Por que a ficção triunfa sobre a verdade?

A natureza dual do poder e da verdade se traduz no curioso fato de que os humanos sabemos muito mais verdades do que os outros animais, mas também acreditamos em muitos absurdos.

Sophy Hollington

¿Por qué la ficción triunfa sobre la verdad?

Muchas personas creen que la verdad transmite poder. Creen que los líderes, religiones o ideologías que malinterpretan la realidad acaban perdiendo ante rivales con una visión más clara. Por ende, creen que apegarse a la verdad es la mejor estrategia para hacerse de poder. Por desgracia, esto solo es un mito que reconforta. De hecho, la verdad y el poder guardan una relación mucho más complicada porque en la sociedad humana el poder significa dos cosas muy distintas.

Por un lado, tener poder significa tener la capacidad de manipular realidades objetivas: para cazar animales, construir puentes, curar enfermedades, construir bombas atómicas. Este tipo de poder está estrechamente vinculado con la verdad. Si crees en una teoría física falsa, no podrás construir una bomba atómica.

Por el otro lado, el poder también significa tener la capacidad de manipular las creencias humanas, con lo que lograrás que muchas personas cooperen de manera efectiva. Construir bombas atómicas no solo requiere una compresión detallada de la física, sino además el trabajo coordinado de millones de personas. El planeta Tierra fue conquistado por los Homo sapiens y no por chimpancés o elefantes porque somos los únicos mamíferos capaces que cooperar entre sí en grandes cantidades. Además, la cooperación a gran escala depende de creer en las mismas historias, pero estos relatos no necesitan ser ciertos. Es posible unir a millones de personas haciéndoles creer en historias completamente ficticias sobre Dios, la raza o la economía.

La naturaleza dual del poder y la verdad se traduce en el curioso hecho de que los humanos sabemos muchas más verdades que ningún otro animal, pero también creemos en muchas más insensateces. Somos, al mismo tiempo, los habitantes más listos y los más crédulos del planeta. Los conejos no saben que E=MC², que el universo tiene 13.800 millones de años y que el ADN está compuesto de citosina, guanina, adenina y timina. Sin embargo, los conejos no creen en las fantasías mitológicas ni en los disparates ideológicos que han fascinado a incontables seres humanos durante miles de años. Ningún conejo habría estado dispuesto a estrellar un avión contra el World Trade Center de Nueva York con la esperanza de ser recompensado con 72 conejas vírgenes en otra vida.

Cuando se trata de unir a las personas en torno a una misma historia, la ficción en realidad goza de tres ventajas inherentes sobre la verdad. La primera es que, en tanto que la verdad es universal, las ficciones tienden a ser locales. En consecuencia, si queremos distinguir a nuestra tribu de los forasteros, una historia ficticia nos servirá mucho más como un marcador de identidad que una historia verdadera. Supongamos que enseñamos a los miembros de nuestra tribu a creer que “el sol sale por el oriente y se oculta por el poniente”. Este sería un mito tribal bastante débil, puesto que, si me encuentro a alguien en la selva y esa persona me dice que el sol sale por el oriente, eso podría indicar que esa persona es un miembro leal de nuestra tribu, pero también podría indicar que es una extranjera inteligente que llegó a la misma conclusión sin la guía de nuestra tribu. Por lo tanto, es mejor enseñar a los miembros de la tribu que “el sol es el ojo de una rana gigante que todos los días atraviesa el cielo de un salto”, dado que muy probablemente pocos extranjeros llegarán a esa idea en específico por sí mismos, sin importar lo inteligentes que sean.

La segunda gran ventaja de la ficción sobre la verdad tiene que ver con el principio de la desventaja, que establece que las señales confiables deben ser costosas para el emisor. De lo contrario, pueden ser imitadas fácilmente por los falsificadores. Por ejemplo, los pavorreales macho muestran sus aptitudes a las hembras haciendo gala de una enorme y colorida cola. Esta es una señal confiable de capacidad, porque la cola es pesada, voluminosa y atrae a los depredadores. Solo un pavorreal realmente capaz puede sobrevivir a pesar de esa desventaja. Algo similar sucede con las historias.

Si la lealtad política se mide a través de la creencia en una historia verídica, cualquiera puede fingir tal lealtad. Pero creer historias ridículas y extravagantes exige un costo mayor y, por ende, es una mejor señal de lealtad. Si le crees a tu líder solo cuando ella o él dice la verdad, ¿qué prueba eso? En cambio, si le crees a tu líder incluso cuando construye castillos en el aire, ¡eso sí es lealtad! Los líderes astutos algunas veces dicen de manera deliberada insensateces a fin de identificar a los devotos confiables de los seguidores condicionales.

La tercera ventaja, y la más importante, es que la verdad suele ser dolorosa y perturbadora. De ahí que quien se apega a la realidad pura tiene pocos seguidores. Un candidato presidencial estadounidense que le dice al pueblo de ese país la verdad y nada más que la verdad sobre la historia de Estados Unidos tiene asegurada la derrota al cien por ciento en las elecciones. Lo mismo sucede con los candidatos de todos los demás países. ¿Cuántos israelíes, italianos o indios pueden soportar la verdad inmaculada sobre sus naciones? Un apego absoluto a la verdad es una práctica espiritual admirable, pero no es una estrategia política ganadora.

Algunos pueden argumentar que los costos a largo plazo de creer en historias ficticias pesan más que las ventajas a corto plazo de la cohesión social; que una vez que la gente adquiere el hábito de creer en ficciones absurdas y falsedades convenientes, ese hábito se extiende a cada vez más áreas y, en consecuencia, la gente acaba por tomar malas decisiones económicas, adopta estrategias militares contraproducentes y no logra desarrollar tecnologías efectivas. Aunque esto ocurre ocasionalmente, está lejos de ser una regla universal. Incluso los fanáticos más fervientes y extremos suelen ser capaces de compartimentar su irracionalidad de tal modo que creen disparates en algunos campos, mientras que siguen siendo sumamente racionales en otros.

