“Mulheres não podem ser mais inteligentes do que seus maridos”

“A felicidade das mulheres decorre da submissão ao esposo. Se o marido não for a cabeça do casamento, isto trará infelicidade para as mulheres.”

Las chicas deberían saltarse la universidad para no ser más inteligentes que sus maridos: Iglesia Universal

En una prédica de la Iglesia Universal del Reino de Dios, su fundador y principal Obispo, Edir Macedo, alertó contra la educación universitaria de las mujeres.

En un vídeo de redes sociales el líder religioso e impulsor de Jair Bolsonaro a la presidencias, apareció en la plataforma de la iglesia junto a su hija. A la feligresía le dijo que si sus hijas Cristiane y Viviane hubieran asistido a la universidad serían las “cabezas” del matrimonio, cuando según la Biblia, la cabeza del hogar debe ser el varón. 
“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.” (Efesios 5: 22 -24) ”Pero quiero que sepan que la cabeza de todo hombre es Cristo, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios.” (1 de Corintios 11:3)

En el sermón, las palabras de Edir Macedo fueron:
“Harás hasta la secundaria. Después irás a la universidad. Pero, hasta que te cases serás solo una persona con secundaria. Si Cristiane fuera médico y tuviese un alto grado de conocimiento y conociera a un hombre que tiene un bajo grado de conocimiento, no sería él el jefe. Ella sería la cabeza”.El pastor, que también es dueño de la la cadena televisiva Record TV, prosiguió su sermón señalando que la felicidad para las mujeres está siendo sumisas frente al esposo, y que cualquier situación en la que el marido nos ea la cabeza del hogar traerá infelicidad para las mujeres:
“Lo que se les enseña es: ‘Hija mía, nunca estarás sujeta a un hombre’ Pues bien, entonces no estarás sujeta a la felicidad. Porque si no hay familia, no hay felicidad, siendo la mujer la cabeza y hombre el cuerpo. Tanto es así que hay mujeres inteligentes que no pueden encontrar sus cabezas. ¿Cómo se somete una persona que tiene una cabeza allá arriba a una persona que está aquí?En el periódico de esta iglesia de abril de 2016 de la Iglesia Universal del Reino de Dios, mejor conocida como “Pare de sufrir”, presentó un articulo titulado “La mujer disciplinada no cuestiona”.

En el artículo se lee: “Las mujeres comprendieron que la mujer disciplinada no cuestiona, obedece a Dios. […] Es maravilloso oír y poner en práctica, obedecer, porque así se ven los frutos de la disciplina”, destacó la señora Lucelaine. Luego invitó a las mujeres que querían ser disciplinadas a orar delante del Altar para buscar la disciplina que agrada a Dios.”

A inicios de septiembre, Edir Macedo fue noticia también por haber estado presente en los actos de la fiesta nacional de Brasil junto a Jair Bolsonaro, y previamente lo había ungido en el templo como mandatario elegido por Dios, mientras anunciaba que él necesitaría cuatro años más en la presidencia.
El Obispo Macedo direccionó a millones de feligreses evangélicos en Brasil para que votaran por ultraderechista, que también tiene ideas machistas. Ambos detestan el Estado laico, y promulgan por derribar la separación entre Estado e Iglesias.
 

En el momento la laicidad, y con ella los derechos de las mujeres y otros sectores se encuentran fuertemente amenezados por el asalto de los grupos evangélicos en América Latina. Cuestionar las creencias no basadas en evidencia, la Biblia y la religión en general, así como defender el Estado Laico, son fundamentales para poder avanzar en el tema de igualdad de género. 

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casamento, isto trará infelicidade para as mulheres.”

Os Estados Unidos cheira a podre por ter um presidente racista

Trump é racista. É um problema de caráter a que se soma o sexismo e a xenofobia. “Resumindo, o racismo é malévolo porque sua lógica de fundo é o genocídio”. A boca que desdenha nem sempre está conectada com a mão que destrói, mas compartem o mesmo espírito e desejo de causar dano.

En Estados Unidos huele a podrido y es por un presidente racista

Es desesperante ser tan repetitivo y seguir señalando que Donald Trump es racista, pero alguien tiene que hacerlo. Es necesario porque se trata de un problema fundamental de carácter, que arruina y determina muchos otros rasgos, casi de la misma manera en que lo hacen su sexismo y su xenofobia.

