).

Estas leyes tardaron demasiado en ser creadas. Los reportes de violencia obstétrica en América Latina han sido ampliamente documentados. Incluso se han convertido en algo esperado, como si ese fuera el precio que tiene que pagar una mujer por ejercer su sexualidad. Las formas más comunes de maltrato consisten en procedimientos no consensuados (incluyendo la esterilización), intervenciones que se practican sin base en evidencias como las episiotomías rutinarias, así como la violencia física, verbal y sexual.

No queda más que preguntarnos por qué la violencia obstétrica está tan presente en Latinoamérica, un lugar donde la maternidad con frecuencia es santificada. Quizá sea precisamente por eso.En nuestras sociedades conservadoras y patriarcales, se considera que la verdadera vocación de una mujer es ser madre. Debemos sacrificarnos para cumplir con nuestro destino biológico. Esto significa someterse a la voluntad de esposos y médicos; la abnegación y la devoción son nuestras cualidades más preciadas. Si permanecemos como santas dolientes no podemos tener conciencia sexual ni autonomía sobre nuestro cuerpo.

Llamar a la violencia obstétrica por su nombre es el primer paso para combatirla y, en consecuencia, por supuesto, los médicos han comenzado a contraatacar. El año pasado, el Consejo Federal de Medicina de Brasilcalificóel término “violencia obstétrica” como una agresividad hacia los médicos que raya en la “histeria”. Notemos que el consejo no condenó la violencia en sí misma, sino únicamente la elección de palabras de las víctimas. Me pregunto si usaronel término “histeria”a propósito.

En febrero, el Consejo Médico Regional de Río de Janeiro publicó unaresoluciónque prohibía a los ginecobstetras avalar los planes de parto personales con el alegato de que es una “moda” perjudicial. El consejo también arguyó que el parto es riesgoso y exige que los médicos tomen decisiones rápidas sin miedo a las repercusiones legales. Declaró que “no hay tiempo de explicar qué se hará o de revocar los planes de parto”. De acuerdo con el consejo, la violencia obstétrica es “otro término inventado para difamar a médicos”.

Es decepcionante ver que algunos médicos están más preocupados por la forma en que estaagresiónsemántica daña su prestigio que por la realidad concreta y espantosa del abuso que predomina en contra de las mujeres durante el parto, no solo en América Latina, sino en todos lados. Es evidente que resienten la limitación de su autoridad.

No obstante, el embarazo no es una excepción al derecho de un paciente apto para tomar decisiones informadas acerca de su propia atención médica. Los proveedores de salud no deben “explicarles” a las mujeres embarazadas qué procedimiento se les practicará; deben hablar con sinceridad de las opciones y respetar nuestra autonomía corporal.

Además, elegir un término distinto como “falta de respeto durante el parto” en lugar de “violencia obstétrica” no suavizará las atrocidades que cometen con frecuencia los proveedores de cuidado, refugiados detrás de la frase “El médico sabe lo que hace”.

Misoginia: “As mulheres são desonestas por natureza”

“Uma parte do opressor está instalada profundamente em cada uma de nós” (Audre Lorde) e …os esforços contra a igualdade “estão codificados e interiorizados, são difusos e camaleônicos” (Susan Faludi).

Los parroquianos de McSorley’s Old Ale House se mofan de Lucy Komisar, una de las primeras mujeres en beber en el pub después de que la ciudad de Nueva York aprobó una ley antidiscriminación. Antes de esto, el bar –abierto desde 1854– no admitía mujeres. Un camarero intentó impedir la entrada de Komisar y una vez que estuvo dentro algunos clientes la abuchearon y otro le volcó una cerveza en la cabeza. 10 de agosto de 1970. Barton Silverman/The New York Times

¿Cómo luce la misoginia?

La misoginia está en todas partes. O más bien, “misoginia” está en todas partes. La palabra, que convencionalmente significa el odio hacia las mujeres, solía ser una acusación radical. Sin embargo, ahora parece haber eclipsado a los más amables “sexismo” y “chauvinismo” en el habla popular. Ahora llama poco la atención encontrar “misoginia” en un titular y mucho menos en un tuit.

De un lado del espectro, el término se usa para describir la desigualdad societal evidente, por ejemplo, en la brecha salarial, las dificultades para encontrar atención médica adecuada y las prerrogativas dehombres como Les Moonvesque destruyen la carrera de quienes los denuncian.

“Desafortunadamente, la misoginia violenta no es nueva en la política”, decíaun encabezadode CNN en 2018. “La misoginia aviva la autogestión de las mujeres”,titulabaThe Guardian a finales de agosto. Unacolumna de opiniónen The New York Times exploraba “La misoginia reservada especialmente para las madres”. Kim Schrier, una pediatra que se postulaba al congreso –hoy congresista demócrata– calificó sin rodeos a Donald Trump como “misógino jefe” en untuitdel año pasado.

Una mirada a las fotografías de archivo, incluidas las de The New York Times, revela cómo, mientras el término se popularizó, la misoginia también ha formado parte del panorama visual, desde los titulares noticiosos hasta la experiencia cotidiana.

Sin embargo, como tanto de lo que ocupa el discurso actual, la resonancia del vocablo oscila entre lo importante y lo susceptible al meme. Un reportaje sugería que unamangosta en Keniapodía ser misógina. “Bájale a la misoginia”, dice una camiseta de venta en Etsy. Y cómo olvidar la taza con un tiburón tan caprichoso como concientizado que dice: “Aleta contra la misoginia”.

El desdén hacia las mujeres, suele argumentarse, también es el motivo por el cual se rechazan ciertos rincones de la cultura popular. “¿Será que mi misoginia interior me ha impedido leer novelas de romance toda la vida?”, se preguntaba una escritora.Odiar a las Kardashiantambién se interpreta como antimujer, porque al hacerlo reducimos a las célebres hermanas a simples estereotipos. Es la lógica de muñeca rusa del momento: despreciar cualquier refugio que tienen las mujeres de la misoginia –ya sea la telerrealidad, un régimen de belleza o la astrología– es en sí mismo misógino.

Así que, en más de un sentido, la misoginia ahora está de moda, pero también tiene una larga historia.

El término surgió en el siglo XVII, como respuesta a un panfleto antimujer escrito por un maestro de esgrima inglesa llamado Joseph Swetnam. El folletín de 1615, titulado en parteProceso a las mujeres lascivas, ociosas, desobedientes e inconstantes, se publicó en medio de una prematura ansiedad moderna y del debate sobre el sitio que las mujeres debían ocupar en la sociedad. Era más que nada un compendio de chistes sexistas, una obra indigesta dirigida a una audiencia de “jóvenes insensatos”. También fue muy popular.

“Las mujeres son deshonestas por naturaleza”, escribió Swetnam, como unprotoincel. Para él, “la mujer más bella tiene algo de vulgaridad en ella”. Desde Eva, la mujer “tan pronto fue creada, centró su mente en la maldad, pues las aspiraciones de su mente y su voluntad de desenfreno trajeron desgracia para el hombre que siguió la misma línea de su primera lideresa”. Eran como piedras pómez porque tenían el corazón lleno de huecos, escribió; como barcos pintados porque lucían hermosas pero contenían solo plomo. No es ninguna sorpresa que el folleto suscitara varias respuestas escritas por parte de mujeres. En una obra anónima tituladaSwetnam, el odiador de mujeres es procesado por las mujeres, el personaje que hace de Swetnam se llamaba Misogynos.

Durante los siguientes siglos misoginia se usó poco, pero su popularidad se disparó a mediados de la década de los setenta, y más o menos se instaló en el léxico del feminismo de la segunda ola con la crítica de Andrea Dworkin de 1974Woman Hating. En el libro, Dworkin argumenta que el prejuicio profundo y arraigado contra las mujeres informa distintos aspectos de la sociedad, desde la legislación hasta la cohabitación. Dos años más tarde, lo resumía así: “Como mujeres vivimos en medio de una sociedad que nos ve como despreciables. Se nos menosprecia… Somos víctimas de una violencia continua, malévola y autorizada en contra nuestra”. (Una idea que no resulta ajena para mujeres como Kathrine Switzer, quien aparece en la fotografía de abajo, que fue célebremente acosada cuando fue una de las primeras mujeres en correr la maratón de Boston de 1967).

Jock Semple, oficial del Maratón de Boston, intentó expulsar de la pista a la fuerza a Kathrine Switzer. Switzer completó la carrera, pero no fue sino hasta 1972 que a las mujeres se les permitió participar. 19 de abril de 1967.

En los años ochenta y noventa, leer a Dworkin se convirtió para muchas en un rito de iniciación universitario desconcertante y estimulante. Su escritura es una mirada estridente y salvaje al sesgo sistémico que afecta la experiencia cotidiana de las mujeres. ¿Era odio verdadero eso que se agazapaba debajo de cada reunión con tu jefe, en cada cita, sermón, novela, comercial televisivo? Sí, insistía Dworkin. En aquella época era una idea radical. Para muchos todavía lo es.