Pensemos, por ejemplo, en los nazis. La teoría racial del nazismo se basaba en pseudociencia falsa. Aunque trataron de reforzarla con evidencia científica, los nazis tuvieron que silenciar sus facultades racionales a fin de desarrollar una creencia lo suficientemente fuerte para justificar el asesinato de millones de personas. No obstante, a la hora de diseñar las cámaras de gas y preparar los horarios de los trenes hacia Auschwitz, la racionalidad nazi salía intacta de su escondite.

Lo que es cierto acerca de los nazis también es aplicable a muchos otros grupos fanáticos a lo largo de la historia. Resulta aleccionador darse cuenta de que la Revolución Científica comenzó en la cultura más fanática del mundo. En los días de Colón, Copérnico y Newton, Europa tenía una de las concentraciones más altas de extremistas religiosos y el nivel de tolerancia más bajo en su historia.

Se cree que el mismo Newton pasó más tiempo buscando mensajes secretos en la Biblia que descifrando las leyes de la física. Las luminarias de la Revolución Científica vivieron en una sociedad que expulsó a judíos y musulmanes, quemaba herejes al por mayor, veía a las mujeres mayores que amaran a los gatos como brujas e iniciaba una nueva guerra religiosa cada luna llena.

Si hubiésemos viajado a El Cairo o a Estambul hace unos cuatrocientos años, habríamos encontrado una metrópolis multicultural y tolerante donde los sunitas, los chiitas, los cristianos ortodoxos, los católicos, los armenios, los coptos, los judíos e incluso uno que otro hindú vivían unos junto a otros en relativa armonía. Si bien tenían sus desacuerdos y trifulcas —y aunque el Imperio Otomano discriminaba de manera habitual a las personas por motivos religiosos—, era un paraíso liberal comparado con Europa occidental. Si entonces hubiésemos zarpado con destino al París o al Londres de la época, habríamos encontrado ciudades inundadas de intolerancia religiosa, en las que solo los que pertenecían a la secta dominante podían vivir. En Londres, mataban católicos; en París, mataban protestantes; hacía tiempo que se había desterrado a los judíos, y nadie en su sano juicio habría soñado con dejar entrar musulmanes. Sin embargo, la Revolución Científica comenzó en Londres y París, en lugar de en El Cairo o Estambul.

La capacidad de compartimentar la racionalidad tal vez tiene mucho que ver con la estructura de nuestro cerebro. Distintas partes del cerebro son responsables de distintos modos de pensamiento. Los seres humanos podemos desactivar y reactivar de manera inconsciente las partes del cerebro que son fundamentales para el pensamiento escéptico. De esta forma, Adolf Eichmann quizá mantenía desactivado su lóbulo prefrontal mientras escuchaba a Hitler pronunciar un discurso apasionado, para luego echarlo a andar de nuevo y organizar cuidadosamente el horario de los trenes hacia Auschwitz.

Incluso si hay que pagar algún precio por desactivar nuestras facultades racionales, las ventajas de la mayor cohesión social suelen ser tan grandes que las historias ficticias suelen triunfar una y otra vez sobre la verdad en la historia de la humanidad. Los académicos lo han sabido desde hace miles de años, razón por la cual a menudo han tenido que escoger entre servir a la verdad o a la armonía social. ¿Debían proponerse unir a las personas asegurándose de que todos creyeran en la misma ficción o debían dejar que la gente supiera la verdad, aunque el precio a pagar fuera la desunión? Sócrates eligió la verdad y fue ejecutado. Las instituciones académicas más poderosas de la historia —ya fueran de sacerdotes cristianos, mandarines confucianos o ideólogos comunistas— antepusieron la unidad a la verdad. Por eso fueron tan poderosas.

Por: Yuval Noah Harari

A conversa cara a cara, o aqui e agora

Estabilidade política é resultado de conversa respeitosa na qual se dá e se recebe. Deixar de lado a vaidade, a intransigência e o orgulho; assim, a antítese da conversa é a polarização exacerbada.

DIEGO MIR

Conversar é uma arte em perigo de extinção?

Conversar é uma arte em perigo de extinção? Dizer que sim seria, no mínimo, controvertido, porque hoje tudo ao nosso redor está montado de maneira que nos chegam sem cessar oportunidades de interagir tanto com amigos quanto com desconhecidos. A conectividade digital permite trocar mensagens sem limite, de modo que vivemos na ilusão de estarmos imersos em uma espécie de conversa infinita. A pergunta inicial pode não parecer tão absurda se pararmos para pensar sobre o que se entende por conversa e, especialmente, o que se espera de seus participantes: a expressão de argumentos, de um lado, e escuta atenta, de outro. Em nosso atual ambiente hipertecnificado, ambas as ações são um desafio. O primeiro exige certas doses de solidão prévia para que quem fala tenha tido a possibilidade de elaborar algo genuinamente próprio; o segundo, prestar atenção. Ou, dito de outra forma, remar contra a corrente no caudaloso rio de estímulos e interrupções pelo qual navegamos diariamente. E, além disso, dialogar não é uma troca de monólogos. Jean de La Bruyère dizia que o talento da conversa não consiste tanto em mostrar muito, mas em fazer que os outros encontrem.

Nossas vidas são baseadas em interações e a comunicação verbal é a ferramenta mais à mão para produzi-las. Ninguém discute a máxima aristotélica de que o homem é um animal social inclinado a exteriorizar opiniões e sentimentos. Portanto, o silêncio imposto implica pesar, e quando um ente querido deixa de nos dirigir a palavra, experimentamos dor. O escritor Henry Fielding, em seu ensaio de 1743 dedicado à conversa, a definiu como a troca de ideias mediante a qual se examina a verdade e na qual cada questão é analisada a partir de diferentes pontos de vista, de modo que o conhecimento seja compartilhado. A história conheceu grandes momentos dessa arte desde que Platão observou que é a mais elevada forma de conhecimento. Muitos séculos depois se começou a perceber a relação direta entre a estabilidade política e o mundo da conversa, que David Hume descreveu como a conversa respeitosa na qual se dá e se recebe no interesse de um gozo mútuo. Para manter um intercâmbio linguístico autêntico deve-se deixar de lado a vaidade, a intransigência e o orgulho; assim, a antítese da conversa é a polarização exacerbada.