El sábado, Trump tuiteó que el distrito del representante Elijah Cummings era “un caos terrible, infestado de ratas y roedores”, un “lugar muy peligroso y sucio”; además afirmó que “ningún ser humano querría vivir ahí”. Cummings es de raza negra, como la mayoría de las personas que viven en su distrito.

El hecho de que utilice el verbo “infestar” revela en gran medida sus percepciones, pues al parecer solo lo aplica a problemas que involucran a personas negras y de tez morena. Criticó las “áreas infestadas de ébola en África”. Dijo que el distrito de Atlanta del congresista John Lewis está “infestado de delincuentes” y le recomendó concentrarse en “los barrios pobres de Estados Unidos infestados de criminalidad, un tema imperioso”. Comentó que las ciudades santuario son un “concepto infestado de criminalidad y semillero de la delincuencia”. Advirtió que los “inmigrantes no autorizados” vendrán “en bandadas e infestarán nuestro país”. También describió la presencia de miembros de la pandilla MS-13 “en ciertas partes del país” como una “infestación”.

En ninguno de esos casos se refiere a la delincuencia como un fenómeno discreto, sino quevincula inextricablemente la criminalidad con las personas de tez oscura. Los partidarios de la supremacía blanca no siempre consideran a las personas de raza blanca como superhombres; en muchos casos, más bien clasifican a laspersonas que no son de raza blanca como subhumanos.De cualquier manera, el punto es establecer una jerarquía en la que la raza blanca ocupa la posición superior.

Un estudio de los tuits de Trump revela que cuando asocia la criminalidad con grupos de la población, casi siempre se refiere a personas de raza negra o tez morena y a “barrios pobres”, un eufemismo urbano para referirse a vecindarios de gente negra y morena.

Trump no ha perdido ninguna oportunidad para mostrar su postura, desde el caso de los Cinco de Central Park hasta una serie de tuits que publicó en 2013, cuando escribió: “Por desgracia, la impresionante cantidad de delitos violentos que ocurren en nuestras principales ciudades son cometidos por personas negras y morenas —un tema difícil— y debemos hablar de eso”.

Hay que dejar claro que las personas de raza negra no son más propensas a abusar de otros, como tampoco alguien es más propenso a abusar de los opioides solo por ser blanco. Los seres humanos respondemos a nuestro entorno, a nuestras necesidades y deseos, así como a nuestra desesperanza.

Por ejemplo, en Nueva York aumentó mucho la delincuencia en el siglo XIX, cuando casi no había personas de raza negra en la ciudad.De hecho, en 1985, un escritor y cronista prodigioso de la ciudad de Nueva York, Edward Robb Ellis, escribió en The New York Times sobre un ciudadano que se quejaba en 1852 porque “el incremento de la tasa de delincuencia, la violencia y frecuencia de los ataques a ciudadanos comunes y corrientes por la noche en la ciudad, y la… estupidez e ineficacia de la policía son motivo de gran alarma entre el segmento de la ciudadanía que actúa con decencia y respeta la ley”.

Según Ross, el propio Walt Whitman afirmó: “Nueva York es una de las ciudades más plagadas de delitos y más peligrosas de la cristiandad”.

¿Los blancos que vivían en Nueva York en esa época estaban predispuestos racial y patológicamente a la criminalidad? Por supuesto que no. Tampoco lo están las personas de tez negra y morena en la actualidad. Los racistas no consideran en absoluto ese contexto histórico y sociológico.

Lo peor es que no hay nada positivo en el lenguaje que usa Trump. Cuando hay infestaciones, existe justificación para exterminar la plaga.Por algo Martin Luther King Jr. dijo: “En resumidas cuentas, el racismo es malévolo porque su lógica de fondo es el genocidio”. Quizá la boca que desdeña no siempre esté conectada a la mano que destruye, pero sin duda comparten el mismo espíritu y el deseo de causar daño.

Sería fácil exponer fundamentos para un juicio en contra de Trump por motivos de política pública, pero las políticas no están en la naturaleza de la criatura. Más bien, en su naturaleza están la supremacía blanca, el nacionalismo blanco y el patriarcado blanco.

Este hombre es, en esencia, racista, y esa perspectiva está tan fundida con su sentido del mundo que no es capaz de reconocer que es racista. Su instinto es atacar a las personas negras.Para él resulta natural denigrar los lugares en los que viven y los países de sus ancestros.

Está tan convencido de las ideas que defiende la supremacía blanca, que su ideología ya no necesita ninguna etiqueta, según cree. Para él, esta mentira es precisamente la verdad y, si algo está “bien”, no puede ser racista.