Este entendimiento de la misoginia se convirtió en una idea común entre las feministas: el asunto era estructural. La sociedad estaba organizada en modos misóginos, incluso si sus miembros no se concibieran a sí mismos como seres que odiaban a las mujeres. La escritora y activista Audre Lorde escribió en 1980 que existe “una parte del opresor que está plantada profundamente en cada una de nosotras”. Susan Faludi, autora del libro de 1991Reacción: la guerra no declarada contra la mujer moderna,hizo eco de la idea y argumentó que los esfuerzos contra la igualdad “están codificados e interiorizados, son difusos y camaleónicos”.

De modo similar a “racista” –que antes se usaba sobre todo para describir a ciertos alguaciles, políticos o vecinos–, “misógino” ahora se usa con frecuencia tanto para el sistema de instituciones que hacen de Estados Unidos un país desigual como para sus individuos. En este sentido amplio resultan involucrados hombres felizmente casados, hombres con hijas e incluso mujeres. La palabra se está usando de un modo en que no hay que odiar a las mujeres para ser misógino, a pesar de la definición que ofrece hasta hoy elDiccionario Webster.

Pero ¿puede una sola palabra con todo este trabajo? ¿Puede describir algunos de los peores y más violentos impulsos en nuestro mundoytambién los actos cotidianos de sesgo de género? ¿Deberíamos usar el término tanto para describir la violación conyugal como la ausencia de protagonistas femeninas poderosas en la televisión? Resulta que ya lo hace y ya la usamos así.

Algunos diccionarios ya lo han notado. William Safire, el columnista de The New York Times que durante décadas escribió sobre la textura de nuestro lenguaje, notó en 2008 que elDiccionario Oxfordhabía ampliado su definición en 2002 para incluir “prejuicio en contra de las mujeres” como una de las acepciones de la palabra. “Sexista y misógino ahora son en cierto sentido sinónimos”, escribió. “Como ‘sexista’ se ha utilizado de forma tan amplia, parece que la palabra ‘misógino’ –en el mismo sentido que ‘prejuicio’ mas que ‘odio’– ahora conlleva la misma fuerza, para quienes están familiarizados con la palabra”.

El vocablo solía ser una condena fuerte y personal, espantosa tan pronto nos llegaba al oído. Ahora resulta una palabra menos áspera cuando la escuchamos. Pero paradójicamente, incluso cuando se vuelve más común también es más incisiva. Captura la disonancia cognitiva de nuestra era, en la que las mujeres –tan vilipendiadas como veneradas– postulan a la presidencia al mismo tiempo que batallan por alcanzar la licencia de maternidad remunerada.

Esta holgura parece apropiada para estos tiempos, ya que la noción de Dworkin de misoginia –alguna vez radical– ahora se ha vuelto mucho más aceptada.

Consideremos esta cita de Dworkin de 1997: “Las mujeres parecemos fracasadas y atroces cuando estamos tristes. Las mujeres somos patéticas cuando estamos enfadadas. Las mujeres somos ridículas cuando militamos. Las mujeres somos desagradables cuando nos amargamos sin importar la causa de nuestra amargura. Las mujeres son unas trastornadas cuando anhelan justicia. Las mujeres odian a los hombres cuando las mujeres buscan respeto y responsabilidad de parte de los hombres”.

Suena muy parecido a una publicidad reciente que Nike difundió durante la ceremonia de los Oscar y que gozó de una cálida acogida. “Si mostramos emoción nos dicen dramáticas” dice la voz enoffde Serena Williams. “Si queremos jugar contra los hombres, somos dementes. Y si soñamos con igualdad de oportunidades estamos delirando. Si defendemos algo, somos unas desquiciadas. Si somos demasiado buenas, algo anda mal con nosotras. Y cuando nos enfadamos, somos histéricas, irracionales o simplemente estamos locas”.

Por: Nina Renata Aron
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“A liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres”. Entrevista com Virginia García Beaudoux

O#8Mmais uma vez revela a desigualdade de gênero, em particular, ostetos de cristalque as mulheres enfrentam na vida cotidiana, bem como no âmbito político. Evidência, sobretudo, a necessidade urgente de promover uma agenda de gênero com enfoque em direitos humanos que não só atenda de maneira urgente o impacto que supõe forçar uma menina estuprada a continuar uma gravidez contra sua vontade, mas também asdesigualdades estruturaisque arrastam as sociedades, produto de uma cultura patriarcal tão arraigada, como imperceptível e invisibilizada.

A entrevista é deNatalia Aruguete, publicada porPágina|12, em 11-03-2019. A tradução é doCepat.

O teto de cristal na política

Depois de, há quase 30 anos, ter se especializado em opinião pública e consultoria de comunicação estratégica,Virginia Garcia Beaudouxteve uma reviravolta substancial em sua trajetória profissional que atinge profundamente a vida política da região. Com o amparo institucional de organizações internacionais, como aONU Mulheres,PNUD,OEAeNIMD, assessora as mulheres políticas em grande parte daAmérica LatinaeEuropa, com objetivo de alcançar uma verdadeira paridade de gênero nas instâncias de decisão política, quebrando os tetos de cristal que impõem limites para o crescimento das mulheres na vida cotidiana – especialmente em espaços profissionais -, combater os estereótipos de gênero e reverter a vulnerabilidade que imprime a “dupla minoria”, em referência a mulheres pobres pertencentes a minorias étnicas ou raciais. Por ter assessorado mais de 1500 mulheres políticas,García Beaudouxfoi premiada na categoria ” mulheres influentes na política” pelaAcademia de Artes e Ciência Política de Washington. Além de consultora, é pesquisadora daCONICETe professora regular daUniversidade de Buenos Aires. Entre suas publicações, destaca-se seu recente livro¿Quién teme el poder de las mujeres? Bailar hacia atrás con tacones altos (Editora: Grupo 5).

Virginia Garcia Beaudoux, conversou com oPágina/12sobre a situação das mulheres políticas na região: os limites que impedem o seu desenvolvimento em termos de liderança, a falta de uma paridade substantiva em termos de participação política e a obrigação social de buscar uma igualdade real como um princípio constitucional.

Eis a entrevista.

Quais são os obstáculos estruturais que as mulheres enfrentam na vida cotidiana e na vida política?

Não havia percebido a magnitude da desigualdade de gênero até que comecei a trabalhar com mulheres na política, em consultoria com oPNUDemHonduras, emEl Salvador, naGuatemala. Em minha jornada pela América Latina, entendi que a dimensão da desigualdade é enorme e que, independentemente do país, todas as mulheres me falaram sobre os mesmos obstáculos dentro dos partidos e, acima de tudo, sobre confiança e o financiamento de suas campanhas eleitorais. Encontrei um denominador comum que foi além da política. Me deparei com um estereótipo muito marcado: a crença estendida e construída culturalmente de que a liderança é masculina. Se perguntarmos a uma pessoa três características do que consideramos masculino, dirá “força, assertividade, capacidade de tomar decisões”. Entre essas respostas, encontraremos uma sobreposição quase perfeita entre a descrição do masculino e a liderança. Por outro lado, quase nunca coincide o que nós estabelecemos que é feminino e a liderança. Este tem sido um grande obstáculo para as mulheres em todas as áreas do desenvolvimento. AUniversidade de Oxfordlevou 800 anos para nomear uma reitora. AUniversidade de Buenos Airesnão teve uma diretora feminina em toda a sua existência, quando a maioria dos professores universitários são mulheres…

Mas não são a maioria dos titulares de cátedras universitárias.

Exatamente. Esses tetos supostamente invisíveis – que chamamos de tetos de cristal – são tremendamente resistentes, é por isso que é muito difícil rompê-los e atravessá-los. Apenas 5% dos prêmiosNobelforam para mulheres. OFórum Econômico de Davosde 2018 foi considerado um sucesso retumbante porque 21% dos participantes eram mulheres. Então, a ideia de que bons líderes são homens continua a ser um dos estereótipos que mais complica o desenvolvimento das mulheres.

Como se traduzem esses estereótipos no plano cotidiano?

Estereótipos não só descrevem, também prescrevem. Se um estereótipo descreve que as mulheres são mais sensíveis do que os homens, a prescrição é que, diante da doença de uma criança ou de um idoso, é a mulher que deve assumir o controle porque é sensível e empática. Essas tarefas de cuidado atribuídas como naturais às mulheres acabam dificultando sua inserção na cadeia produtiva em igualdade de condições. Entre as pessoas sem educação formal, ao não poder terceirizar tarefas de cuidado, devem aceitar trabalhos de tempo parcial com salários muito mais baixos, a tal ponto que a diferença salarial entre os gêneros nesse setor chega a 35%.

Ou seja, as consequências do estereótipo de gênero não são homogêneas, mas, ao contrário, afetam mais os setores mais pobres.

Sim, claro. Mas ao mesmo tempo afeta a todas e a todos. Eu tive que entrevistar um homem na Holanda, onde 70% das mulheres trabalham em tempo parcial, trabalham quatro dias por semana e um daqueles dias dedicam aos filhos ou ao que quiserem. Os homens podem fazer o mesmo, mas quase nenhum homem escolhe trabalhar em tempo parcial. Quando este senhor disse em seu local de trabalho que queria começar a trabalhar em meio expediente, a primeira pergunta que fizeram foi: “Sua esposa está bem?” E a segunda: “Por que você quer trabalhar meio período, se não está se divorciando e nem sua esposa tem algum problema de saúde? Como este senhor queria ser pai além dos fins de semana, interpretaram que ele não gostava tanto de sua profissão. Isso quer dizer que esse estereótipo também prejudica os homens. O que acontece é que essas consequências são muito mais marcantes entre as mulheres, em termos de desigualdade política e econômica.