A conversa, como se desenvolveu tradicionalmente ao longo da história, tem um denominador comum: o cara a cara, o aqui e agora. E essa necessidade de nos comunicar olhando nos olhos é o que a onipresença das telas já começou a diluir, a ponto de haver quem chegou a acreditar que, com esses sucedâneos de colóquios mediados por um dispositivo, nada se perde no caminho. A tela, cabe lembrar, é não apenas uma superfície que transmite conteúdos, mas também é, em sua segunda acepção, uma separação, uma barreira ou proteção que se interpõe entre os indivíduos. Por isso pesquisadores como Sherry Turkle, professora de Estudos Sociais de Ciência e Tecnologia do MIT, alertam para a crise de empatia promovida pelos aparelhos eletrônicos, pois nos privam de ver as emoções que afloram quando duas pessoas se explicam frente a frente e em tempo real. Além disso, conversar também é a maneira mais eficaz de criar laços afetivos. Turkle aponta em Reclaiming Conversation (Em Defesa da Conversa) que esperamos cada vez mais da tecnologia e menos das pessoas que nos rodeiam, às quais arrebatamos boa parte da nossa atenção para redirecioná-la a conteúdos alojados em outro lugar. “Sacrificamos a conversa pela mera conexão”, acrescenta, citando estudos científicos que demonstram que a simples presença de um telefone sobre a mesa, ainda que desconectado, desvirtua a atenção de todos os presentes. Outro dado preocupante: quanto mais tempo as crianças passam conectadas, menor é sua capacidade de identificar sentimentos alheios.

Diego Mir 

Nossa confiança na tecnologia para preencher os silêncios, combater o tédio e nos expressar sem o medo de nos sentirmos julgados é tanta que a indústria se esforça para desenvolver a inteligência artificial para que possamos falar com objetos em vez de pessoas. Os robôs de conversação já são uma realidade. Hoje é possível coletar todas as mensagens e comentários de um usuário na rede para que, uma vez morto, possam ser recriados seus padrões de conversação, de modo a podermos continuar trocando mensagens com ele. Embora isso, como Alan Turing vaticinou, não deixará de ser um jogo de imitação. A tecnologia é um meio extraordinário, mas nada é capaz, adverte Turkle, de substituir uma comunicação em pessoa e os benefícios que traz. O sociólogo Georg Simmel, já no início do século passado, qualificou a conversa de antídoto contra a pressão e o estresse causados pela vida moderna. Recentemente, um estudo da Universidade de Chicago provou que a conversa casual entre dois estranhos em um trem ou sala de espera faz desse momento uma experiência mais agradável. Talvez, apontam seus autores, estejamos superestimando o desejo de privacidade em um planeta cada vez mais povoado. Não entender os benefícios da interação social resulta inevitavelmente em solidão, empobrecimento e falta de empatia.

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A política, o direito de nascer, casar, adotar e de morrer

E quando a “cura” da homossexualidade envolve um Presidente da República

“Sua piada sobre ser homossexual foi muito contraproducente e degradante, como se fosse necessário ‘rezar para acabar com a homossexualidade’ ou como se a homossexualidade fosse uma doença que devesse ser curada”

Gestão do presidente das Filipinas é marcada por uma sangrenta guerra contra o crime e as drogas, incentivando abertamente assassinatos de ‘bandidos’

Rodrigo Duterte es criticado por decir que ‘curó’ su homosexualidad

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, dijo en un evento en Tokio que se había “curado” a sí mismo de la homosexualidad con la ayuda de “mujeres hermosas”.

Duterte hizo estas declaraciones el 30 de mayo durante un discurso dirigido a un público de filipinos.

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Durante el discurso, parte del cual fue compartido con los reporteros más tarde, al parecer también intentó insultar a Antonio Trillanes, senador y detractor prominente de las medidas enérgicas contra el narcotráfico que ha implementado Duterte, al decir que el legislador es homosexual.

En una declaración proporcionada por su vocera el 3 de junio, Trillanes dijo: “Después de que admitió su pasado homosexual, estoy comenzando a tener dudas respecto a la verdadera naturaleza de la aparente obsesión de Duterte con mi persona”.

“También es posible que su faceta de líder autoritario sea solo una fachada”, comentó Trillanes. “Pero no importa, porque ese tipo de comentarios por parte de Duterte muestran la mente pervertida y enferma que tiene”.

En sus tres años como presidente,Dutertese ha hecho de una reputación por sus comentarios controvertidos, que a menudo describe como bromas. Con frecuencia ha hablado de la homosexualidad como un insulto, usándola para describir a los rebeldes comunistas, a los sacerdotes católicos y al exembajador de Estados Unidos en su país.

Sin embargo, Duterte también ha expresado otras opiniones que le dieron el apoyo de activistas filipinos defensores de los derechos de las personas homosexuales. Aunquese oponía al matrimonio igualitario en el pasado, ahora dice que lo apoya.

También ha criticado a la poderosa iglesia católica del país, pues ha dicho que un sacerdote abusó sexualmente de él cuando era adolescente.

La homosexualidad no está prohibida en Filipinas. Los filipinos homosexuales tienen relaciones abiertas y, aunque la iglesia católica desaprueba los matrimonios entre personas del mismo sexo, hay una secta cristiana que los realiza.

Algunos activistas filipinos defensores de los derechos de las personas homosexuales dicen que ya se acostumbraron a los arrebatos públicos de Duterte.

“Los comentarios de Duterte son resbalosos como el mercurio”, dijo Danton Remoto, dirigente de Ladlad, un partido político LGBT del país. “Su opinión depende de su público”.

Sin embargo, Rhadem Camlian Morados, cineasta y activista defensor de los derechos de las personas homosexuales, dijo que esta vez el presidente se pasó de la raya.

“Su broma sobre ser homosexual fue muy contraproducente y degradante, como si se necesitara ‘rezar para acabar con la homosexualidad’ o como si la homosexualidad fuera una enfermedad que debe curarse”, comentó Morados.

La Organización Mundial de la Salud dejó de clasificar la homosexualidad como un trastorno mental hace casi treinta años.