Los racistas han operado de esta manera a lo largo de la historia para evitar que los asocien con aquellos que azotaron la piel de los esclavos, con quienes violaron a las mujeres y vendieron a los niños, con quienes soltaron los perros y apuntaron los cañones de agua, o con quienes pusieron las sogas al cuello y les prendieron fuego a las cruces.

Esos que se expresaron, consumidos por el odio y el sadismo, eran los racistas. No los grupos cada vez más grandes que se han tragado y han regurgitado una visión deformada del mundo, una visión adulterada de la historia y que presentan “hechos” supuestamente irrecusables sin contextualización.

Trump es racista. Gritémoslo a voces. Gritémoslo con la profundidad que se merece. Para mí, es el principio y el fin de la lógica que necesito para mantenerme firme en la resistencia.

Por: Charles M. Blow
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Enfrentando a publicidade discriminatória

Proíbem também quando é sugerido que as mães devem valorizar mais a aparência física ou a limpeza da casa em vez da sua saúde mental e que se deboche de homens por suas dificuldades em atividades estereotipicamente “femininas”.

El Reino Unido prohíbe los estereotipos de género en la publicidad

Hombres que no saben cambiar pañales, mujeres que hacen labores domésticas mientras los hombres están cómodamente sentados en el sofá, mujeres que no saben estacionarse: escenas como estas, que se basan en estereotipos de género, están prohibidas de ahora en adelante en la publicidad británica. La entidad reguladora de la publicidad en el Reino Unido anunció los cambios en diciembre, pero a las empresas se les otorgó un periodo de ajuste de seis meses antes de que entraran en vigor.

La Autoridad de los Estándares para la Publicidad del Reino Unido dijo en una declaración que también prohibiría anuncios que relacionen características físicas con el éxito romántico o social; que asignen características de personalidad estereotípicas a los niños y las niñas, como la valentía para los niños y la ternura para las niñas; que sugieran que las nuevas madres deben anteponer su aspecto o la limpieza del hogar a su salud emocional, y que se burlen de los hombres por ser malos en labores estereotípicamente “femeninas”, como aspirar, lavar la ropa o cuidar a los hijos.

Los lineamientos se desarrollaron después de que un informe del regulador encontró que la retórica y las imágenes que estereotipan géneros “puede provocar desigualdad de género en los aspectos tanto públicos como privados de la vida de las personas”. El informe surgió al poco tiempo de que hubo algunos anuncios británicos que perpetuaron suposiciones negativas sobre las mujeres, como uno de Protein World, una bebida para bajar de peso, en el que al lado de una modelo que vestía un bikini estaba la pregunta: “¿Tu cuerpo está listo para la playa?”. Los afiches inspiraron una petición en Change.org con más de setenta mil firmas para exigir que se retiraran los carteles.

La Autoridad de los Estándares para la Publicidad tiene fama de prohibir imágenes que le parecen ofensivas: en 2016, el grupo regulatorio tomó medidas enérgicas contra Gucci por emplear a una modelo que se veía “excesivamente delgada” en una campaña publicitaria y, en 2017, prohibió un comercial de Rimmel en el que salía la modelo Cara Delevingne por estar tan retocado que podía ser engañoso para el televidente. (El regulador insistió en que las pestañas de Delevingne eran descomunalmente voluminosas en el video). Más recientemente, el regulador criticó un anuncio de un concesionario de Porsche por cosificación: en la publicidad, las piernas y el torso de una mujer se asoman por debajo del carro y se lee el eslogan “Servicio atractivo”.

Con los nuevos lineamientos, el Reino Unido se une a países como Bélgica, Francia, Finlandia, Grecia, Noruega, Sudáfrica e India que tienen leyes o códigos con diversos grados y edades que impiden la discriminación de género en la publicidad. Por ejemplo, Noruega ha tenido una ley que prohíbe el sexismo en anuncios desde 1978. Una ley española de 2004 en contra de la violencia de género prohíbe que los anuncios publicitarios muestren imágenes degradantes del cuerpo femenino, y los códigos austriacos consideran que las caracterizaciones que reducen a las personas a su sexualidad son discriminatorias. En Estados Unidos, solo el grupo que supervisa los anuncios dirigidos a niños ofrece lineamientos sobre los estereotipos en la publicidad.