Quais elementos dessa desigualdade de gênero você observa em seu trabalho com mulheres políticas na América Latina?

Quanto mais tradicional é um país, mais difícil é superar os estereótipos. E nos países onde a religião tem muito peso, isso se torna mais complicado.É claro que temos diferenças sexuais, as mulheres podem gestar e os homens tendem a ter mais força física. Mas uma coisa é sexo e outra é o gênero como uma construção cultural. Em alguns países, onde as construções de gênero são muito mais binárias e onde há uma valorização dessa diferença, vale mais ser homem do que ser mulher. Mas também em países considerados paraísos de igualdade, como aSuéciaou aHolanda, encontramos essas características estereotipadas na distribuição de papéis. Há algumas questões interessantes a destacar nesse sentido.

Na América Latina, 52% da militância dos partidos políticos são mulheres, enquanto menos de 15% dos secretários gerais e presidentes de partidos políticos são mulheres. Isso é um claro teto de cristal na política. Não é natural que, diante de 52% das mulheres militantes, as cúpulas não reflitam essas proporções. NaGuatemala, perguntei: “Quantos partidos políticos existem?” A resposta foi: “35”. “E quantos são liderados por mulheres?”, complementei. “Quatro”, responderam. O mesmo naSuécia. “Quantos partidos políticos são liderados por mulheres?” “Nenhum”, disseram. E corrigiram: “Sim, existe um: oPartido Feminista“.

Quais são os outros aspectos que você mencionou como interessantes para analisar essas diferenças?

A primeira questão é ter cuidado em assimilar a igualdade numérica com a igualdade substantiva. Fizemos progressos em termos de igualdade numérica, porque as leis de paridade garantem que as listas sejam constituídas em 50% por homens e 50% por mulheres. Mas, além dessa igualdade numérica, que é importante, se trata de construir posições de poder e influência política. A formação das comissões parlamentares é um espaço onde são reproduzidos esses estereótipos. As mulheres são responsáveis pelaComissão de Saúde,Educação,Infância,MulhereseDeficiência, enquanto os homens estão noOrçamento,Obras Públicas,Trabalho. Então, devemos trabalhar nas dimensões da liderança para tender à paridade substantiva.

Quais características você encontra entre as mandatárias mulheres? O que as distingue?

Há muita diversidade nos estilos de liderança, a liderança é uma espécie de armadilha para as mulheres.

Em que sentido?

Se uma mulher mostra atributos considerados femininos, ela é vista como uma líder fraca. Mas se apresenta atributos “ao estiloAngela Merkel“, que são vistos como masculinos, ela é rotulada como desagradável ou não feminina. Como a liderança é pensada a partir de categorias definidas como masculinas, é difícil para uma mulher não ser criticada por seu estilo de liderança. No ano passado, havia apenas 15 chefes de Estado no mundo, há muito poucas mulheres no comando dos executivos.

Seguindo esse raciocínio, como as mulheres são representadas na política no geral, e nos meios de comunicação, em particular?

Existe um duplo padrão. A todo tempo vemos que as mulheres aparecem em sua qualidade como mães. Os meios de comunicação geralmente enfatizam o vínculo que elas têm com seus filhos ou o tempo que a maternidade as ocupa. QuandoHillary Clintonfoi avó, vários meios de comunicação nosEstados Unidosse perguntaram se, por ter se tornado avó, estaria em condições de ser presidenta. A revistaTimespublicou um artigo sobre os prós e contras de uma presidenta avó. Então me ocorreu olhar o que havia sido escrito sobre os homens que eram avós e que haviam chegado à Presidência dos Estados Unidos. Não escreveram uma só linha.Mitt Romneyapresentou 18 netos em campanha, ele tirou foto com 18 netos e ninguém se perguntou: “Pode um avô ser Presidente dos Estados Unidos?”.

Sabemos que é normal tanto para homens como para mulheres serem apadrinhados na política. No entanto, no caso das mulheres, o questionamento dos meios de comunicação é maior: “é a afilhada política de”, “é a esposa ou é filha de” … Quando uma mulher assume uma presidência ou um governo é mais frequente que se pergunte se estará realmente preparada para esse desafio. O mesmo não ocorre com um homem. A isso se soma comentários sobre seu guarda-roupa, aparência física, penteado, maquiagem. Como consequência, os eleitores, em suas avaliações, começam a vê-las com menos credibilidade, como menos confiáveis, menos fortes e diminuem a intenção de votar nas mulheres. Esse tipo de cobertura dos meios de comunicação as empurram mais para o mercado doméstico do que para o político.

Em sua experiência com mulheres políticas em países latino-americanos, você nota diferenças entre os países no estilo patriarcal de fazer política? Quais fatores incidem essas diferenças, se houver?

Em países com uma população nativa significativa e onde as mulheres vivem em uma situação econômica de maior vulnerabilidade – o que tecnicamente chamamos de “dupla minoria” – é claro que o desafio ainda é muito maior do que se fosse uma mulher branca de classe média. Efetivamente, as condições étnicas e a situação socioeconômica dentro do tecido social influenciam o grau de dificuldade, visibilidade e consideração que uma mulher tem dentro de um partido político na hora de adicioná-la a uma lista eleitoral.

Nesses lugares com uma dupla minoria, você observa conquistas a partir do trabalho que está sendo realizado?

Em todos os países se vê muitas mudanças e muito favoráveis, para todo o trabalho que está sendo feito. Embora sejam mais lentas do que gostaríamos, porque levará tempo para isso. Claramente as mulheres estão tendo mais voz, mais acesso, estão se tornando conscientes de seu papel e do espaço que tem para reivindicar o princípio constitucional, mas aqui há espaços em que elas terão que lutar e a luta não será fácil. EmHonduras, uma senhora me contava que quando faltavam medicamentos no estoque era ela que conseguia, que quando havia problemas com a água potável, era ela quem conseguia o caminhão cisterna, que quando alguém teve que transportar alguém, ela sabia onde encontrar a ambulância, mas a cada quatro anos um político homem veio e lhe pediu para conseguir votos das pessoas que ela ajudava. Até que um dia ela se perguntou por que ela não poderia ser a pessoa votada por aquela população. Todas essas mudanças geram uma maior consciência do valor político que essas mulheres têm para suas comunidades.

Essa consciência é suficiente?

Não. Também não impede que, depois de se tornar consciente, você enfrente uma sociedade que é patriarcal e um sistema político machista.

Como as mulheres políticas experimentam o financiamento de suas campanhas? Também nesse aspecto, seus direitos são violados?

Normalmente, as mulheres políticas perdem em matéria de financiamento: são enviadas para os distritos onde tem mais probabilidade de perder e, portanto, contam com menos recursos para suas campanhas eleitorais. O dinheiro que contam define uma posição de poder, assim, a distribuição de recursos simbólicos e econômicos tem um impacto significativo.

Quais medidas concretas estão sendo tomadas?

Para começar, está se trabalhando muito no nível de formação e treinamento de habilidades para mulheres no mundo público. As mulheres vêm com atraso em termos do número de redes que construímos na política. Eu não gosto de falar de “capacitação” porque creio que as mulheres são tremendamente capacitadas, o que fazemos é na verdade treinar habilidades que já temos e que nunca treinamos porque não tivemos a oportunidade de usá-las na política. Habilidades de liderança, negociação, comunicação, organização de uma campanha eleitoral, organização de uma equipe de voluntários para uma campanha, uso de redes sociais. Diferentes organizações, como asNações Unidase aOEA, estão investindo esforços em toda a América Latina para que as mulheres possam aperfeiçoar essas habilidades em campanhas eleitorais.

Outra linha visa propor que os partidos financiem atividades para as mulheres e que elas participem da montagem das listas eleitorais, além de treinar seus quadros masculinos em questões de gênero, porque senão as únicas que avançam em questões de saúde sexual e reprodutiva, de cuidado ou seja o que for, são mulheres.

E em relação aos estereótipos dos meios de comunicação?

Está se trabalhando com os meios de comunicação para deixarem de ser um obstáculo. São realizadas oficinas com jornalistas, editores e gestores dos veículos de comunicação, onde são trabalhadas as características da cobertura e, dentro desta, os preconceitos em relação às mulheres políticas. E onde se pensa o que pode ser feito para melhorar esses tratamentos dos meios de comunicação. Eles mesmos começaram a gerar certas diretrizes: não tirar uma foto de uma mulher que não tiraria de um homem, não chegar com um microfone quando elas estão saindo da escola com seus filhos, estabelecer limites para que não haja diferenças entre uns e outras.

Como chamam a transversalidade da abordagem de gênero?