Duterte concluyó el evento de Tokio besando a varias mujeres del público en el escenario, una práctica por la que fue criticado el año pasado.

 Por: Jason Gutierrez e Jennifer Jett
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A política que tradicionalmente se ocupo do “entre” o nascimento e a morte, agora se expande a ambos e tenta conceder às pessoas o direito de decidir o início e o final da vida.

La Moneda, el palacio presidencial de Chile, fue iluminado con los colores de la bandera LGBTQI el 17 de mayo de 2019. CreditReuters

 

 

 

 

 

O triunfo dos incompetentes e a arrogância

Palabra del lector: El triunfo de los incompetentes. Las personas nacidas en situación privilegiada crecen muy confiadas en sus capacidades (sean o no reales), tanto que los demás interpretan esa confianza como competencia, de acuerdo con un estudio sobre el cual publicamos un artículo la semana pasada. Nuestros lectores quisieron compartir ejemplos cercanos, como el usuario de Facebook Alvarado Alvarado, que comentó: “Es como cuando alcanzas una plaza de trabajo en el sector público apalancado por determinada tendencia política; si sabes o no sabes nada de cómo realizar ese trabajo no importa”. “Se les perdona todo precisamente porque representan los intereses de una familia poderosa”, se lamentó en Twitter José Javier Ramírez, quien aseguró que por ello “se discrimina a una persona con mérito y talento propio”.

En varios experimentos, los investigadores descubrieron que era más probable que la gente que provenía de una clase social más elevada tuviera una mejor opinión de sus habilidades, aun cuando las pruebas comprobaban que su desempeño era promedio. Associated Press

¿Por qué a los más privilegiados se les perdona la incompetencia?

En la cuarta temporada de la serieParks and Recreation, Paul Rudd interpreta a un adinerado empresario llamado Bobby Newport que contiende para el concejo municipal porque está buscando algofácilque hacer. Durante un debate, se le pregunta cómo arreglaría el pueblo; a lo que responde: “No tengo idea”.A pesar de la respuesta, el público enloquece, ante la frustración de su rival, Leslie Knope.

Es gracioso porque nos identificamos con la situación. Tarde o temprano todos nos encontramos con un Bobby Newport.¿Por qué ser de buena cuna parece hacer que la gente se sienta calificada para tareas para las que tiene poca experiencia? Esta es una de las preguntas que inspiraronun estudiopublicado el 20 de mayo en The Journal of Personality and Social Psychology.

Los investigadores sugieren que parte de la respuesta se debe a lo que ellos llamaron “exceso de confianza”. En varios experimentos, descubrieron que era más probable que las personas que provenían de una clase social más elevada pensaran que tenían mayores capacidades, aun cuando las pruebas comprobaran que pertenecían al promedio.Los investigadores descubrieron que quienes no conocían a esas personas interpretaban ese exceso de confianza inmerecido como capacidad.

Los hallazgos recalcaron otra forma en la que la riqueza familiar y la educación de los padres —dos de los muchos factores usados para evaluar la clase social en el estudio— afectan la experiencia de una persona en sus relaciones con los demás.

“Con esta investigación, ahora tenemos motivos para pensar que provenir de una clase social más alta confiere otra ventaja más”, dijo Jessica A. Kennedy, profesora de Administración de la Universidad Vanderbilt, quien no participó en el estudio.

Estudiar las clases sociales tiene sus bemoles. Primero, está la cuestión de las definiciones. “La mayoría de la gente dice pertenecer a la clase media”, comentó Peter Belmi, catedrático de la Escuela de Negocios Darden de la Universidad de Virginia y principal autor del estudio. ¿Pero cómo puede ser posible?

Ni los investigadores que se especializan en las clases sociales concuerdan fácilmente en el peso que hay que darles al ingreso, la riqueza familiar, el prestigio profesional y otros factores.

Investigaciones previashan encontradoque mucha gente puede calibrar de manera correcta el escaño del ingreso familiar de un extraño y el nivel educativo de la madre en sesenta segundos. Pero, todavía no acabamos de entender qué es lo que les da esta información, comentó Rebecca Carey, quien estudia las clases sociales y la identidad en la Escuela de Administración Kellogg de la Universidad Northwestern.

El estudio estuvo compuesto por cuatro experimentos. La clase se definió de maneras distintas en cada ocasión.

En el primer experimento, participaron alrededor de 150.000 propietarios de pequeñas empresas en México que solicitaron un préstamo. Además de indicar su ingreso y nivel educativo, se les pidió que seleccionaran la posición dentro de un escalafón, que representara su lugar en comparación con otras personas en México.

Como parte del proceso del préstamo, tomaron una prueba de memoria (la tarea en la vida real estaba diseñada para tratar de predecir si una persona podría incumplir los pagos de un préstamo). Para efectos del estudio, también se les pidió a los participantes que calcularan qué tan bien pensaban que era su situación en comparación con los demás. A las personas de clase más alta por lo general les fue mejor que a los demás, pero no al grado que ellos asumieron, según descubrieron los investigadores.

La disparidad entre el desempeño calculado de la gente de la clase alta y su desempeño real fue más drástica en un estudio posterior en el que participaron 230 estudiantes de la Universidad de Virginia.

En esta ocasión, la clase social se midió mediante una evaluación de los estudiantes de cómo se veían en relación con otros en Estados Unidos, el ingreso y el nivel educativo de sus padres.Los investigadores descubrieron que los estudiantes de las clases sociales más elevadas no obtuvieron mejores resultados que sus compañeros en un ejercicio de cultura general. Sin embargo, nuevamente, la mayoría estaba segura de que le había ido mejor.

En un intento por entender las implicaciones del exceso de confianza, los investigadores llevaron a cabo una entrevista de trabajo falsa. A todos los estudiantes se les hizo la misma pregunta y se les grabó contestándola. Después, un grupo de personas que no los conocían vieron los videos y calificaron a los candidatos. El comité de selección por lo general optó por las mismas personas que habían sobrestimado sus capacidades en el ejercicio de cultura general.El exceso de confianza se interpretó como aptitud.