Las compañías están haciendo frente al problema del sexismo en la publicidad también por su cuenta. En 2017, el gigante de los productos de consumo Unilever se asoció con ONU Mujeres y una serie de empresas importantes, como Google, Johnson & Johnson y Mars, para crear Unstereotype Alliance, que busca educar a las personas sobre cómo la publicidad perpetúa los prejuicios.

El Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios trabajó con Google para analizar más de dos mil comerciales en lengua inglesa: descubrió que entre 2006 y 2016 el número de personajes femeninos en la publicidad en video fue prácticamente el mismo. El tiempo en pantalla de los hombres fue cuatro veces mayor al de las mujeres y los hombres hablaron siete veces más que las mujeres. Mientras que los anuncios donde solo aparecían hombres sumaban un cuarto del total, aquellos en los que solo había mujeres fueron solo un cinco por ciento del total.

Un informe de Lloyds Banking Group en 2016 reveló datos similares, pues halló que solo un tercio de las personas que se veían en los anuncios eran mujeres. Rara vez ocupaban puestos de poder y, cuando lo hacían, el “papel solía estar vinculado a la seducción, la belleza o la maternidad”.

 

Seita sexual ultrassecreta de Nova York

Mulheres, em especial poderosas e influentes, faziam juramentos secretos para se converter em “escravas” vitalícias de Raniere, o “amo” ou “amo supremo”. “…e poderíamos ter um candidato a um cargo político”

Lauren Salzman, una de las exintegrantes de Nxivm, camino a la corte el 20 de mayo Seth Wenig/Associated Press

Marcas, flagelación y castigos: el testimonio de otra ‘esclava’ de la secta de Nxivm

La ceremonia para marcarlas sucedió en 2017 dentro de un hogar en Albany, Nueva York, donde las integrantes del grupo Nxivm tuvieron su rito de iniciación para una nueva participante de la secta ultrasecreta dentro de la organización.

Esa nueva integrante, Lauren Salzman, testificó que la hicieron arrodillarse y decir: “Amo, por favor, márcame, sería un honor, un honor que quiero portar por el resto de mi vida”. Luego la sostuvieron en una mesa para dar masajes mientras alguien usaba una herramienta de cauterización para quemarla con las iniciales de Keith Raniere, el líder de Nxivm, en una zona cercana a la cadera.

“Fue lo más doloroso por lo que he pasado”, dijo Salzman durante el segundo día de su testimonio en el juicio contra Raniere, quien está acusado de tráfico sexual y asociación delictuosa.

Salzman también declaró que un grupo de mujeres perteneciente a la secta sexual dentro del grupo llamada Nxivm fueron sujetas a castigos sádicos que incluían azotes con una correa de cuero.

La testigo señaló que las mujeres hacían compromisos secretos para convertirse en “esclavas” vitalicias de Raniere y lo llamaban “amo” o “amo supremo”.

Se comunicaban mediante aplicaciones encriptadas de teléfono, llevaban a cabo tareas y ejercicios diseñados por él y aceptaban los severos castigos si se pensaba que habían fallado en sus obligaciones.

Dichos castigos podían incluir mantener posiciones forzadas o dolorosas, quedarse de pie descalzas sobre la nieve, tomar duchas de agua fría y azotarse mutuamente el “trasero desnudo” con la correa, afirmó Salzman. Recuerda que una vez Raniere llegó mientras se estaban azotando para decirles que se aseguraran de mover las muñecas de determinada forma para infligir el máximo dolor.

“Estas cosas comenzaron a volverse escalofriantes”, comentó. “Me preocupaba fallar”.

Salzman, cuya madre fue cofundadora de Nxivm, dio una descripción detallada de los mecanismos que Raniere y sus seguidoras más fieles utilizaban para humillar y subyugar a mujeres, muchas de las cuales,según los fiscales,eran forzadas a tener relaciones sexuales con él.

Raniere, de 58 años, cofundó Nxivm [néxium] con Nancy Salzman como una organización de autoayuda en la década de 1990. Cerca de 16.000 personas tomaron cursos de Nxivm y algunas pagaron decenas de miles de dólares.

[Lee nuestro reportajesobre el funcionamiento de Nxivm]

Raniere ahora está imputado por cargos que incluyen asociación delictuosa, extorsión, trabajos forzados y tráfico sexual. Durante las últimas semanas, cinco mujeres que también fueron acusadas, incluyendo a Nancy y Lauren Salzman, se han declarado culpables.

En su testimonio, Lauren Salzman, de 42 años, describió las operaciones internas de una secta clandestina dentro de Nxivm llamada The Vow (el voto) o DOS, en la que las participantes eran o “amas” o “esclavas”,y eran marcadascon las iniciales de Raniere.