Aponta para mudanças no enfoque em matéria de políticas públicas. Por exemplo, no que diz respeito à licença-maternidade, se trata de pensar também em uma mudança na licença-paternidade para que as mulheres não sejam as únicas que cuidem de seus filhos. No campo econômico, é preciso buscar a forma em que as mulheres sejam mais favorecidas. Transversalizar o enfoque de gênero exige pensar que o cenário atual não é igual para homens e mulheres e devemos pensar em como nivelá-los. Os sistemas de orientação são muito bons. Trata-se de que as mulheres que já têm experiência na política podem orientar e ajudar aquelas que têm menos experiência.

Fonte: IHU
Por:Natalia Aruguete
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Pesquisa para questionar masculinidades tóxicas e machistas e reconstruir a hombridade mostra como os homens jovens não definem suas peculiaridades da mesma forma que os mais velhos. E o que dizem as mulheres?

Ana Juan

A diferença geracional dos homens na hora de encarar o feminismo

Os padrões masculinos estão se transformando. Sobretudo para os mais jovens. Eles dizem compartilhar tarefas domésticas e ter mais inteligência emocional que seus pais. Mas as mulheres não percebem essa alteração na mesma medida

O feminismo não originou apenas reações de adesão ou rechaço. Provocou a necessidade de uma revisão do modelo tradicional de homem e de masculinidade. Obrigou a revisar estereótipos e a buscar alternativas ao macho ibérico.

Para questionar masculinidades tóxicas e machistas e reconstruir a hombridade, há poucos dados objetivos sobre o que se entende como valores e modelos característicos do gênero masculino. Mas o fato é que algo está mudando. Uma pesquisa da empresa 40dB encomendada pelo EL PAÍS, um ano após o histórico protesto feminista na Espanha, reflete como no país os homens jovens não definem suas peculiaridades da mesma forma que os mais velhos. Mas a reação mais tímida dessa geração a situações de assédio e comentários machistas é escassa. Evoluímos, mas parece que não foi suficiente, e as mulheres tampouco percebem essa transformação com a mesma intensidade que eles.

Os estereótipos continuam presentes nas respostas dos homens com mais de 65 anos. Hércules e Apolo já não são mais ícones de masculinidade. Mas ser corajoso e forte durante uma crise, ter segurança em si mesmo e ser heterossexual são características associadas à masculinidade, segundo os idosos.

Os mais jovens discordam não só deste modelo, como tampouco acham que não ter sucesso profissional ou não ser o provedor econômico da casa sejam situações que desvirtuem seu gênero. A moda do papel dominante passou.

Um dos dados mais contundentes que a pesquisa oferece está nas respostas às perguntas formuladas apenas aos homens. Quase 86% declaram que o fortalecimento do feminismo não tornou mais difícil estabelecer relações com as mulheres. A maioria tampouco teme uma denúncia injusta. E mais de 85% dos homens afirmam não mudar seu comportamento quando não há mulheres presentes, e que tampouco utilizam em grupos masculinos do WhatsApp expressões que não diriam pessoalmente.

O desafio deveria estar na reação a quem faz isso, porque só metade chama a atenção dos seus amigos quando fazem comentários ofensivos. E são justamente os jovens, apesar de mais distantes dos padrões rançosos de masculinidade, menos propensos a reprovar essas ofensas e micromachismos. E não só nestes casos.

Frente a uma situação de perseguição ou agressão sexual presenciada, 23% dos homens decidem não intervir, e também nesse caso os mais velhos são mais propensos a fazê-lo.

Isso é destacável porque as definições de assédio para os homens mais idosos é menos rigorosa que para os jovens, que opinam de forma majoritária que comentar o aspecto físico de uma colega de trabalho ou elogiá-la é assédio. Uma coisa é a teoria, e outra é a prática.

Os homens admitem que o modelo do seu gênero está mudando. E atingem essa conclusão ao responder como se veem atualmente em comparação aos seus antecessores. A maioria acredita que melhoraram em inteligência emocional e que compartilham, em maior grau, as tarefas e o cuidado dos filhos. Entretanto, as mulheres não respaldam estas respostas na mesma proporção que eles. Apreciam uma melhora na inteligência emocional, sim, mas nem tanto.

Também há discrepâncias em questões de tratamento. Quase metade dos pesquisados admite não ter certeza sobre como agir com as mulheres. E, quando elas são perguntadas, essa percentagem sobe quatro pontos. Eles também dizem reconhecer suas fraquezas em maior medida que os homens de antes, mas as mulheres não estão tão de acordo. A autorrepressão do afeto também começa a ser superada, e frente a esta transformação os homens não se sentem mais “moles” que os de antes.

Os dândis provocaram uma mudança radical na masculinidade no século XVIII. A moda é um dos setores que mais impulsionam a revisão de suas características, ao menos na aparência. E a inquietação com a presença física continua ocupando o topo das preocupações. Homens e mulheres coincidem em valorizar o interesse pelo aspecto físico e a aparência. Todos apontam que aumentou com relação a seus antecessores. E é motivo de insegurança.

O peso está acima de uma boa situação profissional como causa de inseguranças. E, depois do salário, a calvície se situa como outro dos motivos pelos quais os homens tremem. Os seguintes: as relações sexuais, a personalidade, o jeito de se vestir e o pênis, membro que lhes preocupa mais que a inteligência.

Ficha técnica da pesquisa

ÂMBITO: Espanha. UNIVERSO: população geral residente na Espanha de 18 anos ou mais. AMOSTRA: 2.000 entrevistas. Estratificação por sexo, idade, porte do município e comunidade autônoma. PROCEDIMENTO: entrevista on-line. MARGEM DE ERRO: ±2,19% (95% de confiança). TRABALHO DE CAMPO: sondagem realizada pela 40dB de 24 a 31 de janeiro de 2019.

Ficha técnica

ÂMBITO: Espanha. UNIVERSO: população geral residente em Espanha de 18 anos ou mais. AMOSTRA: 2.000 entrevistas. Quotas por sexo, idade e tamanho de habitat e de comunidade autônoma. PROCEDIMENTO: entrevista on-line. ERRO MUESTRAL: ± 2,19% (95% de confiança). TRABALHO DE CAMPO: sondagem realizada por 40dB do 24 ao 31 de janeiro de 2019.

Por:María Fabra
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Mulheres dramáticas, dementes, delirantes, trastornadas, irracionais, histéricas, loucas…

As mulheres que expressam suas emoções, suas paixões e suas opiniões são chamadas de dramáticas, dementes, delirantes, transtornadas, irracionais ou loucas. De loucas ou histéricas para humilha-las. A Histeria foi uma das primeiras doenças mentais atribuidas unicamente às mulheres.

Claire Merchlinsky

No estás ‘loca’: estás luchando por lo que quieres

“Si quieren decir que estás loca, adelante: enséñales lo que logra la locura”.
Serena Williams, en un nuevo comercial de Nike

Quizá no haya una mujer más apta que Serena Williams para encabezar la batalla a fin de reivindicar la palabra “loca”. En los últimos seis meses, ha sido penalizada, multada y criticada por lo que ha dicho, hecho,vestido y por cómo se ve, mientras sus detractores la llaman una “loca”.

Su capacidad para florecer a pesar de todo ha hecho que sus legiones de seguidores la aprecien más, así que no fue una sorpresa que sus admiradoras se volvieranlocas —por así decirlo— la noche del 24 de febrero cuando el nuevo comercial de Nike donde solo hay mujeres, Dream Crazier, se estrenó en los Premios Oscar (ya tiene seis millones de reproducciones en YouTube).

El anuncio es un montaje de algunas de las mejores atletas del mundo en el que hacen lo que mejor hacen y desafían a la autoridad mientras lo logran. Williams lo narra y dice que las mujeres que expresan sus emociones, su pasión y sus opiniones han sido llamadas dramáticas, dementes, delirantes, trastornadas, irracionales o locas; al parecer va más allá del mundo del deporte y también se refiere a cómo todo tipo de mujeres han sido tratadas a lo largo del tiempo.

A las mujeres se les ha llamado locas o histéricas para rebajarlas desde hace siglos. La “histeria” — que viene del griego,hystera, útero — fue una de las primeras enfermedades mentales que únicamente se atribuía a las mujeres.

“La idea era que cualquier desplante emocional que sobrepasara los límites estrictos de lo aceptable se podía considerar ‘histeria’”, según me dijo esta semana Elaine Showalter, una académica feminista que escribió un ensayo tituladoHysteria, Feminism and Gender. (Por ejemplo, unas cartas recién publicadas de Charles Dickens revelan que intentó hacer que su esposa, la madre de sus diez hijos, fuera recluida en un manicomio mientras él vivía un amorío. En ese tiempo, era suficiente decir que su esposa sufría de “exceso de emoción” para determinar que estaba “neurasténica”, y esa fue la razón que él dio.)

La verdadera politización de la palabra, explicó Showalter, se dio en 1890 cuando comenzaba el movimiento de las Sufragistas y surgía la “nueva mujer”: una mujer independiente, desafiante, segura de sí misma, osada y dueña de sus emociones.

“De eso se trataba el comercial”, dijo Showalter, quien también es profesora emérita de Literatura Inglesa en la Universidad de Princeton.