Carey no estaba convencida de qué tanto demostraba el experimento de la entrevista de trabajo falsa sobre la vida real. Además, le preocupaban los hallazgos del primero sobre los cuatro experimentos que en su opinión dependían demasiado del sentido propio de pertenencia a una clase social de los participantes.

“Sin embargo, lo que sí demuestran de manera consistente es que la clase social está vinculada al exceso de confianza”, afirmó. Otros estudios también han demostrado que a la gente que confía en exceso en sus capacidades se le percibe como más competente. Carey sugirió que podría ser que “en el contexto de una clase más baja, el costo es mayor si te equivocas cuando cometes un error”.

Además, no todos los grupos de clase valoran que “finjas algo hasta que te salga” explicó Belmi. “Crecí en Filipinas con la idea de que si no tenías nada que decir, mejor te quedaras callado y escucharas”.

Los investigadores dicen que esperaban que la conclusión no fuera que había que esforzarse en ser arrogante. Las guerras, las caídas de los mercados bursátiles y muchas otras crisis pueden atribuirse al exceso de confianza, afirmaron.Entonces, ¿cómo pueden evitar gerentes, empleados, electores y consumidores sobrevalorar la clase social y ser embaucados por gente rica e incompetente? Kennedy mencionó que se sentía motivada al descubrir que si le muestras a la gente hechos verdaderos sobre una persona, el estatus elevado derivado de la arrogancia suele desvanecerse.

“Tal vez también necesitemos castigar el comportamiento arrogante más de lo que lo hacemos ahora”, concluyó.

As pessoas vs a tecnologia

Por: Rosie Bennett
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Seita sexual ultrassecreta de Nova York

Mulheres, em especial poderosas e influentes, faziam juramentos secretos para se converter em “escravas” vitalícias de Raniere, o “amo” ou “amo supremo”. “…e poderíamos ter um candidato a um cargo político”

Lauren Salzman, una de las exintegrantes de Nxivm, camino a la corte el 20 de mayo Seth Wenig/Associated Press

Marcas, flagelación y castigos: el testimonio de otra ‘esclava’ de la secta de Nxivm

La ceremonia para marcarlas sucedió en 2017 dentro de un hogar en Albany, Nueva York, donde las integrantes del grupo Nxivm tuvieron su rito de iniciación para una nueva participante de la secta ultrasecreta dentro de la organización.

Esa nueva integrante, Lauren Salzman, testificó que la hicieron arrodillarse y decir: “Amo, por favor, márcame, sería un honor, un honor que quiero portar por el resto de mi vida”. Luego la sostuvieron en una mesa para dar masajes mientras alguien usaba una herramienta de cauterización para quemarla con las iniciales de Keith Raniere, el líder de Nxivm, en una zona cercana a la cadera.

“Fue lo más doloroso por lo que he pasado”, dijo Salzman durante el segundo día de su testimonio en el juicio contra Raniere, quien está acusado de tráfico sexual y asociación delictuosa.

Salzman también declaró que un grupo de mujeres perteneciente a la secta sexual dentro del grupo llamada Nxivm fueron sujetas a castigos sádicos que incluían azotes con una correa de cuero.

La testigo señaló que las mujeres hacían compromisos secretos para convertirse en “esclavas” vitalicias de Raniere y lo llamaban “amo” o “amo supremo”.

Se comunicaban mediante aplicaciones encriptadas de teléfono, llevaban a cabo tareas y ejercicios diseñados por él y aceptaban los severos castigos si se pensaba que habían fallado en sus obligaciones.

Dichos castigos podían incluir mantener posiciones forzadas o dolorosas, quedarse de pie descalzas sobre la nieve, tomar duchas de agua fría y azotarse mutuamente el “trasero desnudo” con la correa, afirmó Salzman. Recuerda que una vez Raniere llegó mientras se estaban azotando para decirles que se aseguraran de mover las muñecas de determinada forma para infligir el máximo dolor.

“Estas cosas comenzaron a volverse escalofriantes”, comentó. “Me preocupaba fallar”.

Salzman, cuya madre fue cofundadora de Nxivm, dio una descripción detallada de los mecanismos que Raniere y sus seguidoras más fieles utilizaban para humillar y subyugar a mujeres, muchas de las cuales,según los fiscales,eran forzadas a tener relaciones sexuales con él.

Raniere, de 58 años, cofundó Nxivm [néxium] con Nancy Salzman como una organización de autoayuda en la década de 1990. Cerca de 16.000 personas tomaron cursos de Nxivm y algunas pagaron decenas de miles de dólares.

[Lee nuestro reportajesobre el funcionamiento de Nxivm]

Raniere ahora está imputado por cargos que incluyen asociación delictuosa, extorsión, trabajos forzados y tráfico sexual. Durante las últimas semanas, cinco mujeres que también fueron acusadas, incluyendo a Nancy y Lauren Salzman, se han declarado culpables.

En su testimonio, Lauren Salzman, de 42 años, describió las operaciones internas de una secta clandestina dentro de Nxivm llamada The Vow (el voto) o DOS, en la que las participantes eran o “amas” o “esclavas”,y eran marcadascon las iniciales de Raniere.

Salzman era una “ama de primera línea”, es decir, una integrante de alto rango de DOS. El nombre del grupo, según se dice, eran las siglas de una frase en latín que puede traducirse como “Dominio de las Acompañantes Femeninas Obedientes”. Debido a su papel dentro de la secta, Salzman pudo dar un panorama amplio y detallado de la forma en que estaba estructurada la comunidad para crear un grupo de mujeres que obedecieran ciegamente las órdenes de Raniere y se sometieran a su control.

Según ella, el principal interés del grupo era venerar a Raniere y fomentar un ambiente de “obediencia y confidencialidad totales”.

Salzman testificó que Raniere reclutó a las primeras ocho amas de primera línea del grupo y que las consideraba sus esclavas. Cada una de las ocho reclutó a sus propias esclavas, en grupos separados llamados estirpes, y esas esclavas, a su vez, reclutaron a otras.

De acuerdo con ella, en total había cuatro niveles de esclavas en la pirámide, cada una de las cuales rendía cuentas a su ama del nivel superior. Todas le rendían cuentas en última instancia a Raniere, el “amo supremo”.