Salzman era una “ama de primera línea”, es decir, una integrante de alto rango de DOS. El nombre del grupo, según se dice, eran las siglas de una frase en latín que puede traducirse como “Dominio de las Acompañantes Femeninas Obedientes”. Debido a su papel dentro de la secta, Salzman pudo dar un panorama amplio y detallado de la forma en que estaba estructurada la comunidad para crear un grupo de mujeres que obedecieran ciegamente las órdenes de Raniere y se sometieran a su control.

Según ella, el principal interés del grupo era venerar a Raniere y fomentar un ambiente de “obediencia y confidencialidad totales”.

Salzman testificó que Raniere reclutó a las primeras ocho amas de primera línea del grupo y que las consideraba sus esclavas. Cada una de las ocho reclutó a sus propias esclavas, en grupos separados llamados estirpes, y esas esclavas, a su vez, reclutaron a otras.

De acuerdo con ella, en total había cuatro niveles de esclavas en la pirámide, cada una de las cuales rendía cuentas a su ama del nivel superior. Todas le rendían cuentas en última instancia a Raniere, el “amo supremo”.

Las reclutas pasaban por cinco etapas, empezando como “aspirantes” que entregaban material personal comprometedor o propiedades como garantía o colateral para demostrar su compromiso. Después de unirse al grupo, proporcionaban todavía más información o material para quedar “totalmente garantizadas”, lo que significaba que podían ser objeto de chantaje.

Una integrante del grupo, Rosa Laura Junco, compró una “casa de sororidad” para las integrantes de primera línea en elpueblo de Waterford, cerca de Albany. Ahí celebraban reuniones frecuentes, y se quitaban la ropa para tomarse fotografías desnudas y enviarlas a Raniere, señaló Salzman.

Mencionó que había planes de construir un “calabozo” en el sótano de la casa que iba a incluir una jaula en la cual alguien dispuesta a “entregarse”, en presunto favor de su crecimiento personal, podría ser encerrada durante horas o días, o incluso más tiempo.

De acuerdo con Salzman, las integrantes de DOS se comunicaban a través de programas encriptados como Telegram y Signal. La agrupación era tan secreta que sus integrantes no siempre conocían las identidades de las demás.

También declaró que Raniere sometía a las integrantes a “ejercicios de disposición” en los que enviaba, en momentos inesperados, mensajes de texto que todas las integrantes del grupo debían responder en un lapso corto.

El objetivo de estos ejercicios, según la testigo, era reafirmar la idea de que responder al amo era la parte más importante de la vida de una esclava.

Una de las tareas específicas de Salzman era editar las enseñanzas y las ideas de Raniere acerca de DOS para crear un libro que iba a servir como una especie de texto de referencia y manifiesto. Salzman declaró que iban a poner el libro en un lugar seguro, tal vez atornillado a una pared, pero iba a estar disponible para referencia en ciertas circunstancias.

Los fiscales del juicio proyectaron en una pantalla algunos extractos del manuscrito, el cual exhortaba a las lectoras a pensar: “Por qué tu amo es mejor que el resto de la gente”. Incluía la orden “Siempre haz que tu amo se vea bien” y decía que todas las esclavas debían enlistar a todas las personas que conocían —“incluyendo a sus madres”— y considerar quién debía unirse a la comunidad.

“El placer más grande para la mejor esclava es ser la herramienta primordial de su amo”, decía uno de los pasajes. “Entregas tu vida, mente y cuerpo para un uso incondicional”.

Salzman mencionó que entre las principales prioridades de Raniere estaba el reclutamiento de más integrantes para DOS, en especial personas que pudieran serpoderosas o influyentes. Tan solo ella, declaró, tenía veintidós esclavas en su estirpe. También dijo que Raniere esperaba tener sedes en todo Estados Unidos.

“Creo que se imaginó que habría miles o millones de personas en la comunidad”, dijo Salzman. “Que tal vez podríamos tener un candidato de DOS para un cargo político”.

Formulan cargos contra el líder de Nxvim, agrupación secreta que marca a las mujeres

“A mulher perfeita é a que nunca fala”

“Essa não é a mulher perfeita. Não tem mamas”. Minha primeira reação é de enfado. A segunda de incredulidade: “O que fiz para receber esta mensagem? Por que tenho que ler algo assim, ao mesmo tempo grosseiro e sexista?”.

Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País

Tu és o lobo

Depois do último ataque armado a uma escola nos EUA, levantou-se uma crítica antiga: deixem de proibir textos infantis catalogados como tóxicos  como o Chapeuzinho Vermelho (sexista?) e o Kinder Surpresa e ousem fazer o que deve ser feito: controlem as armas.

¿Lobo estás?

Hace algunos días una escuela de Barcelona hizo noticia por la revisión de sus textos infantiles, declarando que 200 de ellos fueron catalogados como “tóxicos”. Entre ellos, Caperucita Roja, por considerarse sexista.

No es la primera vez que este cuento es arrojado a la hoguera. En los 90 en Estados Unidos fue retirado de las listas de lectura para menores, por el hecho de que Caperucita llevaba una botella de vino a la abuelita.Tras el último ataque armado en una escuela de ese país, resurgió la polémica, cuando la agrupación Moms Demand Action levantó una crítica antigua: dejen de prohibir banalidades como Caperucita Roja y el Kinder Sorpresa y atrévanse a hacer lo que hay que hacer, controlar las armas.
Cada época cree que triunfa con sus censuras. Y fracasa en un mal que siempre vuelve, retornando de lo reprimido, aunque sea vestido de otras maneras.

Quizá sea un asunto de la modernidad que quiere convencernos de la unidimensionalidad moral o, dicho de otro modo, de que no tenemos contradicciones en el alma. Los mitos, las religiones y los cuentos populares son productos culturales que integran el conflicto humano. En sus representaciones –dioses trágicos, personajes desventurados– lo que nos ofrecen es la posibilidad de elaborar nuestras pasiones, angustias y deseos cuando aún no tenemos palabras para digerirlos.La rivalidad entre hermanos, la envidia entre padres e hijos, los deseos parricidas, la codicia, las pulsiones sexuales a destiempo, la lucha interna entre el bien y el mal.La modernidad, en cambio, nos convence de que eso puede ser borrado con el progreso, con una buena terapia, con un algoritmo que se adelante. Hoy se trata de iluminar toda la caverna.¿Y el mal? Si no hay cómo integrarlo en cada uno, entonces siempre será un lobo peligroso encarnado en otro.

Lo que este siglo anuncia es que no quiere saber nada de la posibilidad de que el ser humano pueda ser un lobo para sí mismo. Para eso hay una pastilla, para que se nos pase. Sin resolver conflicto alguno.

Volvamos a la Caperucita Roja. ¿Es un cuento sexista? Sin duda es un cuento sexual. El feminismo, así como la antropología, o la disciplina que sea, puede hacer una revisión de la cultura desde su prisma. Pero no sólo desde su prisma. Si lo personal es político, entonces hay que tomar otros conocimientos respecto de lo personal.Cualquier teoría política sin teoría de sujeto es tan estúpida como la psicología de autoayuda sin política.

Lo cierto es que respecto de la Caperucita Roja se pueden decir varias cosas, además de que hay alguna versión donde su protagonista es un niño varón. Se puede señalar que habla del deseo sexual. No solo del lobo, sino que también de los niños.La sexualidad infantil fue uno de los descubrimientos de Freud en el siglo XIX, y más allá de que hoy hablemos de educación sexual para arriba y para abajo, aún nos angustia el deseo infantil.Antes el pánico moral estaba puesto en ellos, en que cerraran la puerta, en los peligros de la masturbación, hoy, el pánico está en los adultos, en que dañen a los niños. El énfasis cambia de lugar, pero es la sexualidad de los menores la que sigue generando ansiedad en los adultos. Tanto así, que los padres consultan a especialistas por niños cada vez más pequeños o por conductas sexuales propias de la edad. Activan las alarmas cuando no son capaces de decir ellos mismos: eso no se hace (por ahora).

Tal vez porque a nosotros también nos da pánico reconocer esa opacidad: que a veces algo nos llama a buscar al lobo en el bosque, nos convoca a lo desconocido. Pero saber eso es fundamental en la prevención de los abusos sexuales, y otros tantos también.

Podemos hacer cuentos donde existan principalmente heroínas y comida saludable. Cierto, vamos en contra de un modelo sexista. Pero no podemos vaciar los relatos de contradicciones, los niños merecen un soporte donde identificar sus conflictos. A punta de fábulas y lecciones morales, lo más seguro es que criaremos lobos, que es lo mismo que decir sujetos que se creen buenos.

Fonte: LATERCERA
Por: Constanza Michelson
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