Durante ese tiempo, los calificativos de “histérica” y “loca” se usaban principalmente para atacar a dos grupos de mujeres: las que exigían un lugar en la universidad —sobre todo en la facultad de Medicina (un argumento en contra era: “Van a fatigar sus cerebros”)— y las mujeres que hablaban en público (a ellas se les consideraba “anormales, amenazantes y repulsivas”, de acuerdo con Showalter).

“Hablar en público era un tabú muy grande y se consideraba muy poco femenino; no importaba cómo se hiciera, se atacaba por ser una muestra de histeria”, afirmó Showalter.

¿Suena conocido? En 2017, la senadora Kamala Harris fue llamada “histérica” por el antiguo ayudante de Trump, Jason Miller, solo por cumplir con su trabajo (durante una audiencia, a los senadores del Comité del Senado sobre Inteligencia se les dio tiempo para preguntar a Jeff Sessions, quien entonces era el fiscal general, sobre su vinculación con los rusos en las elecciones de 2016). Cuando se le insistió para que explicara por qué decía que estaba histérica, Miller respondió: “O sea, hacía unas preguntas muy difíciles”.

Desde hace mucho Serena Williams ha alentado a las mujeres jóvenes para que sean asertivas, como lo hicieron antes otras lideresas. Las Sufragistas más experimentadas les daban valor a las más jóvenes, sostuvo Showalter. “Solían decir: ‘No tengas miedo, vas a tener que hacerlo. Ve y habla en público, di lo que piensas y sé directa’”.

Por: Maya Salam
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Deus, Freud, Régis Debray, Mario Quintana, Edgar Allan Poe, Lévi-Strauss, Bourdieu e a mídia

Há certos mitos, poderosos e hegemônicos, que nos convidam a crer na Palavra como força criadora de uma nova realidade. Basta que nos lembremos do Gênesis bíblico.  Neste mito fundador das religiões monoteístas, afirma-se que Deus possuiria o dom de transformar suas falas em atos. Em suma: com Deus, é dito e feito.

PALAVRAS MUDAM O MUNDO? – Reflexões sobre a performatividade da linguagem e a transformação da realidade

PALAVRAS MUDAM O MUNDO?

Há certos mitos, poderosos e hegemônicos, que nos convidam a crer na Palavra como forçacriadora de uma nova realidade.Basta que nos lembremos doGênesisbíblico,recentemente re-apresentado nos traços malandros de Robert Crumb:

Neste mito fundador das religiões monoteístas, afirma-se que Deus possuiria o dom de transformar suas falas em atos. Em suma: com Deus, é dito e feito. O cara abre a boca pra falarfiat lux,e no momento seguinte, eis a Luz surgindo pela primeira vez para iluminar a infindável treva cósmica.

Aquilo que atribui-se a deus – a potência de tornar meras palavras em autênticos atos – é aquilo que se conhece hoje, na boca de linguistas, filósofos e psicólogos, comoperformatividade. No âmbito humano, também são performativas as falas de um juiz que fala um veredito e bate um martelo ou as falas de um casal que diante do padre faz seus votos de matrimônio e assim acarreta a consumação de um pacto jurídico.

Mas voltemos um instante nossa atenção mais demorada ao Fiat Lux, fenômeno mítico-imaginário já ilustrado por vários pintores, como Gustave Doré. Segundo Debray, aperformatividade (teorizada pelo filósofo da linguagem inglêsJ. L. Austin) tem este paradigma nofaça-se a luz e nós costumamos transpô-lo para outras esferas da existência humana:

A CRIAÇÃO DA LUZ de Doré

 

“A divina aptidão para transformar um dizer em fazer:fiat lux,e a luz se fez… Enunciação = Criação. Já esquecemos, talvez, o Gênesis, mas o senso comum, no fundo, julga sempre que é Javé quando evoca não as trombetas que derrubam as muralhas de Jericó, mas os livros que ‘criam rupturas’, ‘as palavras que abalaram o mundo’, ‘as ideias que modificam a face das coisas’ etc.” (DEBRAY, 1995, p.20)

Poderíamos nos perguntar, é claro, que sentido isso tem de um Deus, antes de fazer a Humanidade, já falar latim… Mas este não é o momento de colocar dúvidas ímpias e sacrílegas, pois como nos ensinam papas e padres, diante de questões como “o que fazia Deus antes de inventar Adão e Eva?”, a resposta é: estava preparando o fogo da eterna condenação infernal para aqueles que põe questões heréticas assim. Portanto, deixemos de lado nossas cruciantes dúvidas sobre se Adão e Eva tinham umbigos, e voltemos ao fiat lux.

A dessemelhança entre o humano e o divino aí se torna explícita. Obviamente, e por sorte, nós humanos não somos nada como o Javé do Antigo Testamento. Nada do que dissermos será capaz de acender nosso cigarro caso não tenhamos à mão um fósforo ou isqueiro. Nem tentem, na ausência de algum apetrecho gerador de fogo concreto, apelar para umfiat luxmeramente labial, pois vocês ficarão no escuro e com o baseado sem queimar. E aí não tem graça…

II. LIVROS MUDAM PESSOAS?

No entanto, ouvimos por aí, da boca de Quintanas e outros poetas, que os livros, apesar de não mudarem o mundo, mudam as pessoas, e estas sim transformam o mundo. Donde, indiretamente, de modo enviesado, por misteriosas e múltiplas influências, o Verbo teria sim um poder sobre a Carne.

É o que Régis Debray chama de “o mistério performático”, ou seja, a capacidade da palavra gerar efeitos no mundo. O enigma da palavra-ação, do Verbo-fecundo, da linguagem que causa efeitos no mundo:

“O fato de que uma representação do mundo possa modificar o estado do mundo – e não somente sua percepção, considerada como natural – terá de ser encarada como um enigma”, escreve Debray. Ele enumera alguns exemplos “evidentes” do mistério performativo:

“Que a palavra de Jesus de Nazaré tenha conseguido, em certo ponto de seu percurso, transformar o Império Romano e dar origem à cristandade; que a pregação do Papa Urbano II, em Clermont – lançando nas estradas bandos de peregrinos e depois exércitos inteiros – tenha conseguido fazer surgir a primeira Cruzada; que oManifesto Comunistatenha conseguido fazer surgir um ‘sistema comunista’…” (DEBRAY, op cit, p. 20)

Façamos uma reflexão sobre “the power of words” (os “os poderes da palavra”, na expressão de Edgar Allan Poe). Este poderio de transformação que a palavra carrega entre suas potencialidades também se manifesta nas ciências humanas, em várias de suas especialidades.

Como lembra Debray, “a eficácia dos signos, a respeito desse mamífero simbólico que é oHomo sapiens e loquens,tem sido amplamente abordada. A partir do exemplo das recitações do xamã diante da parturiente de sua tribo, a antropologia nos mostrou como ‘a passagem à expressão verbal desbloqueia o processo fisiológico’ (Lévi-Strauss). O psicanalista confirma em seus clientes as virtudes datalking-cure(Freud). O sociólogo da cultura coloca em evidência a violência simbólica exercida pelos dominadores (Bourdieu)…” (DEBRAY, op cit, p. 19)

Também ouvimos falar de “livros que fazem a Lei”. Também não faltam exemplos de execuções capitais que retiram sua legitimidade de códigos jurídicos (quantas leis de pena-de-morte ainda não estão por ser revogadas?). Não faltam homicidas, terroristas,suicide bombers,serial killers, que deixem de invocar justificações verbais para seus atos, dizendo-se inspirados pelas palavras da Bíblia, do Alcorão, doMein Kempfou de um discurso de Stálin.

A revolução que Régis Debray propõe para as ciências humanas está na fundação de uma nova ciência, amidiologia,que busca compreender a eficácia dos signos, o poder das palavras, a disseminação social das mensagens, o poder de contágio e mobilização do verbo. Nos seusManifestos Midialógicos,Debray propõe que o midiólogo estáinteressado em “defender o direito do texto – surgido de experiências e necessidades estranhas à ordem das palavras – a produzir algo diferente do texto”:

“Já que os homens, após a invenção da escrita, têm feito uma mistura entre a informação simbólica e a decisão política, entre batalhas de interpretação e batalhas sem mais (como na querela das imagens, as guerras de religião ou as insurreições nacionalitárias), com verdadeiros mortos e verdadeiras armas, o midiólogo gostaria de acompanhar de pertoos avatares extralógicos do lógos.Já que umdizer,em determinadas condições, pode produzir umfazer,ou ummandar fazer…”(DEBRAY, p. 90)

Sabe-se que opoder de sugestão,ou seja, capacidade não só de comover mas de mover à ação,de discursos feitos púlpitos ou tribunas, pronunciados diante de um exército ou de uma multidão rebelada, é capaz de fazer da retórica, da eloquência, da poesia, da cantoria, da palavra-de-ordem, uma força concreta, objetiva, um poder psico-físico que gera transformações no mundo.

Para que a Bastilha fosse tomada, em Paris, em 14 de Julho de 1789, as palavras tiveram seu papel, não há dúvida; porém a eficácia concreta destas palavras não pode ser compreendida apenas pela força imanente a elas, pelas ideias que veicula, pelos conceitos que mobiliza. É preciso compreender oveículoque transmite estas palavras, amídiaatravés da qual ela viaja.