Las reclutas pasaban por cinco etapas, empezando como “aspirantes” que entregaban material personal comprometedor o propiedades como garantía o colateral para demostrar su compromiso. Después de unirse al grupo, proporcionaban todavía más información o material para quedar “totalmente garantizadas”, lo que significaba que podían ser objeto de chantaje.

Una integrante del grupo, Rosa Laura Junco, compró una “casa de sororidad” para las integrantes de primera línea en elpueblo de Waterford, cerca de Albany. Ahí celebraban reuniones frecuentes, y se quitaban la ropa para tomarse fotografías desnudas y enviarlas a Raniere, señaló Salzman.

Mencionó que había planes de construir un “calabozo” en el sótano de la casa que iba a incluir una jaula en la cual alguien dispuesta a “entregarse”, en presunto favor de su crecimiento personal, podría ser encerrada durante horas o días, o incluso más tiempo.

De acuerdo con Salzman, las integrantes de DOS se comunicaban a través de programas encriptados como Telegram y Signal. La agrupación era tan secreta que sus integrantes no siempre conocían las identidades de las demás.

También declaró que Raniere sometía a las integrantes a “ejercicios de disposición” en los que enviaba, en momentos inesperados, mensajes de texto que todas las integrantes del grupo debían responder en un lapso corto.

El objetivo de estos ejercicios, según la testigo, era reafirmar la idea de que responder al amo era la parte más importante de la vida de una esclava.

Una de las tareas específicas de Salzman era editar las enseñanzas y las ideas de Raniere acerca de DOS para crear un libro que iba a servir como una especie de texto de referencia y manifiesto. Salzman declaró que iban a poner el libro en un lugar seguro, tal vez atornillado a una pared, pero iba a estar disponible para referencia en ciertas circunstancias.

Los fiscales del juicio proyectaron en una pantalla algunos extractos del manuscrito, el cual exhortaba a las lectoras a pensar: “Por qué tu amo es mejor que el resto de la gente”. Incluía la orden “Siempre haz que tu amo se vea bien” y decía que todas las esclavas debían enlistar a todas las personas que conocían —“incluyendo a sus madres”— y considerar quién debía unirse a la comunidad.

“El placer más grande para la mejor esclava es ser la herramienta primordial de su amo”, decía uno de los pasajes. “Entregas tu vida, mente y cuerpo para un uso incondicional”.

Salzman mencionó que entre las principales prioridades de Raniere estaba el reclutamiento de más integrantes para DOS, en especial personas que pudieran serpoderosas o influyentes. Tan solo ella, declaró, tenía veintidós esclavas en su estirpe. También dijo que Raniere esperaba tener sedes en todo Estados Unidos.

“Creo que se imaginó que habría miles o millones de personas en la comunidad”, dijo Salzman. “Que tal vez podríamos tener un candidato de DOS para un cargo político”.

Formulan cargos contra el líder de Nxvim, agrupación secreta que marca a las mujeres

Ministra diz que um filme converte meninas heterossexuais em lésbicas

A pastora evangélica e ministra da Mulher, da Família e dos DDHH assegura que a rainha Elsa, da película da Disney “Frozen” é lésbica.“Sabem por que ela termina só num castelo de gelo? ¡Porque é lésbica!”

Ministra de la Mujer brasileña asegura que “Frozen” convierte a las niñas en lesbianas

La pastora evangélica y ministra de la Mujer y Familia asegura que la reina Elsa, de la exitosa película de Disney "Frozen" es lesbiana. Las bromas y burlas en el internet no se han hecho esperar.

Damares Alves era pastora evangélica antes de que Jair Bolsonaro la pusiera en el Ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos. Se ha hecho famosa por hacer afirmaciones como que ha visto a Jesucristo subir en un árbol de guayabas, o que “las niñas deben vestir de rosa y los niños de azul”.

Ahora, ha trascendido un video en el que se le ve asegurando que la película “Frozen” convierte a las niñas en lesbianas.

“¿Saben por qué ella termina sola en un castillo de hielo? ¡Porque es lesbiana!”, dijo Alves sobre el persona de la reina Elsa, durante un acto público celebrado el año pasado.

También se atrevió a decir -jugando de guionista futuróloga- que Elsa volverá para despertar a la Bella Durmiente con un “beso lésbico”. De acuerdo a sus declaraciones, las mujeres de antaño “soñaban con su príncipe” pero las de hoy en día, por culpa de las películas animadas, las chicas jóvenes esperan por su “encantadora princesa”.

Damares Alves es el prototipo de pastora evangélica neopentecostal y, según ella misma dice, la mujer cristiana “debe ser sumisa al hombre” en el matrimonio. Afirma que, gracias a que Bolsonaro es creyente en Dios, Brasil está entrando en una “nueva era” donde el sexo homosexual se entiende como una “aberración”. A pesar de que asegura ser una mujer estudiada, cuando se le pidieron sus atestados aseguró que su conocimiento se basa en “títulos bíblicos”.

“A crise da escola é a crise da democracia”

“…que todas as disciplinas incorporem o pensamento crítico para promover o combate a ideologias extremistas: “A direita não quer que as pessoas pensem”. “A esquerda é muito estúpida no que se refere à educação”.

O professor Henry Giroux no pátio do Centro de Cultura Contemporânea de Barcelona JUAN BARBOSA

O pedagogo norte-americano Henry Giroux defende que todas as disciplinas incorporem o pensamento crítico para promover o combate a ideologias extremistas: "A direita não quer que as pessoas pensem"

Henry Giroux (Providence, EUA, 1943), um dos acadêmicos mais reconhecidos noCanadáe um dos impulsionadores da chamada pedagogia crítica, tem um discurso radical sobre as falhas do sistema educacional. Ele não fala dos resultados dos examesPISA, que medem o conhecimento em ciências, matemática e compreensão leitora dos alunos de 15 anos de idade nos países daOCDE. Aliás, considera que provas padronizadas são uma estratégia da direita para desviar a atenção do “verdadeiro” problema da educação: não fomentar o pensamento crítico, de modo a criar cidadãos “conformistas” que não exijam nada das autoridades.