É preciso perguntar, por exemplo: é o deus Hermes, aquele das sandálias aladas, ou um trem a vapor que leva um certo recado de seu emissor a seu destinatário? Esta mensagem, de coração a coração, vai numa carta manuscrita levada pelos ares por um pombo-correiro, ou então consiste em caracteres digitais transmitidos pela Internet de PC a PC? Osuporte material da palavratem importância crucial em sua eficácia.

III. A INVENÇÃO DA MIDIALOGIA

Entre ofiat luxdo mito judaico-cristão e nosso atual estado civilizacional, muitas revoluções aconteceram pelo caminho, dentre elas a invenção da imprensa, ou seja, dos meios tecnológicos e científicos de levar o verbo aonde ele nunca antes estivera. As novas mídias nascidas da Revolução Gutenberguiana alçam a linguagem verbal para novos vôos de poder.

Agora o Verbo é mais “viralizável” (e muito antes desta viralização se tornam uma palavra que é moeda corrente na era digital). Com a imprensa, se podia fazer usos mais extremos do Verbo como ferramenta de mobilização,disseminá-lopelo tecido social de maneira inaudita e inédita, enterrando a era do manuscrito, descortinando horizontes midiáticos novos.

“A técnica de Gutenberg devia transtornar, se não as modalidades de leitura, pelo menos o estatuto simbólico e o alcance social do documento escrito através da alfabetização de massa. Por exemplo, a análise do movimento das ideias na França do século XVIII, interessante para a midiologia, há de privilegiar esses espaços-chave, pólos de atração social e centros de elaboração intelectual, como foram os clubes, salões, cenáculos, lojas, câmaras de leitura, sociedades literárias, círculos, sem falar das academias e instituições mais regulares.

Sob este ponto de vista, as Luzes não são um corpo de doutrinas, um conjunto de discursos ou princípios que poderiam ser apreendidos e restituídos por uma análise de texto, mas uma mudança no sistema de fabricação ; circulação / estocagem dos signos. Ou seja, o aparecimento de núcleos e redes de sociabilidade, interfaces portadoras de rituais e de novos exercícios, valendo como meios de produção de opinião… Trata-se de uma reorganização (…) do espírito público. Não foram as ideias ou as temáticas das Luzes que determinaram a Revolução Francesa, mas essa logística (sem a qual tais ideias nunca teriam tomado corpo.” (DEBRAY, p. 24 e 31)

Paul CŽzanne (French, 1839 – 1906 ), The Artist’s Father, Reading “L’ƒvŽnement”, 1866, oil on canvas, Collection of Mr. and Mrs. Paul Mellon

Encontramos uma reflexão sociológica inovadora sobre estes temas na obra de Gabriel de Tarde,A Opinião e As Massas,que também reflete sobre a Revolução Francesa chamando a atenção para este elemento fundamental para sua compreensão plena: a prévia invenção da imprensa e, por consequência, o advento do jornalismo público; o nascimento conexo, no seio da sociedade, daqueles agrupamentos de pessoas que são bem diferentes das meras multidões: vem ao palco da história “o respeitável público”, a quem a imprensa se dirige querendo estabelecer uma conversa entre cidadãos.

“O público só pôde começar a nascer após o primeiro grande desenvolvimento da invenção da imprensa, no século XVI. O transporte da força à distância não é nada, comparado a esse transporte do pensamento a distância. O pensamento não é a força social por excelência? Pensamos nasidéias-forçade Fouillé…

Da Revolução Francesa data o verdadeiro advento do jornalismo e, por conseguinte, do público, de que ela foi a febre de crescimento. Não que a Revolução também não tenha suscitado multidões, mas nisso não há nada que a distinga das guerras civis do passado… Uma multidão não poderia aumentar além de um certo grau, estabelecido pelos limites da voz e do olhar, sem logo fracionar-se ou sem tornar-se incapaz de uma ação de conjunto, sempre a mesma, aliás: barricadas, pilhagens de palácios, massacres, demolições, incêndios. (…) Contudo, o que caracteriza 1789, o que o passado jamais havia visto, é esse pulular de jornais, avidamente devorados, que eclodem na época.” (TARDE, p. 12)

Polemizando com a obra de Gustave Le Bon, inovadora no campo da psicologia das massas, Gabriel de Tarde contesta que o período histórico da passagem do século XIX ao XX seja “a era das multidões” e propõem chamá-lo de “a era dos públicos”.

“Não é que as multidões foram aposentadas, pararam de existir, muito pelo contrário, perseguem visivelmente presentes em vários espaços sociais, como uma espécie de re-presentificação perene de uma força de sociabilidade primitiva, ancestral, antiquíssima, mas ainda atuante. A multidão acompanha a história deste animal social que somos, mas está vinculada a um estado mais próximo da natureza, ainda pouco transformada pelo engenho humano, do que da civilização tecnológica-científica-industrial de hoje: “a multidão está submetida às forças da natureza – um raio de sol a reúne, uma tempestade a dissipa…” (TARDE, op cit, p. 15)

Dizer que entramos na “era dos públicos” significa dizer que agora lidamos com a potência social, performativa, das mensagens transmitidas por publicistas com diferentes poderes midiáticos, ou seja, capacidades diversas deeficácia performativa.O público de um zine anarco-punk pode até constituir-se em pequena multidão e manifestar-se em ato, por exemplo, através de meia dúzia demolotovslançados contras as vidraças de agências bancárias ou lojas de carros importados.

Era Primeiro de Abril, 1964, uma quarta-feira, e o jornal carioca O Globo dava boas vindas à ditadura militar no Brasil.

Porém a capacidade de mobilização deste micro-empreendimento midiático, quer circule em 100 cópias xerocadas, quer seja entregue em 1.000 caixas de e-mail, torna-se miúda diante do público de um jornal televisivo ou impresso que atinge diariamente dezenas de milhões de pessoas e que pode, tal qual a Rede Globo no Brasil, ser peça-chave de um golpe de Estado (como fez em 1964), da determinação de uma eleição para a presidência (como fez em 1989 no duelo entre Collor e Lula, em que tomou o partido de seu queridinho “Caçador de Marajás”), da convocação de mega-manifestações de rua (como fez durante o segundo mandato de Dilma Rousseff, 2015-2016, em que foi determinante para chamar multidões a manifestarem-se em prol doimpeachment).

O poderio das empresas privadas que dedicam-se à comunicação social é uma das características mais notáveis da sociedade atual: no século XXI, muitas mega-corporações transnacionais realizam uma pervasiva ação sobre inúmeros públicos, controlando simultaneamente cadeias de TV, estações de rádio, editoras de livros, jornais e revistas impressos, além dewebsitese portais cibernéticos. Constituem oligopólios de tal poderio que tornam difíceis até mesmo de serem punidos aquilo que Tarde, ainda no início do século XX, chamava de “delitos de imprensa” e que já percebia como gozando de altos privilégios de impunidade:

“Eis porque é tão difícil fazer uma boa lei sobre a imprensa. É como se houvessem querido regulamentar a soberania do Grande Rei ou de Napoleão. Os delitos de imprensa são quase tão impuníveis como eram os delitos de tribuna na Antiguidade e os delitos de púlpito na Idade Média.” (TARDE, p. 22)


IV. O CASO “DEAR WHITE PEOPLE”

Um seriado de TV pode ser reduzido a uma mercadoria no mercado de bens simbólicos, a um mero item no supermercado dos entretenimentos audiovisuais? É o que torna-se cada vez mais insustentável diante de obras-primas da teledramaturgia em série comoBlack Mirror, A Sete Palmos (Six Feet Under), Breaking Bad, Handmaid’s Tale, Alias GraceeDear White People.

Esta última, série original Netflix baseada em um filme homônimo dirigido por Justin Simien, tem interesse não só pela crônica inteligente que faz das relações humanas em um câmpus universitário da Ivy League, a Winchester. A série, de roteiro espertíssimo e montagem dinâmica, foca nas relações inter-raciais e no debate sobre o que constitui racismo – e quais as maneiras de enfrentá-lo.

Para além da multifacetada discussão sobre racismo, capaz de gerar acalorados debates,DearWhite Peopleé interessante e importante também como comentário sobre o poder da mídia e do jornalismo na transformação de certos contextos sócio-culturais.



Dois dos personagens principais, a radialista e cineasta Samantha White e o jornalista investigativo e escritor Lionel Higgins, buscam renovar as práticas midiáticas em seus respectivos campos de atuação.

A série, em sua primeira temporada, levantou muitas questões importantes em uma era caracterizada por muitos como dominada por um jornalismo abandonado à noção pouquíssimo ética da “pós-verdade”.

Sam White crê em uma mídia que toma partido, quer fazer no rádio umaprovocaçãoà reflexão que as autoridades universitárias e políticas logo irão querer estigmatizar como se fosseincitação à rebelião.

De fato, esta deliciosa e deslumbrante personagem que se dirige à Cara Gente Branca para denunciar microfascismos e racismos escondidos no cotidiano parece ter no sangue um pouco do espírito de Angela Davis. Seu programa de rádio é um pouco panfletário e incendiário, procura pôr a palavra falada (o rap radiofônico) para agir na base de uma diária intervenção pública de um verbo irreverente e rebelde, capaz de desembocar emriots, sit-ins,protestos.