Radicado em Toronto, Giroux é conhecido por suas publicações conjuntas com Paulo Freire, um dos pedagogosde referência do século XX por sua teoria da Pedagogia do Oprimido, em que propõe a rebelião dos mais desfavorecidos através do acesso à educação. Giroux, pesquisador da Universidade McMaster de Ontário, foi incluído na obra Fifty Modern Thinkers on Education: From Piaget to the Present(editora Routledge, 2002), que seleciona os 50 pensadores que mais contribuíram para o debate educacional no século XX.

Giroux, autor de Neoliberalism’s War on Higher Education(“a guerra do neoliberalismo contra o ensino superior”, sem edição no Brasil), critica que as universidades estejam sendo atacadas com cortes contínuos em seu financiamento, especialmente os departamentos de humanas, para que deixem de ser centros de pensamento. E cita o caso brasileiro. Na semana passada, depois de dar uma palestra no Centro de Cultura Contemporânea de Barcelona, conversou com o EL PAÍS.

Pergunta.O que é a pedagogia crítica?

Resposta.Não é um método que possa ser aplicado nos colégios. É uma revisão do tipo de escola que queremos. É uma tentativa de reconhecer que a educaçãoé sempre política, e o tipo de pedagogia que se usa tem muito a ver com a cultura, a autoridade e o poder. A história que contamos ou o futuro que imaginamos se reflete nos conteúdos que ensinamos. A pedagogia tal e como está exposta ataca em vez de educar. É um sistema opressivo, baseado no castigo e na memorização, que persegue o conformismo. É preciso desenvolver outros métodos que formem alunos capazes de desafiar as práticas antidemocráticas no futuro.

P.Há alguns anos, houve uma onda de inovação educacional que transformou muitos colégios. Não acha que estão cumprindo essa função?

R.As escolas estão sendo atacadas, especialmente por Governos fascistase de direita. No Brasil, Bolsonaroincentivou os alunos a denunciarem os professores de esquerda por uma suposta doutrinação, e quer eliminar todas as referências a Paulo Freire dos currículos. Acaba de anunciar um corte nas graduações de humanas, como filosofia e sociologia, para priorizar profissões que “gerem um retorno ao contribuinte”. A crise da escola é a crise da democracia. Os governos de direita não querem que as pessoas pensem, e a educação tem um papel central na luta contra as narrativas tóxicas e o surgimento de ideologias ligadas à supremacia branca.

P.Como se pode implantar a mudança que você propõe? Acha que os partidos de esquerda estão à altura?

R.Primeiro o interesse tem que vir da rua, da comunidade de moradores e dos próprios professores. O poder tem que levar a educação a sério. A esquerdaé muito estúpida no que se refere à educação. Não percebe a importância que ela tem. Nos Estados Unidos, Obama reproduziu o programa dos republicanos, o teaching for the test(“ensinar para a prova”). As provas são parte de um discurso de opressão, são uma forma de disciplinar alunos e professores, e privam os alunos de terem imaginação. É preciso potencializar o diálogo, a construção de identidades e como encaixar os outros, como as minorias, por exemplo.

P.Qual é o perigo das provas?

R.São uma estratégia para fazer cidadãos menos críticos. Disseram aos professores que eles não são intelectuais, que são tecnocratas e que estão lá para medir o conhecimento dos alunos, que o que importa são os exames. Parece que a avaliação é o centro do sistema educacional. Mas a função da escola deveria ser conseguir criar cidadãos tolerantes, com capacidade de diálogo. O colégio é o lugar onde se criam as identidades. Quem você quer ser? Quando o professor e os conteúdos são incontestáveis, estão inculcando uma forma autoritária de entender a sociedade. Silenciar as dúvidas sobre o que vem dado de cima. A direita sabe tirar partido disso.

P.O Canadá é um exemplo de inclusão nas salas de aula. Acha que é uma referência?

R.O Canadá tem um sistema muito progressista, mas tampouco se salva. Em Ontário, o novo primeiro-ministro [provincial], Doug Ford, do Partido Conservador, suprimiu as classes de educação sexual e obrigou a retomar o currículo de 1990. Quer centrar o sistema em educar para o trabalho. Os Governos transformam a educação em algo que não deveria ser.

P.Não acha que as escolas devem preparar os alunos para as habilidades que o mercado de trabalho exige? Vão encontrar um terreno muito competitivo.

R.Não têm que preparar para o trabalho que os alunos terão no futuro, e sim para o tipo de sociedade em que eles querem viver. Eu te ofereço as habilidades digitais para que você trabalhe no Google ou no Facebook, mas você viverá numa sociedade fascista e intolerante. Isso não vale. É preciso priorizar que eles aprendam a serem cidadãos informados, quando há partidos de extrema direita que estão ascendendo ao poder.

P.Poderiam acusá-lo de ter uma visão utópica demais.

R.Sobreviver não é só encontrar o trabalho adequado, é exigir um bom sistema público de saúde ou o direito a uma moradia digna. O sistema escolar, baseado na competitividade entre iguais e na ideia de ganhadores e perdedores, ensina a acreditar que quando você tem um problema a culpa é sua. Que os problemas são individuais. As pessoas não podem transferir os problemas pessoais para as carências do sistema. Então surgem indivíduos alienados que se culpam a si mesmos por sua situação infeliz. “Não fiz o suficiente no colégio, por isso vou mal”, pensam, em vez de olhar para o Estado do bem-estar, e ver se ele está sendo desmantelado. É preciso ensinar a lutar e a exigir da administração que cumpra suas obrigações.

P.Em seu último livro você faz uma crítica muito dura ao trato dispensado pelos Governos às universidades.

R.Trump ameaçou retirar recursos federais de universidades que considera serem monopolizadas por liberais e esquerdistas, e propôs reduzir o orçamento educacional em sete bilhões de dólares em 2020. Cerca de 70% dos professores do ensino superior nos Estados Unidostêm contratos de meia jornada. Isso afeta sua liberdade de expressão, pois acham que podem ser demitidos se falarem. Têm medo de se mobilizarem contra a administração. A universidade deveria ser um espaço para o diálogo. As universidades cada vez mais funcionam como empresas, não contratam intelectuais para liderá-las, e sim CEOs. Os alunos viraram clientes. Os jovens são um valor no qual vale a pena investir, um investimento longo. Mas os políticos, tanto de esquerda como de direita, só procuram resultados de curto prazo.