Sam White é o tipo de âncora midiático que subverte todos os padrões tradicionais – como fez Antonio Abujamra na TV brasileira com seu programa de entrevistasProvocações.O tipo de ser-falante que evoca o exemplo de Jello Biafra, o vocalista dos Dead Kennedys, cujos discursos, transpostos para CDs despoken word,também contêm frases que são autênticas incitações a cessar de odiar a mídia paratornar-se a mídia. Exatamentecomo fez o personagem de Christian Slater emPump Up The Volume(1990), interessante obra do cineasta do Québec Allan Moyle.

A temporada deDear White Peopletermina com um ato de puro “heroísmo jornalístico” de Lionel. Ele é uma figura que trabalha no jornal The Winchester Independent. Ele descobre, através de suas investigações de repórter que não tem pudor de meter a fuça onde não é chamado, que a “independência” de que o órgão se gaba em seu nome não é autêntica. Ele descobre que as fontes financiadoras do jornal determinam acensuraa certos temas, transformados em tabu. Os tabus são justamente aquilo que Lionel afronta, tomando o microfone e programando umfloodingdos celulares e computadores de todos com o seufuro(scoop).

Cara Gente Brancapossui um tecido narrativo todo atravessado por táticas de resistência típicas da cibercultura, como os procedimentos dehackingpropostos por grupos como Anonymous ou deleakingtal como praticado pelo Wikileaks de Julian Assange.

Na série, a revolta dos estudantes afro-americanos, em especial os residentes de Armstrong-Parker, é vinculada com o fato de serem público do programa de rádio de Sam White e das colunas de Lionel noIndependent.Esta comunidade,incendiada pela mídia,vê-se na necessidade de mobilizar-se em repúdio e revolta contra a festa “Dear Black People”, em que os branquelos racistas e supremacistas do câmpus pintam os rostos de negro como nos Minstrels Shows, para fazerem folias com processos altamente KKK de “denegrimento” do outro…

Porém, descobre-se que a própria Sam Whitehackeouuma conta de Facebook de seus adversários, entocados da revista supremacista-racista Pastiche. Sam White acabou convidando para a infame festa racista uma pá de gente que ali se revoltaria contra as práticas dos atuais propagadores da ideologia da Klu Klux Klan (hoje infelizmente re-empoderada por presidentes da república como Trump e Bolsonaro).

Sam White quis expor uma realidade, quis que debaixo dos holofotes de todos, para que fosse plenamente reconhecido: temos sim um problema de racismo e de supremacismo étnico nesta prestigiosa instituição educacional destinada a formar uma parte da elite cultural estadunidense do amanhã. Sam White, força performativa. Uma mulher negra empoderada que varre pra escanteio o fiat lux do MachoDeus para apostar em sua própria infinita potência feminina para produzir a luz. E o incêndio.

James Baldwin, recentemente retratado no excelente documentário de Raoul PeckI Am Not Your Negro,costumava dizer: “Not everything that is faced can be changed, but nothing can be changed until it is faced.” Este pensamento fecundo deJames Baldwin, na série, inspira não só Samantha White e Lionel, os “heróis midiáticos” de Dear White People, mas sugere também algo para quem quer refutar a noção de que as palavras não mudam o mundo.

Precisamos de palavras para encarar a verdade do mundo e para estruturar nosso pensamento e nossa comunicação; se o Verbo não pode tudo, o que é verdade e deve ser reconhecido, isto não implica que não possa Nada. Na verdade, não há revolucionário que tenha desprezado a potência misteriosa das palavras que comovem e que o mundo mudam.The Word works in mysterious ways…

V. JUDITH BUTLER – UMA TEORIA EXPANDIDA DA PERFORMATIVIDADE

Em breve…

BIBLIOGRAFIA

DEBRAY, Régis.Manifestos Midiológicos.Petrópolis, RJ: Vozes, 1995.

TARDE, Gabriel.A Opinião e as Massas.São Paulo: Martins Fontes, 2005.

CRUMB, Robert.Gênesis. Graphic Novel.

Por:Eduardo Carli de Moraes

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Conselhos sexuais da série ‘Sex Education’ serviriam na vida real?

Ao invés de se limitar a um olhar masculino, incorpora com naturalidade vozes femininas para falar de desejo, prazer e iniciativa (Lily, quando combina um encontro sexual com Otis, diz com segurança: “Eu entro com as camisinhas, você com o lubrificante”)…

Cena de ‘Sex Education’. 

Conselhos sexuais da série ‘Sex Education’ serviriam na vida real?

O grande acerto do seriado da Netflix é falar não só de sexo, mas também de valores

Liam aparece na tela pendurado na lua que decora o teto do salão de baile do seu colégio. Todos os olhares, assustados, se voltam para ele. O que ele está fazendo lá em cima? Está apaixonado por Lizzie, mas ela o ignora, e sua vida não faz mais sentido: na adolescência tudo é muito dramático. Esta é um caso para Otis Milburn, o protagonista deSex Education, que age como conselheiro de relacionamento para seus colegas de escola [se você continuar lendo, conhecerá a história de Liam e de alguns outros personagens. Não sãospoilersrelevantes, mas não deixam de serspoilers].

Essa série, um dos últimos lançamentos daNetflix, trata asexualidadedos jovens de forma global.Fala tanto de práticas eróticas quanto de orientações ou de como administrar as relações afetivas. Mas sempre sob um ponto de vista igualitário e positivo.

Igualitário porque, ao invés de se limitar a um olhar masculino, incorpora com naturalidade vozes femininas para falar de desejo, prazer e iniciativa (Lily, quando combina um encontro sexual com Otis, diz com segurança: “Eu entro com as camisinhas, você com o lubrificante”), assim como todo tipo de orientações eidentidades sexuais(pensemos em Eric mostrando sua parte feminina comocrossdresser).

Positivo porque osexonão é visto como algo sombrio ou sórdido, que gere riscos e necessidade de prevenção, e sim como uma forma de descoberta e crescimento pessoal.Sex Educationtrata mais de valores que de sexo, e esse é um grande acerto. Tomara que a segunda temporada da série, que acaba de ser anunciada, siga pelos mesmos caminhos.

Liam, o menino pendurado na lua, tentou insistentemente cortejar a garota, com a falsa ideia de que assim conseguiria derreter o coraçãozinho da dama.Otis, por sua vez, lhe fala sobre respeitar a decisão da outra pessoa esaber aceitar umnão.A atitude de Liam revela como os clichês do amor romântico influenciam nas relações sentimentais e as nossas carências em gestão emocional.

Rafael Guerrero, um dos poucos professores da Universidade Complutense de Madri que, na falta de uma disciplina específica, ensina técnicas de educação emocional a seus alunos de Magistério, dizianesta reportagemque algumas das consequências dessa falta de ferramentas são a insegurança, a baixa autoestima e os comportamentos compulsivos.

Não nos entendemos na cama

Tanya e Ruthie são namoradas. Parece que tentam manter relações sexuais, mas com pouco sucesso. Elas se acham atrapalhadas, não sabem como fazer, como se coordenar, como terem prazer juntas. Mas, se elas se entendem tão bem em outras coisas, por que não no sexo?

Otis sabe pouco das relações eróticas entre mulheres, então para tentar lhe dar conselhos assiste a filmes pornôs e faz anotações. Não acerta muito nesse recurso, porqueo pornô é ficção, e muitas vezes só transmite alguns clichês sobre o sexo lésbico.

O conselho não funciona. O assessoramento sexual nem sempre acerta de primeira, nem neste caso nem na vida real. Otis tenta levar a situação para o seu terreno: os relacionamentos a dois.E aí acerta mais, porque os problemas de cunho erótico às vezes escondem um conflito no relacionamento.

E você, o que quer?

Aimee está fazendo sexo com seu namorado. Pergunta-lhe se ele quer gozar no seu peito ou na sua cara. Ele não se sente cômodo com isso e lhe devolve a pergunta: e você, o que quer? Aimee não sabe, porque nunca se perguntou, simplesmente repete aquilo que viu e que acredita que deseja.

Para saber o que quer, Otis dá um bom conselho a Aimee: masturbe-se. Conhecer nosso corpo e nossas reações é fundamental para saber o que queremos e, depois, poder compartilhar com outras pessoas.

A primeira reação de Aimee mostra outro mito nas relações eróticas: para que vou me masturbar se tenho parceiro? Como se fosse uma prática destinada unicamente a solteiros. Mas depois ela se anima. E como!Assistimos a uma cena de autodescoberta que, com humor, é toda uma amostra de empoderamento.E depois vemos a repercussão positiva de conhecer a si mesma na vida sexual a dois.

Problemas na penetração

A obsessão em perder a virgindade é o problema de Lily. Ela quer que a penetrem porque precisa se livrar “disso” e saber o que se sente. Tamanha é sua obsessão que, quando finalmente consegue alguém que queria transar com ela (um aplauso aqui por mostrar corpos diferentes), não consegue. O pênis se choca contra um muro.

O vaginismo é a contração involuntária dos músculos da pélvis, de tal maneira que impedem a penetração. Ocorre muitas vezes por medo da penetração. A cabeça, nesse caso, interfere e prega uma peça. Qual é o conselho de Otis a Lily? Que se deixe levar, e lhe propõe um exercício de “loucura”.

É verdade que o sexo exige certo descontrole, certo abandono. Mas o vaginismo normalmente tem a ver com um medo irracional da penetração. É uma fobia e, como tal, soluciona-se com uma aproximação progressiva da situação que gera o medo. Serão acrescidos exercícios para conhecer os músculos pubococcígeos. E também haverá reeducação para, entre outras coisas, aprender a se deixar levar, sim, embora o tratamento vá um pouco além do que a série mostra. O vaginismo não se cura descendo um morro numa bicicleta sem freios.

E, já que falamos de genitálias internas femininas, “eu também tenho vagina” é uma frase-chave em uma cena de apoio a uma vítima desexting, uma prática que vem crescendo entre adolescentese que também recebe atenção na série. Teria sido mais correto falar de vulva, porque em uma foto dos geniais femininos geralmente é a parte externa que se vê. Mas perdoem-se certas imprecisões deSex Education.Afinal de contas, a educação em valores é mais importante do que usar bem uma palavra.

Fonte:El País
Por:Arola Poch
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“Quando alguém qualifica um objeto como obsceno, imoral, indecente ou profano só porque está relacionado com a vagina e o prazer feminino,
a tecnología como industria é que sai perdendo”.
La empresa Lora DiCarlo diseñó el Osé, al que le fue retirado el premio a la innovación en la conferencia CES 2019.

La ‘indecencia’ del placer femenino para el sector tecnológico

Un masajeador personal, un contador caserode espermatozoides, pornografíaen realidad virtualy algo descrito como “el primer juguete sexual que funciona con un libro electrónico”: todos estos productos han sido exhibidos en CES, la mayor exhibición de aparatos electrónicos para el consumidor. Dos de ellos fueron premiados por los organizadores.

Por eso Lora Haddock se sorprendió cuando le retiraron el premio a la Innovación CES 2019, tres semanas después de otorgárselo. Su producto Osé, un juguete sexual de manos libres que ella diseñó con un equipo de ingenieros de la Universidad Estatal de Oregón, había sido anunciado como uno de los galardonados en noviembre. Pero en un correo electrónico que explica el cambio de parecer —el cual Haddock compartió con The New York Times— un representante del congreso citó una cláusula de los términos y condiciones de los premios donde se descalifican productos que se consideran“inmorales, obscenos, indecentes y profanos o que no cumplen con la imagen de la CTA”. (CTA es la Asociación de Tecnología de Consumo, que dirige la CES).

“Me sorprendió”, dijo Haddock, de 33 años, “y luego me molestó”. La premiación original había sido “un giro a favor de la inclusión”, dijo. “Pero después lo que dieron a entender es que: ‘No, de hecho, eres obscena, indecente e inmoral, y no eres innovadora en absoluto’”.

La CES recibe en promedio a 180.000 asistentes de todo el mundo y suma más de 100.000 menciones en medios de comunicación especializados cada año, de acuerdo con su propio conteo. Para compañías emprendedoras como la de Haddock, participar en el congreso es fundamental para atraer inversiones. Incluso es mucho más importante para las empresas dedicadas al bienestar sexual pues, por su naturaleza, tienen dificultades para anunciarse en revistas, espacios públicos y plataformas como Facebook.

Haddock, quien antes trabajó en el sector de servicios de salud y estuvo en la Armada estadounidense, es fanática del estudio de la anatomía. Es por ello que desde un inicio buscó que su producto fuera personalizable, lo cual la llevó a reunir información sobre la ubicación del llamado punto G y del clítoris en distintos cuerpos. A todas sus conocidas con vagina, dijo, les pidió “literalmente que midieran la distancia con la mano y una cinta métrica”.

Y en 2017, poco después de establecer su compañía, llamada Lora DiCarlo, buscó a John Parmigiani, director del laboratorio de prototipos de la Universidad Estatal de Oregón, porque para su producto necesitaba 52 componentes de ingeniería. “Entré a la reunión sin idea de cuál era el producto y creo que la tercera oración que dijo Lora fue algo como: ‘No tuve mi primer orgasmo mixto hasta los 28 años’. Pensé que era algo fuera de mi zona de confort, pero que no tenía nada de malo”, dijo Parmigiani.

Osé, que estaría a la venta a finales de este año en Estados Unidos por un costo de 250 dólares, se expande de acuerdo con la preferencia de la usuaria una vez que se coloca en la cintura pélvica, para proveer estimulación externa e interna en simultáneo (de ahí que Haddock discutiera un orgasmo mixto con Parmigiani). Osé no vibra, sino que realiza movimientos suaves y autónomos, además de generar un flujo de aire para aumentar la estimulación.

Osé tiene ocho registros de patente pendientes de aprobación y fue creado por un equipo que incluye a la experta en robótica e inteligencia artificial Ada-Rhodes Short y a Lola Vars, doctoranda de la Universidad Estatal de Oregón enfocada en ingeniería mecánica.

Pese a ese proceso de desarrollo, los funcionarios de la CES y de la Asociación de Tecnología de Consumo después dijeron que —más que la afirmación inicial sobre que el producto contraviene la cláusula de moralidad— el galardón le fue retirado a Osé porque no encaja en la categoría de robótica y drones ni con ninguna otra de las categorías existentes para la premiación de productos.

“No cabe duda que [Osé] es un producto robótico. No hay justificación: Lora DiCarlo merecía el premio”, dijo Parmigiani.

En una declaración a The New York Times, Gary Shapiro, presidente y director ejecutivo de la Asociación de Tecnología de Consumo, afirmó: “Nos disculpamos con la directora general Lora Haddock por nuestro error, ya que el producto de Lora DiCarlo no coincide con ninguna de nuestras categorías existentes y no debió haber sido aceptado en el programa de los Premios a la Innovación. CES es una feria empresarial profesional; la pornografía, los juguetes sexuales y los productos de tecnología sexual no son parte del evento. La CES es una feria con más de 4500 expositores. Reconocemos que hay inconsistencias en las compañías que se presentan y las resolveremos”.

Pero Haddock cree que lo que sucedió se debe a algo más que una omisión accidental o un error administrativo.

El martes 8 de enero, el primer día del congreso,publicó una cartaen la que acusó a la CES de discriminación por género.

No se trata de la primera vez que la feria comercial recibe acusaciones de falta de diversidad. En 2018, una gran cantidad de personas de la industria criticaron a la CES por no incluir en sus principales conferencias a ponentes mujeres durante dos años consecutivos, una omisión que la asociación atribuyó a que hay un “grupo reducido de mujeres que ostentan puestos de ese tipo” en el sector.

Para la conferencia de este año la deliberación para los premios a la innovación corrió a cargo de 89 jueces, de los cuales veinte fueron mujeres. Los organizadores del congreso se dijeron comprometidos con la diversidad y recalcaron que este año se anunció una futura inversión de 10 millones de dólares en negocios de emprendimiento y financiamiento enfocados en mujeres, personas no blancas y otros empresarios y compañías que no suelen estar representados en la industria tecnológica.

En la edición 2019 de la CES se exhibieron varios productos orientados a las consumidoras, incluidas bombas sacaleche, sistemas para llevar un registro de la fertilidad y herramientas para el cuidado de la piel. Sin embargo, los críticos señalan que muchos de estos productos tienen como propósito que las mujeres atiendan las necesidades de otros o cuiden de alguien más. “Están al servicio de la fertilidad, de la sociedad en conjunto y del hogar”, dijo Lola Vars, la directora técnica de Lora DiCarlo.

A otros productos de bienestar sexual pensados para las mujeres les ha sucedido lo mismo que al de Haddock.

En 2015, los encargados de la CES le dijeron a Karen Long —quien se ha dedicado a las tecnologías en el ámbito de la salud durante más de veinte años— que Fiera, el dispositivo de su compañía para mejorar la libido, no calificaba en la categoría de salud y tecnología. En un correo electrónico que recibió más tarde de parte de los organizadores del congreso le dijeron que “como regla general”, la CES no acepta “productos para el bienestar sexual”.

Liz Klinger, directora ejecutiva de Lioness, que fabrica un vibrador inteligente que recolecta información acerca de la excitación sexual, recibió una respuesta similar. (Solicitó su participación en la CES de 2017 y fue rechazada). “Dijeron que no incluirían ningún producto nuevo para adultos en este espacio”, afirmó Klinger. “Mencionaron que habían tenido malas experiencias en el pasado y que no querían productos nuevos en exhibición”.

Más tarde se enteró de que a otro solicitante le permitieron alquilar una sala completa para exhibir pornografía en realidad virtual.

“Estamos hartas de esto”, dijo Haddock. “No se trata solo de nuestro producto, sino de algo más grande. Se trata de aceptar y comprender de verdad la sexualidad humana, de reconocer la innovación. Cuando calificas un objeto como obsceno solo porque está relacionado con una vagina, la tecnología como industria es la que sale perdiendo”.

Por:Valeriya Safronova
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