Fonte:El País
Por:Ana Torres Menárguez
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Pxhere

“La mujer perfecta es la que no habla nunca”

Esta es la historia de una foto y una conversación en un grupo de WhatsApp, y de cómo el machismo campa en ese ámbito privado

Vibra el teléfono sobre el escritorio. Se ilumina la pantalla y surge una notificación en forma de globo contra un fondo de palmeras verdes y aguas cristalinas. Levanto los ojos del libro que estoy leyendo y miro de reojo: de nuevo una foto en el único grupo de WhatsApp donde todos son hombres, en su gran mayoría heterosexuales. Suspiro. “¿Cuánto te apuestas a que es otra foto de una mujer desnuda?”, me digo. Vuelvo a mi lectura.

Vibra de nuevo el teléfono sobre el escritorio. Un segundo globo se dibuja sobre la pantalla, encima del anterior, en el que puede leerse: “Esa no es la mujer perfecta. Le faltan las tetas”. Mi primera reacción es de enfado. La segunda de incredulidad: “¿Qué hago yo recibiendo semejante mensaje? ¿Por qué tengo que leer algo así, a la vez soez ysexista?”. Accedo a la conversación, decidido a borrar el historial de mensajes por enésima vez, con la cobardía del que cree que eliminando el rastro de la injusticia esta no ha ocurrido nunca. Pero la vista es más rápida que los dedos y acabo viendo la foto que ha dado pie a la conversación: un hombre vestido con bata blanca, reminiscente del Dr. Frankenstein, termina de suturar la carne de un cuerpo de mujer desnudo y desvirtuado, donde la cabeza y el pecho han sido sustituidos por un segundo culo. Bajo el cuerpo puede leerse: “La mujer perfecta”.

El enfado, de nuevo. La incredulidad. Antes de que pueda borrarla, vibra el teléfono en mi mano y aparece otro mensaje: “Qué va, tío. Las tetas dan igual.La foto da en el clavo. ¿No ves que no tiene boca? La mujer perfecta es la que no habla nunca”.

La mujer perfecta es la que no habla nunca.

He salido del grupo. He borrado el chat completo de mi WhatsApp. Lo he hecho sin pensarlo, asqueado. El enfado, por tercera vez. La incredulidad. Aunque miento: un pensamiento ha cruzado mi mente mientras mis dedos presionaban furiosos el cristal de la pantalla: “Debes decir algo, alzar la voz, acabar con esta injusticia desde la raíz, no simplemente dándole la espalda”. Pero no lo he hecho. Me gustaría poder decir que no lo he hecho porque me he cerrado la puerta precisamente al foro en el que tenía que intervenir. Pero no ha sido por eso, o no solo. La realidad es que, en el fondo, tenía miedo.Miedo a enfrentarme al poder que otorga el grupo, la mayoría, la manada. Miedo a alzar la voz en un foro donde, quizás erróneamente (pues al racionalizarloa posteriorisé que muchos de los miembros de ese grupo piensan como yo), me percibo como minoría. Miedo, en definitiva, alas posibles represalias que tan a menudo acarrea la lucha por lo que es justo.

He callado. Ya sé que algunos me dirán que mi gesto ha hablado por mí, que he enviado un sutil mensaje al grupo al ponerles en evidencia con mi abrupta salida. Y en cierta medida es cierto: un amigo me ha escrito a los pocos minutos para aplaudir mi decisión. Pero no es suficiente. He callado, de nuevo. Y es que no es la primera vez que se objetiviza y denigra a la mujer en ese grupo. Sería injusto decir que sucede a diario, o callar que, en ocasiones, algunos miembros del mismo han alzado la voz cuando las fotos o los comentarios han sido de sobra inapropiados. Pero la triste realidad es que sucede más a menudo de lo que yo habría podido llegar a imaginar, y probablemente más a menudo de lo que la gran mayoría de las mujeres puede pensar.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, independientemente de lo que pueda parecer a juzgar por la lluvia constante de noticias sobre el empoderamiento femenino, las movilizaciones en decenas de países y la ola de personajes femeninos que el mundo de la cultura trae a diario hasta nuestras páginas y pantallas. No es fácil ser feminista en estos tiempos, menos aún cuando eres hombre.

No solo por la presión social, porese silencio incómodo que aún reina en algunos entornos cuando uno proclama que es feminista, sino también por las nuevas formas de discriminación que están surgiendo, fruto de un feminismo que no es tal: sectores profesionales que te cierran la puerta si eres hombre, políticas de empresa que proclaman que las mujeres tendrán prioridad en el ascenso, o mensajes en prensa y televisión aseverando que todos los hombres contribuimos a perpetuar la discriminación y la injusticia por el mero hecho de pertenecer al género masculino. Son muchos los hombres que se escudan en manifestaciones de este tipo para proclamar con orgullo no solo que no son feministas, sino que son contrarios al feminismo. Hasta tal punto es así que la palabra “feminismo” empieza a cubrirse de una oscura pátina, fruto del mal uso. Debemos revertir esta tendencia, devolverle al término su resplandor igualitario.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, peroes evidente que es más necesario que nunca. No quiero ni imaginar el número de grupos de WhatsApp que existirán en el mundo donde circulan a diario mensajes como los que he recibido esta tarde, a los que seguramente habrá que añadir otras tantas cadenas de emails e incontables conversaciones entre amigos en la barra de un bar o frente al televisor viendo un partido de fútbol. Y lo que es aún peor: el número de actos de discriminación que dichos grupos, cadenas y conversaciones incitan desde la legitimidad que otorga la (percibida) superioridad numérica.

No es fácil ser feminista en estos tiempos, pero luchar por aquello que es justo rara vez lo es. Luchemos juntos. Alcemos la voz. Nos va la igualdad en ello.

Fonte: El País